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IMAGEN
EN MADRID
En la
puerta
te vi
acodada
¿Soledad?
¿Negrura?
¿Miedo?
En la
puerta del metro.
...
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CANCIÓN
De ritmos
rota
quiero verte
una y otra
vez.
Quiero
sentirte
tan cerca
como mi
piel.
De ritmos
rota
cadencial
sin ti.
Quiero
oírte,
quiero vivir
tu vivir.
De ritmos
rota
ausente
feliz.
De ritmos
rota
quiero
verte,
cadencial
sin ti.
... regreso
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MUJER
Con labios
rojos,
brasas,
anhelos,
puerta del
placer.
Ojos caídos
y bellos,
amable
sonrisa,
ojos
caídos,
sin fuego,
goyescos
quizás.
Ojos
caídos,
de invierno.
... regreso
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REFLEJOS
DE ORO
Una
gabardina caída
en informe
montón azulado.
Reflejos
de oro
…y la
piel.
Perchero
de amores
vaciado de
montañas.
Reflejos
de oro
…y los
labios.
Húmeda
luz
descolgada
del techo.
Reflejos
de oro
…y la
boca.
Los pies,
las manos
…y yo
simulando amores.
... regreso
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ESPERA
Solo puedo
morir en tus brazos.
Mientras
las escamas
de tu piel
no existen
pero su
brillo permanecido
subyuga una
mirada.
Mientras
la fantasía
me desborda
como si sus
alas
no hubiesen
muerto
al caer el
calendario.
Mientras
la hoguera
me lame
al final de
su angostura
lejana,
negra.
Mientras
la túnica
blanca que te ilumina
desliza tus
hombros
para dejar
desnudos
los
minúsculos senos.
Solo puedo
morir en tus brazos,
... regreso
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Dormir
en tus brazos
Dormir en
tus brazos sería,
borrado de
la lluvia
en pequeños retazos,
una lujuria
del tiempo.
Impensable
tener el talismán.
Fantasía de
la Fortuna
entretenida
en reproducir
esas
maravillosas tonalidades
desprendidas.
Será que ya existen
en los
desmayados relojes
donde el
tiempo persiste.
En pequeños
retazos
con
persuasión indudable
la diosa
inflama su fantasía.
(Al oído te
contaré una historia
para que de
tus ojos desaparezcan
esas gotas
de tristeza).
...
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ESA
BRISA...
Esa brisa
que desborda
y en cada
ala deposita
una nube
caliente
como el
vino.
En las
cabezas estalla
mientras la
vela
corre
henchida
y el gozo
en las hojas
que se mezclan.
No quiero
que llores
amor.
Reclínate
sobre mi
vientre
y roza con
tus labios
mi piel
salada.
... regreso
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RECUERDO
Acuérdate
de aquellos
vientos suaves
que en la
playa de tu pecho
marcaban
surcos.
Acuérdate
de aquellas
olas tendidas
que en la
paya de tu vientre
dejaban
besos.
Acuérdate
de aquel
verano.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
...
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FOTO
Fotografía
de colores
Portarretratos
gris.
Plata
manchada
que en
recuerdos se pierde.
La cabeza
que ella asoma
asemeja una
muchacha
joven que soñé.
Los ojos
insultan.
Los labios
en arco jocoso.
El pelo
alborotado
por aquel
viento que en la foto
soplaba
todas las horas,
como granos
de arena
deshaciendo
la playa,
lecho
nocturno
de aquellos
sueños.
... regreso
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IMAGEN
En aquellos
ojos tiernos,
un reflejo
de luz
cada faceta
de mi ojo
está
oculta.
En aquellos
tus senos firmes,
una sombra
fugaz
cada faceta
de mi ojo
está
inmersa.
En aquellos
tus frágiles dedos,
una tormenta
seca
cada faceta
de mi ojo
se pierde.
Es el espejo
de tus alas.
... regreso
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CORONACIÓN
La coronas
no siempre se ciñen
y en ti hay
flores,
mas ella
persiste.
Su infinidad
se encierra
en
desconcertante corral.
Ahí estás
tu, sufriendo luz
que
ocasional inscribe
más allá de
nubes lívidas.
Las coronas
descienden
en medio de
esta llanura sin fondo
que se
construye cada día
entre las
nueve y la una.
Las coronas
no
desaparecen en la noche
no siempre
ciñen
frentes.
El camino
que recorres
se va
formando solo
y tras tus
pasos
lentamente
se apaga
la sombra de
tu corona:
es tu cuerpo
que
desaparece.
... regreso
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"8
½"
Son las
ocho y media
y tu
cuarto de estar
permanece
apagado,
Quizás el
viento
asesinó
las llamas
entre
ondulaciones.
Quizás tu
luz.
Los
réditos del corazón
también
se extinguen
como el
sol corriendo
por la
ribera del horizonte.
La lluvia
quiso ayudar
empapando
tu
esperanza
coloreada.
Siempre,
arco Iris
inverso,
sin cesar
de caer
durante
toda la noche.
Ya son las
diez y la
sombra
sigue
persistiendo
en la habitación donde te
sientas.
Nadie te
vio salir
aquel día
tan lejano;
quizás
dormías.
Las alas
del sueño
hechas
viento
en la
puerta preñada
de grises
y negros;
los ojos
clavados en tu puerta.
Quizás en
cada peldaño
estés
desgranada
por esa
mano
entre
pétrea
y gaseosa.
Y el
barandal se desliza
en toda la
altura
como un
torrente manso
desde ti.
...
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INDECISIÓN
No, negar
tus suaves manos
no
fallará esta vez
aquí en
la sombra
entre las
nubes de terciopelo
tan rojo
como la sangre
que no
quiere regar las venas.
Tus suaves
manos
en
recorrer mis cabellos
hechos de
seda por el champú
esta
mañana. Como todas.
Mi sangre
se espesa
y no sabe
los caminos elegir
como luces
de metal
que
brillan en la discoteca
de la esquina.
Tus suaves
manos me recorren,
así
ciegas, así son
colmadas
de anillos y cremas,
aleadas de
plata, oro y fino cobre,
vertidas
en xilenos y aromas
creados hombre.
Aurora
artificial sin otra
vista
que montes,
frutas
llenas de áridos.
He de
hacer como Noé
:::::::::::::OOOO::::::::::::::::::
... regreso
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ALCOBA
El
recuerdo no quiere sentarse en el halda
fugaz como
el aire en viento inscrito
inquieto
gorrión que presiente libertad.
Es el humo
en vertical serpentina
siempre un
instante después
de aquel
huracán veleidoso
promovido
por los ojos grises
de la pantera yacente
que tu
puerta guarda
todos los meses de invierno.
Desde la
cama confusa en tu cuerpo
se
desprende vapor casi transparente
que inunda
toda la estancia ayer refugio.
Con pereza
tus brazos
describen
amplias figuras
grabadas
en el vacío
dentro de
la atmósfera
ya no compartida.
En
silencio espeso
tus
blandos labios
se desesperan en musitar
todos los
amores
que viviste tan profundos.
Mientras
muecas de
beso
se pierden
en la serpentina.
... regreso
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PERDERSE
DE TI
Perderse
de ti vacío
en el
difícil quehacer
de un
ángel suelto de alas
difícil
en giros y guiños.
Terror
pegajoso,
sorpresa
de rosas
en Mayo nacidas
como un
Apolo del tiempo
divorciado
de sus bienes,
igual que
una carta cerrada
de
mágicas letras.
Perderse
de ti
en un
mercado de manos,
almacén
de recuerdos.
No hay
dificultad alguna
para que
te vuelvas despacio
girando
hacia el mar
de cuerpos
marcados
por
ígneos besos.
... regreso
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A
UNA ROSA
Revuelto
de hojas escritas en colores
por una
lluvia. Mansedumbre.
Cimitarras
sin filo en tu lánguido talle
defienden
tu virginidad.
Que dolor
de tu muerte
la noche
que te esconde,
mas, la
bella te siente
y ofrece
sus pechos desnudos
a las
manos de tu cáliz.
... regreso
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ADIÓS
Sobre tu
cuerpo envuelto en hojas de periódico
desacreditado
por el paso de los días,
una araña
negra se mecía en dulce curva
entretenida
en descender como vital reloj.
Mientras
todas las letras
iban desprendiéndose,
poco a
poco, cada hora,
formando
un negro montón
sobre el
manto
de las frágiles hojas caídas
del
plátano que plantaste
en el patio de tu alma.
Hojas
caídas en el comienzo de esos meses
cuando el
sol esconde su brillo en fugaz escorzo
como un
tesoro guardado en caja
hurtada al
firmamento.
Tu cuerpo
envuelto en viejas hojas de periódico
se va
descomponiendo en turbados aromas
que la
brisa llegada exhausta
desde aquella
tardía playa
ha sido
incapaz de aventar.
Y tu
presencia permanece
como si
cada aroma
fuese un cálido trozo de tu piel,
una parte
de tu cuerpo.
Tan solo
ha podido borrar cada uno de los besos
que, poco a
poco, cada hora,
fui
dejando sobre tu cuerpo
aquella
noche apasionada.
Las
imágenes se van haciendo mas difusas
conforme
la obscuridad va entrando
en el
bosque tupido de bejucos
donde tu
cuerpo yace.
Ya casi es
ayer
y solo la
tiniebla perezosa
monta
guardia
al lado de
tu sombra.
... regreso
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FURTIVOS
¿Has
visto alguna vez un halo celeste
rodeando
su figura luminosa
cuajada de
cicatrices y heridas
producto
de mil luchas de amor
que en su
eterno reloj, en vano
intentó
arbitrar?
Hoy
Como si
todos del amor se abstuviesen,
no canta
ningún ruiseñor,
y ella,
parada en el cielo,
sin manto
de luz, sin
anhelo,
no ilumina el confín de la mar.
Sin
embargo, escondidos de ella,
para no
herirla,
tu y yo
podemos caminar
un camino
diferente.
Sabes que
ella, sin luz y fría,
ya sin su
halo celeste,
no podría
soportar
nuestro
nuevo cauce
tornado
seco.
Por eso te
propongo lo hagamos silentes,
Como si
amantes furtivos fuésemos.
... regreso
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LOS
SUEÑOS DE ZORAIDA
Pintado tu
color nace
como
puerta abierta en lienzo de plata.
flecos de
una alfombra
en nube
picuda
robada de
las Mil y Una Noches.
Tan solo
tres años pasados
en trenzar
las ideas desvencijadas
por el
viento del desierto.
Ah!
Zoraida desnuda en tu lecho de sedas,
ungida por
las manos de Fátima
manchadas
con esencia de jazmín.
Tú si que
abres puertas.
Tú si que
eres bella.
Vela
herida por las garras de un Dios
en un lago
tardío.
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BURBUJAS
¿Por qué
siempre la luz te atraviesa
como si
exenta de espesura
el cristal
fueses tú?
Así,
reflejando cada onda
no existe
tu certeza,
quizás
nadie te invoque
y vagas
dejando en cada huella
las
sombras que ocultan.
Así,
reflejando cada nube
no existe
tu certeza,
ya nadie
te investiga
y vagas
dejando estelas,
vapor de
aromas
desprendidos
de la Luna.
Entre los árboles
se dibuja
en segundos la imagen
de un agazapado animal
en las
celdas de una piel
curtida en
la lluvia.
Ahora las
hojas reflejan
los
sonidos que desprenden
surgidas
burbujas del suelo
que si
explotan ciegan
que si
suben desgarran.
Y la luz
transita
transparencia
de cristal germinado.
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SILENCIO
Termino
ayer
el soplo
brutal de la tierra
que te
hizo renacer
en el
borde del papel.
Hay un
águila de alas cercenadas
de pronto.
El viento roto
no silba
en el oído.
Silencio...
Silencio
de aire...
Silencio
de alas rotas.
... regreso
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FORMA
CELESTE
Alza alta,
vuela
forma.
Sube
graciosa
al cielo
empujada
por vapores fríos,
desangelados.
Comprende
las oraciones
de las
gentes podridas
en el
humus de los dioses.
Alza tu
cuerpo informe
celeste
forma.
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JUEGOS
PERVERSOS
Juegos
perversos te rondaban
todas
aquellas noches dormidas
en oasis
prestados.
Pero tus
dioses
borrachos
de oraciones
fallaron
tu invocación.
La
historia
jamás lo
dirá.
Ya tus
signos
escritos
en paginas de luz,
rebozados
en arenas
de ilusión,
(fuimos
jóvenes)
La
historia
jamás lo
dirá
...
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TU
SOMBRA
Tu sombra
alcanza
siempre en
noche se hace
tu gris
mas luminoso
(será la
bruma)
y
envuelve. La noche. Tu gris
casi
pardo,
quebrado
en sol,
declinado
de vida es.
Tu sombra
en mi cuerpo
transfuga,
obra de un
barrenillo
que
horadó todo el sentir.
En tu
sombra
yace la tierra.
...
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ROSA
Espinada
sonrisa
entre
espadas de lluvia
que, de
alguna forma,
encendida
en cobre,
va
recorriendo los hilos
de la tupida red.
La araña
del tiempo.
El suelo
recoge tus alas
derribadas
en el huracán,
humo de
color transparente.
Ay! Vivir
en el adiós de tu tallo
... regreso
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TORMENTA
Babieca
ligera en un rayo de nubes
cruzando
aviesa la tanta negrura
del día
mortal de luces heridas
de luces
marchitas en agua,
polvo de
Zeus en tu vientre.
Allá
lejos del bosque en chorro
te hundes
debajo
de una
roca con piel de elefante
sus
huellas
sus gritos
en vientos compuestos
su grande
y fatal corazón
doscientos
litros de sangre.
Retumba,
retumba la arena.
Gota de
espuma que pronto te escondes
tu
amarilla blancura se marchitará.
Un rayo, un
trueno,
que llueve
que llueve,
cabezas al
cielo espesado,
pañuelos
al pelo
Correr,
correr
unos al
pueblo, otros al campo.
... regreso
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CANCIÓN
Dormida en
su música
corre los
silencios.
Acompañan
su sueño
de aladas sandalias,
telas de
rojos brocados,
telas de
araña
que
aprisionan.
Túnica de
deseo,
molde de
yeso
... regreso
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LLANTO
El llanto
no está escrito en tu alma.
Una nube
pintó la
sombra
cerradas
las curvas
donde las
lagrimas se esconden
borradas.
Tierra
cuarteada en tus manos
sin
esperar
que
germine la tristeza
encerrada
en la semilla.
El llanto
huyó
por las
venas que
desembocan
mas allá
de las esparteras
que grises
circundan
todos tus
suspiros.
En un
cuaderno
se desdibujan
entre narcisos
tus ojos
de nieve.
...
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LIMITES
Limites
que ya vaporosos
fuisteis
ayer.
Titanes
concordantes
en el
beber las copas
de la
lluvia exquisita.
Limites
fuisteis ayer.
Pasa la
vida
en sombra
de árboles
con el sol
concluyendo
su dibujo
difuminado.
Limites
que ya vaporosos
fuisteis
ayer
... regreso
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NEGACIÓN
Porque te
niego siempre
son sino
escapadas
en lo
obscuro.
Los
túneles del tiempo
son sino
celdillas
de esponja
abisal,
la luz
negada.
Abandonar
la herida
de tener
presente
de tener
porvenir.
Laceración
de ojos
sin querer
abiertos
... regreso
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CUENTO
Dama
arrepentida.
Verte
así, cabizbaja.
Encapsulada
en un tubo
de metacrilato
con sus
extremos cegados
con trozos
de tu cabellera roja
embebida
en tu propia sangre.
Dama,
refléjate en la luna
para
deshacer el hechizo
de aquella
bruja disfrazada de reina
como en
Blancanieves.
Tan solo
una imagen, espejo.
Marinero,
marinero!! Vete a buscar
a la Luna
que se escapa.
Ahora, sin
Luna, ni hechizo,
ni bruja,
ni cápsula,
ni sangre.
Igual que en Blancanieves.
Todo, hay
que romper todo
quizás en
tus dedos.
... regreso
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ROCÍO
Dame esa
gota de rocío
que anega
levemente
la punta
de tu espada
para que
en su bruñida
superficie
pueda ver
yo el reflejo de esa
fantástica línea
que
recorta tu cabeza.
Deja que
la punta de mi dedo
toque
levemente
la punta
de tu espada.
Deja que
la gota de rocío
me permita
encontrar
la línea
de tu cuerpo
Deja que
mis ojos,
al final
de cada día,
se cierren
con el sueño de poseer
tu gota de
rocío
que
ofreces cada mañana
... regreso
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TU
JARDÍN
Tu jardín
deja el obscuro
y esa
lluvia de perlas tan finas
cae
insistente. Te ilumina.
Tu
jardín, esmeraldas sin mancha,
un hombre
escondido,
luce de
nuevo. Perlas
como
granizo. Luces
de
tormenta que
recortan
tu perfil de diosa.
De tu mano
el perfume,
desespera
los oídos
con aquella
canción
tan vieja,
que
embriaga,
como las
perlas al caer
sobre los cristales
arrancando
las notas
de un vals
que el
viento
baila
con las
hojas de los arbustos
en un
frenesí de giros y giros
que
amenaza con destruir
tu
engarzado marco.
Y las
palabras airadas cesarán
en tus
oídos de hiedra. Solo las notas
de un vals
marchito
serán tu
compañía.
... regreso
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IMAGEN
Carrozas
de noble caballero
sin
coraza. Reina con olor a rosas.
pobres y
desamparados labios gruesos,
sin calma.
Y los
vacíos corazones
sobre
brasas de un fuego
que ardió
ayer.
Cintas de
colores, envoltura
de cuerpo
desnudo
sediento
de estrellas.
Hiedra que
trepa por muros
exentos de
ventanas.
Y un pecho
al aire
lamido por
lenguas
furiosas
de piel.
Intranquila,
con olor a rosas,
vagaba por
viejos claustros
cubiertos
por nubes blancas.
Y un muslo
vencido
surgiendo
entre ramas.
Baúl
vacío de ropas
ladrona de
besos
ladrona de
amor
...
regreso
al índice
CUADRO
Todo se
pierde en las curvas
garfios
que penetran
en las
tinieblas de un vientre
ceñido en
coronas de laurel
( y las
curvas del cielo recogen
el dolor
de las carnes sin cuerpo)
Vuelve la
hoja.
Ahí
está,
encerrado
en la hoz húmeda
después
de apagar con su barro
la llama
de un mechero de gas.
He vuelto
la hoja
y está
nevada en negación
(o al
menos yo ciego)
En las
curvas del cielo están
todas las
letras del libro
amontonadas.
En las
curvas cielo están
todos los
cuerpos sin vida
de todos
los ángeles.
En las
curvas del cielo sin nubes.
En un
informe montón.
Tal vez
fue Van Gogh.
... regreso
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EL
OCASO DE LOS DIOSES
Los
ángeles ciegos vinieron.
¿Te
acuerdas de mí?
Medallas
urgidas en cada carrera,
las voces
atadas,
tanto
consejo, campos de dioses
caídos
desde ayer.
Ahí tres
atletas corren
"New
Balance" y Carlos Mamede
que llega
a la meta.
Lo
plástico
se queda
vacío.
Nadie
quiere tomar la salida
... regreso
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CALENDARIO
Todos en
él fuimos ciegos.
Sin techo.
Los árboles
secos.
Así era su enviorno
y
queríamos sus ubres,
casi
yermas, más generosas.
(La
representación geométrica
sucumbió
a las normas).
Ah!
Vivencia inútil sutilizada
por los
vapores. Todo
nos
precede envuelto en exigencia.
Y somos
incapaces como muros.
La tierra
se vacía y se llena
en ciclos
alternativos, pluviales.
Ya no
podemos, todo se vuelve arena.
Adiós a
los tiempos.
El pelo
blanco, las uñas secas, las manos
manchadas,
los pechos sin aire,
los pies
cansados. Solo las ropas
aparecen
conformes, solo las telas
acreditan
el cuerpo.
... regreso
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LA
MUERTE DEL EQUILIBRIO
El
equilibrio quiere morir
en una
constante creación
de
condiciones bruscas.
Error de
las gotas de ámbar
caídas
con solemnidad
desde las
nubes, entrañas
del
animal.
De un hilo
se descuelga
entre
aplausos de ave
el
hadamadrina
que a
Blancanieves
proporciona
una golosa manzana.
Intereses
diarios
arrastrados
por un carro:
conduciendo
el aúriga
nacido del
emperador.
La ceniza
que se desprende.
En los
ojos se apaga
aquel
fuego vivísimo.
La ceniza
cubre el
puente.
El
equilibrio
quiere
morir.
... regreso
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FANTÁSTICO
AMOR
Limite
violento
amor
innecesario
que llegas
una noche
cargada de
niños
que lloran
el día
el día
fatal
que bajo
un techado
cubierto
de luces
nacía un
camino
de curvas
y piedras
Fantástico
amor
Limite
violento.
... regreso
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CONSTRUIR
UNA PALABRA
Construir
una palabra
interpelada
al aire
que
envuelve la calle,
condena de
seis letras
indultadas
(ya dos).
Compromiso
de lenguas
sin
ataduras sutiles,
calma en
la ordenada
conferencia
de letras
sin
sentir.
Solo dos y
saldrán libres.
... regreso
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NOTAS
RASGADAS
a
Concha. Tramount
Entre
punto y punto valoran
el tejido
amoroso
una
adoración impensable
de los
amplios goces
de
duración infinitesimal,
nanosegundos
pintados de blanco
y una mano
tañendo
vestidos
de tul transparente.
Todas las
tentaciones
en cada
sillín del bar,
debajo de
cada trozo de hielo.
Un goce,
una pasión,
poco se
pierde
en el cambio de notas,
melodía
intrascendente
iluminada
por todos
los ojos:
miradas
cursilonas
como una
corbata de seda
de colores
ablandados.
Melodía
deshilachada en las teclas
blancas de
un piano
de pálido
vibrar.
Berbiquí
que penetra
un poco cada vuelta
en un
bello cuerpo de formas
inconclusas
de bronce macizo:
amplios
goces pulidos
por el
bruñir del tiempo:
horas
robadas.
Horas
adquiridas
en un
saldo:
cincuenta
versos marchitos
que un
día fueron canción.
A ti que
guardaste mis notas
a duras
penas rasgadas
en la hoja
de una agenda,
te pido me
devuelvas
un poco de
ellas.
...
regreso
al índice
AÑOS
ENTREGADOS
Años
entregados,
apertura
de puertas decepcionantes
esperando
la sutil sorpresa.
Ciencia de
las palabras
exentas de
riqueza
plagadas
de sombras.
Habla una
joven virgen
intoxicada
del ambiente:
cientos de
años en sus bucles
siglos en
sus pechos
olvidada
de las gentes.
Ya
estamos
vendiendo todo.
Caricias
profusamente cedidas
por una
manos rojas,
sin sangre,
de una
vieja que por piedad
mata a sus
hijos
... regreso
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DIOSA
Volvió
infiltrada entre nubes,
al filo de
la luz
cubierta
de escamas doradas.
y en cada
evolución de su cuerpo
desprendía
estrellas,
en cada
curva del cielo
encendía
focos
dejando
una finísima capa de sombra.
Volvió
atravesando campos de gules
en lucha
feroz con leones rampantes
cerrados
por vallas de lluvia.
Volvió
entrando en el alba.
con los
ojos cerrados:
ropas de
luz,
soplos de
fuego
y una
legión de colores
acompañando
su vuelta
... regreso
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A
LAS TRES EN EL BOSQUE
Ven a
dormir al bosque
entre los
robles
de sombras
engarzados,
así tu
sueño será poético
rebozado
en luces y sombras,
sombra de
roble.
Son las
tres y el reloj no se detiene.
En el
bosque de retazos
las hojas
del otoño
te
servirán de cobija,
las hojas
moribundas
formando
tu lecho.
Son las
tres y el reloj no se detiene.
Quizás
algún día
esos
minúsculos seres,
tan
pequeños, se acercarán
a tapar tu
rostro
cuando el
viento
curioso te
descubra.
Son las
tres y el reloj no se detiene.
... regreso
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LA
RED
A
Concha Do Campo
Imagina un
cuerpo corriendo la venas del Sol
en la
playa, vaciada de arenas por la mar.
Cruzando
campos verdes sin arar,
regueros
de sombra: almas sin paz ni pasión.
Vertidas
al río esperanzas perdidas.
Desgranando
una piña llena de dudas.
¡Corre,
corre, niña desnuda!
Ven a
contarme toda tu vida.
Arenas que
escapan en turbia pereza.
Canales
abiertos respirando calor.
Semillas
que un día gimieron amor.
¡Ven, busca
refugio en tu azul de pureza!
Su cuerpo
corriendo las venas del sol
Su alma
sencilla buscando la mar
Mi cuerpo
desnudo gira sin parar
Mi alma
vacía se llena de amor.
Cristal
transparente, roto sin fin.
Delicada
azucena marchita de sal.
Camino
quebrado sin fin ni final.
Jaque de
rey, torre y alfil.
Cuerpo
corriendo las venas del sol,
alma
sencilla buscando la mar,
en su red
tejida de fino sisal,
alma que
un día el pecado cercó.
Hurgando
senderos de amor y consuelo,
un día
sin brumas en el despertar,
rompiendo
un hilillo del fino sisal,
alondra
que inicia su último vuelo.
Un soplo
de aire creó la inquietud.
¡Ay! Un
aire tranquilo de libertad.
Olores
sutiles de algas y mar:
confusos
placeres, inútil virtud.
Volcán
apagado de fuego exterior
El soplo
de aire volviose huracán.
Confuso
revuelto de aire total,
imágenes
sueltas en el resplandor.
Volando
incesante, infinito adiós,
un hueco
de polvo celeste. Azimutal
visión
deformada. Impuro cristal
roto sin
fin, sombra del Sol.
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ENSALADA
VEGETAL
Cabalgando
sabanas de estío
muerte
esmeralda
huyes.
Puede
haber infinitos arbustos
crecidos
en la sangre de la tierra,
enredando
el camino.
El
exterminador se queda solo
y las
gotas ambarinas
seducen a
las rosas del jardín.
Huyes
porque el temor
sucumbe
cada noche
al
atractivo del helecho
que
detrás de tu habitación
llora sus
esporas.
Delicado
cristal que se rompe
por el
soplo del crepúsculo.
El
exterminador se queda
y el
peligro se arropa
con las
hojas de la flor.
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EL
PATIO
En la
esquina,
Las gotas
de sudor,
súbitas,
desaparecían
bajo el
aliento del Drago Negro.
En la
esquina,
la sombra
absorbía
vehemente
todo el
aire del patio
en fuego
envuelto.
En la
esquina,
aquel
cuerpo clavado en la pared
goteaba el
ámbar
robado de
la cámara
goce de
Reyes.
En la
esquina,
concavidad
de adobe,
se
concentra el odio
de todo el
Olimpo,
celoso de
tanta fuerza
usurpada
al Talemonida
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UN
PUÑADO DE ARENA
La arena
se escapa entre los dedos.
Filtro de
lluvia, granos de tierra,
rayos de
sol que huyen
entre
nubes colgadas.
Suspiros
ignorados
de las
bocas medio secas.
(El cuerpo
torneado de una Diosa
se
despereza
llenando
la cama de ricos escorzos)
La arena
se escapa
entre los dedos
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EL
MONTE PERDIDO
Oscuro,
oscuro, yace en lo oscuro
lejano en
su monte, quizás el Olimpo.
Perfume de
laureles.
Igual que
Diana en un carro
guiado por
flechas de oro. Triunfadora.
Bajad,
bajad ángeles míos,
ese Olimpo
no os pertenece.
(Se
retuerce su cuerpo flexible)
Las hojas
del tilo gigante,
tu escudo.
No puedes rendirte.
Es él,
él quien en su traje de luz
te niega
la sombra.
¿Por qué
desaparece después de iluminar
los
recovecos del monte violáceo?
Baldío
esfuerzo.
(En la
barra
retuerce
su cuerpo de atleta)
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MARATHON
La carrera
no se detiene allí,
al borde,
la cinta
de la meta,
cortada
por el viento.
El cuerpo
invisible
huyó del
macadam
sorbido en
poros
sin
fuerza,
desierto.
Engarzando
vida y maratón
En la
metáfora,
en la
falta de aire.
Libertad
incondicional,
sin fianza.
Es la hora
en la que hay que irse
sin
necesidad.
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MIEDO
FINAL
Parado de
miedo
temía el
castigo
furioso de dioses
La puerta
cerrada,
los ojos
cerrados,
los oídos
ciegos
que nunca
oyeron
los gritos
del aire.
El miedo
final
y un viejo
tranquilo
imitando
al cielo.
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NOTAS
Leves
pasos de caminar lento,
Camino
blando, ascensión infinita.
En una
nube me transportas
inflamando
la fantasía,
en una
góndola, ya carro de fuego.
Vena de
alma de flores marchita.
Te oigo,
te oigo, suenas vacía.
Alto,
vacío pretendo dormir en tu mano.
Orquesta
de notas sin alma
que suenas
continua.
Imágenes
claras en ellas perdidas,
notas sin
vida,
notas sin
calma.
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PRIMER
AMOR
La cama
desprendida
de sabanas
tranquilas,
desabrochadas
del cuerpo
que
yaciendo la noche
calentó
un alma.
Como vela
en el desierto
desparramando
sombras.
Sin el
calor de la noche
envuelta
de arenas azules
que
provienen del Oriente.
Esponja
que se empapa
en la
sangre que gotea
de siete
noches de novia
ayer
vestida de blanco.
Una reina
que se escapa.
Retazos de
una vida.
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FIN
FIN

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