Dr.
José Rivero Herrera
Fase 1: Desarrollo de tres Consultorías
MED/BID (Septiembre / Diciembre 2001)
Fase 2: Trabajo de integración y sistematzación
(Enero/ Febrero 2002)
Fase 3: Presentación al MED del Informe Final
de las Consultorías (Marzo 2002)
Fase 4: Trabajo de análisis del Informe Final
(abril y mayo del 2002)
Fase 5: Sistematización de aportes y
organización del Documento propuesta al país (junio 2002)
Fase 6: Presentación del libro “Propuesta:
NUEVA DOCENCIA EN EL PERÚ”
PARTE I: SITUACIÓN DOCENTE EN EL
PERÚ
PARTE III: LA CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL DE EXCELENCIA
Política salarial, incentivos y sanciones
PARTE IV: SUPUESTOS, REQUISITOS Y ESTRATEGIA PARA EL
DESARROLLO DE LAS PROPUESTAS
Fase 1: Desarrollo de tres Consultorías MED/BID (Septiembre / Diciembre 2001)
Las consultorías
abordaron los siguientes ejes temáticos: “Propuesta de perfiles de nuevos
docentes y sistema de selección, incorporación, permanencia y acreditación de
profesores en el sector”, ”Sistema de acreditación de instituciones y programas
formadores de profesionales de la educación” y “Propuesta de carrera
magisterial, política salarial, sistema de pago y sistema de incentivos y
sanciones”
La organización y
ejecución de estas consultorías demandó convocar a un Coordinar General de las
mismas y crear tres equipos de profesionales peruanos para abordarlas (1).
Durante el mes de agosto
del 2001 se contactó a quienes serían los coordinadores de cada una de las tres
consultorías así como a los especialistas nacionales e internacionales que
formarían parte de las mismas y se acordaron con el MED los lineamientos de
estrategia que servirían al desarrollo de las consultorías. Primó en la
selección de los equipos profesionales a cargo de las consultorías fundamentalmente
su condición de profesionales con experiencia y especialización necesaria para
formular propuestas sobre los temas del estudio.
Entre los meses de
septiembre y diciembre del 2001 estos equipos desarrollaron una metodología que
demandó contrastar sus avances con la opinión de cuatro consultoras
internacionales(2) y la opinión de docentes peruanos y
representantes de instituciones nacionales y provinciales en talleres
nacionales expresamente convocados para cada consultoría.
El desarrollo de un
Taller Internacional a fines de octubre fue significativo, pues posibilitó
intercambio con dirigentes docentes procedentes de Argentina, Chile, Colombia,
México y Uruguay.(3)
Fase 2: Trabajo de integración y sistematzación (Enero/ Febrero 2002)
Las consultorías
produjeron múltiples y extensos documentos, algunos de los cuales constituyen
trabajos inéditos en el país. Los meses de enero y febrero del 2002 sirvieron
para el desarrollo de un trabajo de análisis e integración de esos diferentes
aportes en un único Informe Final(4).
Fase 3: Presentación al MED del Informe Final de las Consultorías (Marzo 2002)
El Informe Final con los
resultados de estas Consultorías fue presentado en los primeros días de marzo
del 2002, al personal directivo del Ministerio de Educación, representantes del
BID y del BM, en sesión especial presidida por el Sr. Ministro Nicolás Lynch.
Fase 4: Trabajo de análisis del Informe Final (abril y mayo del 2002)
El Informe Final
presentado al MED fue puesto a consideración de diversos especialistas que no
participaron en su construcción. Durante los meses de abril y mayo 2002, fueron
captados comentarios y sugerencias específicas sobre su contenido, organización,
principales interrogantes. Un núcleo de especialistas del MED seleccionado en
coordinación con el Vice-Ministerio de Gestión Pedagógica y DINFOCAD (5), tuvo particular papel en esta etapa. Se
consideró, asimismo, la necesidad de poner el documento a consideración de
profesionales con lectorías especializadas(6).
Se alentó igualmente la opinión y sugerencias de los propios consultores
integrantes de las mencionadas tres consultorías que no pudieron participar en
el trabajo final de síntesis. El Secretario General del SUTEP recibió para
opinión el documento en mención.
Fase 5: Sistematización de aportes y organización del Documento propuesta al país (junio 2002)
Las numerosas, variadas y
valiosas opiniones y sugerencias recibidas, dieron lugar a un trabajo de
sistematización de las mismas y de reorganización del anterior Informe Final de
Consultorías MED/BID (7),
convirtiéndolo en Libro Propuesta al país. En junio del 2002 se entregó al MED
el documento final y las artes finales para su publicación y distribución.
Fase 6: Presentación del libro “Propuesta: NUEVA DOCENCIA EN EL PERÚ”
El libro pudo al fin
publicarse en junio del 2003 luego de resolverse avatares en el seno del MED.
Aunque no se ha hecho la
presentación pública del mismo por el MED, se sabe que se están enviando
ejemplares de la publicación a instituciones especializadas para su análisis y
comentarios. No se conocen los mecanismos establecidos para que la propuesta
llegue al mayor numero de docentes, a entidades formadoras, a congresistas y a
entidades gremiales del magisterio ni la estrategia establecida para generar un
necesario debate nacional con apoyo de los medios de comunicación publica y
enriquecer con esos aportes la presente propuesta.
PARTE I: SITUACIÓN DOCENTE EN EL PERÚ
1. La crisis de la
educación peruana se expresa en la contradicción existente entre los esfuerzos
de las familias por educar a sus hijos y la no - correspondencia de esos
esfuerzos con los recursos públicos y privados asignados para la educación y
con la baja calidad de la enseñanza de la mayoría de los centros educativos.
Sigue siendo débil la capacidad de gestión del Ministerio de Educación para
ejecutar, dar seguimiento y evaluar las políticas y objetivos propuestos.
2. La calidad
profesional del docente peruano se ha puesto en evidencia a partir de los
resultados evaluativos sobre el aprendizaje de alumnos y de los propios
docentes. Hay coincidencia en señalar, como causas de su escasa
profesionalización, la ausencia de una política integral que posibilite tanto
una Carrera Profesional de Excelencia con sueldos dignos y estímulos
profesionales, así como una mucho mejor y más actualizada formación inicial y
mejores oportunidades de capacitarse a lo largo de su vida profesional.
3. Una nota
reiterativa de las tres últimas leyes del profesorado en el Perú es que fueron
aprobados al culminar los respectivos períodos gubernamentales, lo que en la
práctica ha significado trasladar al nuevo gobierno la responsabilidad de su
cabal implementación y cumplimiento. La década del 90 significó el
desconocimiento explícito por el gobierno de la legislación magisterial.
4. Para el presente
año 2002 se estima una sobreoferta de 83,558 docentes con título pedagógico.
Mientras el número de matrículas se estabiliza, el número de docentes egresados
aumenta considerablemente; para el año 2000 el ratio de alumnos por profesor
era de 20, se estima que para el 2005 será de 13, si se considera el total de
docentes que egresarán de los centros de formación magisterial.
5. En el Perú, la
formación de profesores presenta serias distorsiones y deficiencias, que se
expresan de un modo cuantitativo y cualitativo: el número de instituciones y
programas formadores de docentes supera, en una proporción de 10 a 1, la
cantidad que el país necesita, en tanto que la calidad de la formación de
educadores – en la gran mayoría de los casos- está muy lejos de alcanzar el
nivel deseable. No hay signos que sugieran que esta situación vaya a mejorar,
sin una clara y definida intervención del Estado y de la sociedad.
6. El país cuenta
con 470 instituciones de formación magisterial, de las cuales 416 son ISP y 54
son Facultades de Educación. El número de ISP privados se multiplicó por cuatro
desde 1991 hasta el año 2000. El excesivo número de alumnos en los ISP públicos
afecta severamente la inversión por alumno realizada por el Estado en estos
institutos, que en promedio alcanza la cifra de S/. 474 por semestre, muy inferior
a los S/.1357 por semestre que en promedio se gasta por alumnos en los ISP
privados. El crecimiento de los ISP en la década pasada ha sido indiscriminado
y sin sujetarse a exigencias básicas de acreditación.
7. El sueldo de los
docentes ha decrecido en términos relativos en la última década. En julio del
2000 el maestro tenía un poder adquisitivo del 47,24% con respecto a julio de
1990 y debiera ganar 1.407 nuevos soles para recuperar dicho poder. Hoy ese
haber apenas alcanza en promedio a 835 nuevos soles. Las luchas reivindicativas
por mejores salarios del gremio docente han convertido en una constante los
continuos conflictos entre el sindicato de maestros (SUTEP) y el Ministerio de
Educación a lo largo de tres décadas. El clima de mutua desconfianza hace más
difícil el trabajo de los maestros y el avance de la educación.
8. La actual Carrera
Magisterial no posee un escalafón docente que incentive a los docentes a
cumplir con los requisitos para el ascenso. Las mínimas diferencias de
remuneración entre los niveles de carrera –inferiores al 3% por el ascenso de
un nivel a otro- y la ausencia de mecanismos sistemáticos e integrales de
evaluación, que reconozcan y estimulen el buen desempeño docente y sancionen
los malos desempeños, son otra expresión de sus limitaciones.
9. El actual marco
legal para la educación especifica una serie de cargos o puestos en centros
educativos que, sin embargo, no corresponden a las necesidades de cada escuela.
Las relaciones MED/Escuelas/Maestros no son claras. La falta de precisión entre
lo que el maestro da y recibe del MED/Escuela da razón a quienes señalan la
existencia de vacíos en cuanto a política de personal y, dentro de ella, en la
política de remuneraciones, específicamente en la política salarial.
10. La actual
estructura de remuneraciones de los docentes participa de todas las
complicaciones que se encuentran en el sistema del sector público e incorpora
algunas adicionales, propias del sector: La carrera magisterial tiene cinco
niveles, a los cuales se suman otros cinco para los que no tienen acceso a la
carrera por no poseer título profesional. Además, existen tres jornadas
laborales; de 24, 30 y 40 horas; lo que eleva a 30 el número de niveles de
remuneración, cada uno conformado por los diferentes conceptos de aplicación
general. El 86% del total de la remuneración que recibe un maestro del Nivel V
corresponde a un sólo rubro, el de aumentos generales. Los montos de todos los
demás se han mantenido inalterados desde 1991 y la inflación ha erosionado su
valor real, reduciendo así su capacidad para incentivar u orientar la actividad
de los maestros. Es alta la cantidad y heterogeneidad de conceptos de pago que
tiene una boleta de pago docente y son ínfimos los valores entre un incentivo o
bonificación y otro.
11. La Carrera
Profesional Docente deberá basarse en tres ideas claves:
· Ser estructurada
desde y para los alumnos y sus aprendizajes.
· Debe incluir un
sistema de evaluación, no sólo en la dimensión de autoevaluación, sino también en la de coevaluación y de
heteroevaluación.
· Debe tener
salarios que permitan al docente cubrir bien sus necesidades básicas y contar
con mecanismos adecuados y transparentes de retención e incentivos a los buenos
docentes y de salida a los de reiterado mal desempeño.
12. Los fundamentos
de la propuesta de nueva Carrera Magisterial suponen:
·
La aceptación de la responsabilidad fundamental de lograr aprendizajes
significativos en los niños y de ser evaluados por ese desempeño; dándose mayor
importancia a la calidad profesional (excelencia) sobre la antigüedad en el
puesto; vinculando estabilidad laboral con la idoneidad profesional y exigiendo
derechos pero asumiendo responsabilidades.
·
Que el Estado asuma su papel rector de la educación y se obligue a
concretar la valoración del docente en remuneraciones dignas que apunten a una
calidad de vida mejor; a condiciones de trabajo que permitan el ejercicio de la
docencia y el logro del aprendizaje de los niños y a un apoyo a la formación
permanente, sin perjuicio de crear oportunidades de una formación inicial
idónea, base de un posterior desarrollo personal y profesional.
·
El reconocimiento y respeto a las organizaciones gremiales y la
apertura al diálogo y concertación que permitan avanzar en el logro de
objetivos e intereses comunes, que están por encima de los intereses
particulares, a cuya defensa no hay que renunciar, pero que no deben
anteponerse al bien común que representan niños y jóvenes para el futuro del
país.
13. Para lograr la
propuesta de una nueva Carrera Pública Magisterial de Excelencia, deben
plantearse e implementarse como objetivos intermedios los siguientes:
·
Desarrollar y hacer operativos estándares profesionales que permitan
diseñar un perfil que exprese una visión compartida de lo que se espera de un
buen docente peruano, teniendo en cuenta las expectativas de aprendizaje de los
alumnos expresadas en el currículo nacional y las exigencias derivadas de la
diversidad cultural del país.
·
Fortalecer la selección y la formación inicial para la docencia y
estimular y promover el desarrollo profesional permanente que posibilite que
los docentes logren los estándares establecidos basándose en la experiencia
nacional e internacional.
·
Mejorar las condiciones de trabajo, remuneraciones, incentivos y
reconocimiento social de la profesión, a fin de atraer como postulantes a
jóvenes talentosos e idóneos estimulando su permanencia en el servicio mediante
recompensas significativas y visibles que premien lo que hace la diferencia
entre docentes, es decir, fundamentalmente los logros en términos de
aprendizajes significativos de todos los alumnos.
·
Lograr el mejoramiento de la gestión de los docentes vinculando su
desarrollo profesional con el de los Centros Educativos.
·
Se requiere, además, garantizar la calidad de la docencia mediante la
acreditación de instituciones, la certificación y recertificación periódica de
los docentes, para lo cual se exige como elemento clave, un sistema de
evaluación del desempeño; vincular la selección, la formación y la promoción en
la carrera, con los objetivos sectoriales de incremento de la calidad y de
reducción de la brecha que existe entre los logros en zonas rurales y urbanas,
que configuran una situación de inequidad que debe superarse.
·
Crear un sistema de evaluación, con participación de todos los actores
involucrados en el proceso educativo para el empoderamiento y la
responsabilidad individual y colectiva de todos los ciudadanos respecto a las
grandes metas y objetivos educativos nacionales, regionales, locales o
institucionales, y a sus resultados. La evaluación del desempeño docente
permitirá también la formulación de metas y objetivos institucionales,
regionales o nacionales pertinentes que se definirían sobre bases y condiciones
reales.
·
Remplazar gradualmente los conceptos tradicionales de estabilidad
laboral irrestricta y de supremacía del tiempo de servicios por los de
idoneidad profesional demostrada y evaluada en la base, fundamentalmente a los
resultados en el aprendizaje de los alumnos
14. Para que la
Carrera constituya un atractivo de mejor desempeño, además de lo ya señalado,
habrá que establecer una diferenciación significativa de remuneraciones entre
nivel y nivel, considerando - entre otros - indicadores de flexibilidad y
posibilidades de promociones rápidas (“fast-track”);
promover una cultura de evaluación basada en restaurar la confianza y el
diálogo entre los diversos actores involucrados en la educación; comprometerse
en un apoyo firme, constante e idóneo que atienda a todos los docentes pero,
principalmente, a los principiantes y a aquellos que presentan dificultades en
su desempeño y que expresan actitudes serias de superación; orientar a los
docentes hacia un desempeño que posibilite la conquista paulatina del
reconocimiento y valoración social de la profesión y del insustituible rol que
debe jugar en el logro de una educación de calidad, con equidad y eficiencia o
sea racionalidad.
15. Los cambios en
los paradigmas educativos, que van dando lugar a diferentes enfoques de
aprendizaje, van imponiendo modificaciones significativas al rol de la escuela.
Se necesitan maestros capaces de facilitar a sus alumnos la participación
enriquecedora en un mundo cada vez más globalizado que plantea retos,
procedimentales y actitudinales, que no pueden enfrentarse sino desde el
desarrollo de nuevas competencias en maestros y directivos. Ello demanda, por
consiguiente, cambios en estos profesionales que les posibiliten mejor
desempeño para generar competencias en sus estudiantes. Se demandan ahora
nuevos enfoques que permitan partir de perfiles característicos de la profesión
docente y de competencias para abordarlos. Razón fundamental para definir
perfiles y competencias es la necesidad de fortalecer la docencia como
profesión, en relación con otras profesiones y con la función social que se le
asigna o asume en determinado contexto para la formación de las nuevas
generaciones y para el desarrollo cultural y su aporte al propio desarrollo del
país.
16. Un perfil por
competencias ayudará también a establecer con claridad las características
profesionales que los docentes peruanos deben poseer y demostrar en su
desempeño profesional. La identificación de estas características permitirá
elaborar evaluaciones con altos niveles de exigencia, lo que a su vez servirá
para identificar a los docentes de alta calidad profesional y cambiar la
percepción que de la carrera docente tiene el mismo profesional y la sociedad
en su conjunto. Otra poderosa razón para optar por estrategias para construir
con los propios docentes sus perfiles y competencias básicas está asociada a la
importante influencia que ello pueda tener en los programas de formación y
capacitación de profesionales de la educación.
17. La calidad de los
profesores es uno de los factores más significativos en la determinación de los
resultados de la educación, por lo que se deben adoptar todas las decisiones
que hagan falta para garantizar su solvencia profesional. El desarrollo de un
sistema de acreditación de las instituciones encargadas de la formación de los
profesionales de la educación puede desempeñar un importante papel en este
propósito.
18. La necesidad de
un proceso de racionalización de la oferta de docentes es grande, se trata de
que sólo instituciones formadoras de docentes de probada calidad se mantengan y
sigan asumiendo las responsabilidades de formar docentes requeridos para
enfrentar los bajos niveles de calidad de la educación peruana. Además, los ISP
y las Facultades de Educación tienen derechos y atribuciones distintas para
funciones similares, con una división del trabajo y procedimientos
administrativos que requieren revisión y actualización. Por lo demás, es
infrecuente e insuficiente la comunicación del sistema formativo con los
actores institucionales y sistémicos (centros educativos, organismos
intermedios) y con los sociales y parasistémicos (medios de comunicación,
políticos, liderazgos comunitarios, etc.).
19.
PERFILES,
SELECCIÓN E INCORPORACIÓN DE NUEVOS DOCENTES Y CERTIFICACIÓN
1. La profesión
docente implica una interacción entre tres aspectos básicos: el desarrollo
profesional docente, el desarrollo curricular, el desarrollo institucional. Por
ello, la propuesta plantea la necesidad de contar con un perfil docente básico
e integral organizado en las siguientes dimensiones: la dimensión personal; la dimensión
pedagógica; la dimensión
institucional y la dimensión
social-ciudadana.
2. Un perfil docente
basado en competencias puede cumplir dos funciones importantes en el
mejoramiento permanente de la profesión: una función articuladora entre la
formación inicial y la formación permanente del docente y una función
dinamizadora del desarrollo profesional a lo largo de la carrera.
3. Para ingresar al
servicio oficial se requerirá tener título de profesor en el nivel
correspondiente (Inicial, Primaria o Secundaria), expedido por una facultad de
educación o por un instituto superior pedagógico debidamente acreditado. Para
cubrir plazas de Educación de Adultos o Educación Especial tendrán preferencia
los docentes que acrediten alguna especialización en esas modalidades. A la
vez, en caso que sea necesario y, sobre todo. En el nivel secundario e ISP, se
considera que otros profesionales sin título pedagógico puedan enriquecer la
profesión docente, siempre que se sometan a los criterios de perfil de ingreso
y sistema de acreditación o certificación acordada para la docencia; un nivel
de estudios pedagógicos adicional y un examen de suficiencia pedagógica
pudieran ser filtros adecuados.
4. La propuesta
asigna a los centros educativos, y en ellos al director, un rol de particular
importancia en la selección de docentes que se incorporan al servicio oficial,
así como en los concursos de nombramiento. Para ello será necesario que se
constituya en cada centro educativo una comisión integrada por el director, el
subdirector, dos representantes de los docentes, dos representantes de los
alumnos (en el caso de centros de educación secundaria) y dos representantes de
los padres de familia. El director debe constituirse en el principal
responsable de la calidad y de los resultados de la elección, teniendo el voto
dirimente en caso de empate y pudiendo llegar a un derecho de veto debidamente
sustentado. Los alumnos de enseñanza media participarán señalando las
características que ellos consideran deben tener los profesores que se
incorporen al centro educativo. En los centros educativos en los que los
estudiantes son adultos, se podrá omitir la participación de representantes de
los padres de familia.
5. Los docentes
ingresarán al servicio oficial con un nombramiento transitorio y durante el
primer año deberán participar en el Programa de Práctica Acompañada. En las
zonas con población vernáculo hablante se requerirá a docentes que tienen la
especialidad de Educación Bilingüe Intercultural (con incentivos específicos);
de no haber postulantes con estas características, se nombrará únicamente a
docentes que tengan competencias de hablar y escribir (adicionalmente a las de
leer y escuchar) lenguas indígenas. El Programa de Práctica Acompañada para
docentes que se incorporan al servicio oficial estará a cargo de docentes en
ejercicio seleccionados como asesores o “tutores”, ejerciendo de preferencia en
el mismo centro educativo o en alguno cercano a él. Las resoluciones de
nombramiento serán expedidas por los órganos intermedios (los que también
deberán ser renovados con criterios de calidad), con base en la propuesta que
haga el director y la comisión especial del centro educativo.
6. Se propone
realizar la cobertura de plazas vacantes en tres etapas, debiendo cada centro
educativo establecer el correspondiente calendario de cobertura:
·
Primera: atención de
reasignaciones para los maestros que ingresen en la Nueva Carrera. Los docentes
que deseen ser reasignados a dichas plazas y que hayan pasado previamente por
la primera fase del concurso, deberán presentar sus solicitudes y expedientes a
los directores de los centros educativos en los cuales estén ubicadas las
mismas. Se tomará en cuenta como principal criterio el de la unidad familiar
(cercanía al lugar donde trabaja el cónyuge o viven los hijos).
·
Segunda: concurso de
nombramientos para cubrir con profesores nuevos, parte de las plazas que dejen
los docentes reasignados o los que hayan cesado o las que hayan sido
recientemente creadas. Este concurso se realizará en los centros educativos
donde haya plazas vacantes, y estará a cargo de la comisión respectiva.
·
Tercera: Incorporación -
inmediatamente después de la anterior etapa- al servicio oficial a los docentes
recién titulados, los cuales tendrán nombramiento transitorio o contrato y
participarán en el Programa de Práctica Acompañada.
7. Ante la actual
sobreoferta de docentes, se propone: a) racionalización del número de
estudiantes admitidos en los centros de formación magisterial.; b) prohibición
inmediata de autorizar el funcionamiento de nuevos centros; c) un estudio para
la reconversión de algunos centros de formación magisterial en centros de
estudios superiores de otra especialidad; d) la acreditación de centros de
formación magisterial que necesariamente incidirá en que dejen de funcionar
aquellos que no reúnan los requisitos de calidad. Además, será necesario tomar
medidas que impliquen la posibilidad de separar de la docencia a los maestros
que realizan un trabajo deficiente y la redistribución de la carga docente
asignada de manera desigual.
8. La certificación
de competencias profesionales estará estrechamente vinculada a la creación de
un sistema nacional de evaluación del desempeño docente. Para ello se propone:
·
Establecer procesos de evaluación anual del desempeño docente a nivel
de cada escuela, de acuerdo a estándares diversificados y metas establecidas
por el colectivo docente de cara a sus comunidades educativas.
·
La evaluación del desempeño docente se concibe como un proceso,
formativo y sumativo a la vez, de construcción de conocimientos a partir de los
desempeños docentes reales, con el objetivo de provocar cambios en ellos, desde
la consideración axiológica de lo deseable, lo valioso y el deber ser del
desempeño docente.
·
Tener como elementos estratégicos para un sistema de evaluación del
desempeño docente: (a) Evaluación para la formulación de metas y objetivos
personales, profesionales, institucionales, regionales o nacionales. (b) Evaluación para seleccionar a quienes se
incorporen a la carrera magisterial. (c) Evaluación para calificar y clasificar
a los docentes en la Carrera Magisterial.
·
Establecer instancias a nivel escolar y local para el desarrollo de
estos procesos de evaluación anual en el marco de la construcción de proyectos
o metas educativas de orden local. Será necesario vincular evaluación del desempeño con cambios en el contexto de gestión
educativa. Las prácticas de evaluación requieren de contextos que hagan
posible negociar su legitimidad. En este sentido, poner en ejercicio la
evaluación del desempeño docente implica un movimiento en otros ámbitos de
funcionamiento del sistema. Los procesos de evaluación son potentes para
innovar las prácticas pedagógicas en tanto se propician espacios de trabajo
colectivo de los docentes.
·
Fortalecer el desarrollo de formas de organización pedagógica autónoma
de docentes a nivel escolar o local orientadas a la transformación de la
práctica educativa y con diversos énfasis (autoaprendizaje, investigación,
desarrollo de proyectos, gestión curricular, etc.).
·
Utilizar como procedimientos de evaluación: la observación de clases,
la autoevaluación, las pruebas de conocimientos, el portafolio, la opinión de
los padres, la opinión de los alumnos (sobre todo en nivel secundario), la
coevaluación, el rendimiento en el aprendizaje de los alumnos.
·
Crear una instancia nacional especializada u órgano similar a cargo de
la conducción y orientación de los procesos de evaluación y certificación,
dando especial relevancia a la elaboración y administración de los
correspondientes instrumentos y a la promoción de prácticas de evaluación a
nivel de escuelas o formas diversas de organización pedagógica de docentes, así
como a la formación de equipos locales de evaluadores.
9. Un sistema de
certificación y recertificación de competencias para los docentes peruanos debe
establecer con claridad las características que los docentes peruanos deben
poseer y demostrar en su desempeño profesional. Este debe estar vinculado a la
Carrera Magisterial y tener como elementos:
·
Áreas de certificación: conocimientos y habilidades generales;
conocimientos específicos y desempeño pedagógico.
·
Instrumentos: pruebas de opción múltiple y respuesta corta; pruebas de
respuesta abierta larga y observación del desempeño pedagógico
·
Evaluaciones para el ingreso al servicio los docentes, para lo cual los
docentes deberán aprobar una certificación inicial que supone evaluaciones
previas y durante la carrera mediante certificaciones para ascender de un nivel
a otro y recertificaciones periódicas.
20.
EL SISTEMA DE
ACREDITACIÓN DE INSTITUCIONES Y DE PROGRAMAS FORMADORES DE PROFESIONALES DE LA
EDUCACIÓN
1. El desarrollo de
un sistema de acreditación de la formación de docentes debe ser visto como
parte de un proceso integral de transformación del modelo educativo y de un
cambio sustancial de la cultura escolar vigentes, en los cuales jugarán un
papel principal la autonomía institucional, la participación en la gestión, la
cultura de la evaluación y el aprendizaje institucional. El desarrollo de este
proceso exige formar educadores que reinventen la profesión, a la luz de una
nueva utopía docente.
2. En el sistema
propuesto por la consultoría, la acreditación de instituciones, carreras o
programas será la certificación oficial de calidad que brindará el Estado, a
cargo de equipos de expertos calificados e independientes. La acreditación
responderá a estándares nacionales, y será regulada desde el nivel central,
pero funcionará como un sistema independiente, abierto y dinámico, que deberá
valorar las condiciones del contexto regional y local.
3. La entidad
acreditadora en el sistema propuesto será la Comisión para la acreditación de la formación de profesionales de la
educación (CAFPE), integrada por académicos y profesionales de reconocida
trayectoria y con independencia y autoridad suficientes para ser garante de la
objetividad y transparencia en los procesos de evaluación. La CAFPE contará con
una Secretaría Técnica y podrá conformar comités o equipos técnicos de trabajo
temporal; además administrará un Registro Nacional de Evaluadores.
4. El proceso de
acreditación incluirá: pre-acreditación, definida como una certificación de
condiciones iniciales o requisitos para el funcionamiento, y la acreditación,
que comprende la autoevaluación, la evaluación externa y la decisión de
acreditación a cargo de la CAFPE.
5. Los estándares de
calidad reflejan la expectativa de la sociedad y de las instituciones respecto
a las condiciones y los resultados de la formación de educadores; constituyen
niveles regulables y exigibles de cumplimiento de ciertos criterios, factores o
aspectos relevantes de una institución o de un programa académico, que se
especifican a través de características, indicadores, valor deseable y medios
que permiten su verificación. Las categorías propuestas son: (a) Proyecto
institucional. (b) Organización, administración y gestión. (c) Perfil
profesional y estructura curricular. (d) Procesos de enseñanza y aprendizaje.
(e) Docentes y estudiantes. (f) Infraestructura y recursos educativos. (g) Interacción
con el medio. (h) Egresados.
6. La estrategia,
para la puesta en marcha del sistema de acreditación propuesto, se orienta por
la siguiente visión: El establecimiento
del sistema de acreditación deberá conducir, en el mediano plazo, al desarrollo
de una red nacional de instituciones y programas formadores de profesionales de
la educación que habrán sido acreditados, por haber demostrado un alto nivel de
calidad. En el futuro se dotaría a esta red de una institucionalidad propia que
consolide la autonomía académica de las instituciones y facilite procesos de
coordinación, intercambio y evaluación entre pares. Cuando esto sea logrado, la
acreditación será un mecanismo de autorregulación de la propia red de
instituciones y programas formadores de docentes, que a su vez formará parte
integrante del sistema de la educación superior.
PARTE III: LA CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL DE EXCELENCIA
21. DISEÑO DE LA PROPUESTA
1. Teniendo
presentes las propuestas de transformación que representa el diseño de una
nueva Carrera Magisterial, los aspectos más significativos por precisar son: la
selección y formación inicial del docente en instituciones formadoras
debidamente acreditadas que sean responsables de prepararlo para enfrentar con
éxito el reto que supone una educación de calidad; la inserción inicial del
principiante durante un período especial con apoyo profesional calificado a fin
de que pueda, en las mejores condiciones, asumir la responsabilidad directa del
proceso de enseñanza-aprendizaje, articulando su formación académica con la
realidad; la formación permanente o continua, que garantice la actualización y
un gradual y constante mejoramiento personal y profesional.
2. Un sistema
especial de evaluaciones podrá dar cuenta del progreso o del estancamiento e
incluso de la pérdida de calidad (idoneidad) del docente. Frente a estas
constataciones, se consideran medidas de estímulo (ascensos vinculados a
salarios, puestos vinculados a incentivos, desempeños sobresalientes vinculados
a compensaciones), de apoyo (asesoría acompañante formativa), sanciones
(suspensiones e inclusive salida del servicio o de la carrera)
3. El tema del
rechazo a la evaluación del desempeño docente está asociado al de la
estabilidad absoluta. Este rechazo que es parcialmente cultural, refleja
también un temor a juicios y sanciones arbitrarias debido a la falta de
claridad de qué se _evalúa y con qué criterios se _evalúa. Para superar esta
situación es importante que las expectativas (estándares) y las sanciones sean
conocidas por todos; que los recursos de apoyo y capacitación estén
disponibles, incluso para los evaluadores; que las sanciones sean introducidas
únicamente después de un período que permita que cada uno pueda mejorar su
desempeño y realizar su potencial propio.
4. Una limitación
que causa problemas es que, actualmente, sólo existen dos áreas de desempeño:
el área de Docencia (aula) y el área de Administración educativa. Habría que
estudiar, con miras a la nueva Carrera que se propone, dos posibilidades. La
primera, separar para efectos de la Carrera, el área de Administración de la
Educación que podría pasar a la Carrera Administrativa Pública. La segunda,
crear en el ámbito de la Carrera Magisterial dos áreas: el área de la Docencia
(aula) y una nueva área de Gestión Pedagógica, más vinculada a la función
docente y al proceso de enseñanza-aprendizaje. En esta área podrían ubicarse,
por ejemplo, los Directores y Subdirectores, los Coordinadores, los asesores
del sistema de Asesoría Acompañante que propondremos, entre otros. Aquí también
estarían los especialistas de las USEs u órganos equivalentes, de la sede
central y de las regiones.
5. Teniendo en
cuenta que la Carrera define el conjunto de puestos, cargos, títulos, a través
de los cuales el docente puede avanzar durante su vida profesional; asimismo
define las competencias requeridas para cada nivel, la jerarquía entre ellos, y
las demás condiciones de ascensos, se propone una Carrera Pública Magisterial
de Excelencia. El diseño de ésta intenta superar, en su estructura y dinámica
de funcionamiento, a la actual Carrera Pública Docente que responde a un modelo
de carrera tradicional o funcionaria, basado fundamentalmente en años de
experiencia y nivel de educación formal, en la que se progresa a un ritmo
previsible, de manera mecánica, sin dar mucha importancia a que el docente haga
bien o mal su trabajo.
6. La carrera
propuesta se estructura en cinco niveles y un período en el servicio,
obligatorio y previo al ingreso a la carrera. En contraste con la actual Carrera
Pública Docente (CPD) la Carrera Pública Magisterial de Excelencia (CPME)
distingue claramente el ingreso al servicio del ingreso a la carrera. Obtenido
el título profesional, el nuevo docente podrá ingresar al servicio en un
período de inserción en el que desarrollará una praxis de aula, contratado por
un año con derecho a remuneración. Contará con el Programa de Práctica
Acompañada que lo apoyará para confrontar, en las mejores condiciones, la
responsabilidad directa de orientar los procesos de enseñanza-aprendizaje de
los alumnos. Una evaluación continua
durante el año de práctica acompañada lo preparará para una evaluación del
desempeño al final del período. Si aprueba, se le otorga una Certificación
Profesional que lo habilita para el ingreso al Nivel I de la Carrera (previo
concurso, como se especifica en la parte III de la Propuesta). El año de
inserción se le computará como tiempo de servicios para la permanencia mínima
exigida en ese Nivel. En caso de no aprobar la evaluación, se le dará una segunda
oportunidad - en las mismas condiciones de contrato remunerado por un año- y
Asesoría Acompañante para evaluarlo. Si aprueba, pasa al Nivel I de la Carrera,
si desaprueba por segunda vez, saldrá del servicio.
7. NIVEL I: Inicio
de Carrera – Principiante: Desempeño Básico.
A este nivel -
para el cual se propone una permanencia de dos años - ingresará el docente que
apruebe la evaluación del período de inserción (práctica acompañada). En este,
como en todos los niveles, el docente participará en la evaluación permanente,
la cual incluye evaluación anual del desempeño. A los dos años de permanencia
en este Nivel I, el docente principiante que en este lapso haya tenido la
asesoría prevista, será evaluado para el ingreso al Nivel II. Si aprueba,
accederá al Nivel II; de lo contrario podrá someterse a una segunda evaluación.
Mientras tanto, recibirá los beneficios del Sistema de Asesoría Acompañante.
Este sistema lo apoyará estimulando su capacidad e interés profesional. Aquí
será indispensable el rol de apoyo de los otros docentes del C.E. Transcurrido
el año, el docente tendrá derecho a solicitar una segunda evaluación; si la
supera accederá al II Nivel, si no la supera, saldrá del servicio.
8. NIVEL II:
Desempeño Profesional
Se propone una
permanencia de cinco años. En este, como en los demás niveles, se propone hacer
evaluación permanente (autoevaluación e interevaluación) que permitirá
oportunamente reconocer y superar dificultades, límites y deficiencias o, en su
caso, descubrir fortalezas, posibilidades y capacidades para profundizarlas y
hacerlas irreversibles. A los cinco años de permanencia en el Nivel II, el
docente será evaluado con fines de promoción. Si supera la evaluación, accederá
al Nivel III; si no lo hace, se le dará una segunda oportunidad. Durante un año
el docente tendrá la asesoría, que lo apoyará para superar los problemas que le
han impedido aprobar, después de la cual podrá solicitar una segunda
evaluación. Si aprueba accederá al Nivel III. Si no lo hace, permanecerá en el
mismo Nivel II. Cuando considere que su desempeño ha mejorado puedan solicitar
una tercera evaluación de promoción. Si la aprueba, pasará al Nivel III; si
desaprueba, tendrá que quedarse en el Nivel II, y, en cualquier caso, deberá
someterse periódicamente a evaluaciones de recertificación de competencias que
constaten que tiene por lo menos las competencias requeridas para ese nivel, en
ese momento. Si no es capaz de recertificar las competencias de ese nivel,
tendrá que descender de nivel o salir de la Carrera.
9. NIVEL III: Desempeño Profesional Avanzado
Se propone que el
docente que acceda al Nivel III permanezca en él por un lapso mínimo centrales
para la experiencia de un desempeño eficaz y eficiente, con logros
significativos, tanto a nivel del aprendizaje de sus alumnos, como al de su
desarrollo profesional y personal. Es en este período donde se puede contribuir
significativamente a la formación continua del docente, mediante un programa de
trabajo que comprenda actualización, investigación, innovación, liderazgo
promotor de desarrollo, inserción activa en la comunidad, proyección más allá
del aula y de la escuela y aún de la localidad; ubicación y visión de región y
de país. El programa de trabajo deberá ser alimentado por la Asesoría
Acompañante en estrecha coordinación con la comunidad educativa (director,
docentes, alumnos, padres de familia, autoridades etc.). El docente en este
Nivel estará en la plenitud de sus facultades y capacidades físicas y mentales
y en condiciones óptimas para afianzar su construcción como persona, como
profesional y como ciudadano.
10 NIVEL IV:
Desempeño Profesional Destacado
Para el docente
que accede al Nivel IV se establece un período mínimo de un año de permanencia,
después del cual si él o ella así lo desean, podrán solicitar evaluación para
el siguiente nivel, si la aprueba, asciende, y si no la aprueba, tendrá una
segunda oportunidad. Independientemente de que apruebe o no la evaluación (ya
sea por su voluntad o porque no ha aprobado la evaluación para el siguiente nivel),
después de cinco o siete años en este nivel, el docente deberá recertificar
periódicamente las competencias del Nivel (cada cinco o siete años).
En este nivel,
los docentes ya tienen competencias y cualidades que les permiten ser asesores
acompañantes, miembros del Sistema de Evaluación del Desempeño, docentes de las
instituciones formadoras, investigadores, líderes de opinión etc. No se debería
descartar la posibilidad de que continúen asumiendo desempeños de aula en
condiciones especiales.
11. NIVEL V:
Desempeño Profesional de Experto
En principio el
docente que accede a este Nivel permanecerá en él hasta su cese o jubilación
(más de 10 años). La excelencia debe haberse logrado a este Nivel y mantenerse
en él debiera significar un proceso permanente; para ello deberán recertificar
sus competencias periódicamente.
Es el docente de este Nivel quien está mejor
calificado para ser asesor, evaluador, investigador, formador de docentes y
gestor pedagógico que lidera innovaciones en metodología, que crea conocimiento
y que experimenta para lograr avances significativos para la profesión y para
lograr una educación de calidad. La producción científica y su publicación
deben ser tareas que se esperan de este docente. Ha obtenido grados académicos
y post grados y está en condiciones de sistematizar experiencias propias y de
sus colegas
12. Considerando los
elementos teóricos y los supuestos planteados, se propone que los Directores de
los Centros Educativos provengan del Nivel III de la CMPE, por dos motivos: (i)
se encontrarán en la fase de estabilización de su carrera y, por lo tanto, con
dominio y capacidad de innovación, flexibilidad, competencias necesarias,
contenido, pedagogía; capacidad de anticipar, ubicar recursos, diseñar
soluciones, manejar los resultados de evaluaciones, etc.; (ii) sus
características coinciden con los requisitos básicos para el Puesto de Director
de Centro Educativo. Sin embargo, los maestros que lleguen a este Nivel (III)
tendrán la base para ser Directores y también para ser Profesores, pero para
tener el conjunto de competencias que se necesitan para ser director
(Profesionales en Dirección de escuelas) tendrán que desarrollar competencias
específicas de Dirección. Los maestros que opten por ser directores en el Nivel
III podrán seguir desarrollándose como directores y avanzando en los siguientes
Niveles.
Política salarial, incentivos y sanciones
22.
POLÍTICA
SALARIAL Y ESCALAFÓN MAGISTERIAL
1. Esta Propuesta
procura el logro de los objetivos de calidad, equidad y eficiencia en la educación
peruana. Con esta finalidad, pone especial énfasis en que las remuneraciones de
los maestros dependan no sólo de lo que saben y son, sino de lo que saben, son
y contribuyen a la educación desde determinado puesto y escuela.
2. Se proponen las
siguientes medidas de política: (i) pagar un salario por asumir el puesto. (ii)
construir y aplicar un escalafón salarial basado en puestos.
3. La construcción
de este escalafón salarial requiere de una previa descripción de puestos y de
una adecuada selección y ponderación de factores, y especialmente del análisis
y participación de todos los actores de la organización, para que todos puedan
saber el por qué de cada salario. Es saludable, para la organización, que la
estructura salarial y la descripción de puestos se revisen en el mediano plazo
(cada tres años, por ejemplo) con el fin de actualizar las exigencias de los
puestos y abrir espacios de negociación periódicos con criterios objetivos.
23. INCENTIVOS Y
SANCIONES
1. Se entenderá por
incentivos al conjunto articulado de retribuciones monetarias y no monetarias
que se adicionan a las retribuciones generales que reciben los maestros. Las
retribuciones generales se dan por estar dentro de determinado nivel en la
Carrera Pública Magisterial. Los incentivos se adicionan a estas retribuciones
generales, en razón de la calidad del desempeño docente o del contexto del
desempeño docente. Las retribuciones monetarias por incentivos no son
generalizadas, ni permanentes, ni pensionables.
2. Los incentivos en
una renovada alternativa de Carrera Pública Magisterial, se basarán en los
siguientes criterios: deben darse como parte de una política docente integral y
participativa; considerando una opción de discriminación positiva; desde una
sociedad educadora y asumiendo el contexto económico y social del país.
3. Se consideran dos
tipos de incentivos: a) Incentivos por Desempeño Docente (IDD): monetarios y no
monetarios; b) incentivos por Contexto de Desempeño Docente (ICDD). Los
incentivos en áreas rurales deberán tener especial connotación, con dos
observaciones muy precisas : (i) necesidad de impedir que los maestros que ya
no se encuentran trabajando en este contexto sigan cobrando por el concepto de
trabajo en el medio rural; y (ii) estudiar la posibilidad de ampliar la propuesta
para determinados sectores urbano- marginales, cuando las posibilidades
fiscales lo hagan factible.
4. La implantación
de un conjunto de incentivos, monetarios y no monetarios, en la docencia
pública, tiene que ir acompañada de las condiciones que garantizaron el éxito
de las organizaciones excelentes y, entre éstas, en primer lugar, la selección
de maestros con vocación y la creación de una cultura organizacional adecuada.
En consecuencia, no se puede decir que un incentivo sea bueno o malo en sí, considerado
aisladamente, sino que debe ser considerado como parte de una política laboral
en la que se toma en cuenta el carácter complejo de la personalidad humana y se
promueve la participación del docente en su implantación. El buen clima
organizacional es el incentivo de mayor relevancia, tanto para la mejor
educación de los alumnos, como para la mayor satisfacción y realización
personal de los maestros.
5. Respecto a las sanciones, no sólo es exagerado el número de normas a las que están sometidos los
profesores, sino que es tan ambigua la definición de lo que constituye falta
disciplinaria que prácticamente cualquier acción podría ser susceptible de
sanción, lo que genera inquietud entre los docentes. Por ello, es preciso
elaborar normas en las que se tipifiquen las faltas y las sanciones
correspondientes, dejando a la autoridad inmediata la responsabilidad de
aplicarlas. Aún cuando las normas de la administración pública sigan vigentes,
el director del centro educativo podrá sancionar las faltas menores más rápida
y económicamente, aplicando las normas actuales sólo para faltas mayores. En la
medida en que la nueva norma incluya las faltas más frecuentes, puede esperarse
que la práctica habitual lleve a usar cada vez menos dichas normas; de esta
manera, los maestros conocerán con certeza las faltas y las sanciones
correspondientes, eliminándose así una causa de ansiedad, los infractores serán
sancionados y el proceso será menos costoso, económica y moralmente.
PARTE IV: SUPUESTOS, REQUISITOS Y ESTRATEGIA PARA EL DESARROLLO DE LAS PROPUESTAS
24. SUPUESTOS Y
REQUISITOS
1. Los supuestos que constituyen un
marco referencial de las transformaciones propuestas, hacen referencia a un
Proyecto Social que unifique la conciencia colectiva de los peruanos y genere
un Proyecto Educativo que garantice la educación de calidad para todos, en la
medida en que esta opción sea de consenso. Ese proyecto educativo como política
de Estado y programa de gobierno debe tener los instrumentos legales necesarios
(Ley General de Educación, Ley del Profesorado y articulación con otras normas
para la Reforma del Estado) elaborados con criterios de calidad, equidad y
racionalidad. Se debe definir la prioridad de la Educación y asignar en el
Presupuesto recursos que correspondan a esa prioridad y garanticen su
viabilidad al largo plazo. Esta normatividad debe precisar políticas y
estrategias que revaloricen al docente como sujeto insustituible en el proceso
de enseñanza-aprendizaje, profesional responsable, reflexivo, adaptable y
flexible, con liderazgo y capacidad de cambio.
2. Una política clara, en todos los
aspectos relacionados con el Magisterio, es la mejor estrategia que puede
adoptarse para reconstruir el diálogo, la confianza y la aceptación concertada
de cambios aparentemente riesgosos para los involucrados.
3. Además, las
transformaciones en la relación Estado – Magisterio demandan respuestas como
las siguientes:
·
El Estado garantiza a los docentes condiciones que permitan lograr la
excelencia profesional y una educación de calidad para todos los niños
(política salarial equitativa que incentive el buen desempeño de los docentes y
los estimule a estar en un permanente desarrollo profesional y personal y un
estricto uso racional de los recursos que permita que los beneficios de la
política sean mayores al costo de hacerla realidad)
·
El Estado promueve, estimula y apoya, en forma sostenida, la formación
inicial del docente en instituciones acreditadas. Asumiendo como una
responsabilidad compartida (Estado – docente) la formación de éste a lo largo
de sus vidas. Se parte del supuesto que Estado tomará las decisiones necesarias
para implementar sistemas eficaces y eficientes, que permitan que la política
trascienda el discurso, convirtiéndose en una realidad de largo plazo.
·
El docente demuestra su idoneidad profesional con un desempeño
satisfactorio y, en muchos casos, de excelencia, basado en su formación
permanente y en su participación en un moderno sistema de evaluación del
desempeño. La permanencia en la Carrera, los ascensos, las promociones y los
incentivos estarán ligados a desempeños satisfactorios y de excelencia. Esto
puede implicar la separación del docente por mal desempeño reiterado.
4. Estas acciones y
decisiones están orientadas a propiciar la factibilidad y viabilidad de la
propuesta, en los siguientes aspectos:
En el aspecto técnico, la Propuesta se debe
seguir enriqueciendo en el país, desde la teoría (sobre organizaciones,
docencia, economía, gestión de personal), y del análisis de las evaluaciones
sobre experiencias de otros países: causas de éxitos, fracasos, y efectos sobre
el aprendizaje de los alumnos, el desempeño de los maestros e incluso aspectos
vinculados a otros sectores como la natalidad, la drogadicción, etc.
En el aspecto económico, se debe estimar el costo -
beneficio que la ejecución de la propuesta tendría, en comparación a la
asignación de fondos en otros sectores. Por ejemplo, el costo de financiar la
propuesta y operarla por determinado número de años y sus respectivos
beneficios, en comparación con el costo de dejar las cosas como están y
utilizar fondos para mayor cobertura - más escuelas y más nombramientos- con
igual calidad.
En el aspecto político, los criterios y conceptos
que sustentan la Propuestas sería conveniente sean del conocimiento de todos
los ciudadanos para que tengan elementos objetivos para opinar sobre ellos,
superando reacciones propias de intereses particulares o partidaristas. Con
esta base de conocimiento ciudadano, se habrán creado las condiciones para
hacer múltiples presentaciones de la Propuesta, recoger opiniones de diferentes
actores e ir construyendo consenso, en vez de “promover o vender la propuesta”
como suele suceder. La construcción del consenso se deberá hacer mediante metodologías
ad-hoc, que presente a la población opciones que consideren, además del
contenido de las propuestas, elementos de las reformas hechas en otros países
que podrían se convenientes al Perú (resultados de un análisis que se realice
sobre aspectos técnicos de la propuesta). La construcción del consenso deberá
integrar "paso a paso" las opiniones de un grupo tras otro, para
evitar recoger gran cantidad de información sobre la cual resulte difícil
extraer resultados, y para demostrar a los participantes que sus ideas están
siendo consideradas, siempre que demuestren contribuir a la factibilidad
técnica de la propuesta.
En el aspecto legal, las propuestas deberán ser
objeto de consulta permanente con un equipo especializado de abogados y
educadores, así como actores vinculados al tema (independientemente de que
representen a grupos de apoyo u oposición política), para que la factibilidad y
viabilidad de lo legal se construya a la vez que la de los político, técnico y
económico. Los abogados y educadores también deben comprender la propuesta, y
como ciudadanos conocer sus ventajas para la sociedad.
25.
ELEMENTOS DE ESTRATEGIA
1. El conjunto de
acciones que aquí se propone, constituye un proceso que deberá culminar con los
siguientes resultados:
·
Ciudadanos con conceptos y criterios sobre los fundamentos de una
Carrera Magisterial que propicie la calidad y equidad en la educación.
·
Ciudadanos con visión compartida sobre aspectos básicos de la Carrera
·
Proyecto para la construcción de la Carrera (perfiles docentes, instrumentos
de evaluación, personal calificado para asesorías acompañantes, etc.).
·
Marco legal formulado y aprobado.
·
Proyecto piloto para el inicio de la ejecución de la Carrera.
2. El desarrollo
profesional docente será estrategia básica. Es importante reconocer que la
profesión docente se desarrolla a lo largo de una carrera magisterial. La etapa
de educación superior es sólo el inicio. A lo largo de la carrera esta
profesión tiene que ser atendida desde el ingreso a la vida profesional
(práctica acompañada), así como a lo largo de su desarrollo. La formación
permanente o continua es un proceso necesario para todos los maestros en
ejercicio, porque permite su actualización de acuerdo a los avances de la
Pedagogía, y no solamente para suplir una deficiente formación inicial, aunque
debe estar articulada a ésta. Debe estar en relación con el modelo educativo
que se plantee y garantizar la innovación que el sistema educativo requiere.
3. Se deberán prever
en esta línea de desarrollo profesional:
a.
Una formación continua de los docentes, no solamente se debe realizar
en forma individual, sino también en grupo. Lo más recomendable son los grupos de docentes por centro educativo.
b.
Talleres de acompañamiento docente que, a diferencia de los grupos de
maestros, serán organizados desde los órganos intermedios y no reunirán
necesariamente a los docentes de los mismos centros educativos, sino a aquellos
de menor rendimiento.
c.
Sistemas de asesoría en los que asesores o tutores sean docentes en
servicio seleccionados para los programas en los que se necesite maestros que
desempeñen esta función (Programa de Práctica Acompañada, Talleres de
Acompañamiento y Redes de Maestros Rurales).
d.
Cursos de actualización con el propósito de lograr que los docentes
tengan un alto nivel de dominio de los contenidos de los niveles y de las áreas
a su cargo, así como de la evolución de los enfoques pedagógicos, y que puedan
aplicarlos en el desarrollo de mejores estrategias de enseñanza. Estarán
dirigidos a todos los maestros de Inicial, Primaria y Secundaria.
e.
Jornadas pedagógicas como reuniones de docentes a nivel de centro
educativo o de red, que se realizarán una vez al mes, y serán reconocidas como
un espacio de formación permanente. A ellas se unirán otras iniciativas de
formación que tome el propio docente
f.
Apoyo bibliográfico, audiovisual e informático
4. Se plantea como
propuestas específicas deseables: (i) un incremento progresivo de la jornada
laboral de los docentes a 40 horas pedagógicas a la semana que comprenderán:
trabajo en aula (32 horas) y otras funciones: atención a los padres de familia,
atención a los estudiantes, reuniones de docentes, preparación de materiales,
sistematización de su práctica (8 horas) y (ii) medidas específicas para
atender la sobreoferta de docentes.
5. Respecto a la
puesta en marcha de un Sistema de Acreditación de Instituciones y programas
formadores de profesionales de la educación, se plantea una estrategia con los
siguientes operativos específicos:
a. Crear y legitimar
las instituciones específicas del sistema de acreditación.
b. Generar una
visión compartida de la calidad en la formación de educadores, expresada en la
forma de una “imagen objetivo” a ser alcanzada en el mediano plazo.
c. Construir
colectivamente - con amplia participación de los formadores de docentes- un
documento de estándares nacionales de calidad para los programas y carreras
formadores de profesionales de la educación.
d. Desarrollar la
demanda por un sistema de acreditación de la formación docente, en el ámbito de
las instituciones formadoras y en la sociedad.
e. Desarrollar la
cultura de la autorregulación en las instituciones formadoras de profesionales
de la educación.
f. Desarrollar la
base legal y normativa necesaria para instalar el sistema de acreditación.
g. Poner en marcha
los procesos conducentes a la acreditación.
6.
Exigencias para
hacer operativa la estrategia propuesta:
Deben ser
definidos aspectos como:
·
Un sistema de evaluación del desempeño docente transparente y objetivo,
que logre credibilidad y restablezca la confianza. Es indispensable considerar
la participación de los evaluados y la intervención de sus colegas, de los
padres de familia y en casos específicos de alumnos con criterios ya formados.
·
Políticas saláriales y escalafón por cargos (o puestos). Será necesario
describir el trabajo que deben hacer los maestros en una escuela, en términos
de puestos (director, profesor de multigrado, etc.) y la remuneración para cada
puesto. Estos puestos deben tener correspondencia con los niveles de la Carrera
Magisterial, de tal forma que se remunere por ambos criterios: nivel en la
Carrera y puesto, y que las competencias básicas requeridas en los puestos
correspondan con las competencias de niveles de la Carrera. Además, se
requerirá redefinir el concepto de remuneración básica; de la articulación con
los sistemas de pagos y planillas, de incentivos monetarios y contar con un
sistema de información que responda a las necesidades de los sistemas
mencionados, de los docentes y del despacho ministerial.
·
Un Sistema de incentivos y sanciones
·
Un Sistema simplificado de Pagos y Planillas
26. LINEAMIENTOS DE ACCIÓN
SUGERIDOS AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN A PARTIR DE LA PRESENTE PROPUESTA
a. Una importante
cuestión previa es señalar que el conjunto de estas Propuestas tiene muchos
elementos para generar debate y reflexión en el país, en torno al
establecimiento de bases para una política integral de desarrollo magisterial.
Este ha sido uno de los objetivos que permanentemente motivó su buen
desarrollo.
b. Importa enfatizar
que el diseño de una política en los campos abordados en la Propuesta requiere
de un período prolongado de consideración y de perfección. Contiene temáticas
muy sensibles política, económica y educativamente. De allí que este aporte en
su conjunto debiera ser tomado como algo que, sin perder sus objetivos
centrales de abordar bien los términos de referencia establecidos, se
constituya en un aporte deliberadamente provocador que posibilite catalizar la
discusión nacional y el abordaje de medidas de política y legislativas que
hagan viable lo aquí propuesto.
c. El conjunto de
esta Propuesta y de los diversos documentos producidos en el proceso de su
construcción debieran ser considerados elementos de juicio en el proceso de
toma de decisiones políticas y económicas sobre la problemática educativa
peruana, particularmente la referida a la definición sobre la
profesionalización y la carrera magisterial.
d. Se sugiere
ejecutar una estrategia de divulgación, información, diálogo y debate en el
país, sobre esta Propuesta. Será muy importante que estos planteamientos y
estrategias se difundan, se conozcan, se analicen entre actores de la comunidad
educativa – docentes, alumnos, padres de familia y autoridades – y de la
sociedad civil y que éstos emitan opiniones y sugerencias para optimizar lo
trabajado o para superar lo que se demuestre que no es oportuno ni viable en
esta coyuntura. Ayudará a esta divulgación la organización de una estrategia de
difusión a cargo del Vice-ministerio de Gestión Pedagógica y de la DINFOCAD.
e. El conjunto de esta
propuesta debiera servir particularmente al propio Ministerio de Educación en
la definición de sus políticas sobre el magisterio y al Congreso de la
República, particularmente su Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología para
definir nuevos instrumentos legales requeridos por la educación peruana y al
magisterio nacional. El uso del mismo por nuevos órganos, como el Consejo
Nacional de Educación y sus miembros, así como su divulgación y análisis en
centros encargados de la formación inicial y continua de los docentes del país
y en instituciones del Estado y de la sociedad civil vinculados con la
educación, son particularmente recomendables. Asociaciones vinculadas a padres
de familia organizados, así como entidades empresariales, centros educativos privados
podrían dar importantes aportes a esta Propuesta.
f. Buen número de
temas abordados en la Propuesta son relativamente nuevos en nuestro país o no
se habían abordado en forma sistemática. Aún cuando ya existan experiencias en
otros países y se pueda adoptar y adaptar de aquéllas algunos aspectos,
estrategias e inclusive conceptos nuevos para iniciar la propia experiencia
peruana, es posible y necesario continuar y generalizar experiencias aisladas y
exitosas en el Perú que han servido, en mucho, de inspiración a varias de las
propuestas.
g. Se recomienda
especialmente rescatar la experiencia estratégica seguida para obtener esta
Propuesta. La confianza depositada por las actuales autoridades educativas
nacionales en consultores y especialistas peruanos, seleccionados por su
conocimientos del contexto y de la coyuntura global y sectorial; el trabajo en
equipo que sirvió como impulsor de un trabajo realizado en relativamente breve
lapso; constituyen un evidente acierto que queda demostrado en la calidad de los
documentos obtenidos. También ha sido acertada la intervención de expertos
internacionales que aportaron sus experiencias y abrieron nuevas perspectivas a
los responsables de los diferentes trabajos. Se considera verdaderamente
innovadora la presencia de educadores latinoamericanos convocados como
dirigentes o asesores de sus gremios nacionales magisteriales y el intercambio
enriquecedor que sostuvieron con educadores peruanos. Finalmente, el haber
iniciado la presentación de documentos de trabajo de consultorías y haberlas
expuesto a un público seleccionado, constituyen signos de transparencia y es
indicador de la apertura y flexibilidad de los profesionales responsables de
las consultorías y de las autoridades del MED.
h. La difícil
problemática actual respecto a la coyuntura política educativa hace más
relevante la estrategia de diálogo y concertación que ha orientado el trabajo
de las consultorías. La intención y concreción de contar con representantes y
asesores del SUTEP en distintas fases de este trabajo logró diálogos e
intercambios que afinaron y reafirmaron los resultados obtenidos. La
enriquecedora presencia de sindicalistas representantes de Argentina, Chile,
Colombia, México y Uruguay rescató, con precisión, conceptos y prácticas
renovadoras gremiales en esos países relacionadas con procesos de cambio
educativo en esos entes docentes, que aproximaron, no sin conflictos, una mejor
relación con el Estado y la sociedad civil y con sus propios agremiados. Fruto
de este diálogo fue obtener pistas para vincular la estabilidad docente con la
idoneidad profesional, las condiciones para la participación docente en
evaluaciones de su desempeño profesional, la defensa de los derechos sindicales
en lo que se refiere a la capacitación y perfeccionamiento profesional de
docentes de base, los consensos obtenidos y acuerdos con el Estado en torno al
objetivo social de lograr una educación de calidad para todos los niños y
jóvenes del país. Estas experiencias demuestran las posibilidades que ofrece un
debate transparente para lograr consensos mínimos e iniciar cambios sustantivos
en la relación Magisterio – Estado, que lleve a la concertación de fuerzas
diferentes con objetivos comunes surgidos del interés nacional por una mejor
educación.
1. La coordinación general de este trabajo
estuvo a cargo del consultor José Rivero. El equipo de la consultoría sobre “Propuesta
de carrera magisterial, política salarial, sistema de pago y sistema de
incentivos y sanciones” fue coordinado por la consultora Julia Alba e integrado
por los siguientes consultores: Luis Bretel, Santiago Cueto, Sigfredo Chiroque,
Estela Hernández, Gonzalo Pacheco, Manuel Paiba y Víctor Revilla. El de la
consultoría sobre “Propuesta de perfiles de nuevos docentes y sistema de
selección, incorporación, permanencia y acreditación de profesores en el
sector” fue conducido por la consultora Luisa Pinto e integrado por los
consultores: Nora Cépeda, Severo Cubas, Santiago Cueto, Martha López de
Castilla y Luis Sime. El equipo de la consultoría sobre ”Sistema de
acreditación de instituciones y programas formadores de profesionales de la
educación”, fue coordinado por el consultor Manuel Bello e integrado por los
consultores Aurea Bolaños, Virgilio Holguín, Ana María Olivera, Estela
Rodríguez y Ana María Tapia.
2. Las
consultoras que asesoraron a los equipos nacionales fueron Francoise Delanoy
(BM Francia), Beatrice Ávalos (BID Chile), Inés Aguerrondo (BID Argentina) y
Lucía Tarazona (BID Colombia).
3.
Participaron en el
Taller Internacional sobre Carrera Magisterial los siguientes sindicalistas:
Walter Grahovac, Secretario General de la UEPC (Unión de Educadores de la
Provincia de Córdoba, Argentina), Jenny Assael (Asesora del Colegio de
Profesores de Chile), Fernando Guevara ((Directivo de la FECODE, Federación
Colombiana de Educadores), Edgard Jiménez (Asesor del SNTE, Sindicato Nacional
de Trabajadores de la Enseñanza de México) y Héctor Florit (Presidente de la
FUM, Federación Uruguaya de Maestros)
4.
El trabajo de
sistematización de los documentos producidos en las tres consultorías y de
construcción del Informe Final fue asumido por un equipo coordinado por el
consultor José Rivero e integrado por las consultoras Julia Alba y Estela
Hernández
5.
Se sostuvieron cuatro
sesiones de trabajo y recibieron comentarios y sugerencias personales de los
siguientes especialistas del MED: Ana Ayala, Daniel Caro, Ricardo Cuenca, Nery
Escobar, Shona García, Arturo Miranda, Martín Oré, Vicente Otta, José
Rodríguez, Úrsula Sánchez Jorge Serra y Jessica Vázquez,
6.
Se recibieron aportes
de los siguientes lectores especializados: Jorge Ferradas, Raúl Haya, Patricia
Oliart, Eliana Ramírez y Juan Fernando Vega.
7.
Este trabajo fue
coordinado por el consultor José Rivero e integrado por las consultoras Estela
Hernández y Martha López de Castilla.
[1] Esta ponencia fue presentada en el Seminario Internacional “Políticas de Formación Docente y Lucha contra la Pobreza” organizado por el Instituto de pedagogía Popular (IPP) en agosto de 2003.