Diario La Verdad, de Murcia
Domingo, 1 de abril de 2007
MURCIA DE PASIÓN CUANDO CRISTO MIRA AL CIELO
Sólo con sus estantes
La lluvia obligó a disolver la procesión del Cristo de
la Fe
Regresó envuelto en plásticos, sin la hermandad compuesta
A. BOTÍAS/MURCIA
A LA SALIDA. El Cristo de la Fe, ayer, al salir del templo. / G. CARRIÓN
Cuentan que anoche, cuando la tormenta intentaba maldecir la procesión
de la Fe, el espléndido Cristo de Dorrego alzó sus ojos al
cielo, ya no implorando que cesara la lluvia traicionera, sino intercediendo
por cuantos lo habían abandonado, por aquellos que no metieron el
hombro bajo la tarima, como hicieron sus estantes, hombres cabales y nazarenos
de ley, a quien el titular guarde.
Todo presagiaba que la tarde acabaría así. O, al menos, eso
advirtieron algunos más tarde, cuando el final era evidente. Sin embargo,
la procesión avanzó confiada hacia el corazón de la
ciudad, soñando en que podría concluir su estación a
pesar de que los nubarrones ya cercaban los aleros de los edificios.
Estrenaron Cruz
El cortejo de la Fe estrenó ayer una Cruz Guía, que abrió
a la humanidad una procesión cuajada de sentimientos, de oración;
pero también de temor cada vez que sus hermanos alzaban los ojos al
cielo. Pocos sospecharon que el espléndido desfile no alcanzaría
su meta, no lograría cumplir su estación de penitencia al completo.
La lluvia obligó a su presidente, Juan de Dios Rogel, a tomar la decisión
más triste para cualquier nazareno: suspender el desfile y regresar
al templo. Así, la hermandad fue disuelta y los estantes tuvieron
que volver a La Redonda acompañando a su Cristo. El resto, a pesar
de las remotas tradiciones que recomiendan acompañar al titular en
su regreso, se vio obligado a abandonar la talla para ponerse a cubierto.
El cortejo del Cristo de la Fe, pese a todo, con sus nazarenos de túnica
color tabaco y su cíngulo frailuno, logró recorrer parte de
su carrera a pesar del tiempo, que se empeñó en arruinar un
desfile preparado durante meses. Habrá que esperar un año para
volverlo a ver relucir en Murcia.