DIARIO "LA VERDAD", DE MURCIA.
31 DE MARZO DE 2002
VIERNES SANTO - LOS SALZILLOS NO SALIERON A LA CALLE
La última vez que no desfilaron las tallas fue hace 32 años
Los antiguos estatutos mandaban que el cortejo sólo podía salir a las 6 horas El artículo se han incumplido en varias ocasiones en los 400 años de la cofradía
M. D. V. MURCIA
La polémica suscitada por la suspensión de la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha originado que numerosos murcianos se interesen por los antecedentes que se han dado a lo largo de los 400 años de historia de la cofradía. La última vez que no desfilaron los Salzillos fue hace 32 años.
En las antiguas constituciones cofrades se recoge que la procesión saldrá sólo en Viernes Santo y a las seis horas solar. No obstante existe el precedente de que en 1830 salió el cortejo a las nueve y media de la mañana, debido a la lluvia que caía a la hora de iniciarse el cortejo.
En 1831 también estuvo lloviendo desde las tres de la madrugada. Y se retrasó la procesión hasta las dos de la tarde. Entonces sólo se sacaron a la calle las imágenes de San Juan, Nuestro Padre Jesús y la Dolorosa. También se suspendió la procesión a causa de la lluvia los años 1909, 1928 y 1933. En 1937 y 1938, debido a la guerra civil, tampoco salieron a la calle los moraos.
El 19 de abril de 1946, Viernes Santo, se suspendió la procesión debido a la lluvia. Incidencia que no volvió a repetirse hasta los años 1969 y 1970, ya que el Viernes Santo de 1981, que también llovió, salió la procesión con las imágenes cubiertas con plásticos. Cuando cesó el aguacero se descubrieron, pero había viento racheado y cuando el cortejo desfilaba por Santa Catalina se desplomó la palmera de la Oración del Huerto. Afortunadamente no dañó ni a estantes ni a imágenes y todo quedó en un susto.
No hubo tanta suerte el Viernes Santo de 1886. Pasando el trono de la Oración del Huerto por la calle Frenería, el reclamo publicitario de un establecimiento rompió el ala izquierda del ángel de la Oración. Afortunadamente, el trozo de ala cayó sobre la tarima del paso y no se destrozó contra el suelo. El escultor Baglietto fue el encargado de restaurar la imagen. En aquella ocasión la cofradía expulsó a todos los estantes y al cabo de andas del paso, al considerar que su conducta fue negligente.
El 18 de abril de 1924, al regresar la procesión a la iglesia, se observó que le faltaba el dedo índice al ángel de la Oración, precisamente con el que la talla señala el cáliz. Afortunadamente la falange se encontró sobre la tarima del paso y pudo ser restaurado. Se ignora cómo pudo partirse el apéndice, aunque se supuso que se debía a un choque.
El Viernes Santo del año 1934 el paso de la Verónica se cayó en la calle Salzillo. Fue un descuido de sus estantes, ya que abandonaron el trono, quedándose sólo cuatro nazarenos bajo la tarima. La cofradía expulsó a todos los estantes y solamente dejó a Carrión, que era el cabo de andas.
En 1997 al cambiarle la túnica al Cristo de la Caída se le rompió el dedo meñique. La restauradora Amparo Muñoz se encargó de subsanar el problema. Para que no vuelva a suceder, este año, al encargar una túnica nueva, se ha tenido buen cuidado en que sea abierta por un lado, de forma que permita manipular la prenda sin riesgo para la imagen.
Algunos vecinos comentaron el Viernes Santo por la mañana que había habido un conato de cambio en el itinerario. Se apuntaba que intentaban suprimir el paso por la calle Santa Cecilia y tirar por San Andrés. Ante las protestas, en la noche de Jueves Santo se acordó volver por Santa Cecilia.
QUÉ PASÓ EN...
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