MOCIÓN SOBRE LA EMERGENCIA DE LA EDUCACIÓN NACIONAL
CONSIDERANDO QUE:
1. Con la promulgación de la nueva Ley General de Educación se establece un
nuevo ordenamiento legal en el sector Educación; ésta se da dentro del marco de
“modernización del Estado” y coincide con la Declaratoria en Emergencia al
Sistema Educativo Nacional durante el bienio 2003-2004 (RM. N° 0853-2003-ED, DS. 021-2003-ED, etc.). Todas estas medidas surgen en el contexto
caracterizado por el agotamiento del modelo continuista neoliberal, por lo que
las propuestas fundamentales se verán deformadas en su ejecución y condenadas a
buenas intenciones. Es más, los graves problemas de la Educación no son sólo
coyunturales, sino históricas y estructurales que requieren cambios profundos y
sostenidos.
2. Que “el mejoramiento de la calidad de los servicios educativos” ha sido
parte de las políticas educativas de la dictadura fujimontesinista y del actual
régimen; asumido por el Acuerdo Nacional como parte del objetivo de equidad y
justicia social, sin embargo, una vez más los resultados de encuestas mundiales
nos colocan en los últimos lugares, deslizando la perversa versión de que es de
única responsabilidad de los maestros. Esta emergencia que toma como razón
aparente los resultados de la Encuesta PISA, reitera como centro de atención la
calidad de los aprendizajes y esboza una estrategia de focalización de las
acciones educativas y toda una movilización nacional.
3. La Emergencia Educativa plantea en el aspecto pedagógico, elevar el nivel de
lectura y matemática, priorizando los procesos de aprendizaje-enseñanza que
tiene que ver con la comprensión lectora y el pensamiento lógico matemático, la
promoción de comportamiento de vida organizativa en función de valores, y una
cultura de derechos; reorientación de los Programas de Capacitación Docente
para el mejoramiento del aprendizaje de la matemática y de la lectura;
contribución a la creación de las condiciones para formar una cultura de
productividad y calidad en los Centros Educativos (Directiva N° 063-2003-VMGP).
Todo ello al margen del contexto social, económico y cultural, la realidad y
precariedad de la Escuela Pública en la que el magisterio desarrolla
sacrificadamente su labor. Es evidente que se trata de una visión unilateral
que desdeña otras áreas, aspectos y factores, en tanto el proceso de
enseñanza-aprendizaje es integral.
4. La ausencia de
medidas y decisiones concretas e inmediatas y la emisión de normas sin mayores
definiciones; lo insignificante de la previsión financiera para el 2004 (0,025%
más de incremento del presupuesto del sector) no sólo está postergando las
medidas de emergencia sólo al año 2004, sino son un claro indicador de cuál es
la tendencia del Programa Nacional de Emergencia Educativa 2004 que se dará a
conocer recién a fines de año. El DS. 021-2003-ED dispone una serie de acciones
de “adecuación” ROF, CAP, PAP del órgano central y los órganos intermedios y la
“reorganización de la red de institutos pedagógicos públicos” que nos recuerdan
a los conocidos procesos de “racionalización” que no significó sino
restricciones presupuestales y reducciones de personal y desconocimiento de sus
derechos; este último se advierte claramente cuando dispone la conformación de
la Comisión Veedora del cumplimiento de los acuerdos entre el MED y el SUTEP,
encargándole funciones que desnaturalizan su rol (velar por el cumplimiento de
los acuerdos), pidiéndole que emitan un Informe Final para que sus
recomendaciones y conclusiones sirvan de aporte a la formulación del Programa
de Emergencia. En buen romance, informe en el que se diga qué cosa puede
implementarse y qué no en un marco de Emergencia. En una palabra: los acuerdos
no son objeto de obligado cumplimiento, sino sujetos a evaluación. Esto revela
una clara intención y estrategia de gobierno y de los sectores neoliberales:
alargue, desgaste y desconocimiento de lo pactado.
5. La declaratoria
de emergencia y las medidas a implementarse no resolverán los problemas
centrales de la crisis de la Educación; son buenos deseos pero que
definitivamente tendrán dificultades en su concreción por el contexto
hegemonizado por concepciones y políticas neoliberales que unilateralizan el
tema de la calidad educativa; ésta entendida de manera integral y con todas sus
connotaciones choca con las drásticas restricciones que imponen el FMI, BM en
política económica, social y nacional. Es más, toda medida de emergencia se
convierte en parches de coyuntura ante la ausencia de un Proyecto Educativo
Nacional y un Proyecto Nacional de Desarrollo del cual adolece nuestro país.
SE ACUERDA:
1. Explicar en el magisterio los sectores vinculados al que hacer educativo y
pueblo en general sobre los objetivos reales, las profundas limitaciones y el
corto placismo de las propuestas de emergencia del gobierno, motivadas
principalmente por las restricciones impuestas por el modelo neoliberal.
2. Poner en marcha y funcionamiento inmediato al Instituto de Investigaciones
Pedagógicas del Perú (INIEP), para generar un equipo especializado, propuestas
pedagógicas, curriculares y metodológicas sobre calidad educativa, basada en la
tesis de Educación de Calidad para todos.
3. Persistir en la
difusión de la propuesta del Proyecto Educativo Nacional del SUTEP y la
necesidad de una Reforma Educativa Democrática, Patriótica y Descentralista en
perspectiva de abrir un nuevo curso en la Historia Republicana.
4. Hacer una
campaña en los Padres de Familia y la opinión pública a efectos de exigir se
destine un mayor porcentaje al sector educación, del PBI (1% anualmente), en
base al ACUERDO NACIONAL. Sólo así se podrá llegar al 6% en el 2006, y ello
permitirá elevar la calidad de educación, potenciar la Escuela Pública,
garantizar la gratuidad de la enseñanza y recuperar a todos los sectores
excluidos.
Lima, 31 de agosto
de 2003