LA FORMACIÓN MAGISTERIAL
Y LUCHA CONTRA LA POBREZA[1]
Sigfredo Chiroque Chunga*
La pobreza no es solamente una
situación socioeconómica de las grandes mayorías nacionales –con bajos ingresos
y/o consumo limitado- sino una condición que hace al humano menos humano. “La pobreza es algo urgente, que no puede
esperar”[2] Siendo así: ¿qué deberíamos hacer desde
educación en general y desde formación magisterial en particular para luchar
contra pobreza? O, de manera positiva: ¿de que manera las instituciones de
formación magisterial deben preparar docentes para la calidad educativa y al
mismo tiempo para el impulso del desarrollo humano que destierra situaciones de
pobreza?
Para responder esta cuestión
genérica,:
·
Tomo distancia de los planteamientos de quienes asumen que
el maestro y la educación poco pueden hacer frente a la pobreza, en la medida
que ésta tiene raíces estructurales y, por ende, mientras no se cambie el
sistema socio-económico, ella no podrá superarse;
·
Pero también me aparto de los optimistas que asumen la
práctica docente determina calidad educativa y ésta por sí sola garantiza
desarrollo humano y, por ende, lucha contra la pobreza.
Quisiera poner al debate las
siguientes tesis:
1. En el
marco de una relación conflictiva entre educación y pobreza (entre formación
magisterial y lucha contra la pobreza), la educación de calidad es condición
necesaria, pero no suficiente para construir desarrollo humano y luchar contra
la pobreza.
2. En el
caso peruano, la formación magisterial de los últimos años ha tenido un
comportamiento ambiguo en su orientación al desarrollo humano y lucha contra la
pobreza.
3. La
formación magisterial con enfoque popular debería combinar procesos que
directamente impliquen construcción de desarrollo humano; pero al mismo tiempo,
preparar maestros con enfoque emancipatorio.
1. CONDICIÓN NECESARIA, PERO NO SUFICIENTE
Inicialmente, queremos comprobar
nuestra primera tesis que dice lo siguiente:
En el marco de una relación conflictiva entre educación y pobreza
(entre formación magisterial y lucha contra la pobreza), la educación de
calidad es condición necesaria, pero no suficiente para construir desarrollo
humano y luchar contra la pobreza.
Para demostrar esta tesis:
precisemos lo que significa desarrollo humano, pobreza, y lucha contra la
pobreza en el Perú; explicitemos la relación conflictiva entre educación y
pobreza; y finalmente señalemos el por qué decimos que la práctica educativa,
aunque sea de calidad, es una condición necesaria pero no suficiente en la
lucha contra la pobreza.
DESARROLLO HUMANO Y POBREZA
El humano tiene múltiples
capacidades que deben ser potenciadas para desarrollarse como humano y vivir
plenamente como humano. El desarrollo
humano significa avance en estas capacidades para –de esta manera- satisfacer
necesidades y mejorar la condición humana:
“El desarrollo humano se configura
en torno a dos dimensiones complementarias. De una parte, la formación de las capacidades humanas
–tales como el logro de un mejor estado de salud o la adquisición de conocimientos
y destrezas- y, de la otra, el uso que
las personas hacen de las capacidades adquiridas – para el descanso, la
producción, o las actividades culturales, sociales y políticas. Si el
desarrollo humano no consigue equilibrar ambas dimensiones puede generarse una
considerable frustración. Así, por ejemplo, si una persona con elevado logro
educativo no obtiene un empleo acorde con sus calificaciones, su sentimiento de
exclusión y frustración será grande”[3]
La pobreza, por el contrario, es falta de acceso o dominio de los
requisitos básicos para mantener un nivel de vida aceptable, como humano. Por
ello, la pobreza es negación del
desarrollo humano, en aspectos que van desde la sobrevivencia. Se trata de un estado de carencia de
opciones y oportunidades básicas que dificultan el desarrollo humano. Puede
medirse desde un enfoque de ingresos que se reciben o como carencia o
limitaciones en el consumo de bienes y servicios.
La pobreza conlleva exclusión social, en la medida que los
pobres –más allá de los derechos formales que se reconocen a todos- en la
práctica son marginados de las decisiones económicas, sociales, políticas y
culturales.
Operacionalmente la pobreza se
traduce en vida breve, falta de educación o educación de baja calidad, carencia
de medios materiales para subsistir, limitaciones para vivir en libertad y con
dignidad. La pobreza, en realidad, afecta al humano como totalidad:
“La pobreza tiene múltiples
dimensiones. No es sólo cuestión de carencias económicas. Entraña una violación
de derechos humanos en gran escala. Derechos como el acceso a la salud, a
constituir una familia y tener estabilidad para ella, a la nutrición, a la
educación, al trabajo, a la propia cultura, a ser escuchados, a participar”[4]
POBREZA EN EL PERÚ
Según la Encuesta Nacional de
Hogares sobre Condiciones de Vida y Pobreza (ENAHO), para el IV Trimestre del
2001, unos 14 millones 609 mil peruanos se encontraba en situación de pobreza y unos 6 millones 513 mil
habitantes estaban en condición de pobreza extrema.
En términos relativos: el 54.8%
de la población peruana se encuentra en situación de pobreza. Es decir, viven en hogares cuyo gasto total está por
debajo del costo de una canasta básica de
consumo (línea de pobreza), cuyo costo per-cápita mensual se estimó entre
S/ 147.39 en la selva rural y S/ 260.21 en Lima Metropolitana.
|
Cuadro 1. Perú 2001. Tasa de
incidencia de la Pobreza (en porcentaje) |
||
|
Áreas geográficas ·
Nacional ·
Áreas Urbana Rural ·
Regiones Naturales Costa Sierra Selva ·
Dominios Costa Urbana* Costa rural Sierra urbana Sierra rural Selva Urbana Selva rural Lima Metropolitana |
Pobreza total 54.8 42.0 78.4 39.3 72.0 68.7 44.6 62.7 51.6 83.4 62.4 74.0 31.9 |
Pobreza extrema 24.4 9.9 51.3 5.8 45.6 39.7 7.6 19.7 18.3 60.8 34.9 43.7 2.3 |
* Excluye
Lima Metropolitana
FUENTE.
ENAHO-IV Trimestre 2001. En INEI. Informe Técnico N°
002-Abril 2002.
Según ENAHO-2001, el 24.4% de la
población nacional vivía en situación de pobreza
extrema, con un gasto total por debajo de la canasta básica de alimentos, cuyo costo per-cápita fluctúa entre S/
95.01 en la selva rural y S/ 138.8 en la Selva urbana.
En otras palabras, cerca de la
cuarta parte de familias peruanas sobreviven con aproximadamente 1 dólar al
día. Comparando con cierta reserva los datos del 2001, respecto al año 2000 la
pobreza total habría aumentado en 1.4 puntos, mientras las pobreza extrema
habría crecido en 4.5 puntos. Los peruanos nos estamos empobreciendo cada vez
más.
Según el citado Informe Técnico
del INEI, algunos rasgos sobresalientes de los hogares pobres son los
siguientes:
·
La edad promedio del jefe de hogar pobre es de 46.4 años;
·
Los jefes de hogares pobres tienen en general un bajo nivel
educativo (66.7% tiene a lo sumo algún año de primaria), el 21.1% tiene por lo
menos dos empleos, 87.2% se desempeña en el sector informal, y fundamentalmente
en el sector primario de la economía.
·
Los hogares pobres tiene en promedio 5.3 miembros y los
hogares no pobres 3.8.
·
El 40.4% de los miembros de los hogares pobres tiene menos
de 15 años de edad; en el caso de los no pobres, esta proporción es del 22.1%.
El 37.0%
de los habitantes de los hogares pobres son perceptores de ingresos; en los
hogares no pobres son el 55.0%.
Luchar contra la pobreza en el
Perú es, por lo tanto, asumir un conjunto de prácticas que permitan controlar
las carencias de ingresos o de consumo que tienen los peruanos, para vivir como
humanos.
EDUCACIÓN Y POBREZA
“Quiero que mi hijo estudie, para
que sea otra clase de gente”, “El que estudia, triunfa” ... son expresiones que
suponen que la educación es medio para salir de la pobreza.
Hay un supuesto que se ha venido
ahondando: el hecho de estar educado contribuye per se a superar la pobreza. Surgen cuestiones como las siguientes:
¿las carencias de educación son derivaciones de ser pobre o más bien son causas
que ahondan la pobreza? ¿El que no educado será pobre, mientras no se eduque?
Algunos estudios han venido
afianzando esta aceptación del sentido común, en cuanto la mejora educativa
–por sí sola- ya conlleva control de la pobreza.
El economista Virgilio Ramos
Ballarte defiende la tesis de la circularidad
de la pobreza. En base a datos de ENAHO-1998, encuentra una asociación
entre <niveles de pobreza y baja escolaridad de padres> y <bajos
logros educativos de los hijos>. El investigador encuentra que las variables
ruralidad y retraso escolar tienen una altísima correlación con la situación de
ser pobres. Por ello, habla de un “círculo vicioso de la pobreza”, donde ésta
impide elevar los niveles educativos, pero estos bajos niveles educativos
condicionan una mayor pobreza:
“Existe una fuerte interdependencia
entre el bajo nivel educativo y la pobreza. Esto es, la mayor educación de los
padres y los más altos niveles de ingreso del hogar están asociados a las tasas
más elevadas de hijos en edad normativa; los estratos no pobres y pobres y las
familias urbanas y rurales son aportantes en distinta proporción de futuros
pobres del país y las altas tasas de hijos con atraso mayor a un año están
asociados al bajo nivel educativo de los padres y a la residencia rural y al
estado de pobreza[i]”.
Un pobre solamente podrá escoger
una escuela pobre y se profundiza la correlación entre pobreza y educación y su
relativa circularidad. Pero: ¿el simple desarrollo educativo determina eliminación
de pobreza?
Si asumimos una respuesta
mecánica, bastaría que nos preocupemos por mejorar la educación de nuestros
pueblos y esto derivaría per se a un
control de la pobreza. Bastaría, entonces, que la formación magisterial
garantizase “calidad” educativa,
aunque su enfoque no estuviese
orientado a las necesidades populares.
Nuestra opción va otro lado.
Creemos que el desarrollo educativo y aún más una educación de calidad es una condición necesaria pero no suficiente para
luchar contra la pobreza. Las
evidencias empíricas nos señalan que: a mayor nivel educativo, hay menos
probabilidad de ser pobre y viceversa[5];
o como nos dice un estudio de la UNICEF
“Cuando un niño completa 10 ó más
años de estudio principalmente en el nivel secundario, se traduce en un 80% de
probabilidades de no caer en la pobreza[6]”
Desde variados estudios se llega
a la conclusión de que si bien la educación no libera a los pobres de su
pobreza; también se demuestra que no se puede prescindir de la educación en la
lucha contra la pobreza. Y esto es justamente lo que se puede tipificar como
una relación conflictiva o nexo dialéctico entre pobreza y educación[7].
En realidad, en la superación de
la pobreza intervienen múltiples factores. Por ejemplo, la CEPAL acaba de
advertir que el “Perú vería aumentada la
pobreza, ya sea por un aumento en la desigualdad, una baja en el ingreso o por
ambos factores”[8] .
En el fondo, controlar la pobreza
supone cambios estructurales, como lo veremos más adelante. Conlleva
transformaciones del conjunto social en varias dimensiones: económicas,
políticas, ideológicas y culturales. Por ello, mientras no se modifiquen esas
estructuras que son traba al desarrollo humano, difícilmente se podrá superar
la pobreza. Nos reafirmamos entonces en que:
En el marco de una relación conflictiva entre educación y pobreza
(entre formación magisterial y lucha contra la pobreza), la educación de
calidad es condición necesaria, pero no suficiente para construir desarrollo
humano y luchar contra la pobreza.
2. FORMACIÓN MAGISTERIAL Y LUCHA CONTRA LA POBREZA EN EL PERÚ
Ahora analicemos nuestra segunda
tesis:
En el caso peruano, la formación magisterial de los últimos años ha
tenido un comportamiento ambiguo en su orientación al desarrollo humano y lucha
contra la pobreza.
Para ello, hagamos un rápido
diagnóstico de la forma cómo la Formación Magisterial en el Perú viene
afrontando la grave situación de pobreza que vive nuestra Patria. El resumen de
este diagnóstico es el siguiente:
Aunque en las Programaciones
curriculares vigentes encontramos una clara orientación en la lucha contra la
pobreza, esto no se da en los lineamientos de política para la formación
magisterial, y tampoco en la percepción de los estudiantes de formación
magisterial. En todos los casos, subyace el supuesto (y a veces, se explicita)
que un maestro simplemente debe estar formado para garantizar “calidad
educativa”[9], y con ello,
ya se contribuye de manera determinante al control de la pobreza del pueblo.
LINEAMIENTOS DE POLÍTICA EN FM
Como sabemos, hay dos sistemas de
formación magisterial en el Perú: en Universidades y en Institutos Superiores
Pedagógicos (ISP).
Se constata que la formación en
Facultades de Educación viene decreciendo. Para 1981, encontramos que un 30%
del magisterio nacional tenía formación universitaria[10].
Actualmente, este porcentaje ha decrecido. En un diagnóstico realizado por la UNESCO en el Perú, se reconoce que un
21.1% de los maestros en servicio han estudiado en universidades[11].
En un estudio que he realizado, a propósito de este evento, encontramos que el
24.5% de los alumnos de formación magisterial estudian en universidades,
mientras el 75.5% lo hacen en ISPs[12].
En el caso de la formación
magisterial universitaria, no hay lineamientos homogéneos. Sin embargo, se puede
aseverar que el enfoque socio-educativo que primaba hasta la década del 70, ha
derivado en un enfoque donde prima la formación técnico-pedagógica.
En el caso de la mayoritaria
formación en ISPs, se ha dado algo semejante. Hagamos una breve constatación
referida a los últimos 7 años. La modernización en formación magisterial que se
ha venido dando en el Perú desde 1996, según algunos de sus mentores, tenía
cuatro ejes de cambio:
·
“Armar
un currículo de contenidos y estrategias de formación integrados y articulados
con la estructura curricular de educación primaria...;
·
Estrategias
de formación de tipo constructivistas...;
·
Apoyar
a la formación en la práctica, propiciando una práctica docente desde el primer
año de formación...; e
·
Incorporar
la investigación-acción como una metodología de trabajo”[13]
Implícitamente se buscaba formar
a un maestro-tecnólogo, donde la superación del educando de su entorno de
pobreza se veía solamente como referencial de dificultad para enseñar, con
normalidad. Esto queda más claro cuando se analizan los componentes básicos del
perfil profesional para la formación docente, según experto que han venido
asesorando al Ministerio de Educación[14]:
·
Competencia didáctica en la especialidad;
·
Competencia metódica;
·
Competencia para dirigir grupos de aprendizaje;
·
Competencia de diagnóstico (del alumno y del proceso de
enseñar y aprender);
·
La capacidad de asesoría;
·
La competencia metacognitiva;
·
La competencia con respecto a los medios de comunicación; y
·
La competencia de trabajar en equipo.
La principal responsable de la formación continua del MED observa que
el nuevo sistema de capacitación docente (PLANCAD) debe superar las “capacitaciones politizadas” ´por “capacitaciones eminentemente técnico
pedagógicas[15]”
Los actores de esta modernización de la formación
magisterial reconocen en absoluta mayoría (95% los directivos y 81% los
formadores) que mediante la
diversificación curricular es posible adecuar el currículo a las
necesidades del entorno[16].
Sin embargo, esta adecuación se asume básicamente como una preparación del
futuro docente para que sea capaz de superar los condicionamientos del entorno
y cumplir sus tareas específicas de
enseñar. Por ejemplo - pese a las orientaciones de ligar la formación magisterial
a la situación de interculturalidad- pocos avances se habían dado hasta el 2000[17]
Importa reconocer que en los
últimos dispositivos, hay una explícita orientación interesante. Se postula
que:
“El Plan de Estudios a aplicarse en
forma experimental expresa una formación del docente centrada en la comprensión
de la cultura y en valores y se orienta a potenciar su preparación a fin de
contribuir de manera eficaz con el desarrollo local, regional y nacional,
vinculando permanentemente las necesidades y expectativas de la región con la
calidad del servicio a brindarse”[18]
En conclusión podemos aseverar
que la orientación para formar un maestro líder en su comunidad predominante
hasta 1980, derivó en la formación de un maestro competente en el proceso de
enseñanza y básicamente en el aula. Si bien, se habla de formar un Promotor de
la Comunidad, ésta categoría no fue cabalmente operativizada. La situación de
pobreza del entorno no ha merecido una atención directa y explícita. En
formación magisterial, la superación de la pobreza no se asumió como un
objetivo a lograr, sino un contexto o condicionamiento a diagnosticar y superar
para ser buen enseñante. Este enfoque fue replanteado a partir de 1997, pero
sin abordar las raíces profundas de la pobreza.
PROGRAMAS CURRICULARES
La formación magisterial siempre
de baja calidad en el país. Para 1996, Patricia Oliart resumía esta situación
de esta manera:
“El deterioro de los procesos de
enseñanza-aprendizaje en los centros de formación magisterial se expresa tanto
a través de la pobreza de contenidos en la comunicación de los docentes con sus
alumnos como a través de cierto conformismo y casi complicidad de los
estudiantes con una formación de baja calidad. La ineficacia académica de
muchos centros de formación magisterial contribuye a que sus profesores y
alumnos acaben siendo agentes de la reproducción de la problemática de los
centros de formación magisterial y de las escuelas mismas”[19]
Dentro de este deficiente
enfoque, no podíamos esperar que los alumnos se viniesen preparando de manera
adecuada para luchar contra la pobreza. Sin embargo, en el Currículo de 1997
–desde el Perfil del egresado y en el mismo Plan de Estudios- se nota una
encomiable recuperación positiva para preparar a los futuros maestros en la
lucha contra la pobreza. En referencia al Perfil, leemos:
“Hemos considerado las siguientes (funciones básicas de la carera docente):
·
Como
facilitador del aprendizaje...
·
Función
de investigador...
Como promotor de la comunidad, el docente debe ser ejemplo de respeto y
aprecio por la comunidad en la que trabaja; debe valorar y estimular a los
niños y jóvenes para que valoren los saberes y aportes de sus diferentes
miembros, así como los recursos de su medio...”[20]
Dentro de las área de estudio de
los ISPs Piloto, se encuentra la de trabajo
y producción. El desarrollo de esta área debe permitir que el futuro
maestro tenga la “macrocompetencia”:
“mantiene actualizada la capacidad
de analizar las necesidades de producción locales y regionales y de orientar
vocacional y técnicamente a sus futuros alumnos”[21]
Esta área está destinada a
potenciar posibilidades de desarrollo institucional, local y subregional, a
través de un trabajo productivo, en la medida de las posibilidades. De acuerdo
a la normatividad, se ha venido organizando en las instituciones, según la
capacidad instalada disponible. Se operativiza en tres sugerentes subáreas:
·
Subárea
Trabajo, producción y currículo. Ella analiza las competencias
que los niños de primaria pueden desarrollar con respecto al trabajo y las
posibilidades que ofrece el currículo de primaria de menores para aprovechar
esta formación;
·
Subárea
Opciones Laborales.- Trata de las necesidades y potencialidades de
desarrollo laboral de la zona y las posibilidades de la institución por
atenderlas. Atiende también el desarrollo de destrezas para el trabajo
doméstico;
·
La
subárea Proyectos capacitará en aspectos de gestión y similares.
En los dispositivos que han
salido en el presente año, el área de trabajo
y producción como que se retoma con el rótulo de “talleres técnicos
(preámbulo a la Práctica Preprofesional)”. Se postulan los siguientes talleres
de: Peceras, Cultivos de algas; Hormigueros, Injertos vegetales, Circuito de
recojo de basura, Recojo de
datos de economía
de la zona, Recolección de
leyendas de la zona,
fabricación de jabones,
Producción de sal, Elaboración de péndulos y tablas de sus movimientos,
Aplicaciones concretas de palancas; Impresión de polos, Presupuestos para
producir un bien
Podemos, entonces, señalar que en
los últimos planes de estudio ya existe una aproximación a la lucha contra la
pobreza de manera directa. Sin embargo, esta formación magisterial no asume
raíces estructurales de la pobreza y, por lo tanto, brinda respuestas
interesante pero insuficientes en la preparación del futuro docente.
POBREZA, SEGÚN ALUMNOS DE FM
(Ver Cuadro 2 y Anexos).
A propósito del presente trabajo,
hemos aplicado una encuesta a estudiantes de facultades de educación y de
institutos superiores pedagógicos en 9 lugares del país (Lima, Piura,
Moyabamba, Lamas, Tarapoto, Cutervo, Chincha, Huacho y Jauja). El sondeo nacional se hizo con 486
estudiantes y presentamos algunos de sus resultados.
Estudiar FM como estrategia personal contra pobreza
Generalmente se acepta que los
ingresantes a formación magisterial son jóvenes que no pudieron hacerlo en
otras carreras. Ingresan al magisterio dentro de la lógica personal o de sus
familiares que hay necesidad de estudiar para salir de la situación (pobreza)
en que viven. Ya en el ejercicio docente como que cobran gusto por la carrera e
ingresan en lo que hemos venido denominando un proceso de vocacionalización docente[22]
En un estudio hecho en República
Dominicana se reporta lo siguiente:
“Al indagar en forma más dirigida
acerca de la calidad de los docentes y sus metodologías de clase, los
participantes perciben que los problemas inician desde la formación de los maestros, ya que las Escuelas Normales no realizan
exámenes de admisión ni se tiene en cuenta la orientación vocacional de los
aspirantes, quienes en su mayoría optan por el magisterio buscando solucionar a
corto plazo sus problemas económicos y no por su vocación magisterial” [23]
En reciente estudio hecho por
Martha López de Castilla en el IPP, se afirma que un 74.8% de maestros en
servicio afirma que ingresó a las filas magisteriales “por vocación”. Sin
embargo, un 13.5% de ellos se imagina estar trabajando en otra cosa dentro de 5
años y un 32.22% no responde[24]
En el estudio que hemos
realizado, hemos encontrado que un 89.3% de los actuales alumnos de formación
magisterial tienen la voluntad de estudiar otra carrera. Es posible que este
alto porcentaje no solamente tenga que ver con un ingreso “sin vocación”; si no
también con la conciencia de sobreoferta de maestros que hay actualmente. En
este sentido, se agudiza la situación de ingreso a los estudios para maestros
simplemente como una parte de una estrategia personal y con y criterio de
“tránsito” que a la larga se vuelve en permanente.
La voluntad de estudiar otra
carrera es ligeramente más acentuada en alumnos de Provincias, de Primaria, de
Facultades de Educación, de instituciones privadas, en varones y ubicados en
los extremos de años de estudio (1° y 5°).
Cuadro
N° 2. Percepción de estudiantes de
formación magisterial
1) Voluntad
de estudiar otra carrera
·
Sí 89.3%
·
No 10.7%
2) Concepto
de pobreza, según alumnos de FM
·
Falta de recursos económicos 25.9%
·
Necesidades básicas insatisfechas 27.4%
·
Mala distribución de las riquezas 4.9%
·
Carencia de recursos materiales y espirituales 4.3%
·
Problema que impide desarrollo individual y colectivo 18.5%
·
Algo lamentable 6.6%
·
Otros 8.0%
·
No responde 4.3%
3) Causas de
pobreza, según alumnos de FM
·
Mala distribución de los recursos 12.8%
·
Deuda externa y/o dependencia económica 5.0%
·
Problema educativo 14.3%
·
Falta de oportunidades de trabajo 22.2%
·
Problema personal: conformismo, desunión
7.7%
·
Modelo económico 18.6%
·
Desigualdad y explotación 5.8%
·
Problema de salud, nutrición (sobrepoblación) 3.7%
·
Otros 5.6%
·
No responde 4.3%
4) Consecuencias
de la pobreza
·
Desempleo 5.8%
·
Retraso cultural y educativo 18.6%
·
Problema de salud: desnutrición y hambre 23.9%
·
Delincuencia y/o violencia 21.0%
·
Pérdida de valores 2.2%
·
Marginación y abandono social 6.7%
·
Subdesarrollo 2.7%
·
Inestabilidad económica, social y política 4.3%
·
Otros 8.8%
·
No responde 6.1%
5) Opinión
sobre si pertenecen a grupos de pobres
·
Plenamente 26.7%
·
Parcialmente 62.6%
·
No pertenezco 8.4%
·
No responde 2.3%
6) Cómo hacer
lucha contra la pobreza desde educación
·
Educación de calidad 17.6%
·
Educación para el trabajo 20.7%
·
Elaborar modelo pedagógico, de acuerdo a realidad peruana 11.1%
·
Plan nacional, con preferencia a clases populares 7.9%
·
Educación en valores, Derechos y Obligaciones 11.6%
·
Mayor presupuesto para educación 3.0%
·
Educación para formar líderes y emprendedores 7.7%
·
Otros 8.7%
·
No responde 11.6%
7) Si
Formación magisterial prepara la lucha contra la pobreza
·
Muy bien 13.4%
·
En algo 69.3%
·
No me prepara 15.0%
·
No responde 2.3%
8) Sugerencias
para que formación magisterial aporte en la lucha contra la pobreza
·
Formación de conciencia política 11.3%
·
Educación en valores 7.2%
·
Enseñanza de acuerdo a necesidades del país 17.3%
·
Priorización de Educación en sectores de mayor pobreza 9.3%
·
Brindar formación magisterial (sic) 10.5%
·
Talleres para plantear soluciones 7.2%
·
Mayor presupuesto para educación y magisterio 5.3%
·
Brindar formación de líderes 7.4%
·
Otros 6.8%
·
No responde 17.7%
Concepción genérica de pobreza
Algo más de la mitad de los
estudiantes tienen una aproximación certera sobre lo que se conoce actualmente
como “pobreza”. Un 27.4% la conceptualiza como necesidades básicas
insatisfechas (egresos); mientras un 25.9% falta de recursos económicos para
poder comprar (ingresos). Sin embargo, un significativo 47.7% tiene una visión
muy ambigua de pobreza.
Sobresalen en una mejor
conceptualización de pobreza quienes estudian en Lima, para educación inicial,
en Facultades de Educación.
La pobreza mayormente es vista
desde un enfoque meramente económico, perdiéndose de vista otras dimensiones de
la situación
Circularidad de la pobreza
Algo más de la quinta parte de
los estudiantes de formación magisterial perciben que la pobreza es al mismo
tiempo causa y efecto de la situación educativa. Un significativo 18.6% opina
que la pobreza se deriva del retraso cultural y educativo; mientras un 14.3%,
por el contrario, cree que la pobreza genera problemas educativos.
En general, la pobreza es vista
no como un problema social o del conjunto de la sociedad; sino como un rasgo
individual. De allí que un significativo 22.2% asuma que la pobreza tiene sus raíces en la falta de un trabajo
personal y un 7.7% que se deba a lamentables situaciones personales, como el
conformismo individual o la desunión familiar. Solamente menos de la quinta
parte de los estudiantes (18.6% )
encuentra raíces estructurales (modelo económico) en la pobreza.
Cerca del 64% de los estudiantes
de formación magisterial creen que las consecuencias de la pobreza se dan en el
orden social: alimentación, salud u educación. Las consecuencias más políticas
de la pobreza (inestabilidad económica, social y política) solamente es
percibida por un 4.3% de los alumnos. Esta percepción estudiantil es más clara
en Provincias, en alumnos que estudian para secundaria y en facultades de
educación.
Conciencia de pobreza
En estudio hecho por la UNESCO
acerca de la realidad de los maestros peruanos:
“Poco más de la mitad de los
encuestados considera que su familia es pobre, 2 de cada 3 docentes manifiesta
vivir en situación de pobreza; esta percepción se duplica entre quienes
trabajan en centros estatales respecto a los de centros privados”[25]
En el estudio que hemos realizado
con estudiantes de formación magisterial, un altísimo 89.3% de ellos aceptan
pertenecer a los sectores empobrecidos del país: de manera parcial un 62.6% y
de manera plena un 26.7%.
La mayor conciencia de ser pobres
se encuentra en alumnos de provincias, de secundaria, de facultades de
educación y en los primeros años de estudios.
Es muy importante explotar esta conciencia de pobreza, ya que si se
profundiza esta percepción con una conciencia estructural de las causas y
consecuencias de la pobreza... entonces, los alumnos de formación magisterial
tendrán interesante predisposición para prácticas más profundas de lucha contra
la pobreza no solamente de los otros, sino de ellos mismos.
Lucha contra la pobreza
Para luchar contra la pobreza
desde la educación un significativo 20.7% asume que basta con tener una
educación de calidad, usando un modelo pedagógico pertinente a nuestra realidad
(11.1%), con un buen presupuesto (3%) e insistiendo en valores (11.6%). Es
decir, alrededor del 46% asume que una buena educación per se tiene efectos positivos en la lucha contra la pobreza.
Cerca del 35% de los alumnos cree
que para luchar contra pobreza, la educación debe asumir otros rasgos:
orientación para el trabajo, insertarse en un plan nacional de desarrollo o
focalizar la formación de líderes y jóvenes emprendedores.
Dentro de este marco, un 82.7% de
los estudiantes cree que la formación magisterial que está recibiendo por sí
misma les prepara la lucha contra la pobreza. Solamente un 15% asumía que la
vigente formación magisterial no les brinda mayor preparación para luchar contra pobreza. Esta percepción negativa era
mayor en Lima que en provincias, en secundaria, en facultades de educación,
entre los varones y en el segundo año de estudios.
Las sugerencias que se aportaban
para que la Formación magisterial aportase en la lucha contra la pobreza además
de ser dispersas, no tienen mayor precisión. La mayoría de alumnos <(un
17.3%) señalaba la necesidad de una genérica adecuación a la realidad del país. Solamente un 11.3% reclama una mejor
formación de la conciencia política.
Después de haber examinado el
desarrollo de la formación magisterial en el Perú, nos reafirmamos en nuestra
segunda tesis:
En el caso peruano, la formación magisterial de los últimos años ha
tenido un comportamiento ambiguo en su orientación al desarrollo humano y lucha
contra la pobreza.
3. LUCHA CONTRA LA POBREZA: LÍNEAS DE TRABAJO
Finalmente y a guisa de
conclusión, queremos desarrollar nuestra tercera tesis, en el sentido que:
La formación magisterial con enfoque popular debería combinar procesos
que directamente impliquen construcción de desarrollo humano; pero al mismo
tiempo, preparar maestros con enfoque emancipatorio.
Existe un nexo histórico
entre pobreza y exclusión. De este
nexo, surgen lo que se denominan pobres
estructurales. Superar la pobreza supone superar la exclusión y ello conlleva transformar estructuralmente
la sociedad.
En el último informe PISA[26],
se reporta que el Perú se encuentra en el último lugar en rendimiento de
nuestros alumnos de 15 años, en un concierto de 43 países, 5 de ellos
latinoamericanos. A nuestro modo de entender, lo más grave de este informe, se
encuentra en la constatación de la creciente brecha educativa entre los países desarrollados y los pobres. El
mismo estudio señala que una de las variables que explican los resultados es el
contexto económico de los sistemas
educativos. Es decir, el informe nos está llevando a importantes derivaciones
que la brecha educativa se relaciona con la brecha económica y esto implica
modificación del orden internacional en el campo de la economía y de la
política. Luchar contra la pobreza, por lo tanto, no es una respuesta meramente
funcional, sino que supone modificaciones de carácter estructural y orientar las
economías de nuestro pueblo.
Para nuestro compatriota Aníbal Quijano, la pobreza deviene
en la medida que una minoría asume, con criterio global,
“El
control del trabajo, de sus recursos y de sus productos.. Se impone no la
estatización de este control... sino una radical devolución del control sobre
el trabajo/recursos/productos... a la vida cotidiana de las gentes. Eso es lo
que propongo... como socialización del poder”[27]
CONCIENCIA DE POBREZA
¿Por dónde comenzar? Desde
el punto de vista educacional, importa que la educación en general y la
formación magisterial en particular lleven a una profunda toma de conciencia
del nexo profundo entre educación y desarrollo humano. Esto debe traducirse en
reconocer nuestra situación de pobreza, sus raíces estructurales y la urgencia
de tener que romper con las estructuras que impiden el desarrollo humano.
Se trata de postular una educación concientizadora no
solamente de la situación problemática que se vive, sino de las alternativas y
estrategias que se pueden implementar para salir de la pobreza, asumiendo que
un nuevo tipo de sociedad es posible y que todos somos sujetos de esa
transformación. Al respecto y retomando las tesis freirianas, Pedro Demo
señala:
“El sistema no teme al pobre que tiene hambre. Tiene miedo del pobre que sabe pensar. Lo que más favorece al neoliberalismo no es la miseria material de las masas, sino su ignorancia. Esta ignorancia lleva al pueblo a esperar soluciones del propio sistema opresor y, esto lo convierte simple en una masa de maniobra. Como lo quería Paulo Freire, la función central de la educación tiene que ver con una reconstrucción de la conciencia política de las gentes, destruyendo así la manutención del pueblo como simple masa de maniobra”[28]
¿En qué espacio de la programación
curricular incluir esta temática? Creo que importa incluir un nuevo curso que
tenga que ver con el debate sobre: Educación y Desarrollo Humano. Pero en
general, la orientación formativa debería ser la de preparar nuevos docentes de
altísimos manejo pedagógico y también socio-cultural y político. En esta
dirección, la Facultad de Educación de
la Pontificia Universidad Católica del Perú ha propuesto que la formación
magisterial no solamente contemple preparar “pedagogos”, sino también
“educadores para el desarrollo”[29].
A partir de esta orientación
general cabrían articular tres grandes estrategias de trabajo:
·
Aceptar que una educación de calidad y una formación magisterial de
calidad y con enfoque adecuado son condición necesarias, pero no suficientes para
luchar contra la pobreza;
·
Profundizar la orientación directa entre formación magisterial y
desarrollo; y
·
Promover formación de maestros que sean capaces de elevar el nivel de
conciencia y organización de la población para dar respuestas estructurales a
su situación de pobreza.
Calidad y enfoque en la
formación magisterial
Importa revisar a fondo desde la
cantidad de ISPs hasta sus sistemas de ingresantes y de estudios. Cada región
debería tener, si no un único centro de formación magisterial, por lo menos una
única red de centros de formación magisterial, organizados como un todo
descentralizado al interior de cada región.
Cada institución educativa
debería organizarse como un sistema de
calidad total (SCT), estableciendo con claridad los indicadores y factores
de calidad. Esto permitiría controlar las determinaciones de calidad y evaluar
de manera permanente si está avanzando.
La calidad de los centros de
formación magisterial no solamente tienen que ver con altos rendimientos, sino
en la medida que asumen un enfoque que
garantice pertinencia con los rasgos económicos, sociales y culturales de la
población regional, ahora y para los
próximos años.
Si bien el desarrollo humano tiene trabas
estructurales, es posible mejorarlo, sin alteraciones profundas. Creemos que
sin quedarnos dentro de esta estrategia, hay que buscar dar respuestas
inmediatas a los graves problemas de la pobreza en nuestra Patria.
José Rivero reporta cinco elementos de estrategia educativa para enfrentar la pobreza.
Estos elementos podemos usarlos como referencia en el nexo entre formación
magisterial y lucha contra la pobreza. Los elementos establecidos son:
“1) Educación y trabajo;
2) Educación temprana de niñas y niños
pobres;
3) Educación de niñas y niños campesinos e
indígenas;
4) Educación con personas jóvenes y
adultas;
·
Estrategias
integrales de alfabetización;
·
Contribución
a un ambiente favorable al cambio educativo a través de la participación de
padres de familia de escasos recursos;
·
Educación de
la mujer pobre;
·
Atención a
jóvenes como público mayoritario de la modalidad educativa.
5) Opción por estrategias de discriminación
positiva”[30]
Además de un posible impulso
de los puntos anteriores, los centros de formación magisterial podrían
establecer otras actividades. Destacamos la posibilidad de articularse con las Mesas de concertación para la lucha contra la pobreza. Esta
institución supone la participación de educación en la medida que asume que
para luchar contra la pobreza es necesario[31]:
·
Promoción de oportunidades y capacidades económicas para las personas y
familias en situación de pobreza;
·
El desarrollo de capacidades humanas; y
·
El establecimiento de una red de seguridad social.
Finalmente importa que los
futuros maestros sean formados para promover y organizar núcleos de alumnos y
pobladores que sean conscientes del cambio.
El maestro debe recuperar y
reorientar la tradición organizativa de los sectores populares. No solamente
porque la capacidad solidaria es parte de la cultura popular, sino porque está
demostrado que la capacidad organizativa constituye el capital social que es uno de los componentes absolutamente
necesarios para superar la pobreza.
“El capital social es hoy redescubierto
como una clave estratégica de los avances de países exitosos como los ‘tigres
asiáticos’, Israel, los países nórdicos y otros. Se entiende por tal un
conjunto de aspectos como –entre otros- la capacidad de una sociedad para
producir concertaciones sociales amplias en su interior, para generar ‘redes’
articuladoras de los esfuerzos de sus diversos sectores; las fuerzas existentes
en una sociedad para impulsar el trabajo voluntario en iniciativas de utilidad
general; su cultura y la presencia de valores éticos orientados hacia la
solidaridad, la construcción positiva, la cooperación, la equidad”[32]
El desarrollo de una
conciencia y organización emancipadoras
en los centros de formación magisterial deben llevarnos a postular formar
núcleos de estudiantes con este enfoque en los ISPs y Facultades de Educación.
En el Instituto de Pedagogía Popular, a estos grupos les denominamos Círculos de Autoeducación Docente. Cada
uno de estos núcleos debe asumir una conciencia y organización con criterio
emancipatorio. De esta manera, los alumnos de los centros de formación
magisterial –cuando actúen como docentes- tenderán también a reproducir estos
núcleos. El tejido social se ampliará, con un enfoque emancipatorio.
Paulo Freire en un libro
dedicado exclusivamente a la formación magisterial señala un conjunto de rasgos
que deben tener los maestros y que deben ser considerados en la etapa
formativa. Uno de estos rasgos es de asumir las tareas de una educación
liberadora con alegría y esperanza. Es decir, con optimismo y creyentes que un
futuro de nueva sociedad es posible.
“Hay una relación entre la alegría
necesaria para la actividad educativa y la esperanza. La esperanza de que
profesor y alumnos podemos juntos aprender, enseñar, inquietarnos, producir
y juntos igualmente resistir a los
obstáculos que se oponen a nuestra alegría… La esperanza forma parte de la
naturaleza humana. Sería una contradicción si, primero, inacabado y consciente
del inacabamiento, el ser humano no se sumara o estuviera predispuesto a
participar en un movimiento de búsqueda constante y, segundo, que se buscara
sin esperanza. La esperanza es una especie de ímpetu natural posible y
necesario, la desesperanza es el aborto de este ímpetu…Sin ella no habría historia,
sino puro determinismo”[33]
Anexo 1. VOLUNTAD DE ESTUDIAR
OTRA CARRERA,
|
VARIABLES |
VOLUNTAD DE ESTUDIAR OTRA CARRERA |
|||
|
SI |
NO |
TOTAL |
||
|
TOTAL |
89.3% |
10.7% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
89.0% |
11.0% |
100.0% |
|
Provincias |
89.4% |
10.6% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
82.4% |
17.6% |
100.0% |
|
Primaria |
91.2% |
8.8% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
90.6% |
9.4% |
100.0% |
|
|
Otros |
100.0% |
0.0% |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
88.6% |
11.4% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
91.6% |
8.4% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no estatal |
Estatal |
89.2% |
10.8% |
100.0% |
|
No estatal |
89.5% |
10.5% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
90.1% |
9.9% |
100.0% |
|
Mujer |
88.8% |
11.2% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
94.8% |
5.2% |
100.0% |
|
Segundo |
75.0% |
25.0% |
100.0% |
|
|
Tercero |
80.3% |
19.7% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
91.6% |
8.4% |
100.0% |
|
|
Quinto |
95.2% |
4.8% |
100.0% |
|
|
VARIABLES |
CONCEPTO DE POBREZA |
|||||||||
|
Falta de Recursos
Económicos |
Necesidades Básicas
Insatisfechas |
Mala Distribución de la
Riqueza |
Carencia de Recursos
Materiales y Espirituales |
Problema que Impide Desarrollo
Individual y Colectivo |
Algo Lamentable |
Otros |
No Respondió |
Total |
||
|
TOTAL |
25.9% |
27.4% |
4.9% |
4.3% |
18.5% |
6.6% |
8.0% |
4.3% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
25.0% |
34.1% |
5.5% |
4.3% |
15.9% |
6.1% |
7.3% |
1.8% |
100.0% |
|
Provincias |
26.4% |
23.9% |
4.7% |
4.3% |
19.9% |
6.8% |
8.4% |
5.6% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
25.9% |
31.8% |
4.7% |
5.9% |
14.1% |
7.1% |
8.2% |
2.4% |
100.0% |
|
Primaria |
29.6% |
22.6% |
6.3% |
2.5% |
18.2.% |
6.3% |
10.1% |
4.4% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
23.9% |
29.9% |
4.3% |
5.1% |
18.8% |
6.0% |
6.8% |
5.1% |
100.0% |
|
|
Otros |
20.0% |
-------- |
------- |
------ |
60.0% |
20.0% |
------ |
------- |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
27.2% |
25.1% |
4.9% |
4.1% |
18.8% |
6.5% |
8.4% |
4.9% |
100.05 |
|
Facultad Educación |
21.8% |
34.5% |
5.0% |
5.0 |
17.6% |
6.7% |
6.7% |
2.5% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
23.3% |
27.4% |
5.0% |
5.2% |
20.4% |
5.0% |
8.7% |
5.0% |
100.0% |
|
No estatal |
32.2% |
27.3% |
4.9% |
2.1% |
14.0% |
10.5% |
6.3% |
2.8% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
22.0% |
26.4% |
7.1% |
3.3% |
23.1% |
4.9% |
7.7% |
5.5% |
100.0% |
|
Mujer |
28.3% |
28.0% |
3.6% |
4.9% |
15.8% |
7.6% |
8.2% |
4.3% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
24.1% |
36.2% |
1.7% |
--------- |
20.7% |
6.9% |
5.2% |
5.2% |
100.0% |
|
Segundo |
17.9% |
37.5% |
7.1% |
8.9% |
14.3% |
5.4% |
7.1% |
1.8% |
100.0% |
|
|
Tercero |
27.9% |
19.7% |
6.6% |
4.9% |
23.0% |
3.3% |
8.2% |
6.6% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
26.4% |
22.0% |
4.4% |
5.3% |
18.1% |
8.4% |
10.1% |
5.3% |
100.0% |
|
|
Quinto |
29.8% |
34.5% |
6.0% |
1.2% |
17.9% |
4.8% |
4.8% |
1.2% |
100.0% |
|
|
VARIABLES
|
CAUSAS DE
POBREZA |
|||||||||||
|
Mala Distribución de Recursos |
Deuda Externa y/o
Dependencia Económica |
Problema Educativo |
Falta de oportunidades de
Trabajo |
Problema personal:
Conformismo, desunión |
Modelo Económico |
Desigualdad Y Explotación |
Problema de Salud,
Natalidad (Sobrepoblación) |
Otros |
No respondió |
Total |
||
|
TOTAL |
12.8% |
5.0% |
14.3% |
22.2% |
7.7% |
18.6% |
5.8% |
3.7% |
5.6% |
4.3% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
15.9% |
7.0% |
19.2% |
14.6% |
10.1% |
20.1% |
4.9% |
1.5% |
4.6% |
2.1% |
100.0% |
|
Provincias |
11.2% |
4.0% |
11.8% |
26.1% |
6.5% |
17.9% |
6.2% |
4.8% |
6.1% |
5.4% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
10.0% |
2.9% |
19.4% |
20.0% |
10.6% |
18.8% |
5.3% |
4.7% |
4.7% |
3.5% |
100.0% |
|
Primaria |
10.1% |
6.3% |
14.2% |
22.6% |
6.6% |
18.6% |
5.7% |
5.7% |
6.0% |
4.4% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
16.0% |
4.7% |
12.6% |
22.4% |
7.5% |
18.6% |
6.2% |
2.1% |
5.1% |
4.7% |
100.0% |
|
|
Otros |
-------- |
10.0% |
20.0% |
20.0% |
10.0% |
30.0% |
------- |
-------- |
10.0% |
|
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
12.3% |
4.5% |
13.4% |
23.2% |
6.9% |
18.4% |
5.9% |
4.5% |
6.0% |
5.0% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
14.3% |
6.7% |
17.2% |
19.3% |
10.1% |
19.3% |
5.5% |
1.3% |
4.2% |
2.1% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
12.8% |
5.2% |
14.6% |
22.0% |
8.3% |
17.8% |
6.4% |
4.1% |
4.4% |
4.4% |
100.0% |
|
No estatal |
12.6% |
4.5% |
13.6% |
22.7% |
6.3% |
20.6% |
4.2% |
2.8% |
8.4% |
4.2% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
14.3% |
9.1% |
12.6% |
21.4% |
6.9% |
19.5% |
4.7% |
2.7% |
6.3% |
2.5% |
100.0% |
|
Mujer |
11.8% |
2.6% |
15.3% |
22.7% |
8.2% |
18.1% |
6.4% |
4.3% |
5.1% |
5.4% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
13.8% |
3.4% |
9.5% |
32.8% |
1.7% |
23.3% |
2.6% |
3.4% |
6.9% |
2.6% |
100.0% |
|
Segundo |
13.4% |
7.1% |
17.9% |
22.3% |
11.6% |
15.2% |
6.3% |
------ |
3.6% |
2.7% |
100.0% |
|
|
Tercero |
13.1% |
1.6% |
9.8% |
23.0% |
9.0% |
16.4% |
13.9% |
3.3% |
4.9% |
4.9% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
10.8% |
4.8% |
13.7% |
22.7% |
7.7% |
18.3% |
4.6% |
5.3% |
6.4% |
5.7% |
100.0% |
|
|
Quinto |
16.7% |
7.7% |
20.2% |
13.1% |
8.3% |
20.2% |
4.8% |
2.4% |
4.2% |
2.4% |
100.0% |
|
|
VARIABLES |
CONSECUENCIAS POBREZA |
|||||||||||
|
Desempleo |
Retraso Cultural Y Educativo |
Problemas de Salud: Desnutrición,
Hambre |
Delincuencia y/o Violencia |
Perdida de Valores |
Marginación y Abandono
Social |
Otros |
No Respondió |
Sub desarrollo |
Inestabilidad Económica,
Social y Política |
Total |
||
|
TOTAL |
5.8% |
18.6% |
23.9% |
21.0% |
2.2% |
6.7% |
8.8% |
6.1% |
2.7% |
4.3% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
5.2% |
23.8% |
23.5% |
19.8% |
2.1% |
5.8% |
11.6% |
1.8% |
2.7% |
3.7% |
100.0% |
|
Provincias |
6.1% |
16.0% |
24.0% |
21.6% |
2.2% |
7,1% |
7.5% |
8.2% |
2.6% |
4.7% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
11.2% |
13.5% |
21.8% |
20.0% |
2.9% |
5.3% |
10.6% |
8.8% |
2.9% |
2.9% |
100.0% |
|
Primaria |
3.8% |
19.5% |
22.3% |
21.7% |
2.2% |
9.7% |
10.1% |
5.3% |
2.8% |
2.5% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
5.3% |
19.9% |
26.1% |
21.2% |
1.9% |
5.1% |
7.5% |
4.7% |
2.1% |
6.2% |
100.0% |
|
|
Otros |
------ |
30.0% |
20.0% |
------- |
------ |
------- |
----- |
30.0% |
20.0% |
------ |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
6.0% |
16.5% |
23.0% |
22.1% |
2.3% |
7.4% |
8.9% |
7.1% |
2.9% |
4.0% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
5.0% |
25.2% |
26.5% |
17.6% |
1.7% |
4.6% |
8.8% |
2.9% |
2.1% |
5.5% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
5.1% |
19.4% |
24.8% |
21.6% |
2.3% |
6.0% |
7.0% |
6.6% |
2.8% |
4.5% |
100.0% |
|
No estatal |
7.3% |
16.8% |
21.7% |
19.6% |
1.7% |
8.4% |
13.3% |
4.9% |
2.4% |
3.8% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
3.6% |
19.8% |
21.4% |
21.4% |
2.5% |
6.6% |
9.1% |
5.2% |
3.8% |
6.6% |
100.0% |
|
Mujer |
7.1% |
17.9% |
25.3% |
20.7% |
2.0% |
6.7% |
8.7% |
6.6% |
2.0% |
3.0% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
5.2% |
13.8% |
31.9% |
20.7% |
------- |
4.3% |
8.6% |
8.6% |
------- |
6.9% |
100.0% |
|
Segundo |
4.5% |
25.9% |
24.1% |
18.8% |
1.8% |
5.4% |
10.7% |
.9% |
3.6% |
4.5% |
100.0% |
|
|
Tercero |
4.1% |
19.7% |
7.2% |
22.1% |
5.7% |
10.7% |
6.6% |
4.9% |
3.3% |
5.7% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
7.3% |
15.6% |
22.5% |
21.8% |
2.0% |
7.3% |
7.7% |
8.6% |
3.1% |
4.2% |
100.0% |
|
|
Quinto |
4.2% |
24.4% |
26.8% |
19.6% |
1.8% |
4.8% |
12.5% |
1.8% |
2.4% |
1.8% |
100.0% |
|
|
VARIABLES |
PERTENENCIA A GRUPO DE POBRES |
|||||
|
Plenamente |
Parcialmente |
No Pertenezco |
No Respondo |
Total |
||
|
TOTAL |
26.7% |
62.6% |
8.4% |
2.3% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
18.9% |
65.2% |
15.2% |
.6% |
100.0% |
|
Provincias |
30.7% |
61.2% |
5% |
3.1% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
17.6% |
72.9% |
8.2% |
1.2% |
100.0% |
|
Primaria |
28.3% |
59.7% |
10.1% |
1.9% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
29.1% |
61.1% |
7.3% |
2.6% |
100.0% |
|
|
Otros |
20.0% |
40.0% |
20.0% |
20.0% |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
31.1% |
58.6% |
7.6% |
2.7% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
13.4% |
74.8% |
10.9% |
.8% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
26.5% |
63.0% |
7.6% |
2.9% |
100.0% |
|
No estatal |
27.3% |
61.5% |
10.5% |
.7% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
33.0% |
56.0% |
7.7% |
3.3% |
100.0% |
|
Mujer |
23.0% |
66.4% |
8.9% |
1.6% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
13.8% |
81.0% |
1.7% |
3.4% |
100.0% |
|
Segundo |
8.9% |
75.0% |
16.1% |
------- |
100.0% |
|
|
Tercero |
23.0% |
59.0% |
14.8% |
3.3% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
36.1% |
55.9% |
5.3% |
2.6% |
100.0% |
|
|
Quinto |
25.0% |
61.9% |
11.9% |
1.2% |
100.0% |
|
Anexo 6. LUCHA CONTRA POBREZA
DESDE LA EDUCACION
VARIABLES
|
LUCHA CONTRA POBREZA DESDE LA EDUCACION |
||||||||||
|
Educación de Calidad |
Educación para el Trabajo |
Elaborar Modelo Pedagógico
de acuerdo a realidad Peruana |
Plan Nacional con Preferencia de Clases Populares |
Educación en valores,
Derechos y Obligaciones |
Otros |
No Respondió |
Mayor Presupuesto para
Educación |
Educación para Formar
Lideres y Emprendedores |
Total |
||
|
TOTAL |
17.6% |
20.7% |
11.1% |
7.9% |
11.6% |
8.7% |
11.6% |
3.0% |
7.7% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
22.6% |
17.7% |
14.3% |
7.6% |
15.9% |
8.2% |
3.0% |
3.4% |
7.3% |
100.0% |
|
Provincias |
15.0% |
22.2% |
9.5% |
8.1% |
9.5% |
9.0% |
16.0% |
2.8% |
7.9% |
|
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
19.4% |
18.8% |
3.5% |
5.3% |
10.0% |
7.1% |
20.0% |
4.7% |
11.2% |
100.0% |
|
Primaria |
16.4% |
26.1% |
11.6% |
6.3% |
11.9% |
10% |
8.2% |
2.5% |
6.6% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
17.9% |
18.2% |
13.2% |
10.0% |
12.2% |
8.1% |
10.0% |
2.8% |
7.5% |
100.0% |
|
|
Otros |
20.0% |
------- |
30.0% |
-------- |
10.0% |
20% |
20.0% |
------- |
------- |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
16.1% |
22.5% |
9.9% |
7.1% |
11.7% |
8.3% |
13.6% |
3.1% |
7.6% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
22.3% |
15.1% |
14.7% |
10.5% |
11.3% |
10.1% |
5.5% |
2.5% |
8.0% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
16.3% |
20.3% |
11.2% |
8.0% |
10.6% |
9.3% |
13.1% |
2.9% |
8.2% |
100.0% |
|
No estatal |
20.6% |
21.7% |
10.8% |
7.7% |
14.0% |
7.3% |
8.0% |
3.1% |
6.6% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
17.9% |
22.3% |
16.5% |
8.0% |
11.8% |
8.2% |
4.9% |
2.5% |
8.0% |
100.0% |
|
Mujer |
17.4% |
19.7% |
7.9% |
7.9% |
11.5% |
9.0% |
15.6% |
3.3% |
7.6% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
11.2% |
19.8% |
13.8% |
10.3% |
7.8% |
13.8% |
9.5% |
3.4% |
10.3% |
100.0% |
|
Segundo |
25.9% |
15.2% |
10.7% |
13.4% |
14.3% |
7.1% |
6.3% |
.9% |
6.3% |
100.0% |
|
|
Tercero |
18.9% |
25.4% |
11.5% |
8.2% |
13.1% |
4.1% |
12.3% |
.8% |
5.7% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
15.6% |
21.1% |
8.8% |
6.4% |
9.9% |
9.0% |
17.0% |
3.3% |
8.8% |
100.0% |
|
|
Quinto |
20.8% |
20.2% |
15.5% |
6.5% |
16.1% |
8.9% |
1.8% |
4.8% |
5.4% |
100.0% |
|
|
VARIABLES |
FORMACION MAGISTERIAL PARA LUCHA CONTRA LA POBREZA |
|||||
|
Muy Bien |
En Algo |
No Me Prepara |
No Respondió |
Total |
||
|
TOTAL |
13.4% |
69.3% |
15.0% |
2.3% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
11.6% |
66.5% |
21.3% |
.6% |
100.0% |
|
Provincias |
14.3% |
70.8% |
11.8% |
3.1% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
23.5% |
68.2% |
8.2% |
------ |
100.0% |
|
Primaria |
9.4% |
74.8% |
14.5% |
1.3% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
12.0% |
66.7% |
17.9% |
3.4% |
100.0% |
|
|
Otros |
20.0% |
40.0% |
20.0% |
20.0% |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
14.2% |
70.6% |
12.5% |
2.7% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
10.9% |
65.5% |
22.7% |
.8% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
12.5% |
69.4% |
15.2% |
2.9% |
100.0% |
|
No estatal |
15.4% |
69.2% |
14.7% |
.7% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
11.0% |
68.1% |
18.1% |
2.7% |
100.0% |
|
Mujer |
14.8% |
70.1% |
13.2% |
2.0% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
29.3% |
63.8% |
3.4% |
3.4% |
100.0% |
|
Segundo |
16.1% |
55.4% |
28.6% |
------ |
100.0% |
|
|
Tercero |
9.8% |
77.0% |
11.5% |
1.6% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
10.6% |
71.4% |
15.0% |
3.1% |
100.0% |
|
|
Quinto |
10.7% |
71.4% |
16.7% |
1.2% |
100.0% |
|
Anexo 8. SUGERENCIAS A
FORMACIÓN MAGISTERIAL
|
VARIABLES |
SUGERENCIAS A FORMACION MAGISTERIAL |
|||||||||||
|
Formación de Conciencia
Política |
Educación en Valores |
Enseñanza de Acuerdo a necesidades del País |
Priorización de Educación En Sectores de Mayor
Pobreza |
Brindar Formación
Magisterial |
Talleres para Plantear
Soluciones |
Otros |
No Respondió |
Que Tenga Mayor Presupuesto
para Educación y Profesores |
Brindar Formación de
Lideres |
Total |
||
|
TOTAL |
11.3% |
7.2% |
17.3% |
9.3% |
10.5% |
7.2% |
6.8% |
17.7% |
5.3% |
7.4% |
100.0% |
|
|
Ciudad |
Lima |
11.0% |
8.5% |
24.4% |
11.0% |
8.5% |
6.7% |
7.3% |
13.4% |
4.9% |
4.3% |
100.0% |
|
Provincias |
11.5% |
6.5% |
13.6% |
8.4% |
11.5% |
7.5% |
6.5% |
19.9% |
5.6% |
9% |
100.0% |
|
|
Nivel Educativo |
Inicial |
5.9% |
5.9% |
11.8% |
15.3% |
9.4% |
11.8% |
9.4% |
12.9% |
10.6% |
7.1% |
100.0% |
|
Primaria |
10.7% |
8.8% |
17.0% |
8.2% |
13.8% |
6.9% |
6.9% |
19.5% |
3.1% |
5.0% |
100.0% |
|
|
Secundaria |
14.1% |
6.4% |
19.7% |
7.7% |
8.5% |
6.0% |
5.6% |
17.9% |
5.1% |
9.0% |
100.0% |
|
|
Otros |
------- |
|
20.0% |
------- |
------- |
------- |
20.0% |
40.0% |
------- |
20.0% |
100.0% |
|
|
Institución donde estudia |
ISP |
11.7% |
7.9% |
16.1% |
9.5% |
11.2% |
7.1% |
6.3% |
17.7% |
5.2% |
7.4% |
100.0% |
|
Facultad Educación |
10.1% |
5.0% |
21.0% |
8.4% |
8.4% |
7.6% |
8.4% |
17.6% |
5.9% |
7.6% |
100.0% |
|
|
Institución estatal / no
estatal |
Estatal |
12.8% |
6.4% |
16.0% |
7.9% |
9.6% |
7.3% |
6.7% |
21.0% |
5.2% |
7.0% |
100.0% |
|
No estatal |
7.7% |
9.1% |
20.3% |
12.6% |
12.6% |
7.0% |
7.0% |
9.8% |
5.6% |
8.4% |
100.0% |
|
|
Sexo |
Hombre |
12.1% |
4.9% |
19.8% |
7.7% |
13.7% |
3.8% |
7.7% |
15.9% |
6.0% |
8.2% |
100.0% |
|
Mujer |
10.9% |
8.6% |
15.8% |
10.2% |
8.6% |
9.2% |
6.3% |
18.8% |
4.9% |
6.9% |
100.0% |
|
|
Año académico |
Primero |
6.9% |
3.4% |
12.1% |
12.1% |
8.6% |
6.9% |
6.9% |
22.4% |
12.1% |
8.6% |
100.0% |
|
Segundo |
10.7% |
10.7% |
16.1% |
14.3% |
10.7% |
7.1% |
8.9% |
12.5% |
3.6% |
5.4% |
100.0% |
|
|
Tercero |
8.2% |
6.6% |
21.3% |
4.9% |
14.8% |
8.2% |
3.3% |
19.7% |
3.3% |
9.8% |
100.0% |
|
|
Cuarto |
14.1% |
6.6% |
14.1% |
9.7% |
10.6% |
7.0% |
7.9% |
18.1% |
4.4% |
7.5% |
100.0% |
|
|
Quinto |
9.5% |
9.5% |
27.4% |
6.0% |
8.3% |
7.1% |
4.8% |
15.5% |
6.0% |
6.0% |
100.0% |
|
[1]
Esta ponencia fue presentada en el Seminario Internacional “Políticas de
Formación Docente y Lucha contra la Pobreza” organizado por el Instituto de
pedagogía Popular (IPP) en agosto de 2003.
* E-mail:
<[email protected]>
[2] Juan Pablo II. Discurso en Elk, Polonia 8 de junio
1999.
[3] PNUD (1997). Informe sobre el desarrollo humano en el
Perú. Lima, PNUD. P. 16
[4] KLIKSBERG, Bernardo (2002). Hacia una economía con rostro humano. Buenos
Aires, Fondo de Cultura Económica. P. 17.
[5] SHACK YALTA, Nelson (1999). La pobreza, la desigualdad y la educación
en el Perú de hoy. Estudio de caso N° 32. Universidad de Chile.
[6] UNICEF (1996). Trabajo infantil y educación. Oficina
Regional, Guatemala.
[7] BAZDR5ESCH PARADA, Miguel
(2002). Educación y pobreza: una
relación conflictiva. En “Pobreza, desigualdad social y ciudadanía”.
México, p. 65ss.
[8] CEPAL (2003). En XVI Reunión
de Directores de Cooperación Internacional de América Latina y el Caribe: La financiación al desarrollo y el
cumplimiento de las Metas del Milenio” en la Región. Panamá, 22 de julio
2003.
[9] Generalmente se asume un
concepto lato de “calidad educativa>”, en referencia a logro de objetivos
curriculares “dados”, o estableciendo comparaciones con rendimientos escolares
considerados como referencia (rendimientos de alumnos de Europa, USA; o en el
Perú, rendimientos de alumnos de Centros Educativos particulares A1). No se
asocia “calidad” con “enfoque”.
[10] CHIROQUE, Sigfredo (1982). Aspectos socio-profesionales de la
situación actual del docente peruano. Lima, MED-INIDE, 1982. p. 34.
[11] RIVERO, José y otros (2002).
Magisterio, educación y sociedad en el
Perú. Lima, MED-UNESCO. p.32.
[12] CHIROQUE, Sigfredo (2003). Alumnos de formación magisterial y lucha
contra la pobreza. Sondeo nacional realizado en el IPP, en junio 2003.
[13] ANDRADE TALLEDO, Rolando y
ESCOBAR BATZ, Nery (1999). Modernización
de la formación docente inicial en el Perú. En “Forum Internacional de
Formación Docente: Miradas desde su práctica formativa”. Lima, MED-GTZ. p.
38-39.
[14] KUPER, Wolfgang. Realidades, retos y reformas en la formación docente. En “Fórum internacional de formación docente: miradas desde su práctica formativa”. Lima, MED-GTZ. P.61-62
[15] CASTILLO DE TRELLES (2001). El Plan Nacional de Capacitación Docente (PLANCAD).
En MED-DINFOCAD (2002): “Formación continua de docentes en servicio – Seminario
Internacional 5,6 y 7 diciembre 2001”. Lima, MECEP-GTZ-KFW. P. 25.
[16] TAREA (1999). Modernización de la formación docente:
evaluación del proceso. Lima, MED-Tarea-GTZ. p. 41.
[17] LOZANO, Ruth y otros (2001).
Formación docente en Educación bilingüe
Intercultural. Ver conclusiones. Lima, MED-GTZ. p. 265ss
[18] MED (2003). Directiva N° 23-2003-VMGP (Normas, para
la aplicación del nuevo Plan de Estudios de Formación Docente, en 25 ISP
públicos del ámbito regional y nacional)), Numeral 5.3. Lima, 13 de marzo 2003.
[19] OLIART, Patricia (1|996). Problemas, perspectivas y requerimientos de
la formación magisterial en el Perú”. Lima, GRADE.
[20] MED-DINFOCAD (1997). Currículo de formación docente.
Especialidad de Educación Primaria. II, Perfil del Egresado.
[21] MED-DINFOCAD (1997). Ob.c. Numeral 2.1.
[22] CHIROQUE, Sigfredo (1982). Ob.c
[23] PERSPECTIVA CIUDADANA.com
(2001). Reporte del estudio con grupos
focalkes: “Lo que dice la gente”.
[24] LOPEZ DE CASTILLA, Martha
(2003). Los maestros opinan. Lima,
IPP, 2003. p. 38 y 45.
[25] ENCUESTA IIPE UNESCO (2001).
Citado por Rivero, José y otros (2002). Propuesta.
Nueva docencia en el Perú. Lima, 2002. p. 19-
[26] OCDE-UNESCO (2003). Aptitudes básicas para el mundo de mañana.
Otros resultados del Proyecto PISA 2000 (Resumen ejecutivo). Francia, Edic.
UNESCO-OCDE. P. 9-11
[27] QUIJANO, ANÍOBAL (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y
América Latina. Buenos Aires, Gráficas y Servicios. P. 2 y 42.
[28] DEMO, Pedro (2002). Conhecimento e aprendizagem. Atualidade de
Paulo Freire. En TORRES, Carlos Alberto (2002): “Paulo Freire y la agenda
de la educación latinoamericana en el Siglo XXI”. Buenos Aires, CLACSO-ASDI. P.
320 (traducción SCHCH).
[29] PUC (2001). Planteamientos de la Facultad de Educación
de la PUC como aporte a la “Consulta Nacional de Educación”. Lima, PUC.
P.19
[30] RIVERO, José (1999). Educación y exclusión en América Latina. Lima,
Elimu-Tarea, p. 110.
[31] PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
DEL PERU (2001). Carta de política
social 2001-2006. Lima, 3 de diciembre 2001. Numeral
2.1 a 2.3
[32] KLIKSBERG, Bernardo (2002). Hacia una economía de rostro humano. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica. P. 98.
[33] FREIRE, Paulo (1997). Pedagogía de la autonomía. México, Siglo XXI, p. 70-71