| REFRESQUERIA LA ESPERANZA |
Ya en varias ocasiones hemos tenido oportunidad de hacer algunas consideraciones en torno al auge que esta tomando en la actualidad el comercio de Coatepeque. Queremos referirnos ahora a uno de los establecimientos comerciales que mas auge e importancia han cobrado en esto �ltimos tiempos. Se trata de la refrescar�a �La Esperanza� del se�or do Alejandro Tobar de aquella poblaci�n. Hace varios a�os que en nuestras constante jiras por aquel municipio, conocimos a don Alejandro, en aquel entonces su establecimiento era peque�o, sin importancia, si se quiere, bueno, y hasta cierto punto era natural. En toda actividad, en todo principio que tienda a extender las actividades que se persiguen al establecimiento de un negocio o empresa, siempre se tropieza con dificultades que en el orden econ�mico significan, o nuevos impulso para seguir laborando en la forma que se persigue o fracasos no advertidos por la experiencia que se tenga o no en el negocio. Pero en el caso a que nos venimos refiriendo sucedi� todo lo contrario. Cada a�o que visitamos Coatepeque encontramos en el establecimiento de don Alejandro, nuevos progresos, innovaciones y nuevas perspectivas de mejoramiento. El a�o antepasado se doto por ejemplo, a esta refrescar�a de aparatos de refrigeraci�n el�ctrica de lo m�s moderno garantizando de esta manera la pureza de los diversos producto que all� se expenden. Este a�o o el a�o pasado, no estamos seguros, tomando en cuenta la necesidad de corresponder a la confianza que el publico de Coatepeque ha dispensado a su establecimiento, don Alejandro, trajo con ese objeto un magnifico aparato de radio con adaptaci�n de discos fonogr�ficos. De ah� pues, que ya con esta nueva diversi�n en su establecimiento, re�nanse domingo a domingo en �la Esperanza� los mas distinguidos elemento de la elite de Coatepeque. Y a decir verdad, resultan animad�simas y alegres dichas reuniones. Todo se desarrolla en un ambiente y verdadera camarader�a y sociabilidad, sin dificultades y discordias entre los circunstantes. Felicitamos, pues, por este medio a don Alejandro por su entusiasmo, por su actividad y por su constancia en el mejoramiento de su ya bastante acreditado centro comercial. |