
Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay otros
que tienen en sí, el decoro de muchos hombres.
Jose
Martí
CREAR UNA ALTERNATIVA A LA ORGANIZACIÓN
JERÁRQUICA Y AUTORITARIA
¿Todavía es posible,
hoy día, pensar que los seres humanos puedan algún día unirse para compartir
una aventura común en favor de todos? ¿Es posible que haya una
alternativa a la explotación capitalista, al elitismo y al dirigismo? ¿Será utópico creer
en la abolición gradual de las contradicciones entre trabajo manual y trabajo
intelectual, entre ejecutante y dirigente? ¿Y si no se trata de
una utopía, por qué este ideal no parece estar en vía de realización, depués de
dos siglos de lucha, primero republicana y luego, socialista y anarquista?
Hoy día,
en un contexto de pauperización acelerada y de humillación creciente, mientras
que la economía parece querer entrar en una gran crisis, quizás no es demasiado
tarde para contestar a esas preguntas tratando de desarrollar un espacio democrático
donde la rebelion y el rechazo puedan exprimirse, haciendo asi de los
ciudadano(a)s actores, y no objetos de la historia.
Este
trabajo es una herramienta de reflexión para construir una organización de
nuevo tipo, no jerarquizada, cuyo objectivo sería la liberación individual y
colectiva de lo(a)s ciudadano(a)s. Empezaremos, pues, por describir brevemente
las formas que pudiera tomar tal organización, para después contestar a unos
cuestionamientos algunas veces planteados, esperando así sucitar nuevas
interrogaciones y críticas.
1) Una
organización clandestina
La
clandestinidad no responde aquí a un deseo de romanticismo, sino a la
preocupación de evitar el elitismo. Al contrario de la organización pública, la
organización clandestina no tiene que tomar posición, lo que evita definir a
priori una ideología, una estrategia y unas tácticas. Así, los miembros de
tal organización no buscan a ponerse de acuerdo con prisa, a conseguir una
mayoría o un concenso, sino a influenciarse mutuamente, buscando el diálogo.
Eso evita también tener voceros oficiales, frecuentamente identificados como
"líderes", lo que les permite así acrecentar su influencia, por no
decir su dominancia.
La
clandestinidad tiene, obviamente, otro ventaja, que es de garantizar la seguridad
de la organización y de sus miembros. La liberación individual y colectiva no
siendo del interés de todos, especialmente del estado, es preferible prever la
represión antes de que llege. Así que la organización no tendría nombre, y sus
miembros usarían un seudónimo, así como un número vinculado a su antigüedad.
2)
Estructura de base: la célula
No
buscando aquí la democracia representativa, sino la democracia directa, la
organización estaría constituída de celulas. Cada célula, por ejemplo de cinco
miembros, organizaría una reunión semanal en un lugar público definido cada
vez: café, bar, parque, preparatoria, universidad, etc. En cada reunión, un(a)
miembro(a) tendría como tarea de animar la reunión y de preparar un taller de
formación sobre el tema de su elección: feminismo, sindicalismo, historia,
anthropología, filosofía, ciencias, situación vivida en medio de trabajo o en
la escuela, economía, arte, etc. Este(a) miembro(a) sería diferente cada vez,
hubiera entonces rotación obligatoria de las tareas. Además, pudiera haber
tiempo asignado a una revisión colectiva de la prensa , así como un periodo
dónde se intercambiaría todo tipo de información, y dónde cada uno pudiera
compartir sus preocupaciones. En fin, la célula debería decidir de una acción a
emprender, que sea en apoyo a una iniciativa exterior (ejemplo: manifestación,
ocupación) o propia: campaña de grafittis, mitin relampago, volante clandestina
en una fábrica, teatro callejero, sabotaje, solidaridad con un(o) miembro(a) en
dificultad, etc.
El
funcionamiento de la célula sería de tipo cooperativo. El papel del animador(a)
y organizador(a) del taller consistiría en favorecer la participación de todos
y todas, buscando el diálogo en lugar del enfrentamiento, la libertad de
palabra en lugar de la censura. En fin, una retroalimentación colectiva
(feedback) sobre la reunión pudiera hacerse, y esto en una perspectiva de
autocrítica y de mejoración. Después de la reunión, el animador(a), dotado de
su experiencia de célula y de su autocrítica, dejaría la célula para juntarse a
otra. Cuanto a la antigua célula, recibiría un miembro de otra célula,
impregnandose así de las experiencias y del conocimiento de las otras unidades,
contribuyendo así a la cohesión del conjunto de la organización.
3)
Crecimiento y desarollo
La mayoría
del tiempo, la reunión de célula implicaría a más que cinco personas. Es que
los miembros tendrían constantemente como tarea de buscar nuevo(a)s
candidato(a)s para la organización. Estos candidatos serían invitados como
observadores a las reuniones, dónde tendrían el derecho de palabra. Al final de
la reunión y a puerta cerrada, los miembro(a) decidirían de la reinvitación o
no de los observadores. Esto(a)s pudieran después ser recibidos como miembros,
en la medida en que serían lo suficiente compatibles con la exigencias de la
organización (ej: capacidad de autocrítica, respeto de los demás, disciplina
personal, actitud no autoritaria, etc.).
Habiendo
llegado a diez miembros, la célula se dividiría en dos celulas de cinco miembros.
Los miembros se repartirían igualmente en cada una de las dos celulas según su
antigüedad, identificada por su número de miembro.
En este
momento, uno se pregunta como puede funcionar tal sistema a grande escala. El
principio es bastante sencillo cuando consideramos solamente algunas celulas,
pero se vuelve demasiado complicado cuando se trata de administrar cientos de
celulas. Llegamos, pues, a hablar de otra estructura, el Comité central de
logística, del cual todo(a)s lo(a)s miembro(a)s de la organización deberían
pertenecer en un momento dado, según su antigüedad.
4)
Comité central de logística (C.C.)
El Comité
central no sería una élite definiendo la ideología, la estrategia y la táctica,
sino un simple aparato ocupandose de la logística. Sus miembros (en pequeño
número) serían gradualmente cambiados (por ejemplo, cada miembro pudiera estar
en el C.C. unos 4 o 5 semanas), y cada uno seguiría reuniendose en célula
normalmente, y no podría presumir de estar en el C.C. No se trataría de un
privilegio que se pudiera exhibir, sino de responsabilidades que cada
miembro(a) de la organización debería periodicamente asumir. Los miembros del
C.C. se reunirían a parte en un lugar público, cambiando a cada semana para
efectuar ciertas tareas de logística.
5)
Circulación de la información y comunicación
Hemos
visto que cada célula debería ser constituida de cinco miembros (por ejemplo),
y que uno de estos cambiaría de célula a cada reunión. Por supuesto, esta circulación
de información entre celulas, concretizada por el intercambio de miembros, no
se puede hacer de manera confusa si se quiere crear una dinámica de conjunto de
la organización, es decir una cohesión impediendo las partes de dislocarse.
Por ejemplo,
si tenemos 5 celulas, sea: A, B, C, D y E, cuyos miembros del principios (25)
siendo respectivamente: aaaaa, bbbbb, ccccc, ddddd, eeeee, deberíamos
encontrar, despues de cinco reuniones, unas celulas teniendo las composiciones
siguientes: A(a,b,c,d,e), B(a,b,c,d,e), C(a,b,c,d,e), D(a,b,c,d,e) y
E(a,b,c,d,e). De esta manera, las experiencias de cada una de las celulas están
compartidas uniformamente con todas las demás, lo que, con el tiempo, debería
favorecer un enriquecimiento colectivo, tanto en el aspecto de la autogestión
que en los conocimientos y experiencias.
Por otra
parte, hemos visto que las celulas, vía sus miembros, invitarian unos
observadores. Si estos son recibidos como miembros, las celulas, llegadas al
doble de efectivo, se dividirían, creando así nuevas celulas debiendo ser
integradas al sistema. Es evidente que esa logística es bastante pesada, y que
el Comité central lo puede hacer solamente ayudandose de la tecnología moderna,
especialmente de la informática. Deberíamos entonces crear un programa 1 que permitiría
administrar la organización siguiendo la creación de celulas (crecimiento) y el
desplazamiento de los miembros (circulación de información). Sería también
interesante de reforzar más la circulación de informaciones haciendo que el
conjunto de las celulas puedan comunicarse entre ellas.
Pero como
asegurar toda esta comunicación, primero entre el C.C. y cada célula, y luego
en las celulas entre sí? La respuesta se encuentra en la utilización de la red
Internet 2. Si el C.C. posee
una dirección electrónica 3 así como cada una de las celulas, sería facíl para estas de mandar al
C.C. las informaciones necesarias a la gestión (nuevos miembros, nuevas celulas,
etc.). Después de haber administrado (con la ayuda del programa) las
informaciones, el C.C. comunicaría con el conjunto de las celulas (lo que sería
automatizado) precisando a cada una con cual otra célula debería comunicar para
dar el lugar y la hora de la próxima reunión. Por otra parte, el C.C. teniendo
miembros en varias celulas, debería estar capacitado para aconsejar las celulas
en materia de velocidad de reclutamiento, pues la salud de la organización,
especialmente la "consciencia colectiva" y la cohesión, debería
avanzar proporcionalmente al efectivo. En fin, como el C.C. debería renovarse
según la antigüedad de sus miembros (rotación de tareas), debería, para
sustituir los miembros salientes, comunicar a las celulas los números de
miembros de los suplentes.
Además,
para reforzar la seguridad durante el intercambio de información, el C.C. y las
células pudieran usar, en sus comunicaciones, un logicial como PGP (Pretty Good
Privacy), el cual permite criptar y firmar los mensages mandados de ambos lados,
complicando así la tarea a la policía.
6)
Síntesis y anticipación
Así que se
trataría de una organización clandestina y centralizadada, pero no jerárquica.
La ideología, la estrategia y la táctica aparecerían de facto, sin que unos
dirigentes (eligidos o no, ello no quita nada a la dominancia) tengan que
definirlas; sería una consciencia colectiva que surgiría de los intercambios,
del diálogo y de las experiencias de sus miembros.
Tal
organización debería ser abierta a todos y todas, o por lo menos, a los que no
son explotadores: trabajadores, estudiantes, parados, jubilados, jovenes de la
calle, etc. Cuanto a su amplitud geográfica, se pudiera pensar a la ciudad, las
distancias siendo un factor limitante para las reuniones y las acciones. Sin
embargo, cada ciudad pudiera crear su propia organización independiente, la
cual pudiera asociarse a otras ciudades en una federación libre, superando así
las barreras nacionales. En fin, si un día el poder (el Estado capitalista) se
hundiera, tal organización debería sobrevivir y SEGUIR CLANDESTINA, lo que
garantizaría la continuidad revolucionaria.
ALGUNOS
CUESTIONAMIENTOS Y OBJECIONES POSIBLES:
¿Qué es lo que diferencia tal
organización de una secta?
Una de las particularidades de las sectas es habitualmente
la presencia de un Gurú, protegiendo los "fieles" de las influencias
nefastas del "exterior" en contra de la doctrina. Pero aquí, se busca
precisamente eliminar el elitismo, y por la misma ocasión, eventuales gurús.
Además, no hay en este proyecto una doctrina establecida o a establecer, se
busca al contrario un intercambio continual de ideas en la libertad de palabra
la más completa. En fin y sobre todo, los miembros de la organización no
tendrían el plan de cerrarse al "mundo profano", sino al contrario,
de interactuar lo más posible en el seno de su comunidad y en el interior de
las instituciones oficiales: grupos comunitarios, sindicatos, partidos
políticos de izquierda, colectivos, asociaciones estudiantiles, grupos de
presiones, movimientos de mujeres, etc. Los valores democráticos de la
organización influirían entonces las instituciones oficiales, e inversamente,
las ideas del "exterior" vendrían influir y enriquecer la
organización.
¿Si no hay una ideología clara,
no se corre el riesgo que haya derrape?
Es obvio que cuando un jefe preserva una
doctrina y una estrategia, hay menos posibilidades de que las tropas se aparten
de éstas, su aceptación yendo parejo con la sumisión. El precio a pagar es
entonces una debilidad del efectivo (la gente que no acepta la doctrina a
priori no se incorporan a la organización), el no enriquecimiento de la
doctrina que se transforma en dogma, y una debilidad teórica de las bases que
pierden su espíritu crítico. Inversamente, dando confianza a los miembros y
sobre todo al diálogo, se pone la inteligencia encima de la sumisión. Las
doctrinas pueden entonces enriquecerse de una reflexión colectiva, y eso en la
medida en que los poseedores de esas doctrinas no buscan a imponerlas, sino a
compartirlas de manera pedagógica.
¿Por qué la gente se
interesaría a tal organización más que a otra?
Probablemente porque encontraría allí un espacio donde
pudiera uno desarrollarse como individuo, no en la competencia y la dominación
como la sociedad lo preconiza, sino en armonía con los demás. Los espacios de
libertad, donde el individuo puede volverse sujeto, son cada vez más raros. En
la escuela, los jovenes son unos objetos sometidos que se llenan de
informaciones parcializadas e inutilizables. En el trabajo, hay que someterse a
los imperativos de producción, ejerciendo una ultraespecialidad en la más
completa sumisión. Sin trabajo y sin escuela, uno se sustrae a la explotación,
pero se desocializa, transformandose en objeto inutilisado, sin medio de
gratificación, sin espacio para actuar para encontrar su dignidad de sujeto.
Una organización como la preconizada sería una aventura individual y colectiva,
donde cada persona sacaría provecho. Todos aprenderían de los demás,
volviendose pedágogos, hombres y mujeres de acción, encontrando así la
oportunidad de comprender su medio ambiente, de modificarlo, enfin, de volverse
sujetos. Además, con el tiempo, se crearía un sentimiento de pertenencia, la
organización haciendose a la vez una escuela, una red de ayuda mutua, de apoyo
y de lucha.
¿No es ingenuo creer que
cambiando la estructura, la dominancia y la autoridad desaparezca
mecanicamente?
Habiendo todos, por nuestra socialización,
aprendido a someternos a la autoridad y a ejercerla por compensación, es
evidente que la estructura sola no cambia los individuos de la noche a la
mañana. Sin embargo, tal estructura, imposible antigüamente por falta de
infraestructura (informática, autopista electrónica, etc.), pone las
condiciones favorables para el desarollo de una nueva cultura más humana. Por
supuesto, la estructura no remplaza las técnicas de animación y de gestión de
tipo cooperativo ya existentes. Al contrario, las vuelve más que nunca
indispensables, y deberíamos además tratar de mejorarlas continualmente, de
manera individual y colectiva. Además, la circulación de miembros entre las
celulas permite a las buenas experiencias de generalizarse más rapidamente, y a
las malas, de atenuarse. Pues la persona que habrá recibido una mala
retroalimentación (feedback) de sus colegas, podrá corregirse en un nuevo medio
donde no se tiene prejucios en su contra (efecto pygmalión 4).
¿Qué garantías tendrían los
miembros de tal organización para que el C.C. no se apropie de los poderes para
sus propios fines?
Ser consciente del problema es ya una manera de
tratar de evitarlo. En este tema, existe ya unos mecanismos, pero otros,
resultados de reflexiones colectivas, deberían agregarse. Primero, la no
permanencia del C.C. (todos y todas yendo por turno), si está
institucionalizada y garantizada (en el funcionamiento mismo del programa),
quita algunos riesgos. También, las tareas del C.C. deberían ser avaladas en
unos limites claros en el seno de una constitución, y el C.C. debería dar
cuentas al conjunto de las celulas en seguida. Además, cada celula comunicaría
directamente al conjunto de las celulas donde pudiera así hacer
"pública" unas críticas contra el C.C. En fin, un C.C. suplente
pudiera estar puesto en pie, para que, en caso de necesidad, la mayoría (por
ejemplo 60%) pueda desactivar un C.C. para remplazarlos por otro. Finalmente,
hay que agregar que si el objectivo de crear una consciencia colectiva se está
alcanzado, los miembros no se dejaran engañar facilmente.
¿Tal organización no arriesga
reproducir, como lo han hecho otras organizaciones progresistas, la opresión
histórica de las mujeres o la de otros grupos?
Allí también, se debería ser vigilante. El
objectivo es de eliminar las contradicciones sumisión y dominancia, y en este
capítulo, las mujeres, por su opresión histórica, son frecuentamente más
perspicaces que los hombres. Deberían entonces ser animadas a denunciar los
actitudes machistas y autoritarias, no en una perspectiva de rectitud política
(politicly correct), sino en una búsqueda de autocrítica de los miembros
(pedagogía en lugar de censura). En fin, las mujeres (u otros grupos) pudieran
decidir de poner en pie una organización no mixta funcionando de manera
análoga, lo que pudiera solamente reforzar la organización mixta.
¿Y si las autoridades llegarían
a infiltrar la organización, ello no pondría en peligro todo el proyecto?
Este problema no es específico a esta organización,
sino a toda organización amenazando el orden establecido. Por lo menos, esta
organización tendría ciertos mecanismos de defensa, algunos de ellos serían:
1. Los miembros no
usarían sus verdaderos nombres y direcciones.
2. Las reuniones se
harían siempre en lugares públicos distintos.
3. La organización y
sus celulas no revindicarían ninguna acción, ilegal o no.
4. Un C.C suplente
pudiera existir en caso de disolución del primero.
5. Las celulas
comunicarían entre ellas de manera independiente.
6. Las informaciones
sobre las horas y lugares de las reuniones no estarían centralizadas por el
C.C.
7. La información
intercambiada sería codificada y firmada (PGP).
8. Si se infiltrara
un(a) delator(a) (o un policía), debería, para no ser rastreado(a), portarse
bien. Los daños que pudiera hacer serían limitados. Incluso su eventual pasaje
en el C.C. sería breve. No pudiendo imponer lo que sea, pues nadie impondría
nada.
¿Cómo tal organización se
financiaría?
En un primer tiempo, la organización pudiera
financiarse a partir de sus miembros, en la medida en que los costos no serían
muy altos. No obstante, como es previsible que los medios financieros de los
miembros sean también limitados, unos miembros pudieran crear unas iniciativas
para financiar la organización. Sin embargo, estas iniciativas no deberían
afectar de ninguna manera la independencia de la organización, ni tampoco ir en
contra de grandes principios generales vinculados con la explotación. Se
pudiera pensar en cooperativas, en organismos comunitarios sirviendo de
pantalla, o a otras iniciativas que es preferible no precisar aquí.
SUGESTIONES DE OBRAS
1.
Bakounine, M., Marx, K.
et Ribeill, G. Socialisme autoritaire ou libertaire? Tomes I et II, Union
Générale d'Édition, Paris, 1975.
2.
Freire, P. Pédagogie des
opprimés. François Maspero, Paris 1977.
3.
Guérin, D. L'anarchisme.
Gallimard, Paris, 1965.
4.
Guérin. D. Pour un
marxisme libertaire. Robert Laffont, Paris, 1969.
5.
Illich, I. Une société
sans école. Édition du Seuil, Paris, 1971.
6.
Laboritt, H. La nouvelle
grille. Gallimard, Paris, 1982.
7.
Milgram, S. Soumission à
l'autorité : un point de vue expérimental. Calmann-Lévy, Paris, 1974.
8. Toffler, A. La troisième vague : essai. Denoël, Paris,
1980.
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