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Me gustar�a ense�arte la esfera de luz azul claro que tengo en la palma de la mano. Sabes, empiezo muchos versos as�: "Me gustar�a...". Quiz� sea simplemente un mani�tico rom�ntico. Pero el caso es que ya no me queda un h�lito de vida. Poemas vac�os llenan alg�n que otro momento de tortura -ni siquiera soy bueno para eso-. Encerrado en mi cuerpo como un muerto, voy vagando por infiernos et�reos. Se oyen livianos aullidos a lo lejos. Puede que sea la cordura, que me llama all�, detr�s de la monta�a m�s alta. Pero yo s�lo tengo a mi princesa en mi cabeza. Sigo su fragancia que palpita entre los �rboles, y ellos no me dejan caminar. Malditos �rboles... Mi mayor deseo ahora -como siempre- es derretirme lentamente, dejando correr mis v�sceras,
libres y felices, para que las beba cualquier perro desnutrido y sarnoso. Mi mente lo ver� agazapada en un rinc�n, sonriente porque tambi�n ser� libre, al fin. Y por siempre anochecer�. Y, con suerte, el universo arder� en una eterna hoguera infernal. No deber�an nacer seres para que un Dios hijo de puta les arrebate la esperanza y los haga d�biles hasta que mueran de pena y desaliento.
Libido septiembre de 1998 |
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