DIARIO "LA VERDAD", DE MURCIA.
1 DE ABRIL DE 2002
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El sol brilló para el Resucitado El cambio de hora hizo que el público se concentrara al final de la procesión El secretario general de Presidencia cerró con su pregón la Semana Santa M. DE LA VIEJA MURCIA La procesión de la Archicofradía de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado se desgranó ayer por las calles de la ciudad imponiendo la alegría de su mensaje vivificador. Los once tronos que componen el cortejo desfilaron con armoniosos y bellos arreglos florales, que destacaron aún más gracias al sol radiante que acompañó a las imágenes. El paso de los Discípulos de Emaús lució a Jesús sentado ante una mesa bien provista de manjares. Entre ellos, unas excelentes uvas traídas expresamente desde Chile. En la Gran Vía, aguardaron el paso de la Aparición de Jesús a María Magdalena las 50 esposas de los estantes del paso. Con motivo del 20 aniversario desde que el trono salió por primera vez a la calle, las mujeres entregaron al cabo de andas, José Luis Sáez, un hermoso cesto de rosas para que lo colocase en el trono. Ellas a su vez recibieron un ramillete de flores, puesto que también son camareras del trono. El cambio de hora en el reloj no invitó madrugar y provocó que la afluencia del público fuera mayor en el último tramo del desfile. Los pasos, según iban entrando en la iglesia, recibieron los aplaudidos y vítores por parte del público que aguardaba en la plaza de Santa Eulalia. El nazareno del Año, José Luis Sáez, metió a hombros los últimos tronos del Resucitado, como cierre de los cortejos, al igual que sacó el Viernes de Dolores el primer trono del Amparo. El secretario general de Presidencia, José Antonio Ruiz Vivo, cerró con un pregón la Semana Santa, haciendo un recorrido por los distintos cortejos procesionales y animando a preparar los del próximo año. |