| EFRAIN CASTILLO -Q.E.P.D- |
| Lugar y fecha de nacimiento : Coatepeque 30 de Julio de 1918. Hijo de los Se�ores Jeronima Monterroso y Alberta de Le�n G�lvez. Ex-alcalde Municipal periodo 1950 - 1951, por elecci�n popular. A �l se debe el ascenso de Coatepeque de Villa a Ciudad. Hecho hist�rico en el a�o 1951 por acuerdo Gubernativo del 6 de Noviembre. |
| Ex-Secretario Municipal. Estudios: Desde la Primaria hasta la entonces secundaria en el Colegio Privado Mixto "La Esperanza": de la distinguida y recordada mentora Marta Perez Gunther. |
| OBRAS |
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| A COATEPEQUE DESDE AQUI |
| De aca te saludo, ciudad embrujo, a�orando, Alejado de ti por turbonadas del destino Mi pensamiento hacia ti, tarde o alborada Viaja incansable sin perder nunca el camino. Y con mi saludo te rindo pelitesia Soy, para quererte, venero de cari�o inagotable Donde nace mi cantar o fervorosa poesia En urdimbres de mallas de cristal inimitable. Tu vives en mi siempre, siempre immutable Y nimbas mi numen de luz ineffable Porque eres mi patria chica, siempre preferida. Se�ora de mis sue�os, de multiple quimeras En noches de tristeza o alegrias lisonjeras Llevandome de mano o region desconocida. Mazatenango, Marzo de 1989. |
| A COATEPEQUE DESDE AQUI |
| SALUTACION DEL ERRABUNDO (Un cantar en tres sonetos) |
| I |
| Hoy que mis pobres sandalias he colgado -Polvo y viento de tant�simo camino- ardientes soles, p�lidas lunas, fatigado, en ese empe�o de incansable peregrino. De aqueste remanso en mi destino Mientras sigo a la que tanto anhelo, Cabe undoso arroyo cantarino; Una tumba, una cruz, en ignorado suelo� Del venero de la inspiraci�n -En alquimia de oro tronad en cantar- llegue a ti homenaje de salutaci�n. Soberana de belleza impar, M�stico arrullo; sumisa oblaci�n Que naci� en remusgo de limpio hontanar� |
| II |
| Con alma de poeta, siempre enamorada de tu gracia pura y de belleza tanta -que arroba al esteta tu glauca mirada- te doy �ste verso: urdimbre a tu planta. Y as� cuando reemprenda la jornada, ir� tu imagen fija en el recuerdo y al tramontar la anchurosa nada, se me llamar� loco, pero estar� cuerdo. Y quedara all� estatua inasequible -luminosa aurora milenaria- porque ser� por siempre inamisible. |
| III |
| Y al dejarte mi ofrenda, contristado y volver a mis cambios errabundo, quisiera el cielo absolverme del pecado de querer ofrendarte todo el mundo. En mir�ficos celajes, tr�mulos de flauta, copos de albura o alj�far matinal, cuando voy en la vida, m�sero argonauta tejiendo quimeras en mallas de cristal. Con tus manos de hada, primorosa sede�as y perlerinas, perfiladas, cual antojo de c�rmenes y rosas. De lirios y esencias, n�caras, espaciada aromas sutiles, misteriosas, en mis rutas lejanas, soledosas, ignoradas� |
| SALUTACION DEL ERRABUNDO |