Un peque�o caser�o y barracas perdido en la costa occidental, aislado casi por completo de otros lugares pues sus pocos caminos eran heroicas veredas que luchaban con el matorral y la monta�a para mantener una sinuosa y tard�a comunicaci�n.

Donde los pocos pobladores faltos de intercambio por raz�n de aislamiento hac�an vida primitiva y frugal, arrancaron a la tierra con toscos e improvisaos �tiles de labranza el diario sustento a base exclusiva de ma�z (ese grano milagroso para que nuestra fortuna revienta y germina bajo todos los soles y en todas la s latitudes) completando en veces con alguna pieza de caza menor o de pesca lograda en el r�o cercano.

Alejado de las manifestaciones de la civilizaci�n que hacia los dos tercio del siglo pasado se hicieron sentir ya con fuertes proyecciones, ese peque�o conglomerado viv�a solo al amparo de la mano de Dios, con la vecindad de la selva impenetrable, misteriosa y prodiga en plagas y alima�as.

Y fue en las postrimer�as del siglo cuando comenz� a tomar incremento y alguna extensi�n con la llegada de emigrantes mexicanos que de los estados vecinos y fronterizos llegaban obligados a buscar mejor ambiente, pues allende el Suchiate ya se dejaban sentir con fuerza los efectos de la tiran�a porfiriana, tambi�n llegaron pobladores criollos que dejando las cumbres de la sierra venia atra�dos por la fama feraz de las tierras de la costa.  Unos y otros fincaron parcelas y sembraron afectos y otros emprendieron modestos comercio de v�veres e incipientes transacciones de ganado y al levantar su choza parec�an firma un pacto e renunciamiento a los lares nativos y duradera promesa de arraigo a la tierra de adopci�n.

Por aquella �poca el nombre del humilde poblado pasaba ignorado para el resto del Pa�s.  Cuando los revolucionares del 97 pasaron por la comarca en plena desbandada y en busca de la frontera, tuvo el lugar bastante nombrad�a pues la imaginaciones volanderas dec�an que el se hab�a librado descomunal batalla........

Tal era Coatepeque en el pasado.
COATEPEQUE

SU PASADO                                                                            Escribe: Jos� Luis Vald�s Rosales
COATEPEQUE

SU PRESENTE                                                                           Escribe: Jos� Luis Vald�s Rosales



Una poblaci�n grande extendida que distribuye sus cinco mil habitantes en un per�metro central y cinco barrios populosos, cuya poblaci�n mantiene un �ndice demogr�fico siempre halagador, gracias a su singular situaci�n asentada sobre una eminencia que hace su clima saludable pues estado ubicada en plan costa a mil seiscientos pies de altura, evidencia la certeza del proverbio cient�fico �altitud corrige la latitud�.  Terreno permeable y declives naturales, agua potable y moderno sistema de drenaje mejoran sus condiciones de salubridad.

Calles tiradas a cordel, con buena nomenclatura, pavimentadas en toda su extensi�n, construcciones sim�trica, un amplio mercado, un bello parque central y una piscina para nataci�n con mediadas ol�mpicas y todo el confort t de un balneario de primera dan muestra de una parte de su ornato.

Su plaza es el centro obligado de cuatro zonas de valiosas fincas cafetaleras y dilatadas haciendas y por obvios motivos el movimiento comercial y monetario alcanza proporciones que la ponen en pie de igualdad con las plazas econ�micamente fuertes de la costa sur y occidental.

Conectada diariamente con la capital de la republica y lugares intermedios por el ferrocarril quedara tambi�n en breve comunicara con la urbe capitalina a trav�s de la Carretera Internacional del Pacifico, cuando esta nueva arteria caminera entronque sus diferentes tramos en construcci�n.  Adem�s tiene f�cil  y r�pida conexi�n con la cabecera departamental mediante una amplia carretera que es eslab�n que la une a la carretera internacional panamericana y por ella a todos los puntos el Pa�s.  Otra carretera atravesando las tierras de la baja costa conduce a la playas de Tilapa, pintoresco balneario sobre el inmenso Pacifico y que en encantos naturales muy poco tiene por envidia a su famosa ant�poda: Honolulu.

Cuatro beneficios de caf� montados eficientemente y que funcionan al m�ximo de capacitada dan trabajo y ocupaci�n a un fuerte numero de empleados y a varios cientos de obreros y obreras.

El movimiento fabril es muy apreciable.  Varias fabricas, talleres y obradores constituyen la industrial local incrementada y mejorada continuamente.

En un rastro c�modo e higi�nico donde hay nutrido destace de ganado mayor y menor tienen origen otras industrias, tener�a, velas y jab�n, etc.

Hoteles de primera y segunda; pensiones y casas de vecindad aloja a turistas y transe�ntes.

Buen alumbrado el�ctrico y suministro de fuerza motriz.  Radio tel�grafo y Radio-tel�fono aparte de las dependencia de correos y comunicaciones el�ctricas y un campo de aterrizaje para aviones, suman mayor comodidad.

Colegios particulares y escuelas naciones urbanas imparten la ense�anza primaria.  Hay un estadio municipal, varios clubes deportivos, conjuntos musicales.  Un grupo de aficionados al teatro que con seriedad y entusiasmo lleva la escena espor�dicamente representaciones l�ricas o dram�ticas en las cuales necesariamente falta algo.. Pero sobra la buena voluntad.  Un n�cleo profesional que suma diez miembros entre m�dicos, cartularios, dentistas y contadores.  Una sucursal de la Cruz Roja Central y una Asociaci�n sc�utica que es filial de todas las del mundo.

Tal es a grandes rasgos Coatepeque, en el presente.
COATEPEQUE

SU FUTURO                                                                         Escribe: Jos� Luis Vald�s Rosales



Ya en otras ocasiones, hemos dado a la publicidad el recuento de sus variados aspectos y juzgamos ahora innecesarios enumerarnos en su totalidad.

Hace tiempo que lleno todos los prestigios de Villa primada, de la Republica y cuenta con todos los atributos y ejecutorias para ser elevada a la Ciudad.  Alg�n d�a no lejano ser�.

En tanto que su destino le depara alguna transici�n Coatepeque sigue siendo un municipio importante y floreciente.  En el terreno rom�ntico es el ni�o mimado de Quezaltenango.  �ltimamente un departamento vecino qu� parece confrontar graves males econ�micos, le hace con afanes anexionista dulces gui�os de gal�n enamorado......


Ante el fuerte contraste que ofrece Coatepeque en sus aspectos de pasado y presente se advierte con marcada evidencia que ha logrado tan solo en cincuenta o sesenta a�os un desarrollo y una transformaci�n que no han logrado much�simo otros pueblos de varios cientos de a�os.

Haciendo comparaci�n de sus d�biles inicios en el pret�rito y de sus magn�ficos logros en los d�as actuales, divisamos con l�neas precisas el panorama de superaci�n y pujanza que alcanzara en el porvenir.

Pronto ser� palpable realidad la construcci�n de su edilicio municipal, as�smico, moderno y elegante.  El proyecto y planos respectivos fueron hechos por el personal de la Direcci�n General de Obras Publicas y solo se espera la autorizaci�n gubernativa para proceder a su construcci�n.

Con coacci�n de la feria anual de Mazo que se avecina ser� inaugurado un hip�dromo con pista deportiva anexa, ya se procede arreglar el terreno con maquinaria apropiada y bajo direcci�n t�cnica.

En el mismo lugar se proyecta levantar una tribuna sal�n que a la vez que de cabida a los espectadores con ocasi�n de eventos h�picos y deportivos pueda aprovecharse para reuniones y festivales.

Conforme a la nueva organizaci�n de la Beneficencia Publica y Asistencia Social, corresponde a Coatepeque un Hospital de segunda categor�a, con cien camas como minimun y arsenal quir�rgico completo.

En iniciativa esta la construcci�n de un crematorio publico y la organizaci�n de un servicio de tren de aseo municipal.  Por feliz coincidencia surge esa iniciativa cuando en muchos pa�ses del continente, la prensa ha emprendido una recia campa�a para el exterminio de la mosca.

De tiempo atr�s en los c�rculos hacendarios  se estudia la conveniencia de establecer en la plaza un Aduana.  Por su proximidad a la frontera mexicana, clima benigno, f�cil y r�pida comunicaci�n con todo el occidente se deja ver que tal estudio culminara con el establecimiento de esa importante dependencia cuando termine la guerra actual y las importaciones se normalicen y aumenten como ha de suceder.

La escasez la ma�z que con caracteres alarmantes se viene sintiendo desde largos meses atr�s por la generalidad, con la consiguiente aumento de precio hasta hacerlo prohibitivo para las clases humildes que son precisamente las que mas requieren del grano insustituible, hace pensar de tarde o temprano tendr�n que tomarse mediadas a fin de regular su distribuci�n en todas las zonas que por mal rendimiento o perdida de las cosechas carezcan de el, estableciendo al electo grandes almacenes de deposito en lugares adecuados y equidistantes de las regiones de producci�n y de aquellas que demanden el grano.


Sin sentir no hemos extendido bastante rese�an obras y prop�sitos tangibles.  Cortamos la relaci�n temiendo que se nos pueda llamar demasiado idealistas.

Pero al hacerlo estamos en la seguridad y confianza de que nuestras palabras encierran un augurio fervoroso.  Coatepeque alcanzara en breve termino en futuro mejor.
FERIA                INDICE 1944                        INDICE GENERAL                        MUNICIPALIDAD DE COATEPEQUE
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