La imagen del Nazareno de Santo Domingo estuvo estrechamente vinculada con la importante familia García Hernández-Bueno, puesto que uno de sus últimos mayordomos fue don Juan García Hernández-Bueno, vecino del convento y propietario de un comercio de tejidos, peletería y mercería, la conocida "tienda de don Juan Bueno". Don Juan fue un celoso guardián de la imagen, a la que atendió amorosamente hasta su fallecimiento a los 85 años de edad. Después de su muerte se siguió custodiando en su antigua casa lo más valioso del ajuar del Nazareno. Era costumbre incluso que allí quedase depositada una de las piernas de la imagen, ya que al estar el nicho provisto de vidrieras, cuando éstas se cerraban la imagen no cabía. Por desgracia, con el tiempo, ello fue la causa de la pérdida de parte de aquel rico patrimonio. Al morir don Juan sin descendencia, fueron sus herederos los hijos de su hermano, don Belisario García Hernández. Éstos habían nacido en Cuba, fruto del matrimonio de don Belisario con doña Margarita Calaforra Hernández, natural de Camagüey. Todos ellos otorgaron poder a don Luis Madrigal García para que se trasladara a Tenerife y dispusiera de la herencia de su tíos don Juan y don Cenobio, y de su padre, don Belisario. Cuando don Luis descubrió que entre los bienes depositados en sus propiedades, se encontraban algunos pertenecientes a la Iglesia, no dudó en venderlos a un anticuario a pesar de las protestas de los feligreses de Santo Domingo. Afortunadamente, en aquellos momentos ya no se guardaba en la casa la pierna de la imagen, pero se perdieron algunas vestiduras, una cartela de la cruz, fanales antiguos y las valiosas tallas de los ángeles portantes de los cordones de la túnica de la imagen. 

 Desde el fallecimiento de don Juan Bueno ocupó la mayordomía del Nazareno don Donato González Rosa a quien le correspondió la difícil tarea de reponer el patrimonio perdido. Este puso todo su empeño en esta labor, lo que ha dado lugar a que, a dia de hoy la imagen de Jesús Nazareno así como su cofradía cuenten con un alto valor patrimonial.

 En la actualidad y tras el fallecimiento de don Donato González, la mayordomía la ocupa la hija de este, doña Rosario González. Hay que destacar que una de las últimas voluntades de don Donato fué, que a su muerte, su hija se hiciera cargo de la imagen del Nazareno, sabiendo que la cofradía estaría siempre ahí, apoyándola y velando por la imagen.

 

Texto; Javier Eloy Campos Torres

Actualización: David González Rosa

 

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