INTRODUCCIÓN
En el caso de la conservación del Patrimonio Cultural, considero de gran importancia el contar con Leyes, Reglamentos y toda la normatividad que se pueda existir para la conservación de este Patrimonio, pero indudablemente la aplicación de toda esta normatividad, lleva consigo, la formación, el conocimiento y el respeto del profesionista hacia las obras motivo de intervención. Es difícil que las Leyes, normas o reglamentos indique de manera puntual que es lo que se debe de hacer en cada caso, por ello la aplicación de la normatividad y formación del profesionista son aspectos importantes en materia de conservación del Patrimonio Cultural
Por otra parte, el hombre actualmente vive en una evolución constante en cuanto a su forma de vida, lo que implica una constante actualización de Leyes, Normas y Reglamentos que contribuyan a la protección de ese Patrimonio Cultural.
En esta ocasión
me voy a permitir hacer algunas consideraciones a este respecto:
LA NORMATIVIDAD EN LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL
El estado de Oaxaca, es uno de los estados de la república mexicana que cuenta con un basto Patrimonio Cultural, en los lugares mas apartados encontramos grandes testimonios de arquitectura prehispánica, colonial y del siglo XIX que forman parte de nuestro patrimonio.
Hablar de la conservación del Patrimonio Cultural, implica hacer un análisis de los diferentes factores que intervienen para su conservación, y dentro de esos factores se encuentran las Leyes, Normas y Reglamentos que regulan la Conservación.
En el caso de la Ciudad de Oaxaca, por sus característica particulares de ciudad colonial, con fecha 19 de marzo de 1976 el gobierno federal emitió el decreto de Zona de monumentos históricos a la ciudad de Oaxaca.
Con la declaratoria de zona de monumentos, el Centro Histórico quedo sujeto a las disposiciones legales contenidas en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas arqueológicos Artísticos e históricos, y el Reglamento de la Ley antes citada.
El reconocimiento de la UNESCO a la ciudad de Oaxaca como Patrimonio Cultural de la Humanidad, nos compromete aún mas a todos los que participamos directa o indirectamente en la conservación de este patrimonio.
De acuerdo a lo que establece la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas arqueológicos artísticos e históricos en su artículo XIX, establece que para la conservación de este patrimonio, se aplicarán supletoriamente los tratados Internacionales y Las Leyes Federales en la materia
Dentro de la política que rige la conservación de el patrimonio cultural a nivel internacional, la UNESCO, a través de ICOMOS (Consejo Internacional de Sitios y Monumentos) ha publicado una serie de documentos en los que se establecen los criterios que cada país debe de adoptar para lograr el objetivo de conservar su Patrimonio.
Los documentos internacionales que se han publicado en materia de Conservación son diversos, tenemos: La carta de Venecia de 1964. La Carta de México en Defensa del Patrimonio Cultural. La Carta Internacional para la conservación y Restauración de sitios y Conjuntos. La Carta Italiana de Restauración de 1972, etc. Por mencionar solo algunos.
En las “Recomendaciones sobre la protección en el ámbito Nacional de Protección de Patrimonio Natural y Cultural celebrado en París en 1972, en su artículo 8 de principios generales, establece: La protección, la conservación y la revaloración del Patrimonio cultural y natural, se ha de considerar como uno de los aspectos fundamentales del acondicionamiento del territorio y de la planificación, en la esfera nacional, regional o local.
Por consiguiente, los planes de desarrollo urbano de las ciudades y poblaciones y toda la normatividad que se desprende de ellos, juega un papel importante en la conservación del patrimonio cultural. Desafortunadamente en el estado de Oaxaca muchas de las poblaciones con traza colonial y con monumentos históricos representativos como Tehuantepec, Juchitan, Huajuapan, Tlacolula, Etla, Ocotlán, Tlaxiaco, por mencionar solo algunas, no cuentan con un Plan de Desarrollo Urbano que norme los criterios a seguir para la conservación de este patrimonio. Los edificios históricos, y sobretodo a la arquitectura tradicional, queda a juicio de la persona encargada de realizar las intervenciones, por lo que gran parte de este patrimonio se está perdiendo a falta de Normas, Leyes y Reglamentos. Por ello, es importante la participación de los profesionista dedicados a la conservación, promover los planes de desarrollo que contribuyan a la conservación de este patrimonio.
El caso del centro histórico de la ciudad de Oaxaca, merece especial atención, se puede pensar que con los instrumentos legales como son la Ley Federal sobre Monumentos Históricos y su Reglamento, El plan Parcial de conservación del Centro Histórico y su reglamento respectivo, se tienen los instrumentos jurídicos para su conservación, pero desafortunadamente vemos que no, es importante considerar que esos instrumentos legales estén acorde con una planificación adecuada de acuerdo a las necesidades de la población.
El problema que enfrenta la ciudad de Oaxaca y que afecta al Patrimonio cultural rebasa la competencia del municipio de la ciudad de Oaxaca, por lo que se debe de establecer una normatividad acorde con las necesidades de la sociedad actual. Algunos de los principales problemas para la conservación del Centro Histórico en la actualidad son:
VIALIDAD
Desde el punto de vista vial, la ciudad de Oaxaca se ve grandemente afectada por la conurbación de 18 municipios perimetrales que hacen uso de la infraestructura de la ciudad, lo que ocasiona flujos de población a distintas áreas como son: a la Central de Abastos, a la Central camionera y a las diversas terminales de trasporte ubicadas dentro del centro de la ciudad que se desplazan a diferentes puntos del interior del estado. Así también, la población que llega a la ciudad del interior del estado y que se desplaza a las diversas oficinas Gubernamentales Estatales y Federales, a los diversos centros de educación superior, y todavía la población flotante que de paso al istmo de Tehuantepec, a la ciudad de México o a la región de la sierra Norte o Sur, tienen necesariamente que pasar por la ciudad de Oaxaca. Esta población flotante demanda una serie de servicios que influyen determinantemente en la conservación del centro histórico, uno de estos servicios, es principalmente la diversidad de líneas de transporte colectivo que se desplazan de los municipios conurbados a diferentes puntos de la ciudad y que no cuentan con una vialidad acorde con las necesidades de la vida actual
TRANSPORTE
El crecimiento de la mancha urbana de la ciudad y la mecanización progresiva de la población, cada vez se tienen que recorrer distancias mayores y que asocia la posesión de un automóvil una determinada forma de vida, a falta de un servicio de transporte colectivo adecuado y eficiente, lo que dificulta la circulación dentro del centro histórico ya que presenta una estructura vial difícil de adaptarse a la nueva situación, creándose en general verdaderos problemas de saturación y congestionamiento vehicular.
Así mismo, las excesivas rutas de transporte colectivo que penetran al centro histórico, contribuyen en gran medida al congestionamiento vehicular y a la contaminación ambiental.
La contaminación provocada por el transporte colectivo en determinadas áreas del centro histórico, ha contribuido también a la expulsión de la población autóctona, debido a que el humo contamínate que despiden, ensucia los interiores de las viviendas y lo mas grave es que las personas que allí habitan tienen que estar inhalando los contaminantes, lo que a la larga provoca enfermedades en las vías respiratorias, por lo que es mejor rentar la casa antigua para comercio u oficina e irse a vivir en algún fraccionamiento a las orillas de la ciudad.
COMERCIAL
Hoy en día, a pesar del crecimiento de la ciudad, el centro histórico sigue siendo por tradición y desde su origen el lugar dedicado a las actividades económicas, políticas, sociales y culturales, lo que propicia la concentración de población no únicamente de la ciudad, sino como ya se mencionó, de los municipios conurbados, ocasionando con ello la trasformación y especulación del uso del suelo
El cambio de uso habitacional de las casas antiguas, por los nuevos usos comerciales, y para la infraestructura que requiere el turismo, es muy notoria, debido a que para los propietarios resulta más atractivo económicamente rentar sus casas para oficinas, comercios, despachos, Hoteles, etc., que usarlas como casa habitación. La adecuación de los edificios a las nuevas necesidades, en la mayoría de los casos provoca alteraciones irreversibles que afectan la calidad del monumento.
En diversas ocasiones,
los particulares en coordinación con los profesionista, en horas
de la madrugada, retiran ventanas de hierro forjado, convierten ventanas
en puertas, llevan a cabo ampliaciones de puertas, o realizan intervenciones
no adecuadas que alteran por completo las características formales
y espaciales de los edificios de valor histórico y consecuentemente
la imagen urbana de la ciudad debido a que no existe el conocimiento y
respeto a los valores históricos.
SOCIAL
Las políticas
nacionales y regionales de la planificación del desarrollo económico,
que continúan concentrando las inversiones, los medios de producción
y por lo tanto el empleo, en áreas específicamente tradicionales,
dotadas de una serie de ventajas para la rentabilidad de las inversiones,
lo que propicia el abandono de la población que tenderá
a concentrarse allí donde se localizan las posibilidades de trabajo
como es el caso de la ciudad de Oaxaca, lo que ocasiona la concentración
de la población en la periferia de la ciudad y en las casas
antiguas saturadas de población migrante. Las consecuencias son
la proliferación de vendedores ambulantes, la mendicidad, y el comercio
informal que en la mayoría de los casos, son personas que vienen
de otras regiones del estado en busca de una mejor forma de vida.
TURISMO
Por otra parte, si consideramos que a partir de que la ciudad de Oaxaca fue incluida dentro del listado de Patrimonio Cultural de la Humanidad, la afluencia turística ha rebasado las expectativas, de tal manera que en las festividades de Semana Santa, la Guelaguetza, las fiestas de fin de año (noche de rábanos, calendas, etc.) o simplemente en los puentes vacacionales, la afluencia turismo es considerable y los usos de los inmuebles están cambiando para satisfacer la demanda de servicios turísticos. Las casas antiguas representativas de la arquitectura de Oaxaca se han convertido en locales comerciales, restaurantes, hoteles, espacios para venta de artesanías y antros, muchos antros, de tal manera que si no se regula el desarrollo de la infraestructura turística se continuara expulsando ala población autóctona, y con ello se seguirán perdiendo las tradiciones, las costumbres, las festividades y toda una forma de vida que constituye el patrimonio cultural intangible de la ciudad. Es importante mantener un equilibrio entre el turismo y los habitantes de la ciudad a través del plan de desarrollo de la ciudad.
El cambio de uso habitacional de las casas antiguas, para las nuevas actividades comerciales y para la infraestructura que requiere el turismo es muy notoria, debido a que para los propietarios resulta más atractivo económicamente rentar sus casas para oficinas, comercios, despachos, Hoteles, etc., que usarlas como casa habitación. La adecuación de los edificios a las nuevas necesidades, en la mayoría de los casos provoca alteraciones irreversibles que afectan la calidad del monumento.
En la adecuación
de los edificios para las nuevas necesidades, el papel que juega el profesionista
ingeniero o arquitecto, es de gran importancia. Las intervenciones realizadas
en la mayoría de los casos por arquitectos e ingenieros dedicados
al ramo de la construcción en el centro de la ciudad son muy variadas.
Se han realizado intervenciones respetuosas por arquitectos que están
consientes de la importancia de la conservación del Centro
Histórico, adecuan los edificios históricos a las nuevas
necesidades conservando los partidos arquitectónicos, los sistemas
constructivos tradicionales, los elementos decorativos y ornamentales de
las construcciones, Los arquitectos que han realizado estas intervenciones
deberían de tener el reconocimiento por parte de las instancias
normativas, pero por otra parte, se realizan intervenciones de “Restauración”
negativas, en las que modifican los esquemas arquitectónicos y las
calidades formales plásticas de los edificios históricos,
En otros casos se ha llegado a la demolición clandestina de las
construcciones antiguas para realizar nuevas construcciones sustituyendo
los muros de espesores considerables, por muros de 14 o 28 centímetros
de espesor con estructuras de concreto armado, con la finalidad de lograr
el mayor “aprovechamiento del espacio” y consecuentemente mejores beneficios
económicos a costa de la destrucción del patrimonio.
Así también, el abandono es otra de las causas por la cual se pierden los edificios histórico. Un particular que desea obtener mayor rentabilidad del espacio en que se ubica su edificio, lo abandona por algunos años, para que los agentes naturales se encarguen de destruirlo, contribuyendo los mismos propietarios a realizar perforaciones en muros y cubiertas, con finalidad de que el inmueble en un periodo mas corto quede en estado ruinoso, y se justifique presentar un proyecto nuevo, el resultado es una obra nueva con fachada neocolonial que desde el punto de vista de los valores de la arquitectura es una falsedad, debido a que son copias y en muchos de los casos mal echas de la arquitectura colonial
El desconocimiento de que la arquitectura contemporánea se puede integrar dentro del centro histórico ha ocasionado obras de contraste no de armonía que fueron concebidas para distinguirse, no para integrarse, que buscan romper con su entorno, no mimetizarse, contribuyendo con ello a la alteración de la imagen urbana de la ciudad de Oaxaca. Las copias y las imitaciones solo son dignas de rechazo, son los pecados más grandes que pueda cometer un arquitecto, son las demostraciones patentes de esterilidad creadora. Es una virtud el saber integrar y hacer convivir una arquitectura de hoy con un ambiente de ayer y consiste es saber interpretar con sensibilidad creadora el lenguaje formal del pasado.
El centro histórico
debe de concebirse como un testimonio vital de todas las épocas
de la ciudad y que nuestra época también habrá de
dejar su huella en el, por ello se debe descartar todas las manifestaciones
historicistas como reproducción del pasado o replicas pastiches
con sentido escenográfico para exigir la realización de una
arquitectura contemporánea pero integrada dentro de su contexto.
ADMINISTRATIVO
Por ser la Ciudad de Oaxaca la capital del estado, las actividades desde el punto de vista administrativo con los años se han vuelto más complejas. Debido a que la demanda de los espacios es cada vez mayor, y es en el centro de la ciudad en donde por tradición se han concentrado las actividades administrativas y no únicamente de la instancia municipal, sino del Gobierno del Estado y el Gobierno Federal.
La capacidad de espacios que demandan las oficinas administrativas es mayor a la capacidad de los edificios de valor histórico, de tal manera que se tienen que realizan adecuaciones en muchos de los casos no tan afortunadas para lograr los espacios requeridos.
Las adecuaciones en la mayoría de los casos, consiste en cubrir patios, realizar mezanines y en el peor de los casos la construcción de pisos superiores alterando con ello, la calidad de los monumentos y consecuentemente la imagen urbana de la ciudad.
Lo anterior, es una muestra de que se ha roto el equilibrio armónico entre los habitantes y su ciudad, y de que las Leyes y reglamentos deben estar acorde con las necesidades de la vida actual, es necesario actualizar el plan de Desarrollo Urbano de la ciudad de Oaxaca, en el que se involucre a los municipios conurbados a fin de lograr una relación armónica entre todos los municipios, el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca y sus habitantes. Así también, es necesaria la actualización de los profesionistas en esta área en beneficio de la conservación del Patrimonio.
Debemos de comprender
que la conservación del patrimonio Cultural, es un asunto de conciencia,
de respeto, de dignidad y de Leyes, pero también si no existe
esa conciencia de conservar todo aquello que forma parte de nuestras raíces
y que nos define como una cultura diferente a las demás, nuestro
patrimonio se continuara perdiendo y el patrimonio perdido es no recuperable,
los que ahora poseemos ese patrimonio, únicamente somos depositarios
y tenemos la obligación de conservarlo para trasmitirlo a las futuras
generaciones.
Gracias.
Modificada el 06 de
Abril del 2003.
RGJV.
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