Hepatopatía Grasa No Alcohólica
NONALCOHOLIC FATTY LIVER DISEASE
Paul Angulo, M.D.
Resumen y Recomendaciones
En un paciente con urticaria crónica que no presente síntomas ni signos sugestivos de una enfermedad de base, no se indican otros estudios de laboratorio más que la determinación de los niveles de tirotropina y anticuerpos antitiroideos para descartar una enfermedad tiroidea asociada. Estos son los únicos exámenes que recomendaría para la paciente descrita al principio. A pesar de que no existe una única forma de manejar la urticaria crónica y angioedema, existe acuerdo general en que los antihistamínicos no sedantes son la primera elección para su tratamiento. Cuando existe una urticaria o angioedema severos, ya sea juntos o por separado, creo que los antiguos antihistamínicos son más eficaces que los nuevos, cuando se administran dosis máximas de estos agentes (ej. 100 a 200 mg de hidroxizina o difefenilhidramina por día)(Tabla 1). En los pacientes con angioedema severo (edema de cara, lengua y faringe), la difenhidramina es particularmente efectiva.
A pesar de que los pacientes se acostumbran a los efectos sedantes de estas drogas luego de aproximadamente una semana, su función en varios tests, como conducir vehículos, luego de una dosis única de una cápsula de 50 mg de difenhidramina refleja un menor tiempo de reacción y una menor estabilidad; estos efectos son similares a los producidos por el alcohol.31 Aun no se ha determinado el efecto a largo plazo del tratamiento con 50 mg de hidroxizina o defehidramina cuatro veces al día. Los antagonistas de los receptores H2 poseen muy pocos efectos colaterales y podrían ser útiles como tratamiento adyuvante. Los antagonistas de los leucotrienos también se consideran seguros y son menos ensayados. La meta es maximizar la función (ej. la capacidad de trabajo del paciente o de atención en la escuela) y minimizar el uso de corticosteroides sistémicos.
En los pacientes con enfermedad severa el uso de corticosteroides en días alternos cumple un importante rol. En varios libros, se ha subrayado un intento a pesar de que no ha sido evaluado en ensayos clínicos.1 La prednisona se comienza a dosis de 15 a 20 mg día por medio y la dosis se ajusta gradualmente de a 2.5 a 5.0 mg cada tres semanas y se discontinúa luego de cuatro a cinco meses. Los efectos colaterales se minimizan con una dieta adecuada y ejercicio. La urticaria crónica mejora con el tiempo, y la situación de varios pacientes puede ser bien controlada sin corticosteroides.
La paciente descrita al inicio podría requerir no sólo la dosis máxima de antagonistas de los receptores H1 (ej. 50 mg de hidroxizina cuatro veces al día), más antagonistas de los receptores H2 y un antagonista de los leucotrienos, sino también corticosteroides en días alternos si no se lograra una respuesta satisfactoria. Los episodios ocasionales de edema facial o faríngeo severo pueden ser tratados con una o dos dosis de corticoides, como ser 40 a 60 mg de prednisona (Tabla 1).
Los pacientes que requieran corticoides a días alternos por más de seis meses deben ser examinados anualmente por oftalmólogo (por cataratas o glaucoma) y deberían realizarse test de densidad ósea anual. En mi práctica, los corticosteroides diarios nunca se utilizaron, y la dosis para el tratamiento a días alternos con corticoides raramente excedió los 20 mg (Tabla 1). Algunos pacientes no responden a ninguno de estos esquemas o responden sólo con dosis elevadas de corticoides que son prohibidas. De las opciones experimentales, 200 a 300 mg de ciclosporina por día parecería ser la mejor, siempre que la función renal sea estrictamente monitorizada.
Artículo Completo : 20 páginas
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