Colombia en el diván

 

Lo mismo un burro que un gran profesor

 


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Los Sócrates de Colombia, los filósofos más profundos, son los que escriben las letras de las canciones. Cuando estaba chiquita yo pensaba que todas las que oía eran colombianas, porque hablaban de lo que conocía, y sigo creyendo que tangos, boleros y rancheras son la mejor descripción de la situación del país.

Una situación angustiosa: "Humanidad hasta donde nos vas a llevar, humanidad yo de sangre te he visto teñir". En el campo "los potreros están sin ganado, toditico se acabó", mientras en las zonas urbanas los alcaldes tratan de contrarrestar la ley sociológica según la cual "las ciudades corrompen las costumbres". Ya ha pasado mucho tiempo desde que "no se conocía coca ni morfina y los muchachos de antes no usaban gomina".

La corrupción no cede: "no hay ninguna verdad que se resista, frente a tres mangos, moneda nacional" y "es lo mismo el que labura, que el que mata, que el que jura, o está fuera de la ley". La violencia sigue cosechando sus víctimas y por más que gritamos "no me amenaces", los tipos duros contestan: "te corto la cara, te rasgo el ombligo y mato a tu mamá".

La situación económica no mejora, el desempleo igualito, pero cada mes el gobierno anuncia que creará 500.000 empleos más: Francamente, "yo no sé lo que gana la gente, diciendo mentiras..."

Por lo menos pocos abandonan la ilusión de que se logre la paz: "uno busca lleno de esperanzas, sabe que la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina." Claro que los avances son pocos: en la zona de distensión se podría cantar "Pero así van pasando las semanas, pasando sin lograr lo que yo quiero: yo no sé para que, para que son esos plazos traicioneros... " La desconfianza reina: "hoy un juramento, mañana una traición", y el gobierno no sabe que hacer: "Cuando noté que tus labios comenzaban a mentirme, me he encontrado en el dilema de luchar o de rendirme". Por su lado la negociación con el ELN está en el aire, sin que encuentren siquiera un sitio para conversar: "Siempre que te pregunto, que cuándo, cómo y dónde, tu siempre me respondes, quizás, quizás, quizá..."

Pronto tendremos que escoger nuevo presidente "Cuatro caminos hay en la vida, ¿cual de los cuatro será el mejor?." Alvaro Uribe cantaría "a mis amigos les adeudo la ternura". Lucho Garzón dice: "ya no entiendo el enredo de las clases sociales" y Noemí: "quien te dijo que yo era solo risa nunca llanto, como si fuera la primavera, no soy tanto". Serpa, por su parte, se anima: "tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí, resucitando".

Pero "la vida es así y debes de comprenderla". No importa mucho lo que quieran los candidatos o el país, cada vez somos menos independientes, "el cielo manda y hay que obedecer".

En medio de tanta confusión, de tanto desasosiego, lo mejor es ilusionarse, y cuando le piden a uno "miénteme mas", cantar, con un whisky en la mano, lo que nadie cree: "A mi dénme un aguardiente, un aguardiente de caña. Yo quiero siempre lo de mi tierra primero. Ay, que orgulloso me siento de haber nacido en mi patria... Ay, que orgulloso me siento de ser un buen colombiano"

 


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