Pere
Polo Fernández[2]
El ejercicio de derechos implica conocimiento y compromiso en el plano individual. En este plano es necesaria la existencia de ciudadanos informados con un bagaje cultural y educativo adecuado, ciudadanos con capacidad de análisis propio, si no queremos ciudadanos con pensamiento meramente imitativo o reproductivo del poder imperante en cada momento. En el plano colectivo, es conveniente ciudadanos asociados, integrantes de organizaciones diversas, que no estén convertidos en meros números, que sean disciplinados o que no lo sean, que participen colectivamente, que exijan lo que es justo, que reclamen sus derechos y que reivindiquen mejoras sociales.
La participación es el mejor antídoto para combatir y para restringir el ámbito político a las burocracias elitistas de las administraciones gubernamentales, económicas y partidistas, por una parte la de los miembros del gobierno y por otra, la de los que dirigen el mercado o la de las cúpulas de los partidos políticos y su entorno.
Frente a este proyecto de sociedad asociada al neoliberalismo y a la globalización neoliberal, es necesario oponer otro modelo de política y de ejercicio democrático, es urgente un cambio cultural y una concienciación, es indispensable que el sindicalismo adopte nuevos roles, además de las reivindicaciones y la formación
La institución escolar tiene que convertirse en un ámbito que haga superar el pensamiento reproductivo y convergente por un pensamiento crítico y divergente. Por lo tanto, el sindicalismo tiene que evitar convertir su discurso en pensamiento hegemónico y único, que genera un gran distanciamiento con los planteamientos ideológicos y reivindicativos que debería defender.
Hay que cambiar el modelo de formación. Frente al modelo receptor de los agentes externos, de los expertos que creen saberlo todo o que piensan que dominan su parcela de especialistas, debe ofrecerse un modelo ideológico, curricular, crítico, de creación y que otorgue un papel completamente activo. Que forme para conocer las contradicciones en cualquier ámbito, tanto local, como global.
Ante esta situación al docente se le ha otorgado un papel funcionalista, en el que lo que importa es la preparación para la obtención de los mejores puestos de trabajo. Con este panorama hemos de afirmar que la reforma educativa constituye un sucedáneo de la reforma social
ESCUELA FORMATIVA DESDE EL SINDICATO
Consciente de todo ello, el STEI-i (Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza – Intersindical de las Islas Baleares), quiso dar unos cuantos pasos más. Por esta razón creó la Escuela de Formación en Medios Didácticos, que, a grandes rasgos, podemos decir que atiende la formación ocupacional y la formación permanente, prepara unidades didácticas sobre temas reivindicativos, sociales y de género, además de ofrecer un curso a los docentes interesados para ponerlas en práctica. También se dedica a organizar conferencias y promueve la sensibilización y la cooperación con otros países más necesitados
La “Escola de Formació en Mitjans Didàctics” fue inaugurada día 11 de abril de 1991. Surgió a iniciativa del STEI, fruto de un convenio con la "Direcció General de Formació Ocupacional de la Conselleria de Treball i Transport".
Nació porque el STEI consideraba como eje fundamental la formación profesional ocupacional, la formación inicial y continuada del profesorado en activo y la reorientación o recalificación del profesorado en paro, así como la adaptación curricular de los cursos a las necesidades y exigencias de una sociedad determinada: la balear con unas características socioculturales, económicas y laborales diferenciadas y la utilización de las nuevas tecnologías y los recursos audiovisuales
Durante el período de vida de la “Escola de Formació en Mitjans Didàctics” que va desde 1991 a principios de 2003, se han realizado diferentes actividades que podríamos agrupar de la manera siguiente:
A)
Formación
B)
Realización de material didáctico
C)
Publicaciones.
D)
Exposiciones
E)
Conferencias
F)
Seminarios, jornadas y congresos
Durante estos 12 años de vida de la institución y ya en el siglo XXI, los objetivos han ido evolucionando y ampliándose el campo de acción a todos los medios didácticos que tengan algo que ver en el campo de la educación y de la cooperación.
Se ha tenido en cuenta el nuevo papel del sindicalismo de los docentes que, ya en el siglo XXI, debería tener las características siguientes:
· Ser capaces de construir un proyecto de ciudadano que sepa ejercer sus derechos democráticos activamente.
· Convertir la institución escolar en un ámbito de pensamiento crítico y no reproductivo.
· Ofrecer un modelo de formación ideológica y curricular diferente.
· Formar ciudadanos con una base formativa que les permita plantear alternativas.
CAMPOR DE TRABAJO
En estos momentos el plan de actuación de l’STEI-i y la “Escola de Formació en Mitjans Didàctics” se vertebra en cuatro campos:
* El de la reivindicación
* El de la formación
* El de la sensibilización
* El de la cooperación
En el campo de la reivindicación, se desarrollan todo tipo de acciones para la consecución de objetivos en el ámbito social, político, económico y sindical. Se parte de las propuestas que hacen las bases o se hacen propuestas desde el sindicato para avanzar en los objetivos propuestos.
En el campo de la formación, la ayuda al desarrollo requiere un compromiso con toda la sociedad. Además de la formación anteriormente citada, se hace formación para la sensibilización y para la cooperación
Capacitación de docentes en Centroamérica, basada en el intercambio de experiencias, ideas, vivencias y trabajo, en Guatemala, Honduras y El Salvador, beneficiando a más de 13.000 docentes centroamericanos.
Las actividades más numerosas que se han realizado en la “Escola de Formació en Mitjans Didàctics” han sido los cursos de formación permanente del profesorado sobre todo tipo de temática relacionada con la escuela, la didáctica, la informática y el desarrollo de la profesión docente.
En el campo de la sensibilización se tiene por objetivo hacer reflexionar al profesorado, alumnado, padres y madres sobre las situaciones de desigualdad e injusticia, a través de charlas, fiestas solidarias, exposiciones fotográficas, concursos, etc., en centros docentes y ayuntamientos de las islas Baleares.
Para ello se ha contado con la presencia de profesionales defensores de los derechos humanos, líderes indígenas y sindicalistas de Latinoamérica.
En el campo de la cooperación se tienen Proyectos para el Desarrollo, cuyo objetivo es apoyar a los proyectos surgidos desde los socios locales poniendo énfasis en la idea de su sostenibilidad.
A partir de una seria reflexión y cuestionamiento del sistema económico, político y social en el mundo, se decidió dedicar parte de los esfuerzos hacia una política de cooperación solidaria.
Los procesos de progresiva globalización a escala mundial, tales como la pobreza, las presiones demográficas y migratorias, el deterioro medioambiental, los crecientes conflictos entre etnias, la proliferación de armas nucleares, el narcotráfico y otros, cuyas consecuencias desbordan las fronteras nacionales, exigen la colaboración entre las naciones de la comunidad internacional para ofrecer soluciones eficaces y justas para todos y todas.
Las diferencias en los niveles de desarrollo económico y social entre los países en desarrollo y los países más industrializados, se han visto agravadas con el tiempo.
Las guerras y las violaciones de los Derechos Humanos están en la base de la mayoría de las catástrofes humanas y de la pobreza que padecen millones de personas en el mundo, por ello consideramos que la educación en Derechos Humanos y el trabajo de prevención activa de conflictos es uno de los ejes fundamentales del trabajo de la cooperación.
Es un hecho innegable que la cooperación con los países del Sur ha ido adquiriendo una importancia significativa en los últimos años; la implicación activa, tanto del STEI-i, como de la Confederación de STES es un buen ejemplo.
Es necesario que los diferentes sindicatos faciliten y promuevan los lazos entre las fuerzas sociales y sindicales del sur y del norte, para llegar a programar acciones comunes en la defensa de los derechos humanos, sociales, económicos y medio ambientales.
El sindicalismo es ante todo una escuela de solidaridad. Es la expresión de la voluntad de las trabajadoras y trabajadores de compartir su situación aparentemente individual con la comunidad que representan.
La cooperación para el desarrollo es un proceso de aprendizaje constante y para realizarla se ha contado con la ayuda de diversos organismos y instituciones.
Entre las actividades organizadas por el STEI-i en diferentes países latinoamericanos se encuentran un gran número de proyectos encaminados a formación, construcción de escuelas, compra de autobuses, adquisición de material escolar, etc.
La “Escola de Formació en Mitjans Didàctics”, ha realizado y realiza todas sus actividades en lengua catalana, lengua propia de esta tierra. El sindicato tiene un objetivo muy claro, que es su máxima aportación para conseguir la normalización de la lengua y la cultura
. Para su trabajo de cooperación en Centroamérica traduce o elabora sus actividades en castellano, y cuando ha sido necesario una misma actividad se ha realizado en catalán, en castellano, en inglés y en alemán. Por tanto, el sindicato ha preparado a los docentes y al resto de la sociedad para que conozcan su tierra, su lengua, su cultura, sus tradiciones, etc., para que recobren la identidad que se nos quiso arrebatar, y a partir de aquí, abrirse al mundo de la comunicación, de la tecnología, de la cooperación y del desarrollo, y, en estos momentos, además tiene la vista y gran cantidad de trabajo puesto en América Latina, desde Centroamérica hasta el Cono Sur, para conseguir un mundo más justo y más solidario.
Este ha sido el cambio de modelo sindical que ha puesto en marcha el STEI-i, y que lo tiene en continua evolución para concienciar a los docentes de la necesidad de educar y educarse como ciudadanos activos, críticos y comprometidos con su municipio, con su país y con el resto del mundo.