Las principales tácticas defensivas en
baloncesto son la defensa en zona y la defensa individual. En la defensa en
zona, cada jugador es responsable de defender un área de la pista alrededor de
la canasta donde intenta encestar el equipo contrario. En la defensa
individual, cada jugador se encarga de marcar a un contrario. La defensa en
zona no está permitida en la NBA pero sigue siendo parte importante del
baloncesto.
Las técnicas defensivas individuales
comprenden la destreza de bloquear tiros sin hacer faltas
(taponar), interceptar pases y robar balones. Quitar la posesión del balón al
equipo contrario durante el juego se denomina turnover (recuperación).
El llamado "dos contra uno" se produce cuando dos jugadores controlan
a un oponente potencialmente peligroso. En otras ocasiones, todo un equipo
presiona al otro, realizando un marcaje muy férreo en toda la pista. Una
técnica vital tanto para la defensa como para el ataque es el rebote, que
permite conservar la posesión de la pelota bajo la canasta después de un fallo
en un tiro.