Colombia en el diván



El aborto y los derechos del niño

    



mail.gif (410 bytes)
mail-text.gif (1167 bytes)

índice Colombia en el diván
índice Colombia en el diván

 


Una campesina irá a la cárcel por haber abortado: será la colombiana que pagará la culpa de los millones de mujeres que han tomado igual decisión en la última década, cuando, según parece, se practicaron más de tres millones de abortos en el país. Una ley injusta, avalada por una sentencia de la Corte Constitucional incoherente y mal argumentada, respaldada por la hipocresía nacional, que permite que las hijas de quienes hacen la ley y la aplican puedan abortar con tranquilidad y seguridad, pero lanza a la mayoría de las mujeres a prácticas inseguras, que llevan a muchas a la muerte, y en sitios donde, si las capturan, podrán terminar en la cárcel.

La corte argumentó que había que proteger la vida desde el "comienzo de la existencia natural de la persona, es decir desde la concepción". Que exista una persona desde el comienzo del embarazo es indemostrable. Creerlo o no es el resultado de actos de fe o de convicciones emocionales y no de una prueba incontrovertible. Del mismo modo, la respuesta al aborto es igualmente emocional: para los que se oponen a él, el derecho de la madre no puede valer más que el derecho a la vida del posible niño, y ni la mayor tragedia de la mujer puede justificar lo que se considera un asesinato. Para los demás no se puede demostrar que el feto, durante las primeras semanas, sea un ser vivo independiente, una persona; no puede haber un asesinato al impedir que un ser en potencia, que no tiene vida independiente de la madre, una posibilidad, como el mismo óvulo, se desarrolle y nazca. Estas opiniones, estos actos de fe, no pueden servir de base para legislar y regular la vida de los que no comparten una u otra creencia.

Imponer el aborto, como se hace en China, a quienes creen que están dando muerte a un ser vivo, es una arbitrariedad. Prohibirlo a quien no cree que el feto sea una persona independiente es igualmente arbitrario, y más aún, encarcelarla -quitando a veces la madre a otros niños- porque actúa, por razones serias y de fondo, de acuerdo con sus convicciones y no con las de los demás. El aborto no puede ser ni una obligación legal ni estar penalizado: debe ser una decisión libre y razonada de la madre (o los padres), en la que el Estado no tiene derecho a intervenir.

Abortar es una decisión difícil, angustiosa, que se toma en condiciones extremas, y que debe reducirse al mínimo, con medidas de control de natalidad, a las que se oponen en un cruel círculo vicioso precisamente muchas de las personas que quieren enviar a la mitad de las mujeres de Colombia a la cárcel. Es despiadado añadir a esa angustia la arbitraria definición estatal de que esa mujer es una criminal. Dar a luz un ser humano es la mayor de las responsabilidades, y hay quienes se sienten impotentes de asumirla: nadie tiene derecho a obligarlas a hacer algo que no pueden asumir.

Ahora, cuando tener un hijo puede ser resultado de una decisión consciente, el más importante derecho del niño es ser deseado. Vivir no es un acto puramente biológico: somos seres de palabra, de relación. El desarrollo de una identidad sana en el niño proviene ante todo de que pueda identificarse con padres que lo quieran, que lo deseen, que no lo odien ni rechacen. Un niño no puede identificarse con alguien que lo odie, y no tiene porque nacer con la carga del rechazo y el miedo de una madre que lo ha concebido como resultado de una violación, o de una adolescente que no sabe lo que hace y ni siquiera ha terminado de encontrare su propia identidad. Un niño que nace así nace con una maldición, que lo condenará a la violencia y a la desgracia, cuando no a la psicosis. Justamente en nombre de ese posible ser, el aborto no es solo un derecho de las madres que rechazan el fruto de una violación o de un acto irresponsable, sino una obligación moral.

anterior.GIF (427 bytes)

siguiente.gif (1147 bytes)


© Derechos Reservados de Autor
Colombia

Hosted by www.Geocities.ws

1