DISCURSO DE LA PRESIDENTA DEL
CONSEJO DE MINISTROS BEATRIZ MERINO
ANTE EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA
18 de julio de 2003
Señor
Presidente del Congreso de la República,
Señores Congresistas,
Compatriotas:
INTRODUCCIÓN
Sean mis primeras palabras portadoras de un saludo del
Gabinete que presido al Congreso de la República, columna vertebral de nuestro
sistema democrático.
Me complace
volver a este soberano recinto en mi condición de Presidenta del Consejo de
Ministros del régimen democrático que preside el doctor Alejandro Toledo, ya
que anteriormente integré este Congreso como senadora y, luego, como
congresista.
Al iniciar mi
presentación, deseo rendir homenaje a ilustres parlamentarios que tuve la
fortuna de conocer y escuchar en este ámbito, y que ya no están con nosotros.
Vienen a mi memoria las imágenes de aquellos que se entregaron al Perú con
inteligencia y coraje desde estas mismas curules. Me refiero a Roberto Ramírez
del Villar, Luis Alberto Sánchez, Jorge del Prado, Manuel Ulloa, Manuel Moreyra,
Carlos Malpica Silva Santisteban, Gustavo Mohme Llona y Daniel Estrada, entre
otros. De ellos aprendí que el principal deber del congresista es servir a los
ciudadanos, con valor y de acuerdo a principios. Los recuerdo con respeto
porque lo sacrificaron todo, con su reconocida capacidad, al servicio de
nuestra patria.
Vengo al
Congreso en cumplimiento del Artículo 130° de la Constitución para exponer ante
ustedes y, por su intermedio, a toda la ciudadanía, los lineamientos de la
política general de gobierno que aplicará el Consejo de Ministros que presido.
Señor
Presidente, señoras y señores congresistas: venimos en busca de la confianza
del Congreso que implique su compromiso con los lineamientos que voy a exponer.
Tengo una expectativa: no se trata de un voto de confianza sólo a un Gabinete.
Con este respaldo está en juego la recuperación de la confianza de los peruanos
en su Estado y en sus dirigentes.
Este Gabinete
trabajará con honestidad, austeridad, eficiencia y transparencia. Es necesario
que se sepa que no se atenderán pedidos de privilegios o favores políticos, y
que no se aceptará ningún tipo de presiones. Que nadie se moleste, por tanto,
en gestionar tratos preferentes.
Debemos
revalorizar la política para que su sentido consista en equilibrar el ejercicio
del poder y la capacidad de decisión. Ustedes coincidirán con nosotros en que
la política no debe ser el instrumento de los grupos de poder económico. La
política debe encarnar los intereses de todos los ciudadanos y fomentar nuestro
espíritu solidario.
Mediante el diálogo tolerante y el pluralismo construiremos el
futuro que queremos para nuestro país: una patria sin déspotas y sin siervos,
la que soñaron los fundadores de nuestra República.
Las
oportunidades perdidas a través de nuestra historia republicana han propiciado
una sociedad con profundas desigualdades. La mayor parte de nuestros
compatriotas vive en la pobreza, sin empleo digno y en la inseguridad,
situaciones que requieren soluciones que no son fáciles ni inmediatas. Muchos
son los que se sienten marginados y excluidos, y consideran que el porvenir es
una puerta cerrada para sus hijos.
El Perú de hoy se caracteriza por el predominio de la
desconfianza y la debilidad de su tejido social, y por el individualismo
exacerbado. En el contexto de la globalización de la economía, de la cultura y
de las comunicaciones, esta grave situación amenaza con arrebatarnos los rasgos
de nuestra identidad nacional.
Por ello, del
desempeño que alcancemos como país en los próximos años dependerá que los
peruanos participemos de los beneficios y la prosperidad que ofrece la sociedad
del conocimiento. No nos engañemos. Cada vez será menor nuestra viabilidad como
país si continuamos dependiendo casi exclusivamente de la exportación de
materias primas y no revaloramos nuestros recursos, sin considerar a la persona
como fin supremo de todos nuestros esfuerzos y sacrificios.
Ello nos obliga
a superar pasados desencuentros, evitar personalismos, buscando consensos que,
al mismo tiempo que fomentan la ganancia individual, contribuyen al beneficio
colectivo y establecen una paz social.
En este
cometido no caben exclusiones. Es una tarea que corresponde a todos los
peruanos, y más aún a quienes desempeñamos, ya sea en el Ejecutivo, el Congreso
o en la sociedad civil, una función al servicio de la Nación.
Por estas
razones, desde que fui nombrada Presidenta del Consejo de Ministros, he
sostenido conversaciones con líderes políticos, congresistas, gremios
empresariales y centrales sindicales. Necesitamos escuchar y compartir las
preocupaciones que emergen de las demandas sociales de diferentes sectores y de
los Gobiernos Regionales. Celebramos la generosa receptividad y la coincidencia
de todos, cuando hemos aludido, sin protagonismos innecesarios, a los intereses
superiores de la patria.
UNA VISIÓN PARA
EL PERÚ
Si no sabemos
de dónde venimos, qué somos y adónde vamos, siempre seremos un país sin rumbo.
Por ello, como Presidenta del Consejo de Ministros, propongo una visión del
país que nos oriente.
Veo al Perú del
futuro como una sociedad cohesionada y orgullosa de la riqueza que le
proporciona su diversidad cultural, en la que se haga realidad la igualdad de
derechos y oportunidades, sin distinción de género o de raza, haciendo posible
la realización espiritual y material de todos los peruanos.
En esa
sociedad, la vigencia de los valores éticos determinará los modos de producción
y las relaciones entre las personas e instituciones, haciendo del Perú un país
próspero en donde el diálogo y la tolerancia habrán permitido que seamos
eficaces en erradicar las desigualdades extremas y la violencia.
En ese Perú del
futuro habremos eliminado la pobreza extrema y alcanzado una sociedad sin
injusticias, desigualdades ni arbitrariedades.
El Estado será
un eficaz conductor de los destinos de la Nación, creando las condiciones para
el desarrollo de la creatividad y del empeño ciudadano y alentando el
fortalecimiento del sector privado y la sociedad civil en la común tarea de
alcanzar una vida digna y de calidad para todos, actores y beneficiarios del
progreso y de su integración en el mundo globalizado.
Esta visión es
ambiciosa, pero también realista. Si todos los peruanos, cada uno en su
quehacer, hacemos bien lo que debemos hacer, inspirados en estos ideales, nada
nos detendrá.
Compatriotas:
Ahora pasaré a resumir las políticas de gobierno que, como Estado, nos
conducirán hacia ese modelo de sociedad, advirtiéndoles que se trata de un
proceso, y no de promesas, en el que tenemos que perseverar si queremos avanzar
hacia el logro de ese bienestar futuro.
Veinte días
después de haber asumido su gestión, este Gabinete les presenta estas políticas
de gobierno, que se agrupan en tres rubros fundamentales: política económica,
política social y políticas sectoriales.
POLÍTICA
ECONÓMICA
HACIA UNA NUEVA
POLÍTICA ECONÓMICA AL SERVICIO DE LOS CIUDADANOS
Desde el año
2002 y en lo que va del 2003, la economía nacional ha iniciado una importante
recuperación del crecimiento económico con estabilidad, es decir, con una
inflación baja y controlada. Las perspectivas de continuar creciendo en el 2004
serán reforzadas con el inicio de la explotación del gas de Camisea.
No obstante,
debemos considerar que esta recuperación apenas nos coloca en los de por sí ya
bajos niveles de actividad de la recuperación económica más reciente, la de
1997. Como el crecimiento poblacional prosigue, el nivel del crecimiento
económico por habitante es aún insuficiente. Por ello existe un comprensible
descontento con los resultados alcanzados hasta el momento. El Gobierno debe
estar lejos de exhibir una actitud autocomplaciente. Por el contrario, los
avances deben alentarnos a una mayor autoexigencia.
Algunos sostienen que el problema radica en que los
beneficios del crecimiento tardan en llegar a la mayoría de la población, y que
es cuestión de esperar. Lo cierto es que los beneficios son insuficientes, y
aun así están mal distribuidos. Tampoco podemos esperar que, solamente con el
avance de la recuperación de la economía, el empleo y los ingresos vayan
mejorando gradualmente. Un Gobierno democrático responsable por el bienestar de
los ciudadanos no puede darse por satisfecho con este nivel de avance, y no
puede esperar.
Por estas
consideraciones, las líneas centrales de nuestra propuesta de una nueva
política económica al servicio de los ciudadanos establecen:
• Primero) El
mercado y el Estado deben estar al servicio de los ciudadanos y no al revés. La
seguridad o estabilidad jurídica deben corresponder y beneficiar a la mayoría
de la población, y no a una minoría.
• Segundo) Se
deben regular adecuadamente los mercados de bienes y servicios, y de capitales
y de trabajo, de manera que se eliminen las ineficiencias y las rentas
monopólicas; que no existan privilegios y que no se cometan abusos contra los
agentes económicos.
El modelo de crecimiento con empleo
Las fuentes
principales del crecimiento económico son: el aumento de la inversión privada,
el incremento de la productividad y la promoción de la competitividad que
genera aumento de las exportaciones y de una producción nacional que compita
con eficiencia con los bienes importados.
Mi convicción
es que la responsabilidad del desarrollo económico recae en el sector privado
empresarial. Se generarán más y mejores empleos a través de la creación de más
y mejores empresas. En concreto, se debe revisar la estructura actual de
incentivos que fomentan la inversión privada, tendiendo a ofrecer condiciones
cuando menos comparables a las de nuestros competidores. Todo ello en el
entendido de que el cumplimiento de la Ley está garantizado.
Salvo en
minería, pesca y petróleo, la productividad total de los factores en el país,
en promedio, se encuentra estancada, lo que nos atrasa más respecto de nuestros
competidores.
¿Cómo avanzar
en productividad? En los sectores privado y público, los empresarios y
trabajadores deben buscar la manera de contribuir, con sus conocimientos y
experiencia, a aumentar la productividad y la competitividad de las empresas.
Es necesario que se difundan las mejores y más modernas prácticas de gestión de
la productividad y que los reajustes salariales respondan a acuerdos y metas de
productividad entre empresas y trabajadores.
La promoción de
exportaciones requiere del apoyo del Estado para aumentar la competitividad y
para la búsqueda, penetración y posicionamiento en nuevos mercados externos.
Debemos
reconocer que la responsabilidad central de generar empleos no ha sido asumida
plenamente por el conjunto del Gobierno. Se han realizado importantes
esfuerzos, pero no están articulados ni existe un plan específico ni una
institucionalidad para responder a esta gran demanda. Pero aún estamos a tiempo
de enmendar este importante déficit.
La generación
de empleo e ingresos es, en primer término, un resultado del crecimiento
económico. Por ello, siendo fundamental mantener el crecimiento con
estabilidad, en segundo término, para asegurar la creación de empleos se debe
promover que la composición de ese crecimiento no se concentre solamente, o en
exceso, en sectores intensivos en recursos naturales no renovables –en los que
se genera poco valor agregado– o en sectores intensivos en alta tecnología.
Por lo tanto,
además de seguir promoviendo el crecimiento mediante la promoción de las
exportaciones, también se debe promover a los sectores intensivos en empleo,
como la agricultura, la manufactura, la agroindustria, el turismo y los
servicios, y orientar parte de la inversión privada hacia ellos. En estos
sectores, en los que se compite con productos importados, se puede acrecentar
el valor agregado y es posible obtener ganancias de productividad y
competitividad.
La política
macroeconómica, en sus diversos componentes, y las políticas sectoriales
también deben ser pilares fundamentales en este esfuerzo. Veamos de qué manera.
La política
macroeconómica
Debemos
insistir en que preservaremos a toda costa la continuidad en lo esencial: la
estabilidad macroeconómica (es decir, la meta de inflación anual) y la
estabilidad jurídica.
Política
monetaria
Frente al bajo
nivel de crédito bancario y la acumulación de liquidez en el sistema
financiero, lo que constituye un freno a la reactivación de la economía, es
necesario promover una profundización de la intermediación. Los Bancos deben
recuperar su función esencial de captar y colocar fondos, de manera que los
importantes servicios de caja que brindan como comisionistas, pierdan peso
relativo y no resulten tan onerosos. Para ello será necesario, desde el Estado,
fortalecer la regulación bancaria.
Política Fiscal
Se debe
proseguir en el esfuerzo por reducir aún más el déficit consolidado. Para ello
se deben eliminar, sin contemplaciones, los gastos superfluos y practicar una
estricta austeridad: no más viajes innecesarios cubiertos con fondos públicos,
en todo el Sector Público. Así se podrá orientar los siempre limitados recursos
públicos a las grandes necesidades. En concreto, procederemos a revisar aún más
el gasto público por sectores y por empresas.
Deuda externa
El servicio de
la deuda externa va a significar, en los próximos años, una creciente
proporción del gasto público anual, implicando una mayor restricción fiscal.
Además, esta presión podría, eventualmente, poner en riesgo el equilibrio del
sector externo. Al reafirmar nuestro más firme compromiso de cumplir con dicho
servicio, debemos tratar, al mismo tiempo, que no afecte el crecimiento
económico y la posibilidad de orientar el gasto público para atender
apremiantes necesidades sociales.
En
consecuencia, debemos tratar de modificar el calendario de pagos de la deuda
externa.
Previsión
social
La reforma del
sistema de pensiones, esto es, la privatización de la administración de los
fondos previsionales de los trabajadores que efectuó el Gobierno de la década
de 1990, no ha resuelto los problemas de baja cobertura, efectos regresivos y
problemas administrativos, según un estudio del Banco Interamericano de
Desarrollo.
En el Informe
se indica que si bien se han reducido los déficits actuariales de largo plazo:
Primero) Ha
aumentado el déficit fiscal generado por la transición al nuevo sistema, lo que
incrementa la presión tributaria que recae sobre todos los contribuyentes.
Segundo) Para
los afiliados, las comisiones y cargos por seguros son excesivamente elevados:
en total se cobra 3.5% de la remuneración al mes, lo que implica un costo
cercano al 44% sobre un aporte de 8% al fondo individual.
Tercero) No existe pensión mínima. Esta sólo existe en el
Sistema Público.
Por estas
consideraciones se hace necesario revisar la legislación que dio inicio al
Sistema Privado y corregirlo para que no represente un costo excesivo, tanto a
sus beneficiarios como a todos los contribuyentes.
En lo que hace
al Sistema Público, siguiendo los debates alrededor del régimen denominado de
cédula viva, es indispensable revisar los casos en los que se otorgó de manera
indebida o ilegal y tender a reducir la enorme desigualdad en los montos de las
pensiones.
En materia de
seguridad social en Salud, la entidad responsable, EsSalud, se encuentra entre
las más grandes instituciones del país. Comprendiendo el esfuerzo que
representa la exigencia de atender a una población creciente, es un sentir
indiscutible de un gran sector de los asegurados que la calidad de la atención
y el trato que reciben son deficientes. Los usuarios se quejan pues las largas
colas desde muy tempranas horas de la mañana, la insuficiente calidad de la
atención y la carencia de medicamentos los agobian cuando se acercan a
solicitar el servicio. Por ello, en nombre del Estado, les pido una disculpa.
Pero, a la vez, les digo que este Gabinete exigirá un cambio radical de estas condiciones,
lo que debe conducir a un trato digno a los aportantes. La autonomía no
significa falta de control y fiscalización. Esperamos que no haya razones para
que se repitan estas quejas ciudadanas.
Reforma Tributaria
Señores
Congresistas: el actual sistema tributario requiere de normas legales que
transformen nuestro esquema, básicamente regresivo, a uno progresivo,
equitativo y justo. Esta Reforma se deberá encarar sin perder de vista la
importancia de mantener los ingresos fiscales, ampliando aún más la base de
contribuyentes y dotando a la Administración de los mecanismos necesarios para
hacerla más eficiente en la lucha contra la evasión, la informalidad y el
contrabando.
Por tanto,
plantearemos una Reforma Tributaria estructurada en los siguientes principios:
Primero) La
racionalización de incentivos o exoneraciones tributarias, a fin de distribuir
la carga del impuesto sobre la base del principio de igualdad. Las actuales
exoneraciones ascienden a casi el 2% del PBI, no guardan relación con el grado
de desarrollo de las Regiones, perjudican a los productores agropecuarios,
complican la labor de la Administración Tributaria y fomentan la evasión.
En el Gabinete,
evaluaremos medidas complementarias a la eliminación de las exoneraciones, como
subsidios directos, preferentemente en aquellos sectores que incentivan la
demanda y la competencia entre productores.
Segundo)
Proponemos una nueva Ley de Impuesto a la Renta a fin de corregir sus actuales
distorsiones, transformándolo en un impuesto progresivo y que grave
auténticamente la capacidad contributiva de las personas y empresas.
Tercero)
Proponemos la formalización de la economía a través de incentivos a una mayor
participación de los Bancos en las operaciones económicas. Esto convertirá a la
Banca, señores congresistas, en impulsora de la economía, contribuyendo a su
formalización, eliminando prácticas evasivas y delictivas, tales como el lavado
de dinero y la simulación de operaciones. Complementariamente, la
Administración Tributaria podrá contar con valiosa información para mejorar sus
sistemas de fiscalización y detección de fraudes.
Cuarto)
Proponemos un nuevo régimen tributario para pequeños contribuyentes. Se
modificará el actual esquema de pago de impuestos para este sector, a fin de
adaptar el RUS a las nuevas tendencias mundiales sobre el tema.
Como resultado
de esta Reforma y debido a la importancia de la Administración Tributaria en el
desarrollo del país, solicitamos que este honorable Congreso someta a debate, y
apruebe, la autonomía constitucional de la SUNAT.
Al iniciar mi
gestión como Presidenta de este Consejo de Ministros, encuentro que se ha
dictado una serie de medidas relativas a la recaudación que requieren una mayor
evaluación para ser consistentes con los postulados de la Reforma Tributaria
que hemos planteado. En particular, me refiero al incremento de un punto
porcentual en la tasa del Impuesto General a las Ventas. Por ello anuncio que
regresaré a este Congreso, acompañada del Ministro de Economía y Finanzas, con
las propuestas o medidas para garantizar que a la vez que se asegure la
estabilidad de nuestras cuentas fiscales, la recaudación requerida se obtenga
mediante tributos equitativos y progresivos.
Reforma del
Estado
Nadie está
satisfecho con la forma en que funciona el Estado en el Perú, ni el propio
Estado. ¿Qué hacer para poner el Estado al servicio del ciudadano y que no siga
siendo al revés?
A diferencia de
lo que algunos opinan, el problema del Estado no radica en su excesivo tamaño.
Por el contrario, la proporción del empleo público sobre el empleo urbano en el
Perú en el 2001 fue, según estimados del Ministerio de Trabajo y de la OIT, de
9.8%. Esta cifra es la más baja de la región e inferior al promedio de los
principales países de América Latina. El problema reside en que nuestro Estado
es ineficaz y débil. No cumple de manera cabal sus funciones mientras que
duplica esfuerzos en otras o se dispersa en muchas que no le corresponden.
La necesaria
reforma del Estado abarca tres áreas principales: la racionalización de las
funciones del Estado, la descentralización y las concesiones. Se ha avanzado en
estas tres áreas, pero sin la continuidad o convicción necesarias.
La
racionalización del Estado no significa reducir personal. Significa fusionar
las entidades que dupliquen funciones, reducir el tamaño de las que estén
sobredimensionadas, concentrar el gasto en los temas y problemas centrales,
simplificar los procedimientos, proporcionar el mejor trato posible al público
que se acerca a las dependencias, sabiendo que el público está conformado por
los contribuyentes que son quienes pagan con sus impuestos las remuneraciones
de los funcionarios. El Estado tiene la obligación de mostrar resultados, esto
es, de ampliar la cobertura de su atención a la población y de mejorar la
calidad de su gestión.
Para
racionalizar el gasto público, utilizando el sistema actual de control del
gasto, es necesario establecer normas adicionales para eliminar los gastos
superfluos. Se suprimirá todo foco de despilfarro o corrupción que se detecte.
La
descentralización en marcha es uno de los componentes más importantes de la
reforma del Estado. En este sentido, estamos trabajando para que este proceso
sea ordenado y progresivo, definiendo claramente las competencias, que
correspondan con los recursos a transferir.
En tal sentido,
además de la ley de Descentralización Fiscal enviada al Congreso, el Ejecutivo
propondrá una Ley de Transferencias de Recursos Intergubernamentales, a fin de
realizar un ordenamiento general de las actuales transferencias a los Gobiernos
Regionales y Municipalidades.
Debemos
asegurar que la descentralización, en coordinación estrecha con los Gobiernos
Regionales, sea viable y sostenible en el largo plazo. Es una oportunidad que
tenemos para fortalecer la democracia y acordar planes de desarrollo
concertados y presupuestos participativos.
En lo que toca
al régimen de concesiones, debemos empezar reconociendo que una parte de las
privatizaciones y concesiones se llevó a cabo de manera incorrecta. Las altas
tarifas, las prácticas monopólicas, la falta de calidad de algunos servicios y
los abusos a los usuarios desacreditaron esta herramienta.
Estudios
recientes indican que el déficit de infraestructura económica en el país, como
en puertos, carreteras, fuentes de energía, etc., es de tal magnitud que se
requerirían miles de millones de dólares para acercarse a los niveles de los
países andinos más avanzados. No disponemos de esos fondos, pero sí de la
necesidad de aumentar nuestra competitividad.
Es por ello
que, superando los errores del pasado, proponemos relanzar las concesiones,
sobre la base de un análisis costo–beneficio, privado y social, en cada caso.
Por una parte, los contribuyentes no tienen por qué asumir los costos de las
empresas y servicios ineficientes, sean públicas o privadas y, por otra parte,
resulta indispensable hacer efectiva la defensa del consumidor, vigilando que
los resultados de las concesiones representen un beneficio neto, especialmente
en lo que se refiere a servicios públicos de consumo masivo.
La decisión de
privatizar los bienes de todos los peruanos o de otorgarlos en concesión no se
debe adoptar –y nunca se debió adoptar– sin respetar la opinión ciudadana y de
las Regiones. La decisión de dar en concesión –insistimos, caso por caso– debe
ser el resultado de un proceso racional y, por ende, lograrse mediante el
consenso.
Comercio
Exterior
Los retos que
impone a nuestra economía la globalización nos obligan a buscar con más
agresividad la ampliación de mercados y a intensificar las negociaciones de
acuerdos comerciales, tanto como integrantes de la Comunidad Andina, como en el
plano bilateral.
Para acrecentar
nuestra participación en los mercados externos debemos asegurar el cumplimiento
de los contratos y de las normas de calidad más exigentes. Al mismo tiempo se
debe procurar el incremento de las exportaciones con mayor valor agregado.
Para contribuir
al incremento de las exportaciones se requiere apoyar y fortalecer la
organización de una alianza interministerial que se convierta en agencia
especializada para la promoción de las exportaciones.
A fin de
equilibrar las balanzas comerciales manufacturera y agropecuaria, y manteniendo
la tendencia a la reducción de aranceles, se debe revisar la estructura
arancelaria, comparándola con la de nuestros competidores. Además se debe
explorar la posibilidad de reducir aún más los aranceles a los insumos y bienes
de capital para la manufactura, la agricultura y, en general, para las
actividades intensivas en empleo.
Promoción de empleo de calidad
La promoción de
la generación de empleo en el Sector Privado y la que resulta como consecuencia
de la acción del Sector Público es una responsabilidad del conjunto del Estado,
no sólo del Ministerio de Trabajo.
La creación de
empleos se genera en los diversos sectores productivos y de servicios por lo
que esta responsabilidad del Gobierno debe ser asumida por una comisión
interministerial de empleo. Esta comisión estará liderada por el Ministro de
Trabajo y Promoción del Empleo, y se encargará de diseñar y llevar adelante una
política nacional de empleo, en consulta con los gremios empresariales y las
centrales sindicales.
Entre los
principales ejes de una política nacional de empleo se deberán considerar estas
acciones:
Primero)
Procurar que la inversión pública contribuya a crear empleo, en la medida en
que esto sea técnicamente factible y se asegure su rentabilidad.
Segundo)
Organizar sistemas de mantenimiento de la infraestructura pública, de carácter
preventivo y periódico y por sectores, confiriendo carácter de urgencia a la
evaluación y mantenimiento de las escuelas y colegios. No podemos seguir
permitiendo que nuestros escolares estén expuestos a riesgos que se deben
eliminar. Estos sistemas de mantenimiento, además de ser una fuente de empleo
permanente, implicarán un importante ahorro, pues al evitar el deterioro de los
bienes públicos ya no será necesario invertir en su rehabilitación o
reconstrucción.
Tercero)
Promover el crecimiento de las pequeñas y microempresas, pues ellas demandan un
bajo requerimiento de capital por trabajador, y contribuyen a crear empleos.
Para esto se apoyará la reglamentación de la nueva ley de MyPEs que se debe
complementar con incentivos a la formalización y mecanismos que aseguren que no
conduzca a la evasión de derechos laborales.
Cuarto)
Reforzar los programas de compras estatales, tanto a pequeñas y medianas
empresas (a través de PROMPYME) como a pequeños y medianos productores
agropecuarios y pescadores artesanales (a través del PRONAA).
Para lograr
que, en efecto, se promuevan empleos de calidad, es conveniente que la
regulación de las relaciones laborales sea eficiente y justa. Por ello se
buscará reestablecer las relaciones laborales directas, con una estricta
supervisión de las empresas de servicios y las cooperativas de fomento del
empleo a fin de evitar que sirvan para evadir o eludir normas laborales y
aportes previsionales. Con este propósito se revisará el reglamento de la Ley
de empresas especiales de intermediación laboral.
Además, se
impulsará, desde el Ejecutivo, la revisión, el debate y la búsqueda del
consenso en materia de legislación laboral a partir de la propuesta de la nueva
Ley General de Trabajo que fue aprobada por la Comisión de Trabajo de este
Congreso. Esperamos que el importante avance que significa la labor del Consejo
Nacional de Trabajo empiece a rendir resultados en beneficio de la paz laboral.
Finalmente, es
necesario que se dé término satisfactorio al proceso de compensación a los
trabajadores cesados irregularmente a lo largo de la década de 1990.
POLÍTICA SOCIAL
En una
propuesta de economía social de mercado, con actividad complementaria y
reguladora del Estado, el papel de la política social resulta fundamental. En
la medida en que los mercados no estén desarrollados ni el bienestar alcance a
la mayoría de la población es indispensable el concurso de una sustantiva
política social del Estado.
La política
social que proponemos abarca varias áreas, dentro de las que destacan:
•Los servicios
sociales como Educación, Cultura, Salud y Nutrición.
•Los proyectos
y programas del conjunto del Estado, incluyendo los de los Gobiernos locales,
que contienen de manera implícita la generación de empleos e ingresos.
•Los programas
de alivio a la pobreza con distintos grados de cobertura de población beneficiaria.
Los dos
principales servicios sociales básicos que debe brindar el Estado, por su
importante cobertura y efectos en el tiempo, son la Educación y la Salud.
Educación
Recientes
estudios sobre la calidad de la educación en el país señalan que si bien la
cobertura en términos de matrícula es elevada, el rendimiento de los alumnos en
lo que hace a lenguaje y matemáticas es muy bajo. Sin duda, la crisis fiscal y
las remuneraciones insuficientes han afectado la enseñanza. Debemos declarar a
la Educación en estado de emergencia.
El Gobierno,
según su compromiso, irá mejorando, gradualmente, las remuneraciones de los
maestros. Ya se han dispuesto dos aumentos generales en el 2002 y el 2003: el
segundo duplicó al primero. Las medidas tributarias aprobadas y las que se
adoptarán en la Reforma Tributaria permitirán cubrir el mayor desembolso
requerido.
En el mediano y largo plazo, los objetivos a lograr en
Educación deben ser:
Primero.-
Frenar el deterioro en la calidad de la educación y revertirlo.
Segundo.- En
este proceso, dar prioridad a la educación básica, por su cobertura universal y
por ser pilar del resto de la educación, amén de tener la mayor tasa de
retorno.
Tercero.- Poner
el énfasis en la formación continua y actualización de los maestros.
Cuarto.- Como
ya se indicó, efectuar con carácter urgente la evaluación y reparación de aulas
y colegios.
Las metas y sus
plazos serán consecuentes con los recursos asignados y evitarán falsas
expectativas para avanzar con realismo.
Cultura
Desde hace
décadas, la promoción de la cultura en nuestro país ha sido objeto de descuido
por parte del Estado. Esto debe cambiar. La Comisión Nacional de Cultura, que
creó este Gobierno, ha elaborado una propuesta de política cultural que busca
fortalecer la identidad nacional, eliminar los factores de discriminación y
exclusión y estimular la producción cultural. Nos comprometemos a respaldar su
importante labor y, en particular, como lo propone la Comisión, a contribuir a
que los creadores, investigadores, intérpretes y sus organizaciones
profesionales o gremiales ocupen un lugar central en la sociedad, reconociendo
y defendiendo el derecho a la propiedad intelectual.
Estimulemos a
los jóvenes a que elijan libremente su camino profesional y a que no abandonen
su vocación artística, tan válida como todas las demás. Ha llegado la hora de
reivindicar estas aspiraciones, como las que han animado a tantos creadores de
nuestro país, cuya producción nos enorgullece. Además, anuncio que este
Gabinete dará atención prioritaria a los proyectos de la Ley del Artista y la
Ley del Libro.
Salud
César Vallejo
escribió:
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tánto cajón,
tánto minuto, tánta
lagartija y tánta inversión, tánto lejos y tánta sed de sed!
Señor Ministro de Salud: ¿qué hacer?
La
contradicción principal en el campo de la Salud se origina en que, mientras se
ha ofrecido aumentar la cobertura de los servicios de Salud a cada vez más
amplios sectores de la población, las limitaciones fiscales no han permitido
cumplir con esta finalidad, y más bien la ciudadanía siente que se ha
deteriorado la calidad de las prestaciones.
Frente a este
difícil panorama, el énfasis en el sector Salud debe estar en las políticas de
prevención e información, que son menos costosas, en buscar el acceso a
medicamentos genéricos y en promover el mejor trato posible a los pacientes. En
una palabra, mejorar la calidad de los servicios. A medida en que la
disponibilidad de recursos fiscales lo permita se deberá asegurar el cumplimiento
del objetivo de universalidad efectiva de la atención.
El Ministerio
de Salud establecerá metas específicas para estas políticas, con indicadores de
avance, lo que nos permitirá evaluar permanentemente la gestión en esta área
con objetividad y espíritu crítico.
En materia de
políticas de población, lo razonable y moderno es que las mujeres y las parejas
tengan derecho a tomar una decisión informada, así como a acceder a los métodos
de su elección.
Lucha contra la
pobreza
La tasa de
pobreza del país, según los estimados del Instituto Nacional de Estadística,
alcanza al 53% de la población, concentrándose la pobreza extrema en las áreas
rurales de la Sierra y la Selva. Entre las causas del gran empobrecimiento de
los peruanos se cuentan la hiperinflación que nos agobió y la forma en que se
ajustó o redujo la actividad económica a inicios de la década de los 90.
Además, durante esta última década se impidió que las remuneraciones se
recuperaran. El enorme peso de la deuda externa y de la deuda previsional
limitan la capacidad del fisco para incrementar el gasto social hasta lograr
una reducción sustancial de la pobreza.
La magnitud del esfuerzo que el Estado y el mercado deben
llevar a cabo para erradicar la pobreza extrema y reducir la pobreza es de una
proporción tal que la solución no será inmediata y sólo se resolverá si se
logra mantener una tasa de crecimiento alta y continua que, además, aumente el
empleo y los ingresos.
El Estado ha
asumido la lucha por reducir la pobreza desde diversos sectores. Siendo ello
positivo por la cobertura lograda, el carácter multisectorial de la estrategia
ha conducido en algunos casos a la duplicación de entidades y a la
superposición de programas y de su cobertura geográfica. Estableceremos metas
específicas para revertir esta situación.
Persistiremos
en la necesaria fusión de las entidades redundantes, mejorando la calidad de
los programas y reduciendo al mínimo indispensable el gasto administrativo.
Mujer y
Desarrollo Social
La situación de
las mujeres en el Perú, si bien ha tenido un avance destacado, aún es sumamente
difícil en comparación con la de los hombres. Las mujeres tienen todavía una
menor participación en la fuerza laboral, una mayor tasa de analfabetismo en el
área rural, una más alta tasa de desempleo y un predominio en el sector
informal urbano, en comparación con los hombres.
Sigue
existiendo una marcada discriminación que se traduce en inaceptables
diferencias salariales, en la estructura de ocupaciones y en una injusta
desigualdad de oportunidades para las mujeres con relación a los hombres.
Para
implementar esta política social del Estado y, tras convocar al conjunto del
sector público, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social se compromete a
promover la eliminación de toda forma de discriminación y a reducir
drásticamente la desigualdad de género.
Yo convoco a
las mujeres de mi país de todos los niveles sociales y de todas las regiones,
de los sectores público y privado, a las empleadoras y trabajadoras, y en
especial a las jóvenes, a no discriminar y a no permitir que se les discrimine,
a luchar organizadamente por la mejora de sus condiciones de vida y de trabajo,
y a defender y reafirmar sus derechos.
POLÍTICAS
SECTORIALES
FUNCIÓN
POLÍTICA DEL ESTADO
Relaciones
Exteriores
La integración
con la Comunidad Andina, las políticas de asociación preferencial con los
países vecinos y el desarrollo de una alianza estratégica con el Brasil son
nuestras metas específicas.
Las relaciones con los Estados Unidos, Europa y el
Asia-Pacífico continuarán concentrando nuestras acciones prioritarias con la
finalidad de llegar a acuerdos permanentes que aseguren el libre acceso de
nuestros productos a sus mercados y se incremente sustantivamente el flujo de
inversiones.
Defensa
No es posible
el desarrollo sin seguridad. Es por eso que la política general del Gobierno
pone un énfasis muy especial en la seguridad y otorga la más alta prioridad a
la lucha frontal que hemos emprendido para derrotar en forma definitiva a los
remanentes de Sendero Luminoso que permanecen tanto en el Huallaga como en los
valles delos ríos Ene y Apurímac, aquellos que tanta preocupación han generado
en la población desde que tomaron 71 rehenes, trabajadores de la empresa
Techint, en Toccate.
Los mejores
Comandos del Ejército, Infantes de Marina y Fuerzas Especiales, están ahí, en
las alturas, ofreciendo su vida por la seguridad de nuestra Patria. Les rindo
mi homenaje y creo que interpreto el sentir de ustedes, y el de todos nuestros
compatriotas, a esos ocho valerosos ciudadanos con y sin uniforme que han
muerto en Pampa Aurora y Matucana Alta para conquistar la paz y la tranquilidad
de los peruanos.
En materia de
seguridad contamos con un equipo que está trabajando a tiempo completo. Lo
integran nuestros ministros de Defensa e Interior, el Jefe del Comando Conjunto
y los tres comandantes generales de nuestras Fuerzas Armadas, el Director
General de nuestra Policía Nacional y el Jefe del Consejo Nacional de
Inteligencia. Ese equipo ha diseñado una estrategia integral para vencer a Sendero
Luminoso en la zona declarada en emergencia, es decir, en los departamentos de
Junín, Ayacucho y Apurímac, así como en la provincia de La Convención en el
Cusco.
Para ser
eficaz, dicha estrategia no puede ceñirse únicamente al ámbito militar. Incluye
todos los aspectos relacionados con la inteligencia, los comités de autodefensa
y el desarrollo económico y social. Para ello, el Consejo Nacional de
Descentralización ha elaborado un sólido plan que debe integrar tanto a los
Presidentes Regionales como a los alcaldes provinciales y distritales.
No
menospreciamos al enemigo, no minimizamos la amenaza, pero tampoco debemos
magnificarla. En su derrota debemos comprometernos todos, unidos, sin
distinciones de partido. La democracia debe vencer clara y francamente –con las
herramientas que le proveen la Constitución y la Ley– a quienes no creen en la
democracia y pretenden imponernos su violencia. Tendremos, por ende, una
tolerancia cero con el terrorismo.
Esta tarea
fundamental, por cierto, no distraerá o suspenderá la importante reforma
militar que está en marcha. Una reforma que hacemos con los militares y no
contra ellos, una reforma orientada a contar con unas Fuerzas Armadas modernas,
flexibles, eficientes y eficaces, regidas por valores éticos propios de una
democracia.
Interior
La estrategia
integral del Ministerio del Interior para enfrentar el terrorismo abarca una
respuesta política mediante una activa participación con los comisionados por
la paz y desarrollo, las autoridades locales, los comités de autodefensa y
todos los actores sociales involucrados. En la respuesta operativa se
intensificarán las coordinaciones con la Fuerza Armada, tendientes a ejercer un
adecuado control territorial, en el marco de un irrestricto respeto de los
derechos humanos.
La falta de
seguridad ciudadana es un grave problema. El sector Interior ha diseñado un
Plan Nacional de Seguridad Ciudadana. Sus metas son: (i) intensificar el
funcionamiento de los comités locales de seguridad ciudadana, en los planos
regional, provincial y distrital, con la participación activa de los gobiernos
locales, la comunidad organizada y la Policía Nacional, (ii) proseguir con la
racionalización de recursos humanos y logísticos de la Policía Nacional que
implique una mayor presencia policial en las calles, (iii) Implementar
comisarías policiales para mejorar la calidad de su atención. En el campo
operativo, la Policía Nacional intensificará su accionar contra el
narcotráfico, el contrabando y la delincuencia.
Justicia
El Ministerio
de Justicia viene trabajando para proponer las modificaciones y mecanismos
legales para la implementación del Código Procesal Penal. Esto implicará un
cambio sustancial en el proceso penal que redundará en una mejor y más
eficiente administración de justicia.
También se
promoverá la tutela y vigencia de los Derechos Humanos, cumpliendo las
sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Con el respeto
debido a la autonomía de un Poder del Estado, no podemos dejar de emplazar al
Poder Judicial a constituirse en la organización moderna, eficiente y honesta
que la ciudadanía reclama. Sólo así podremos alcanzar nuestra visión de
sociedad, con una justicia oportuna y transparente en la que todos cumplan las
leyes.
SECTORES DE LA
PRODUCCIÓN
Agricultura
Por su contribución
al empleo, al abastecimiento de las ciudades, la provisión de insumos y la
exportación, el Estado no puede descuidar al sector agropecuario. Durante la
década de los 90’ se eliminó el Banco Agrario, motivando que un número
importante de productores no tuviese una financiación adicional a su ya difícil
situación.
En un país como
el nuestro, el mercado de crédito se caracteriza por la carencia de información
para los prestatarios y la falta de seguridad en el cumplimiento de contratos.
El mercado acusa imperfecciones y el Estado está obligado a regularlo. Es por
ello que el actual Gobierno se comprometió a restituir el funcionamiento de un
banco agrario (AGROBANCO), cuyo capital viene siendo incrementado de manera
significativa.
Industria
Como consecuencia
de la apertura a las importaciones a inicios de la década del 90’, y al atraso
cambiario, nuestro país vivió una fase de desindustrialización. Debemos
reconocerlo: se perdió competitividad en varias ramas industriales y somos
testigos de la inundación de una gran variedad de productos importados. Ello ha
conducido a una pérdida de empleos productivos y a una reducción del mercado
interno.
A diferencia de
otros países, el nuestro no ha tenido una política de promoción de la
industria, especialmente en lo que se refiere a las ramas que compiten con
productos importados.
Sin proponer la
vuelta a esquemas proteccionistas del pasado, desde el Estado aseguraremos que
los productores nacionales tengan, cuando menos, las mismas condiciones que
nuestros competidores. Nuestra política industrial contemplará medidas
estrictas de erradicación del contrabando, de combate a la subvaluación en las
importaciones y extinción de la piratería. La institución responsable de llevar
a cabo estas medidas es la Aduana, recientemente fusionada con la SUNAT. Por su
importante misión por el bien del país, esta entidad tiene que ser fortalecida
y, desde ya, nos comprometemos a brindarle nuestro apoyo y respaldo.
En materia de
contrabando, debemos distinguir entre los grupos económicos que lucran con esta
actividad, a quienes debemos erradicar y, de otro lado, la población que, por
necesidad, participa en muy pequeña escala, a la que se debe disuadir y
orientar hacia actividades legales.
La política
industrial de este Gabinete también contemplará el impulso a la integración y
las negociaciones comerciales bilaterales, así como proveer a nuestra industria
con mecanismos elementales para garantizar el comercio justo. Nos referimos a
la necesidad de establecer cláusulas de salvaguardia que impidan que nuestro
mercado sea objeto de prácticas de dumping y subvaluación de importaciones.
Pesca
Nuestra
política de promoción del sector pesquero apuntará hacia la mayor
diversificación de la actividad pesquera. En lo que toca a la pesca industrial
de consumo humano, tanto para la exportación como para el mercado interno,
aseguraremos estándares de calidad para poder competir. Para ello evaluaremos
las condiciones actuales de competitividad que aseguren que la producción se
haga en el país. En lo que respecta a la producción artesanal para el consumo
se debe mejorar la regulación con un carácter promocional, buscando su
diversificación.
Esta actividad
será apoyada con la construcción de terminales pesqueros, asesoramiento a su
administración y programas de capacitación.
Turismo
Nuestro país,
como es bien sabido, cuenta con un enorme potencial turístico. Sin embargo,
esta importante fuente de divisas, de empleo y de vínculo con el resto del
mundo, no está siendo totalmente aprovechada.
Para poder
desarrollar este potencial, nuestras metas consistirán en mejorar
sustancialmente nuestra política aerocomercial, el desarrollo de la
infraestructura turística y la urgente capacitación de los trabajadores del
sector. Asociado al desarrollo turístico se encuentra, además, el desarrollo de
regiones apartadas y la promoción de la producción artesanal. Los Gobiernos
Regionales y Locales deben ser directos partícipes en la promoción de circuitos
turísticos adecuadamente establecidos.
Energía y Minas
El Proyecto
Camisea no solamente es el de mayor envergadura que se ejecuta actualmente en
el país por la magnitud de su inversión, sino también el proyecto de mayor
complejidad técnica. Después de muchos intentos en el pasado, debido a la
gestión del actual Gobierno en los dos años transcurridos, puedo ratificar que
la puesta en operación de este proyecto será el 9 de agosto del 2004.
Finalmente, el
gas de Camisea llegará a Lima y a nuestras principales ciudades. Ello
constituirá un hito en el desarrollo energético del país.
Además de su
impacto macroeconómico, estimado en 1% de crecimiento del PBI en el 2003,
Camisea generará un crecimiento de 0.8% anual del PBI durante la vida del
proyecto. Por otro lado, el desarrollo del Gas Natural permitirá reducir en el
2004, en un 50%, el déficit en la Balanza Comercial de Hidrocarburos que viene
registrando el país a lo largo de la última década. Camisea permitirá una
reducción de las tarifas eléctricas del orden de 15% al 20%, haciendo más
competitiva a nuestra economía.
La Electrificación
Rural es un importante componente en la estrategia de lucha contra la pobreza.
El país ha invertido más de 500 millones de dólares para elevar el coeficiente
de electrificación de 49% a 75%, entre 1993 y el 2001. No obstante el avance
registrado, el coeficiente de electrificación con que la actual administración
inició su gestión seguía siendo el penúltimo más bajo en América del Sur. En
ese sentido, se continuará con este programa de alta prioridad sentando las
bases para llegar a un 90% de electrificación a lo largo de la próxima década.
Esta meta demandará una inversión anual de, cuando menos, 350 millones de
soles.
Para tal
efecto, nuestra meta es trabajar en un marco normativo que incentive la
participación del capital privado, recursos provenientes del Gobierno Nacional,
los Gobiernos Regionales y Locales y recursos del exterior. Electrificar las
poblaciones alejadas del interior del país es una tarea que no solamente
compromete al Gobierno, sino a la sociedad en su conjunto.
La actual política
de otorgar concesiones mineras sin ninguna condición, salvo la de pagar sus
impuestos y respetar las normas laborales y ambientales vigentes, no maximiza
en todos los casos los beneficios sociales y el desarrollo local que debería
generar la gran y mediana minería. En otras palabras, no se garantiza el
cumplimiento de la responsabilidad social que deberían asumir las empresas
mineras y el propio Estado en el desarrollo de estas comunidades. Si bien los
recursos mineros pertenecen a la Nación, según la Constitución, criterios no ya
legales, pero sí de legitimidad, indican que éstos pertenecen en especial a las
comunidades circundantes.
En tal sentido
se establecerá el principio de que todo proyecto minero debe relacionarse con
la comunidad desde su inicio, incluso antes de la presentación del estudio de
impacto ambiental.
Es decir,
promoveremos una alianza entre las empresas mineras y la comunidad, bajo
lineamientos que incluirán el requerimiento de que la empresa compre la
producción agropecuaria local, contrate la mano de obra local no calificada y
capacite a ésta para los puestos que requieran de alguna calificación, y
ejecuten obras de beneficio local.
Transportes y
Comunicaciones
La integración
del territorio nacional requiere de un sistema vial y del resto de vías de
comunicación que, además de cubrirlo, se encuentre en buenas condiciones de
transitabilidad. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones viene llevando a
cabo un importante esfuerzo de conclusión e inicio de obras de asfaltado, afirmado,
rehabilitación y mejoramiento de carreteras y caminos.
Los servicios
de transporte se han caracterizado por el predominio de empresas informales. La
falta de seguridad en su funcionamiento ha tenido como consecuencia
innumerables accidentes con víctimas fatales. En defensa de la vida y de una
mejor calidad de esos servicios, el Estado hará más eficaz su regulación y
combatirá la informalidad.
Las
comunicaciones son, asimismo, fundamentales para la integración nacional. La
privatización en el caso de los servicios de telefonía fija, ha significado que
los usuarios manifiesten su descontento por las altas tarifas y la calidad del
servicio y el trato recibido.
El elevado
costo de los servicios limita severamente el uso de Internet y las
posibilidades de expansión de negocios que ello implica. ¿Cómo lograr que se
reduzcan las tarifas, que se mejoren la calidad de los servicios y el trato a
los clientes? La promoción de la libre competencia en un sector controlado
mediante contratos de concesión con una sola empresa no es viable. Ello obliga
a que el Estado, en defensa de los usuarios de ese servicio, deba fortalecer su
papel regulador.
Vivienda
El déficit
habitacional en el país se estima en 1.2 millones de viviendas, al que se
agregan 90 mil nuevos hogares cada año.
Frente a este
enorme desafío, el Ministerio de Vivienda ha impulsado la reactivación del
sector, en particular con los programas de tipo social, tales como Techo Propio
y Mivivienda, y la promoción de la construcción de viviendas por parte del
sector privado. Próximamente se iniciarán los programas de mejoramiento
integral de barrios y la urbanización y subasta de predios subutilizados de
propiedad del Estado.
Señores
Congresistas, compatriotas.
El camino de
los peruanos hacia su visión de esa sociedad cohesionada en su diversidad
cultural, con personas que tienen iguales oportunidades y realizadas espiritual
y materialmente, sólo será posible si nos mantenemos alineados en las políticas
propuestas, si perseveramos unidos en las metas, si garantizamos una paz social
como escenario de este proceso.
De esta manera
tendremos un rumbo claro, una conducción decidida y firme y, con seguridad,
alcanzaremos, en democracia, nuestros objetivos.
CONCLUSIÓN
No debo concluir sin subrayar algunas precisiones que, en mi
opinión, son importantes porque se basan en una reflexión sobre nuestra
historia.
Nuestra
República emergió a la libertad a costa de la sangre y sacrificio de sus
mejores hijos, emergió a la libertad a costa de la vida de hombres y mujeres
que no vacilaron ante el peligro para garantizar nuestra supervivencia.
Ellos
combatieron para que hoy mantengamos vivo un bien preciado, la libertad.
Además, los peruanos que nos precedieron nos enseñaron que las dificultades se
pueden vencer. Conquistaron una adversa geografía y supieron sacarle provecho.
Endurecieron su espíritu en las guerras que libraron con tesón inquebrantable.
Esos peruanos resurgieron de las tinieblas de la anarquía, del desorden
económico y de los torpes desaciertos de las dictaduras. En los más aciagos
momentos, su fortaleza espiritual creció y vencieron penurias y salvaron
obstáculos aún más difíciles que los que hoy acometemos.
La República
que hemos heredado necesita ahora el esfuerzo de todos, la participación
creadora de todos, porque se debe a todos, sin excepción. Por ello debemos
rescatar de nuestro pasado la pasión y el coraje, y aunarlos a la razón y la
reflexión para ser dignos depositarios de nuestra cultura y convertirnos en
ciudadanos que luchan por su destino.
Hablamos en
nombre de la enorme multitud que puebla este territorio, en nombre de millones
de peruanos que demandan de nosotros, en esta hora, que atendamos sus
requerimientos y sus necesidades.
Esa enorme
multitud constituye el cuerpo social que confiere sentido a la República, con
los mismos derechos y con las mismas obligaciones para todos. Porque todos
sueñan un futuro promisorio para sus hijos, todos cifran sus esperanzas en
quienes los representan, en el Estado, con ideas y proyectos con los que se deben
generar el progreso y el bienestar.
Quiero convocar
esa capacidad de enfrentar las derrotas, la desazón y el infortunio, y decir a
nuestros compatriotas que, para avanzar, para construirnos ahora como un país
moderno, sin exclusiones y sin privilegios, debemos acopiar todas las energías
y todas las inteligencias y ponerlas al servicio de la Nación.
Si avanzamos
hacia el futuro orientados por una visión, construiremos un país viable, con
ciudadanos dispuestos a hacer que la modernidad no afecte nuestras tradiciones,
a lograr que el adelanto tecnológico no desestime nuestra invalorable
experiencia cultural.
Hace algunos
años, un hombre ilustre nacido en este país, un hombre de nuestra sangre, Jorge
Basadre, escribió estas terribles palabras:
“El transcurso
de unas y otras generaciones no ha creado una integración nacional, pero sí,
muy imperfectamente, tiende a formarla. El Perú se va haciendo en su historia.
Guerras, a veces largas y muy cruentas, ocupaciones territoriales efectuadas
por tropas de otros Estados, contrastes sociales, raciales o culturales muy
hondos o implacables choques internos, no lo deshicieron”.
Estoy segura,
señores congresistas, de que, parafraseando a Basadre, la integración del Perú
la estamos haciendo en la historia. Nuestro deber es abrazar esa noble causa.
Este Gabinete
solicita a la Representación Nacional y al país que le otorgue un voto de
confianza.
Muchas Gracias