| AUGUSTO GUMERCINDO PALACIOS BARRIOS |
| Naci� el 13 de Enero de 1920; en San Jer�nimo, Salama, Baja Verapaz. A los 3 meses de edad sus padres lo trasladaron a la ciudad capital. A los cuatro a�os de edad fue tra�do por sus mismo progenitores, a la linda, la bella ciudad de Coatepeque En 1942, se uni� en matrimonio con Celia de Jes�s Palacios Gonz�lez, de cuyo matrimonio procrearon 3 hijos siendo ellos: Armando Salvador, Marcela Oldemia y Mirtha Yolanda Palacios Palacios. Ama la m�sica, el poema, el verso, la prosa, los cuentos, mejor si ce�idos a la veracidad, no dejando de gustarle las fantas�as. Sus Obras |
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| COATEPEQUE AMADO "MI CERRO DE LA CULEBRA" |
| !Aaah! Mi Coatepeque, pueblo amado, ya no quisiera hablarle al mundo de los ejidos de los patachos o caravanas de cuatrocientas, quinientas o seiscientas mulas, que cargadas con diez o doce arrobas de caf� en cascabillo, bajaban serpenteando tus rojizos caminos tashcaleros, haladas o jaladas por sus !jala-yeguas! Patojos o chirices so�adores alg�n d�a se le concediera la suerte, llegar a ser arrieros, o jefes de estos mismos que eran en realidad los conductores de tales caravanas, con su cargamento de Oro. Que qui�nes eran aquellos personajes que surcando los caminos ven�an arreando, a aquellos animalitos; nada menos que conjunto de hombres laboriosos, trabajadores incansables, forjadores de much�simos afanes. Fueron en alforjas muchos sue�os, muchos prop�sitos, pidiendo al Dios, Todopoderoso que les permitiera alg�n d�a medios para dedicarse a la compra-venta de ganado vacuno, y en no lejano d�a, poseer lugar para destace, y por consiguiente tramos para carnecer�as Y lo consiguieron, pues a base de duro trabajo fueron comprando sus terrenos, y por a�adidura, construyendo viviendas. Honor y gloria a sus or�genes, sus simientes, a sus antepasados y a algunos de sus presentes. Sibilia, San Lorenzo, del departamento de Quetzaltenango, y San Marcos, y algunos venidos de pueblos Mexicanos. |
| Pero yo quiero, amado hablar de tu verdadero origen, de aquellos ind�genas ingenieros que tan sabiamente, tan profesionalmente trazaron tus calles y avenidas si topes ni callejones, sin que las aguas llovedizas se estancaran m�s de lo que naturalmente necesario. De su centro de actividades, de sus celebraciones religiosas, de su ritos de holocausto, de la frondosa sombra de su Ceiba milenaria enclavada precisamente en el "CERRO DE LA CULEBRA' lugar donde quedan los recuerdos de una pileta; que muchos a�os despu�s hubo all�. Y all� precisamente donde despu�s de bell�simos desfiles, fanfarrias con chirim�as, y enormes tambores inter-comunicadores de tanta algarab�a, ante los jefes gobernadores y siguientes autoridades, se proced�a con la presencia naturalmente del AVE SIMBOLO, al sacrificio de la m�s bella doncella que con humeantes olores esparcidos por los incensarios, el verdugo hac�a morderla por el nahual culebra, ofrendando con esto , agradecimientos por los grandes favores de la cosecha que hab�an ofrecido los Dioses, de su imaginaci�n. A este centro de operaciones, se la llam� "Parque o Jard�n del Cerro de la Culebra"; donde tantas ferias marcianas se celebraran muchos a�os despu�s. |
| COATEPEQUE AMADO MI CERRO DE LA CULEBRA |
| COATEPEQUE ES TAN GRANDE. TAN BELLO, QUE EMPEQUE�ESE TODOS LOS PENSAMIENTOS |
| C ristal divino donde puedo volver a ver: Mi ni�ez, adolescencia, juventud y mi vejez. O mnipresencia de pueblo divino en su fraternidad. A yer, hoy, ma�ana, y siempre. T u ser�s gigante, somnoliento en tu solio de hermandad, E res angel arc�ngel de alabastros P uedes llevar, por qu� no, a la vanguardia tus anhelos, E xcelso pedacito de tierra, una quimera Q ui�n podr� detener tu grandeza y tu carrera, U nico, bello y hermosa tierra; E res faro de luz, fe, una esperanza junto al cielo. |
| EN LA CARCEL TAMBIEN ESTA DIOS Y LA MADRE |
| COATEPEQUE ES TAN GRANDE. TAN BELLO, QUE EMPEQUE�ESE TODOS LOS PENSAMIENTOS |
| Fatalidades del destino me llevaron a lugares que el hombre en s� mismo, no quisiera nunca recordar; por moralidad, por dignidad y porque pareciera que �ste, no hubiese nacido para ser hu�sped de �stos lugares, donde se cree que all� todo es oscurantismo, rusticidad, groser�a, mal querencia, universidad de la delincuencia. . Y all�, donde hay de todo pues esto es precisamente en mala hora: un nido de criminales. Y seg�n la sentencia de aquellos pobres seres, se pasan muchas celebraciones que sirven para recordar tantas cosas a sus seres queridos, a sus mejores amigos, a la dulce amada, y en fin, caravana de recuerdos dulces y tristes. As� fue como aquel DIEZ DE MAYO, lo recuerdo justo como si fuese hoy precisamente, y hasta escucho la dicci�n, el susurro de aquellos hombres que estando encarcelados, sufriendo el peso de agobiante condena, llevando en sus hombros la pesada cruz de los remordimientos: y a qu� a pesar de esto, no dejaban de recordar al bendecido ser; que despu�s de Dios, ella, les hab�a concedido la gracia de tener vida. -Vos: Hoy es el d�a de las viejitas, Vos; a ver, vos que sos tan bruto, dec�me que es y que significa tu madre: Qu� es para m�, mi madre; es un rosario de l�grimas hecho oraci�n. Es un �ngel tutelar en el divino sue�o de la vida. |
| . Es la divina luz, en las tinieblas, es palpitaci�n constante de la vida misma, es coraz�n sensible que jam�s se encuentra entre sus hijos a la oveja negra. Y vos, le pregunto al otro: �Qu� pensas de la madre? Yo, mi hermano, cuando pienso que hay un Dios, que hay una madre, solo admiro la m�s bella creaci�n, hay dulzura, hay ternura, Sacro-Santa Bendici�n solo falta en esta vida, m�s afecto y comprensi�n. Y vos: qu� es en tu pensamiento la madre, qu� ves en ella. !Ah! Que es para m�, mi madrecita; que veo en ella, pues: ES UN PINCEL DIVINO DE TERNURA MOLDE JUSTO TAN EXTRA�O EN SU BELLEZA, SOLO DIOS, CON AUTENTICA GRANDEZA, PUEDO DEJAR EN EL, EL SABOR DE LA DULZURA. El interlocutor, aquel pregunt�n dej� esparcir por los aires la profundidad de un trist�simo suspiro, con la compresi�n que en aquellos presidiarios, en aquella brutalidad andante, en aquellos criminales, hab�a un coraz�n, un pensamiento, un poema de amor, de fe, de esperanza, hasta de humanidad, todo por aquel divino Ser, que si se tiene; tambi�n se llora por ella. MADRE: MIL VECES BENDITA SEAS. |
| EN LA CARCEL TAMBIEN ESTA DIOS Y LA MADRE |