El jugador sobre el que se comete un
contacto ilegal, llamado falta personal,
tiene derecho a lanzar uno o dos tiros libres desde una línea situada a
4 m de la canasta, siempre que éste se encontrara en posición de tiro o
que el equipo contrario hubiera llegado a un número determinado de faltas
(que es variable en cada país); cada tiro encestado vale un punto. Faltas
típicas son empujar, agarrar y cargar. El jugador al que se le hace falta en el
momento en que está tirando y que consigue encestar, tiene derecho a un tiro
libre adicional, lo que se conoce como jugada de tres puntos. En baloncesto
profesional el exceso de faltas penaliza, ya que concede al contrario
oportunidades extra de tiros libres. Un jugador que exceda el número permitido
de faltas (cinco o seis según las diferentes normativas de las asociaciones correspondientes),
queda eliminado del partido. Cuando el balón se encuentra en trayectoria
descendente hacia la canasta y es desviado por un defensor se llama tapón
ilegal y se da por válida la canasta; si lo hace un jugador en ataque se llama
interferencia y la canasta no es válida.
Los partidos se componen, normalmente, de
dos tiempos de 20 minutos de juego real, excepto en la NBA, que constan de
cuatro tiempos de 12 minutos cada uno. Otra particularidad del baloncesto es la
regla que obliga a lanzar a canasta dentro de un límite de tiempo
desde que se pone la pelota en juego.