LA EMERGENCIA EN EMERGENCIA
Pronunciamiento del Consejo
Nacional de Educación
1. En vísperas de la presentación del Presidente del Consejo de
Ministros al Congreso de la República el martes 13 de enero, reiteramos nuestra
propuesta de colocar en lugar prioritario de la agenda gubernamental la
emergencia de la educación, declarada por el Ejecutivo en julio de 2003.
2. Hasta la fecha, se desconocen las acciones y metas
específicas, debidamente presupuestadas para el corto plazo, con sus
respectivos tiempos e indicadores de evaluación, en las que se ponga el mayor
énfasis en garantizar a los alumnos los aprendizajes fundamentales en
comunicación integral, matemática y valores.
El "Programa Nacional
de Emergencia Educativa 2004” –aprobado recientemente por DS 029-2003 ED- pierde la oportunidad de abordar y corregir
en el corto plazo las manifestaciones más graves de la crisis estructural del
sistema educativo. Las medidas y acciones desarrolladas hasta ahora parecen
confundir la emergencia con la ejecución de un plan general de gestión
ministerial.
3. El Consejo presentó oportunamente un conjunto de
propuestas, entre las que cabe resaltar:
-
Movilización nacional y descentralizada
para hacer viable la atención de la emergencia, que cuente con el liderazgo del
Presidente de la República, el Presidente del Consejo de Ministros y el
Ministro del Sector, para garantizar el compromiso intersectorial de todo el
Estado, especialmente del Ministerio de Economía y Finanzas, así como el de la
sociedad civil.
-
Crear las condiciones necesarias para que directores y
docentes, a través de acciones de capacitación y asumiendo responsabilidad por
los resultados, influyan decisivamente en el logro de los aprendizajes
fundamentales de los alumnos, en el marco del fortalecimiento de la autonomía
pedagógica y administrativa de las instituciones educativas.
-
Centrar inicialmente los mayores esfuerzos en la población
escolar más desatendida de los primeros grados de primaria y los últimos de
secundaria, en una acción que incluya no menos del 10% de los centros educativos
de cada región.
-
Garantizar que los alumnos cuenten con profesores
designados desde el inicio del año escolar y que éstos sean remunerados digna y
oportunamente, evitando por todos los medios la injusta y reiterada situación
de miles de maestros impagos durante varios meses.
4. Es
lamentable que no se haya asignado fondos adicionales para la emergencia y que,
por segundo año consecutivo, se incumpla el Acuerdo Nacional al no incrementar
el presupuesto del Sector en no menos del 0,25% del PBI. El Consejo reitera su
propuesta de asignar a la educación el 50% de los recursos provenientes de la
mayor recaudación tributaria.
Las circunstancias en que
se emite este pronunciamiento coinciden con los propósitos del país por
ingresar en áreas de integración económica, fortalecer el proceso de
descentralización en marcha, consolidar la democracia y atender los temas de
seguridad y reconciliación. Sin una buena educación, no será posible asumir con
éxito estos y otros desafíos.
Esperamos que el Presidente del Consejo
de Ministros y su gabinete recojan el clamor de la ciudadanía por atender la
emergencia de la educación como exigencia ética y estratégica para el
desarrollo humano en nuestro país.
Lima, 9 de enero de 2004