| Seguir� siendo campe�n!! Rodrigo P�rez Nieves |
| Jugando con la nostalgia , aprovecho esta columna para acordarme un mont�n de los d�as de mi infancia de cuando a mi corta edad seg�n yo... era el campe�n. Que lindo que era poder remontar un barrilete !Dale hilo! !Dale hilo! !Aflojale! ...si coleaba y soltarle todo el hilo hasta perderlo de vista, !un papel! ... un telegrama, despu�s...bajarlo mojado. |
| Y que les voy a decir del juego de las canicas si, ...ten�a mi favorita: el chibol�n ojo de agua a mi .... nadie me ganaba, y si no, las apostaba con las tipachas de cera; Al trompo lo hac�a bailar como si fuera un maestro y lo tiraba de un solo para arriba y para abajo "el bailar�n" le dec�a. |
| Y al capirucho ni les cuento pod�a llegar a mil de 100 en 100 � de 10 en 10. Bueno , para competir!!! Jugando al chibiricuarta, yo siempre encontraba a todos , por mas bien que se escondieran lo hac�a de todos modos; a la prenda era una fiera no se me escapaba ni uno; y a ladr�n y polic�a primero.... como ninguno. |
| Si jugaba a la pelota le pegaba de taquito o hac�a unos tunelitos que los dejaba parados yo siempre hab�a emulado al ""tin tan" el Hugo Pe�a y hac�a goles de chilena, para asombrar a los cuates |
| Despu�s que pas� mi infancia yo no se lo que paso �porqu� mi vida cambi�? �porqu� tuve que dejar de ganar , si era mi fuerte? y as� nom�s de repente todo se transform� en un fracaso elocuente |
| El Barrilete de la vida ya no lo puedo elevar, y en las canicas del tiempo no encuentro ...mi favorita. Al capirucho del amor no atino ni dos seguidas, y hoy juego a las escondidas con mi propio coraz�n. |
| A los amigos que busco ni el chibiricuarta sirve. A la pelota del tiempo no le pego... ni de punta. Que tristeza de recuerdos, quiero alejarlos de golpe hacer un cambio de frente pero...me siento impotente, ante tanta realidad. |
| Voy a jugar lo que falta y lo har� con dignidad dejar� una buena imagen a mis hijos...de ganador as� salvar� el honor el mismo que al nacer traje y volver� a ser... campe�n de la vida y del amor. |