COMENTARIO EDITORIAL

Volumen 10 Número 4 - Setiembre de 1987

    DESPUÉS DE LAS ELECCIONES UNIVERSITARIAS

            Prof. Dr. Carlos Gómez Haedo

El clima previo. Cómo se planeó. Su desarrollo, motivaciones y contradicciones.

Durante casi un mes la prensa escrita, la radio y la televisión, se ocuparon incesantemente de la Universidad.

Todo estuvo coordinado con el inicio de dicha campaña a nivel parlamentario, en donde senadores y diputados del partido de gobierno y de sectores pro-oficialistas del Partido Nacional, promovieron ruidosamente una supuesta transgresión del organismo universitario.

A nadie escapa que cuando existe coordinación entre los distintos medios de comunicación, quizá detrás y en aparente penumbra se encuentra la Secretaría de Información y Prensa, del propio Poder Ejecutivo.

La chispa con que se hizo detonar fue el hecho de la cesantía de los ‘provisionales’ resuelta ya mucho tiempo antes por la Universidad y sucesivamente prorrogada. La misma Universidad no tuvo inconveniente en revisar la resolución cuya interpretación y contenido, podía prestarse justamente a una aviesa consideración.

Pero ya toda la organización propagandística había desatado dicho plan.

No debe escapar al análisis que todo esto coincidió con el hecho de que los universitarios en especial a través de sus gremios, habían tomado una definida posición:

1)      La lucha por un Presupuesto digno para la Universidad, en la Rendición de Cuentas, tantas veces demorada;

2)      2) El apoyo gremial universitario al Referéndum. En la Comisión Nacional pro-Referéndum, actuamos numerosos universitarios y docentes, algunos con dilatada actuación incluso en los órganos de gobierno.

La lucha contra la Ley llamada de Caducidad, de la Pretensión Punitiva del Estado, definida realmente como de Impunidad o Amnistía a torturadores, violadores y ejecutores del Terrorismo de Estado que asoló al país, originó un apoyo no sólo de grandes sectores populares, sino de los distintos sectores gremiales, obreros y universitarios. En especial lo ha sido a nivel médico, donde las Asambleas y declaraciones sobre violación de Derechos Humanos y situación de los médicos militares, han sido un problema de constante irritación.

Este hostigamiento a la Universidad, alcanzó ahora niveles que hicieron recordar al año 1973, en que numerosos sectores políticos veían todo el mal del país, en los gremios y en la Universidad, en simultánea coincidencia con los propios sectores golpistas en relación a los problemas educacionales.

Se habla mucho de ‘Restauracionismo’ y de no volver al pasado. Pero los días previos a las elecciones universitarias, mostraron a los sectores políticos oficialistas moviéndose con los reflejos de 1973 y lógicamente olvidando toda la rica tradición que corre por los cauces universitarios, desde 1849 en adelante; libertaria, autonomista y de cogobierno.

Otro hecho a notar es la incongruencia de haber sostenido siempre dichos sectores la no politización y enarbolar ahora lo contrario. Para algunos incluso, se trataba de una ‘Guerra Santa’ entre liberalismo y marxismo, lanzándose la idea que el proyecto del país oficialista, se debía gestar o acompasarse en los Claustros.

Los mismos estudiantes habían sufrido aún dentro de los gremios, divisiones, por el planteamiento del respeto al pluralismo y de la representación de corrientes políticas partidarias. Se trató entonces de atizar las divisiones de los distintos órdenes, desde adentro, pero mucho más desde afuera y desde los Comités partidarios.

 

La actitud serena y firme de las autoridades universitarias

Las Autoridades corrigieron un error táctico y funcional, como lo fue el cese de los ‘provisionales’, que legalmente de acuerdo al Estatuto Universitario, tenía fundamento.

Siguió mientras tanto, sosteniendo la necesidad de un Presupuesto digno. También se manejó con prudencia y sin oficialismos avasallantes, en las elecciones de los tres órdenes.

Así las Elecciones fueron formalmente ejemplares -lo que incluso fue reconocido- por el propio Presidente del Poder Ejecutivo. Lo observable del clima electoral, no estuvo en la actuación de la Universidad, sino en los que alentaron, organizaron y ejecutaron la campaña, que incidió en la opinión pública, tanto externa como interna de la Universidad.

Esa campaña costó en televisión, según cálculos de Brecha (11/9/87) ciento ochenta mil dólares, por los 20 días de duración (sólo propaganda estudiantil). Todos pensamos que ese dinero no salió de lo recaudado por los estudiantes.

Lo que se ocultó del accionar y de los logros de la Universidad

Se habló por algunos voceros de la revolución científico-tecnológica, pero nadie dijo lo que la Universidad había comenzado, e incluso en una obra común con el Gobierno, en relación al proyecto llamado ‘Pedeciba"; que incorporó y busca incorporar a investigadores que viven en el país, con otros uruguayos que vinieron del exterior definitivamente o harán pasantías y apoyos periódicos en la formación científica de Ciencias Básicas.

Durante el período democrático iniciado en marzo de 1985, la Universidad suscribió 35 convenios con organismos nacionales: 7 Ministerios, varias Intendencias del Interior, Entes Autónomos, el Banco de Previsión Social, la Dirección de Subsistencias, Institutos de Investigación Privada, etc. Entre ellas se señalan los estudios sobre los Puertos de La Paloma y Piriápolis. También la Universidad participó expandiendo cursos en el interior y apoyando al Movimiento Cooperativo.

En especial la Facultad de Medicina instaló Cursos a nivel Clínico-Patológico en la ciudad de Paysandú y del Ciclo Materno-Infantil, en una experiencia piloto, con participación de distinguidos colegas y con el apoyo de la Asociación Médica de Paysandú y del Hospital Regional Escuela de dicha ciudad. En ella funcionan además varios cursos dependientes de la Escuela de Tecnología Médica.

En este período se reinstalaron y discutieron planes de estudio en todas las Facultades y Escuelas. Otro ejemplo fue la recuperación de la Escuela Universitaria de Enfermería, lograda por un Convenio entre la Facultad y el Ministerio de Salud Pública, dicha escuela que había sido orgullo de este país, fue clausurada en tiempos de la dictadura.

La Facultad de Medicina logró rápidamente por acción de su Decano Dr. Pablo Carlevaro y con apoyo del Consejo, asesoramiento sobre el Plan de Estudio, con apoyo de organismos internacionales, pero con técnicos uruguayos o latinoamericanos. Concurrieron así el Dr. Roig distinguido Fisiólogo uruguayo, residente en Ciudad de México para apoyo del Ciclo Básico; el Dr. Carbajal, residente en Venezuela, para apoyo y reorganización general de los Ciclos, y el Dr. Ordóñez, médico cubano que asesoró y asesora sobre Medicina Comunitaria.

Desde marzo de 1985 se suscribieron 45 acuerdos de cooperación con Universidades de 15 países. Se puso además especial atención en publicitar y lograr la utilización de numerosas Becas que a nivel internacional se ofrecen a distintos Institutos Universitarios.

Todo esto tenía que realizarlo la Universidad, mientras los órdenes y sus gremios se reorganizaban, buscando reordenar el Cuerpo Docente, en forma interina al inicio y luego en forma titular, mientras fuera posible habilitar los numerosos Concursos de oposición o llamados a Aspirantes.

En todo este proceso debían surgir lógicamente y después de 10 años de intervención, disidencias o puntos de vista diferentes. El problema es delicado, porque méritos y actuaciones reales deben equilibrarse con la capacidad docente demostrada y condiciones académicas, y en los cargos superiores también de organización y de dirección Universitaria.

Una consideración sobre propuestas de Universidad, explícitas o implícitas

El pueblo no pudo dilucidar claramente las propuestas de los distintos sectores. A ello contribuyó el maniqueísmo de los sectores políticos instigadores de la campaña, que llegaron incluso a plantear -como dijimos- de que en esta elección se dilucidaba una ‘guerra santa’ entre marxismo y liberalismo.

La gran mayoría de las Listas en los distintos órdenes representaron a través del resultado electoral primario, la adhesión a la Autonomía, el cogobierno y el mecanismo de los Claustros, si se suma la opinión de sectores gremiales y otros que tienen firme posición en ese sentido.

Sin embargo, debemos recoger algunos de los mensajes implícitos en las discusiones; la necesidad de abrir la posibilidad de representación dentro de los gremios, a diversas corrientes de opinión. Una discusión que llevó divisiones sobre todo en el orden estudiantil y que probablemente no ha terminado.

El problema era que se canalizaba o se intentaba canalizar, estas opciones desde afuera y desde los propios Comités políticos. Se trata de instaurar lo que ya nosotros llamamos ‘la argentinización’ del Movimiento Universitario Uruguayo.

No existió en forma explícita o acabada el entendimiento de qué Universidad se pretendía. Sin embargo, existieron algunos indicadores. Así en los sectores oficialistas orientados y vinculados al Gobierno y al Poder Ejecutivo y en relación gobierno de la misma Universidad, se plantearon críticas nada menos que a la Autonomía, el cogobierno, sobre todo estudiantil, al mandato imperativo de los representantes de los órdenes en relación al nombramiento de Docentes, etc.

Se insinuó claramente una propuesta de ‘Universidad Desarrollista’, pura, dedicada a implantar tecnologías sin distinguir la posición de nuestros intereses de nación dependiente (subdesarrollada), con los centros de poder mundial. Se habló así de que los estudiantes sólo deben estudiar y de canalizar el Movimiento Estudiantil a los aspectos puramente curriculares o los de organización de las Bedelías (sin descartar la importancia de esto último). Se criticó que no se estableciera limitación del alumnado y se adjudicó la responsabilidad a la Universidad del ingreso predominante de los sectores sociales de mejor nivel económico. Se pretendió asimismo señalar equivocadamente a la Universidad como responsable de la desocupación profesional.

En una palabra, en materia de resonancia del pensamiento de la juventud, se ignoraron los movimientos estudiantiles que empiezan desde el comienzo del siglo y continúan con todo el contenido del Movimiento Reformista de Córdoba y las luchas por la afirmación latinoamericana. ¿Cómo podían entender los jóvenes estudiantes que se ignorara el apoyo de Sandino vivo, en 1930 y al Movimiento por Nicaragua viva, a través del Movimiento Sandinista, en su lucha independentista actual?

Como resultado de la elección una inmensa mayoría aunque adversarios en la lucha por posiciones de Gobierno, sostuvo la adhesión al cogobierno, la Autonomía en sus distintas expresiones y a la tradición de proyección social de la Universidad.

Aquí también pueden haber coincidencias en la necesidad de sumar al cumplimiento de postulados tradicionales en cuanto al gobierno autonómico e independiente de la Universidad, a la necesaria transformación de la misma, impulsando cambios científico-tecnológicos, y participando en la elección de las tecnologías apropiadas para nuestras realidades y necesidades de desarrollo.

Pero todos nos preguntamos cómo se puede conciliar esta propuesta de Universidad moderna y renovada, si en el ámbito nacional se plantea un modelo de país conservador y estancado, que continúa estimulando a sus ciudadanos a una constante emigración de brazos y cerebros -aunque se oculte- y no destina a la educcación, la vivienda y la salud, sino una ínfima parte de su presupuesto supeditado al compromiso del pago de deudas que este pueblo nunca autorizó.

Sin medios económicos no puede existir transformación de la Universidad. Sin salarios suficientes y mayor dedicación de sus docentes e investigadores, no puede existir una producción científica y un rendimiento educativo adecuado.

También es fundamental, volver a recuperar las mejores capacidades de los uruguayos que están en el exterior y en especial, de la juventud uruguaya, que debe incorporarse al proceso educativo, sin distingos socioeconómicos para el ingreso.

Y todo ello significa una firme, clara y rotunda definición política que los medios masivos de comunicación o las tribunas utilizadas por los parlamentarios oficialistas o pro oficialistas, no brindaron al país, ni antes, ni durante, ni lo harán después de la elección universitaria.


COMENTARIO EDITORIAL

Volumen 10 Número 5 - Diciembre de 1987

10 AÑOS DE COMPENDIO

            Dr. Roberto Avellanal

Con este ejemplar Compendio cierra sus primeros diez años de actividad. En su creación, como es tradición en nuestro medio, la unidad médico-estudiantil. Un grupo de estudiantes, con inquietud y generosidad, promueven la idea que va tomando forma definitiva y haciéndose realidad en el contacto y la colaboración con sus mayores, ya médicos.

Fue y sigue siendo Compendio una propuesta cultural que sobrevive por su arraigo entre médicos y estudiantes de medicina. Pero de sus intenciones digámoslo mejor tal cual fue expresado en sus primero ejemplares:

‘Compendio es una revista bimestral en la que se publicarán artículos aparecidos en la más aceptada literatura médica mundial.

Viene implíticta por esta condición su carácter de propuesta cultural; en el ámbito de nuestra especificidad. Si propuesta cultural debe entenderse como una construcción.

Al tratarse de una selección de artículos, es obvio que opta por cierto cuerpo informativo. Esta opción debe entenderse positivamente y no como rechazo o minimización de otras alternativas’.

Del segundo editorial extractamos:

‘La división económico-social del mundo actual entre países del hemisferio norte, ricos e industrializados, y países del hemisferio sur en subdesarrollo o en vías de desarrollo (léase pobres), crea a su vez, dos categrorías: la de creadores de cultura médica en sus aspectos fundamentalmente científicos, y la de los ‘consumidores’. Si se suma a eso la distorsión creada por la potencialidad de la industria químico-farmaceutica con el surgimiento de una información médica polarizada, se comprenden las dificultades en seleccionar material de valor", y más adelante: ‘...el aislamiento del médico práctico, del médico de familia en áreas urbanas o rurales, de los centros de información es un hecho a nivel mundial. Pero nos interesa en especial referido a nuestro país. ¿Cómo seleccionar tanto material? ¿Cómo reconocer lo importante de lo accesorio en la información? ¿Cómo distinguir lo ‘incorporable’ de la novedad sin sólido  fundamento científico? Esto supone una labor conjunta de Universidades, asociaciones profesionales, científicas o no científicas y de universitarios.

Al lado del aislamiento científico para nosostros existe la situación económica propia de nuestros países de Américo Latina, donde cualquier libro de medicina o una suscripción  a revistas médicas, supone la mitad de un sueldo base mutual, y a veces lo primero todo un sueldo base mutual’.

Pero también nació Compendio como una necesidad de expresión en épocas muy difíciles de silencio y oscurantismo.

El Uruguay ocupado por su ejército, la Universidad y el Sindicato Médico intervenidos por los esbirros de la dictadura. En medio de la represión y de las enormes dificultades de comunicación Compendio se propuso en su línea editorial, mantener encendida la antorcha, repasando y reafirmando principios fundamentales de nuestro gremio y de nuestra Universidad.

 

Que lo logró nos lo dice el expreso reconocimiento de nuestros lectores y de las organizaciones gremiales médicas.

Hoy ha pasado a segundo término la necesidad de tener una voz gremial y universitaria. Tenemos ahora amplias posibilidades de expresarnos en nuestros ámbitos específicos, pero en este tiempo, la propuesta cultural de Compendio arraigó en el medio médico.

El nos reclama hoy su permanencia. Entretanto nuevas generaciones de médicos y estudiantes se van incorporando a la Revista, permitiendo su continuidad como un organismo vivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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