| JOSE NARCISO ANGULO ZEPEDA Q.E.P.D |
| Naci� en Coatepeque el 10 de Mayo de 1934. Padres: Amador S. Angulo Hermelinda Zepeda de Angulo Autor del Libro "ESTAMPAS DE MI PUEBLO" (en proceso) Escritor, Maestro de Educaci�n Primaria, Locutor, Futbolista, Basquetbolista y Ex-sindico Municipal. |
![]() |
| ERA UNA GRAN SE�ORA De la Vida Real |
| ERA UNA GRAN SE�ORA De la Vida Real |
| Do�a Catalina, la familia y los amigos, formaban el cortejo f�nebre que se enfilaba al cementerio de mi Coatepeque querido�.tristeza y dolor embargaba a todos. No era para menos, el amigo mas querido hab�a muerto, y el fat�dico d�a, sacaron al muerto de la sala y juntos "por ultima vez" el dijeron adi�s de la casa, lugar bendito donde diariamente se compart�a adem�s del pan, el cari�o y el amor familiar�. Cargaron el f�retro con su l�gubre contenido ante la muda oposici�n de los dolientes. "Esperen, esperen, que se quede otro momento" m�s todo fue en vano� y empezaron a caminar con rumbo a la iglesia cat�lica, llegaron� Dentro de la nave reinaba el respetuoso silencio, los cirios parpadeaban y se percib�a el tenue olor de cipr�s y de la naftalina, y sobre todos viajaba la palabra amable del se�or sacerdote refiri�ndose al santo Cristo y a su amigo L�zaro. Los familiares y amigos se prestaron para llevar en hombre la caja que conten�a al ilustre amigo� la marcha se hico lenta, y a cada paso, sangraba dolorosamente el coraz�n de do�a Catalina, lentamente perd�a al amigo, el hombre trabajador. Juntos lucharon en la vida y juntos sacaron el negocio que poco a poco fue adquiriendo prestigio, tus vecinos - querido Coatepeque - respondieron al esfuerzo, estableci�ndose una corriente cordial y atenta que perduro muchos a�os�. Afloraron las palabras en el postrer adi�s, la preciosa caja que guardaba al amigo con mucho cuidado la fueron introduciendo al nicho� y despu�s del trabajo quedo en manos del alba�il; - el sol declinaba lentamente - Los familiares y amigos se fueron retirando cabizbajos, mientras que do�a Catalina y dos de sus trabajadores se quedaron balbuceando el rosario frente a la fr�a tumba del amigo. Los sepulcros de los alrededores formaban el marco de aquel cuadro triste que constitu�a Do�a Catalina y sus trabajadores�"de pronto" la gran se�ora despert� de su letargo y aparto con esfuerzo su tristeza y volvi� a la realidad. Los lamentos que se escuchaban de una tumba vecina eran tan desgarradores que fueron escuchados con atenci�n: - �"Hija m�a porque me has dejado! -� Tu eras la �nica que cuidaba de mi"- "Quien me dar� dinero para comer?" -�"Quien me pagara el cuarto donde viv�amos? �Porque no pensaste en mi...?" Do�a Catalina escucho los lamentos de la se�ora y detuvo su penar y pens� "- Somos ego�stas- siempre pensamos que nuestro sufrimiento es el m�s grande del mundo y no es as�, hoy compruebo que existen otras personas que sufren m�s que uno�. Quien es la persona que se queja en el otro lado? - por favor as�mate a ver- El empleado con todo cuidado se asome a la vecindad graba la imagen y vuelve presuroso: - Es una anciana que vive en el Barrio, a varias cuadras de su casa� -Se le muri� la hija, la pobre resulto embarazada y como no se casaron con ella refiri� la muerte�- Viv�a con la mama en uno de los cuartos de la se�ora Mart�nez. Do�a Catalina conocedora de la pobreza y sus angustias dijo al empleado de su mayor confianza: - Todas las semanas a partir de ma�ana, usted llevara de mi parte a esa anciana el dinero y los v�veres suficientes para subsista el resto de su vida� Do�a Catalina retorno a su dolor y nuevamente, se hundi� en el recuerdo de su amigo que ese d�a daba sepultura�. "Era una gran se�ora Do�a Catalina". |
| LA LUNA DE MI PUEBLO Fantas�a |
| LA LUNA DE MI PUEBLO Fantas�a |
| !Abuelo! !Abuelo! - me dice mi nieto - Es cierto que en el cerro de la culebra, la luna esta tan cerca y tan grande que se puede tocar con la mano? -Ciertamente, querido nieto, en aquella tierra de Coaltepec, la luna, adem�s de ser grande, siempre que pasa por all�, baja para ba�arse en la laguna que esta cerca del r�o Naranjo- Cuando se ba�a piensa en su enamorado, lo espera� pero se cansa de esperar y presurosa vuelve al cielo, dejando en el agua miles de peces de cristal, se�as que deja al enamorado para demostrarle su cari�o, en el momento que la luna se ba�a es cuando se le puede tocar. -! Entonces es cierto abuelo! - As� como los oyes- -Te prometo que los dos alg�n d�a iremos al cerro de la serpiente�. La promesa fue cumplida, el abuelo y el nieto un d�a pusieron rumbo a Coaltepec y caminaron muchos d�as y muchas noches, ambos ilusionados, el ni�o pensando - Como ser la luna? -, el abuelo, eterno enamorado del aquel astro, consultaba sus c�lculos para saber la fecha exacta que la luna se presentaba sobre la Hermosa tierra de Coaltepec�. Cuenta la leyenda, que la luna que todo lo sabe, apareci� aquella noche esplendorosa, radiante y estupenda�..el abuelo y el ni�o Escondido, la observaban desde lo alto de un �rbol de hormigo, expectantes. Cosa ins�lita, la luna se zafo de sus goznes y cantarina bajo aba�arse a la laguna� el abuelo y el ni�o felices, jubilosos presenciaban el espect�culo y sorpresivamente la luna tendi� un rayo de luz y con todo cuidado se robo a las criaturas al abuelo y al ni�o, que hab�an venido desde muy lejos para verla, tocarla y platicar con ella�.. El abuelo y el ni�o desaparecieron y desde entonces la luna ya no baja a ba�arse, seg�n dicen los so�adores, ya tiene lo que quer�a: Al enamorado y a su ni�o. |
| LA RANITA JUANITA AJU (F�bula) |
| LA RANITA JUANITA AJU (F�bula) |
| Hace mucho tiempo existi� en el cerro de la serpiente una hermosa laguna, de cristalinas aguas, rodeada de rocas y altos �rboles, la circundaban las flores de lindos colores que hac�an explosi�n sobre los arbustos. Dicen que la luna cuando en su recorrido, pasaba por la linda laguna, - irresistible deseo - bajaba y se ba�aba entre sus aguas, de tal manera que todos sus luceros se asomaban a verla. La mayor�a de los animales deseaban vivir junto a la laguna del cerro de la culebra, y la ranita Aj� no era la excepci�n, ella hab�a heredado de sus padres la cueva situada entre las rocas, lugar donde se mezclaba el brillo v�treo del cuarzo y el jade milenario� Cierta ves, la Juanita Aj�, se encontraba deleit�ndose, miraba como trotaban la nubes - sumida en cabileos y esperanzas�'cuando de pronto....' ' un grito estridente le llam� la atenci�n' "Croac, croac, croac". La ranita desvi� la vista y se fijo en un enorme sapo que con dificultad sub�a las piedras. - Que quiere usted se�or sapo?-'Aja' necesito saber quien es el due�o de este paraje tan lindo - Yo soy la due�a, que desea? - Me gusta el lugar y desde ma�ana temprano t� te largaras a otro lado, sin armar alboroto, entiendes- La Juanita Aj�, indefensa, abri� enormes ojos y sumisa no dijo nada, solo se limito a ver que aquel gran sapo se alejaba grotescamente, mientras tanto entraba la noche con sus eternos ruidos. La ranita Aj�, dentro su cueva trat� de dormir, la soledad era inmensa, pensaba que era la �ltima vez que disfrutaba de la protecci�n de su cueva. La ranita despert� e inmediatamente salto para vestirse, escogi� un traje y conforme despuntaba el sol se puso a llorar su desventura sobre la roca que se recostaba sobre las azules aguas de la laguna, sus l�grimas al caer produc�an tenue sonido provocando ondas en las tranquilas y transparentes aguas, el d�a era hermoso, pero la ranita no se fij� en ese detalle. Casualmente el pececito Mundo nadaba por aquellos rumbos percibi� el sonido, extra�ado alzo la vista y pens� que algo golpeaba el agua, dudoso salio a la superficie y sorpresa: vio a la ranita que lloraba inconsolablemente. -"Ranita Aj�, Aj�, Aj�, Aj�, Aaaaj�, oye" - M�rame soy Mundo, tu amigo el pececito; Que te pasa por que lloras? La ranita acongojada, se limpio las l�grimas y explic� la situaci�n a su buen amigo: -Estoy asustada, ayer me sentenciaron, vino don Sapo aquel que vive en los bejucales, se presento de repente y me amenaz� diciendo muy enojado que abandonara mi hogar y que si no lo hago me comer�.. -Sabes, cuando aparezca el sapo, l�nzate a la laguna y busca mi casa, all� estaremos esper�ndolo, conf�a en tus amigos. Mundo, el pececito, dio una voltereta en el aire y se sumergi�, en el fondo nad� de prisa y llego al lugar donde colgaba la vieja campana, los ta�idos se extendieron por la laguna. Inmediatamente fueron llegando peces, lagartos y tortugas, reunidos y sorprendidos por la llamada de emergencia, Mundo les explico la causa y a continuaci�n les explico el plan que de inmediato hab�a aflorado en su cerebro� El sapo grotesco, pesado y grasoso, apareci� en la roca y se sorprendi� al ver a la ranita, tranquila contemplando la belleza de sus alrededores. "Croac, croac, croac�. Diantres" - Pienso que hoy comer� ancas de rana, ayer te dije que te fueras de este lugar, veo que no me has hecho caso-. - No me da miedo batracio gordifl�n, tu no eres capaz de matar una mosca, "atr�vete" "atr�vete a tocarme" vamos que tan valiente eres- El sapo se lanzo en persecuci�n de la ranita y esta �gil corri� y en ol�mpico clavado se lanzo al agua, el sapo quiso detenerse, pero el impulso lo hizo perder el equilibrio y juntos uno de detr�s del otro se zambulleron. - Detente�"glu, glu, glu�detente"- La ranita debajo del agua y conocedora del lugar nado r�pidamente a la casa de Mundo. La vivienda era un agujero perforado en una gran roca, velozmente se introdujo y el sapo por su gordura no pudo entrar, medio loco por la furia, meti� las patas queriendo aprisionarla - deja que te aprese y veras el destino que te espera, rana pilluela - El sapo se encontraba demasiado atareado en querer sacar a la ranita de donde se hab�a metido, por tal motivo no se dio cuenta que detr�s de el silenciosamente se hab�an juntado los amigos de la Juanita Aj��. Al grito de "ahora" todos se lanzaron sobre el sapo pu, plaf, zaz, boom, ziz, y a todos los golpes habidos y por haber fueron dados al sapo que desesperadamente, gritaba del dolor y hu�a locamente a la superficie. -"Socoro, auxilio, no me peguen... en la cara no, no me lastimen�.- Los pecesitos y los demas animales persiguieron al brib�n hasta la superficie y este huyo, con la velocidad que le daban sus patas: "Croac, croac, uff, uff...croac" y se perdio en el horizonte. Apareci� la noche acompa�ada de la Linda luna y estrellas titilantes�.Al final dice la f�bula que la ranita Aj� en el patio de su casa, en agradecimiento, dio a sus amigos defensores una alegre fiesta donde se comi� y se bebi� hasta que llego al nuevo d�a. MORALEJA De la persona d�bil, que tiene muchos amigos, el extra�o no debe abusar. |