El Consenso del manejo y tratamiento del dolor

A través del tiempo, el dolor ha sido motivo de mucho estudio en busca de su manejo y tratamiento y en otras ocasiones de las medidas de control, se han creado organizaciones exclusivos para llevar a cabo estas funciones, la organización más reconocida es la International Asociation for Study of Pain (IASP).

Después que la Organización Mundial de la Salud (OMS), planteara que el alivio del dolor es un derecho universal, la IASP en múltiples reuniones realizados por expertos en el dolor definieron al dolor como "Una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada o nó a daño real o potencial de los tejidos, o descrito en términos de dicho daño".

Fueron establecidos también, las definiciones para el dolor agudo y el dolor crónico, al dolor agudo como "Una desagradable y compleja constelación de experiencias sensoriales, perceptuales y emocionales, relacionadas con respuestas autonómicas producidas por daño a estructuras somáticas o viscerales".

"El dolor crónico es aquel que persiste al curso natural de un daño agudo, concomitante con procesos o patologías duraderas, intermitentes o repetitivas, en un término de tres a seis semanas o inclusive meses".

El dolor es un fenómeno complejo, en donde intervienen diversos factores, tales como: La personalidad, experiencias dolorosas previas (memoria dolorosa), status social y cultural, estado emocional, etc., la persona que experimenta cualquier tipo de dolor, la percepción se vuelve personal, íntimo e intransferible, es decir una experiencia multidimensional, fisiopatológica, psicoafectiva, sociocultural y espiritual.

La respuesta al dolor dependerá del umbral al dolor que presente una persona, el umbral es "la mínima sensación que el sujeto reconoce como el dolor", variando de persona a persona. Para valorar que tanto de dolor tiene una persona, se han creado métodos de medición del dolor, entre las que tenemos, la escala visual analógica, descriptores verbales, mediciones conductuales, faciales, corporales, escalas específica para niños de diferentes edades, escalas calorimétricas, frutas diferentes, escalas que valoran cualidades del dolor como la de MacGill y otras.

Considerando que nuestro País debe contar con unos parámetros para el manejo y tratamiento del dolor, a iniciativa del Colegio Mexicano de Anestesiólogos, se realizaron reuniones de trabajos en la Ciudad de México con diferentes especialistas relacionados con el manejo del dolor, entre algológos (algiológos), intensivistas, anestesiólogos, cirujanos, traumatólogos, tanatólogos y de cuidados paliativos, después de intensas y maratónicas reuniones de consensos, fueron establecidos mesas de trabajo relacionados con el dolor agudo, el crónico, dolor neuropático, dolor en pediatría, dolor oncológico, dolor perioperatorio, dolor en el anciano, el dolor en el paciente terminal, dolor en el paciente crítico, dolor en traumatología, finalmente se elaboraron una relación de recomendaciones entre las que se mencionan:

Verbal de 5 puntos (nulo, leve, moderado, fuerte, muy fuerte), EVERA.

Verbal numérica análoga de 0 a 10

Visual análoga del 0 al 10 (EVA).

Pueden utilizarse otras escalas que evalúen síntomas asociados al dolor, como sedación, nauseas/vómito, prurito, etc.

Modalidades de manejo; el tratamiento farmacológico deberá ser individualizado de acuerdo a la intensidad del dolor que el paciente manifieste, bajo las siguientes alternativas:

Proparacetamol

Ketoprofeno

Clonixinato de Lisina

Diclofenaco

Metamizol

Parecoxib

Etofenamato

Los analgésicos opioides

Morfina

Tramadol

Buprenorfina

Nalbufina

No se recomienda el manejo con AINEs que exceda a los cinco días de tratamiento.

No deben utilizarse de forma conjunta dos medicamentos con el mismo mecanismo de acción, no combinar dos AINEs, dos opiáceos, ó un AINEs con uno no esteroideo.

La vía IV es la ruta de elección después de la cirugía, siendo conveniente para la administración en bolos o infusión continua. Las inyecciones IM o subcutáneas repetidas pueden causar dolor y trauma innecesario en los pacientes. Las vías rectal, sublingual, IM u otras serán empleadas cuando el acceso IV sea problemático.

En algunos casos se requerirá de adyuvantes como la clonidina, esteroides, antidepresivos, anticonvulsivantes y anestésicos locales.

El manejo del dolor en el paciente pediátrico debe individualizarse y no descuidarlo en ningún momento.

Recientes publicaciones se refieren al tratamiento del dolor por especialidades, el dolor en cuidados paliativos, etc. quizás lo más agradable es cuando se tratan los aspectos neurobioquímicos, neurobiológicos y fisiopatólogicos del dolor, así también la neuroplasticidad del dolor, que requieren extensos espacios para el análisis, así como cada tipo de dolor como el precordial, urológico, oftalmológico, otorrinolaringológico, abdominal, pélvico, odontológico, en cáncer, etc.

Cuando el paciente manifieste dolor, este no debe soslayarse y se requiere una atención especial ya que puede ser el inicio de algo grave, una semiología detenida nos conduce a un buen manejo del dolor y un pronóstico favorable del paciente.

Dr. Aurelio Cortés Peralta.

Anestesiólogo.

 

Referencias:

Guevara LUM, Covarrubias GA,Delille FR, Hernández OA, Carrillo ER, MoyaoGD. Parámetros de práctica para el manejo del dolor agudo perioperatorio. Cir Ciruj 2005;73:223-32.

GuevaraLUM. Dolor por Especialidades, Ed. Corportivo Intermédica,S.A.de C.V. 2006.

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