Análisis de las tendencias de las reformas educativas en América Latina: avances y limitaciones

 

Graciela Messina [1]

 

Las reformas educativas en América Latina constituyen un tema tan polémico como importante. Para hablar con más certeza, sería necesario contar con más información confiable. En particular, con una investigación regional realizada bajo condiciones tales, que permitieran lograr una visión amplia y basada en evidencias empíricas. Estoy pensando en una investigación a cargo de equipos interinstitucionales e interpaíses, con trabajo de campo prolongado y orientada hacia estudios de caso con enfoque etnográfico.

 

Como esta tarea es una de nuestras agendas pendientes, realizaré un análisis recurriendo a la documentación disponible y a mi propia experiencia como observadora de las reformas. Para este análisis, asumo la hipótesis de que las reformas educativas   no han sido suficientemente evaluadas por los organismos ejecutores sino que se han desarrollado incorporándose a la rutina institucional. A partir de esta hipótesis, considero necesario empezar esta presentación cuestionando el título original de la conferencia, propuesto por ustedes, (Análisis de las tendencias de las reformas educativas en América Latina: avances y limitaciones) en cuanto da cuenta de un enfoque o manera de acercarse a la realidad. Hablar de “Avances y Limitaciones”, es parte de una manera de pensar que observa puntos fuertes y débiles, aspectos positivos y negativos, que mira las consecuencias de algo, que saca cuenta y concluye si conviene o no conviene. Este tipo de pensar, que saca cuentas, también justifica los puntos oscuros en nombre de los avances y olvida qué es lo importante, con la pérdida consecuente del sentido. En vez de optar por este pensamiento dicotómico, me inclino a otro tipo de análisis, más cercano al pensamiento reflexivo.  

 

 

Mi propuesta es analizar  las reformas inscribiéndolas en un campo de poder y en un campo de conocimiento; y desde allí preguntarnos desde dónde fueron creadas, bajo que condiciones, y en que tipo de proyectos estuvieron enmarcadas. ¿Para qué las reformas?, ¿cuál es su sentido político, educativo y social?, ¿qué oportunidades han dado?, ¿qué aprendizajes y qué procesos emergentes han surgido de ellas?

 

 

Para ello adopto tres tesis: la primera, que es de Popkewitz, acerca de que las reformas son un mecanismo de regulación y control social y educativo, una manera de vigilar y castigar, que es una idea retomada desde Michael Foucault. La segunda tesis es que las reformas son un espejo del campo de poder y del campo de conocimiento. Más adelante veremos que es impresionante como los procesos que se dan a  nivel político-económico tienen la misma expresión, la misma metáfora en el campo educativo. La tercera tesis consiste en caracterizar el campo social en términos de “inclusión excluyente” y de “tiempos de oscuridad”; La primera categoría, “inclusión excluyente” (Deótte) alude a que estamos todos integrados, que nadie está fuera, sino incluidos, y las grandes mayorías en posiciones subalternas; en este mundo, las diferencias culturales se anulan, las desigualdades sociales se agudizan y reina la uniformidad. “Tiempos de oscuridad” es una categoría  de Hannah Arend, en un texto escrito en la postguerra, que caracteriza no sólo a ese tiempo sino a procesos que han sido lo corriente en la historia de la humanidad. “Tiempos de oscuridad” hace referencia tanto a los “hechos horripilantes” como a su naturalización, a los procesos de “camuflaje”, a través de un discurso oficial que oculta, niega y resta importancia a todo aquello es importante, a la trivialización y pérdida del sentido y al “mero palabrerío”.   

 

 

La primera pregunta para entender a las reformas, es la siguiente: ¿Qué es eso de Reforma? Si analizamos la palabra Reforma tiene que ver con forma, con conformar, configurar, dar forma y con reformatorio; en los reformatorios “se endereza” a la gente que se sale de la norma. Es evidente que por algo las palabras son diferentes, por los sentidos que portan, Reforma es distinta a revolución. Revolución da la idea de un viraje, de una inversión radical de sentido, de una alteración de sentido, de un salto, mientras que Reforma da la posibilidad de un cambio al interior de algo. Reforma nos evoca la iglesia reformada, la Reforma Protestante (y la Contrarreforma), que fue una verdadera guerra política y religiosa, por lo que puse en mis esquemas la palabra Iglesia.

 

La Reforma es antes que nada la creación de una institucionalidad y de una iglesia; cuando digo iglesia digo fundamentalismo y dogma. Nosotros tenemos la posibilidad de pensar como hombres y mujeres libres. Julia Kristeva dice que la tarea del psicoanálisis es lograr que las personas sean individuos sin iglesia, libres de todos los marcos que se han establecido y se han aceptado sin cuestionarlos, simplemente por ser parte del programa.

 

Las Reformas en América Latina han sido fuertes y totalizantes. Estar fuera o criticar a las Reformas es estar en el lugar de la herejía o del loco; los funcionarios de las reformas, en general, tienden a justificarlas y justificarse y a cuestionar a sus detractores. El pensador reflexivo es un personaje solitario; los otros lo ven como alguien “en contra de”, y no como una persona que está buscando alternativas. Las Reformas cuentan con un marco prescriptivo muy fuerte; también con un marco legal fuerte; pensemos las leyes generales de educación, leyes federales en algunos países, que fueron promulgadas durante las décadas del ochenta o del noventa.

 

El panóptico descrito por Michael Foucault, parece ser la figura adecuada para caracterizar a las reformas, en tanto un lugar de control, con un centro muy fuerte desde donde todo se puede observar. También veo las Reformas como un sistema de programas que se abre en infinitos componentes. Programas que involucran al conjunto de los sistemas educativos, a todos sus niveles, modalidades y dimensiones.

 

 

Considerando que las Reformas abarcan todas las dimensiones del proceso educativo, esa vocación de totalidad trae recuerdos de una metodología “bancaria”. Paulo Freire, en una entrevista editada por el ITESO, a principios del 2000, nos dice que cualquier situación o institución donde hay uno que sabe y otro que no sabe es bancaria, donde uno define y otro es definido, situaciones en que todo está prescrito desde un centro. Considero que las Reformas son “bancarias”, en un concepto más amplio que pensar en un vínculo de aprendizaje.

 

En el mismo sentido, las Reformas son parte de un discurso de “camuflaje”, el discurso de las Reforma oculta las desigualdades educativas, lo no hecho, los olvidados; el discurso tiene una serie de categorías que son levantadas como banderas, por ejemplo calidad, equidad y combate a la pobreza. No se habla de exclusión, se habla de pobreza blanda y dura, de la miseria, de la indigencia. No se muestra que la pobreza es parte de una relación de poder. Está este discurso abstracto de calidad y equidad y no se clarifica si hay que elegir o no por cualquiera de las dos o si se pueden integrar.

 

En cualquier esquema u orientación de las Reformas, se sigue una lógica que va de la conducción o la coordinación a la puesta en marcha, a la “aplicación”. Existe un centro fuerte que conduce, diseña, produce la teoría o la ley, hace seguimiento, evaluación, que define y luego en el nivel local, “se aplica”. Recordemos las frases tan transitadas: “Hay que llevar la reforma a” o “hay que bajar la Reforma”. Hemos escuchado mil veces a funcionarios hablando de “bajar la Reforma,” van a un lugar especifico y son detenidos por   un “obstáculo”, por ejemplo por la cultura guaraní, la cultura local está vista generalmente  como un obstáculo para estas propuestas desde el centro.

 

Asimismo, las Reformas siguen una lógica de insumo-producto, es decir, entran estudiantes, salen egresados y el proceso y su calidad importa cada vez menos. Hay una lógica de urgencia, hay que hacerlo ahora,  como sea, para el cumplimiento de las metas, que se muestran ante los ministerios de economía o hacienda, ante aquellos que definen las asignaciones presupuestarias. Por ejemplo, las condiciones de trabajo de los educadores cobran poca importancia si lo que cuenta es que podamos demostrar que hay más incorporación, más alumnos que el “analfabetismo,” o el “rezago” han descendido (rezago es una categoría que se emplea en México para dar cuenta de las personas que no han iniciado o completado la educación básica). Los ministerios de educación son instituciones subalternas (como menores de edad) respecto de otros organismos del estado o internacionales; permanentemente tienen que dar cuenta de su comportamiento, de sus “productos” o resultados, ante Hacienda, ante el presidente de la República, ante el Banco Mundial o la UNESCO.

Considero que hay un gran cambio a partir de 1990 pensando fundamentalmente en las Reformas de ésta fecha porque son realmente ejemplares. Son las Reformas neoliberales por excelencia y aquí aparece una figura nueva en educación y con muchísima fuerza:  los bancos. A partir de Jomtien, donde la convocatoria interagencial es organizada fundamentalmente desde el Banco Mundial, no sólo los gobiernos del mundo sino la propia UNESCO pierden fuerza y se subordinan más y más a ese discurso eficiente. Observamos entonces que la mayoría de los organismos internacionales promueven ésta lógica totalizante, donde los bancos cumplen un papel fundamental. Algo  interesante de destacar: tienen lugar grandes inversiones en educación, grandes gastos en infraestructura y en contratación de personal; en algunos países se crean ministerios de educación “paralelos”, constituidos por el personal contratado especialmente para las reformas, tanto expertos nacionales como internacionales.

 

Observamos que se ha consolidado un discurso de la innovación y del cambio institucional. Aunque no es el tema de la ponencia, deberíamos preguntarnos ¿a qué llamamos innovación? porque hay un esquema viejo en el que las innovaciones son algo así como cosas que se pueden implantar, funcionales, universales... y se transfieren como parte de este sistema de programas de la Reforma, de un país a otro; es el caso por ejemplo de la Escuela Nueva de Colombia. El programa Chile Joven es otro ejemplo de cómo se fueron replicando los programas en América Latina. La idea que anima a estos innovadores es que algo que funcionó en un lugar se puede replicar en otro, conservando la estructura básica y la lógica del programa original. Estas transferencias de innovaciones también tienen lugar al interior de un mismo país, desde el nivel federal al estadual; en Brasil, por ejemplo, se han realizado programas innovadores similares en  distintos estados, siguiendo la misma lógica, que es la lógica del gobierno federal.

 

Como parte del discurso de las reformas en América Latina, se ha legitimado el principio de concertación Estado- sociedad civil, pero éste no siempre se cumple; en general sigue siendo el predominio del Estado cada vez más, un Estado que privatiza y que delega en el sector privado. Hay un discurso ficticio de concertación Estado-sociedad civil.

 

También se ha creado un discurso ficticio acerca de la construcción de conocimiento; sin duda las Reformas apelan como referencia al constructivismo, pero éste se transforma en conductista, trivializando las teorías de Piaget o de Bruner. Los procesos de formación en servicio han popularizado el principio de construcción de conocimiento, pero en gran parte de los casos se reproduce un discurso, que afirma que es necesario reconocer y valorar los conocimientos previos de “los educandos”, para relacionarlos con los nuevos conocimientos y con su vida cotidiana. Si bien este discurso simplificado se ha difundido, la práctica pedagógica sigue siendo mayoritariamente expositiva y centrada en el “profesor”.

 

Las Reformas han tenido también un efecto muy fuerte de homogeneización, considero que esto tiene que ver con el control. Las Reformas de los distintos países de América Latina se parecen notablemente entre sí. Al igual que cuando vamos a una ciudad grande o intermedia, y nos encontramos con estructuras parecidas (supermercados, centros comerciales,  cajeros automáticos) las Reformas se parecen. Entramos a un ministerio y están las mismas propuestas, los mismos programas, las mismas dificultades. La lógica de la copia y de la transferencia, que es un mecanismo social generalizado en esta etapa en que nos toca vivir, se refleja en las reformas.

 

Por último, se hace presente un discurso de la modernización; en algunos países, incluso se crearon programas de modernización educativa, como en el caso de México. A nivel regional se ha legitimado un discurso de la competitividad y la eficiencia, donde CEPAL y UNESCO tuvieron mucha influencia; recordarán esos documentos tan difundidos, de principios de los noventa, acerca de la educación y el conocimiento como elementos dinamizadores claves para la “transformación productiva con equidad”. Parte de ese discurso es la concepción de que si más personas completan su educación básica es  posible mejorar los diferenciales de ingreso, con efectos directos sobre el incremento en el PBI. Esta es una visión simplificada, ya que la información existente confirma que no existe una relación directa entre educación y empleo y que ante una elevación de la escolaridad puede producirse un corrimiento de los requisitos para incorporarse al trabajo, con lo cual tendríamos una población desocupada con mayor escolaridad.

 

Las reformas han circulado mucho y hay ciertos espacios que han sido responsables de esta circulación. Por ejemplo, la llamada Revista de Innovación Educativa de la OEA, la Revista Iberoamericana de Educación, de la OEI, que han permitido la circulación de las reformas, congresos y proyectos similares de trabajo. Las reformas se han legitimado en parte a través de estos procesos de difusión y a su vez, ellas se ha encargado de generar un espacio de información y de legitimación. Todo esto tiene que ver con una lógica “de centro/ periferia”, una lógica del imperio, que es la misma lógica del campo del poder; una lógica totalizante, de conquista, orientada por la idea de que “hay que blanquear y normalizar”, “hay que modernizar”, hay que lograr que “todo esto se parezca”.  

 

 

 

Una vez que hemos clarificado la manera de ser y la lógica de las Reformas, analicemos el campo de conocimiento en el cual se inscriben. Cuando me refiero al campo de conocimiento quiero decir cuales son los megadiscursos que están presentes y que influyen en las reformas. A partir de 1990 el gran discurso en educación es el de  “educación para todos”. El Proyecto Principal de Educación para América Latina y El Caribe (PPE)  también ha sido un fuerte referente, especialmente a partir de la reunión de Quito (1991). La evaluación del PPE realizada en el año 2000, muestra el viraje en torno al concepto de calidad a partir de 1991. La calidad es definida en términos de la gestión; si bien se habla de participación, ésta es un medio para promover el dinamismo del sistema educativo, para que haya dinamismo entre la comunidad y la escuela, para que los empresarios apoyen y participen en los procesos educativos.

 

Otra idea fuerte que influye en las Reformas es la de “educación permanente”, que resurge y que posteriormente es incluso rebautizada por algunos países y por la propia UNESCO como aprendizaje permanente. La UNESCO ha estado impulsando muchísimo la línea de trabajo en aprendizaje permanente. Asimismo, desde UNESCO se convocó a la Conferencia Mundial sobre educación de adultos, que también consolidó este principio del aprendizaje permanente (Hamburgo, 1997).

 

Hay voces de los movimientos sociales, los movimientos pedagógicos, las ONGs y han tenido lugar aprendizajes en torno a estas organizaciones, que han tenido algunas resonancias. Por ejemplo, cuando empieza la democracia en Chile, varios de los programas de las ONGs o algunas estrategias se transfieran hacia programas del estado. En este sentido, también en América Latina se trasladaron personas desde las ONGs hacia los ministerios de educación.

 

 

Analicemos a continuación qué sucede en el campo del poder y en el campo social. Las instituciones sociales están sujetas a las mismas reglas de juego: urgencia y cumplimiento de metas. En vez de hablar de mundo globalizado o globalización, aludo a inclusión excluyente, porque como lo mencioné al principio de esta presentación me parece importante destacar que no es cierto que haya exclusión, todos estamos adentro. Es a lo que se refiere Hart cuando habla del Imperio, ya no hay fronteras, ni centro periferia, todo es imperio; todos estamos ahí. Esa inclusión excluyente es voraz, se come todo, toda diferencia, todo intento de hacer algo distinto. En Argentina, se usaba la expresión “lo chuparon”, para decir que una persona había sino desaparecida impunemente del mundo público por agentes del estado.

 

En “Hombres en tiempos de oscuridad”, Hanna Arendt destaca no sólo que estos tiempos son recurrentes en la historia de la humanidad, sino que siempre hay posibilidades de iluminación, las cuales depende menos de las teorías que de las obras de algunas personas. Y la luz de esos hombres y esas mujeres puede ser tenue como una vela o muy fuerte; debido a que nuestros ojos están acostumbrados a la oscuridad, generalmente no nos damos cuenta. Tampoco nos damos cuenta si es la luz de una vela o una luz más radiante, lo interesante es que es una luz.  Arendt nos reconforta al recordarnos que en tiempos oscuros siempre existe una posibilidad de cambio y de revelación. Un punto muy interesante que menciona Arendt es que hay una pérdida de sentido; se habla como una repetición de lugares comunes, tanto en la vida cotidiana como en la profesional; se producen muchos informes, pero los temas importantes se omiten; eso es lo que Heidegger llama el “mero palabreo”. Los invito un minuto a revisar desde la publicidad hasta los discursos educativos para confirmar cuanto de lo que se dice es simplemente para ocupar el tiempo y olvidarnos de los temas fundamentales. De allí la sensación de desencanto que acompaña nuestro paso por la vida cotidiana. Asimismo, considero que vivimos tiempos de violencia, racismo e intervenciones militares por parte del “Hermano mayor” y a la par, habitamos en mundos donde existe la solidaridad.

 

También ha tenido lugar una informalización creciente de trabajo donde ya no podemos hablar de sector informal como un nicho (lo opuesto a sector moderno) sino de una informalización transversal que nos afecta a todos. Estudios sobre egresados de la educación superior muestran que un grupo importante de ellos trabajan en tareas no relacionadas con aquello que estudiaron, incluso algunos trabajan en el sector informal. Hay un creciente proceso de sobre empleo y desocupación que incluso significa que esas palabras ya no son adecuadas. ¿Qué es realmente subempleo y desocupación? Son nuevas formas de sobrevivir donde cada vez más el estado no se hace cargo de las personas, sino que ellas costean su propia sobrevivencia. Desigualdades crecientes de todo tipo se han generalizado en el mundo social. También ha tenido lugar una homogenización social creciente y la aparición de complejos sistemas integrados de servicios; Saramago en su novela, “La caverna”, establece la metáfora entre la caverna descrita por Platón y el Centro Comercial; al igual que los personajes de la caverna, los que trabajan en el Mall ven el mundo a través de él. Participamos en sistemas integrados de servicios y es muy fácil que nuestras ciudades se colapsen y quedemos absolutamente desvalidos. En este mundo también está la posibilidad de lo imprevisible que puede ser favorable o desfavorable así como un espacio muy grande de indeterminación. Nuevos actores se hacen presentes; comparto la idea de Hart de que son las multitudes las que están haciendo la historia; podemos pensar en todos los movimientos sociales que están surgiendo en Argentina o en México, como los piqueteros o el zapatismo, movimientos nuevos diferentes a movimientos como el feminismo o los movimientos ecologistas; movimientos que se diferencian también de la lógica de los partidos tradicionales, que son otra cosa, que se están constituyendo. Tenemos que pensar nuevas formas de solidaridad entre la gente porque es interesante cómo en este tiempo oscuro también aparecen formas inéditas, magníficas y generosas de solidaridad. Nuestros desafíos en educación tienen que ver con la diversidad frente a lo homogéneo, a este esquema panóptico y a los desafíos de la libertad.    

 

 

Ya analizadas la lógica de las Reformas, el campo de poder y el campo de conocimiento en el cual se desenvolvieron, veamos ahora ¿Cuáles son la expresiones operativas? No hago referencia a componentes o estrategias, sino a las pistas o hechos que nos muestran que en un lugar dado tuvo lugar la Reforma.

 

La primera pista de que hubo Reforma son las leyes generales de educación. Estas Leyes, de carácter general fueron promulgadas a principios de los 90’s y en algunos países a fines de los 80’s (en algunos países fueron denominadas Ley Federal, como en Argentina), constituyeron un marco legal inclusivo, que cubría al conjunto del sistema educativo.

 

La segunda pista es que tiene lugar un “cambio integral o sistémico” y cambios en la estructura de los sistemas educativos. Se generaliza la educación básica como un nivel nuevo del sistema educativo, que integra a la educación primaria y a un ciclo o a los dos ciclos de la educación media, de acuerdo con los países (la educación básica va a tener una duración variable de 8 a 10 años según los países). Este cambio implica también una extensión formal de la escolaridad obligatoria. A principios de los ochenta la escolaridad obligatoria promedio de la región de América Latina es de 7 años y al final de la década está en torno a los 9 años.  Por ley ha tenido lugar una extensión formal de la escolaridad obligatoria.

 

La tercera pista es que ha tenido lugar una escolarización cada vez más temprana, no sólo crece la incorporación en la educación inicial en la región sino que más países empiezan a pensar la educación inicial como obligatoria, incluso para los cuatro años de edad y obligatoria o significativa para los tres años. Este tren de la escolaridad empieza antes, como parte de la lógica de la eficiencia.

 

La cuarta pista es que tiene lugar un aislamiento de la diversidad, o dicho de otra manera la educación para poblaciones específicas se resuelve en espacios aparte, tales como programas para comunidades indígenas, para mujeres, para discapacitados. El caso de Argentina es ejemplar, ya que crea un sistema de regímenes especiales, que incluye la educación de personas jóvenes y adultas, la educación artística, la educación especial y la llamada educación aborigen. Al mismo tiempo, se observa un movimiento creciente por la reivindicación de la diversidad; se ha generalizado en las últimas dos décadas el planteo de la educación bilingüe intercultural, un enfoque de género planteado como transversal así como la propuesta de la integración educativa. O sea que en relación con el tema de la atención educativa a la diversidad, la situación es contradictoria. 

 

La quinta pista es que se observa una concentración de las acciones en el sistema educativo para la población escolar mientras se mantiene la marginalidad en que ha vivido  la educación de las personas jóvenes y adultas. 

 

 

Analicemos a continuación cuáles ha sido las estrategias de las Reformas. Asumo la hipótesis de que las Reformas se concentran en la gestión, porque desde la gestión se establece el control, y que giran en torno de tres estrategias que se complementan entre sí. En este marco, el papel de los educadores se relega a un segundo plano. La primera estrategia es la descentralización administrativa, que abarca todas las acciones que tienen que ver con la delegación en los niveles locales y con la  autonomía escolar; en torno a esto hay una gran cantidad de programas innovadores.

 

La segunda estrategia es unificar en torno de un currículo común y al mismo tiempo flexibilizar el currículo, dando un espacio de definición desde la escuela y/o desde otros niveles intermedios (provincias, estados). Es fuerte en la región la idea de un currículo común a nivel nacional (en algunos países se hizo referencia a contenidos fundamentales y “objetivos mínimos” o a “objetivos comunes”).  Para definirlos se crearon equipos de especialistas en los países, tanto para la educación básica como para la educación media; en algunos países también se formularon contenidos comunes para las carreras de formación inicial de educadores o estándares de desempeño.. Ésta idea de currículo común se coordina con currículo flexible; vuelve a repetirse la lógica de centro periferia: es un currículo flexible con un núcleo fuerte definido desde el centro. Se promueve la descentralización administrativa y pedagógica y la posibilidad de un espacio de autonomía en la escuela, y al mismo tiempo el proceso sigue siendo definido desde el centro.

 

Sobre este tema ha existido mucho debate y la conclusión es que la descentralización ha sido más administrativa que pedagógica, descentralización sin los recursos adecuados, aumentando las desigualdades. Respecto al tema de los contenidos comunes, en varios países se consultó a los educadores acerca de cuáles contenidos incluir; sin embargo no se consultó la idea misma de los contenidos mínimos y los objetivos comunes (Thayer, 1998).

 

Si hacemos este análisis respecto de las Reformas en su conjunto, la hipótesis que suscribo es que desde las Reformas tuvieron lugar consultas nacionales o consultas parciales referidas a algunas medidas importantes (como los contenidos mínimos) pero lo que no se puso a consulta fue la idea misma de la Reforma o el proyecto global. Ésta operación es parte de lo que aquí hemos denominado el camuflaje.

 

La tercera estrategia ha sido la de recentralización, mediante diferentes mecanismos, todos ellos muy fuertes: la formación docente, las nuevas tecnologías de la información y la evaluación. Esta también es una tesis de Popkewitz. La formación docente en servicio ha sido especialmente unificador de la formación de los educadores; ha estado orientada pro la idea de profesionalizarlos; la “profesionalización” da cuenta de un saber que se atribuye desde fuera a alguien que todavía no es profesional. Las redes informáticas entre escuelas y la introducción de los computadores en las escuelas ha sido parte también des este proceso de unificación, en cuanto garantizan el intercambio en torno a mensajes comunes. La evaluación a las escuelas, el diseño y aplicación de pruebas estandarizadas para medir los aprendizajes escolares, la elaboración de sistemas de indicadores de la calidad educativa, son todas acciones que ponen a todos a competir y a igualarse. Sin duda que estos sistemas educativos reformados son más “interactivos”que los de los años setenta o cincuenta, pero el punto es que se genera una participación altamente dirigida desde el centro, en torno a los objetivos y a los marcos normativos de los sistemas educativos antes que de los intereses de los educadores, los estudiantes y las familias.

 

Preguntémonos a continuación ¿Qué pasa con la formación y los educadores en las reformas? Ya habíamos hecho referencia a que los educadores ocupan un lugar margina en las reformas. Sin duda son necesarios, pero como ejecutores o administradores de un programa establecido. Por eso, el discurso de las reformas alude a la importancia de los educadores. Pero este discurso no se acompaña con mejoras en las condiciones de trabajo. Por el contrario, la orientación ha sido a la “normalización”, que tiene que ver con homogeneizar y controlar. Es necesario garantizar que los ejecutores compartan un libreto o guión común. En la formación inicial, la normalización se ha manifestado como procesos de acreditación de las escuelas normales, nuevos estatutos para los institutos docentes , concursos de proyectos para las universidades u otros mecanismos (definición de contenidos mínimos o de estándares de desempeño), que convergen en esta decisión del nivel central de definir una manera común de ser educador. Es interesante destacar que en varios países de la región esto ha llevado al cierre de las escuelas normales ubicadas en sector rural o en ciudades pequeñas, con el argumento de la eficiencia y la concentración de recursos; en este caso se ha olvidado que esas escuelas eran una opción válida de educación superior para los jóvenes de esas localidades. También en algunos países se ha establecido que los institutos de formación docente “tienen que investigar”, sin crear las condiciones para esta tarea.

 

En tiempos de Reforma tuvo lugar una extensión formal de la escolaridad en la formación inicial de los maestros. De acuerdo con un estudio de UNESCO )1995, 17 países), mientras a principios de los setenta los maestros egresaban en promedio con 12 años de escolaridad (contados desde la educación primaria), a mediados de los 90’s el promedio regional se había elevado a 14 años; incluso en algunos países como Cuba y Chile la escolaridad era de 17 años. Al  mismo tiempo ha tenido lugar una terciarización creciente o una transferencia de las instituciones de formación hacia la educación superior. Lo interesante es que así como ha crecido la escolaridad obligatoria para la población en edad escolar también se ha incrementado la escolaridad en la formación inicial. En la formación en servicio tuvieron lugar formaciones masivas, operativas, instrumentales, formaciones “externas”, para que los educadores pudieran satisfacer los requisitos que establecían los nuevos programas que se estaban implantando. La formación de los educadores de adultos sigue siendo algo que se deja librada a la práctica de los propios educadores  o bien se desarrolla como algo marginal y aparte del resto de las instituciones de formación. Una vez más, la formación opera como un espejo de su propio campo educativo.

 

En suma, la formación se realiza al margen de las condiciones de trabajo y sin promover ni las organizaciones de educadores ni la interlocución de estos con el estado.

 

Un punto importante a caracterizar es cuáles fueron los programas de las Reformas, en el entendido que éstas son “sistemas de programas”. En primer lugar, se crearon  megaproyectos transversales de mejoramiento de la calidad en varios países de la región. Estos proyectos son transversales a todos los niveles del sistema educativo e incluyen desde programas focalizados para mejoramiento de la educación básica  hasta programas de descentralización pedagógica y de incorporación de las nuevas tecnologías de la información en el ámbito escolar. Además de estos megaproyectos se desarrollaron un alto número de programas articulados entre sí (algunos de ellos eran componentes de los megaproyectos), todos orientados por los principios de mejoramiento de la calidad y la equidad en educación. Entre ellos se destacan:

 

·         Programas de descentralización y autogestión, que incluyen en algunos casos contratación de maestros desde la escuela.

 

·         Programas de evaluación y medición de la calidad, promovidos por los organismos internacionales como UNESCO (incluye el diseño de sistemas de indicadores).

 

·         Programas de elaboración de objetivos y contenidos curriculares por nivel

 

·         Programas compensatorios en distintos países, que en general trabajan con un “paquete” de medidas, tales como materiales, formación docente e infraestructura y en algunos casos como el de México se mejoran salarios para los maestros de arraigo.

 

·         Programas focalizados, que aplican políticas de discriminación positiva. A modo de ejemplo, el programa de las 900 escuelas de Chile; lo que pasa en estos programas que algunas escuelas no logran mejorar y “salir” del programa. Esta situación avala la hipótesis de que la discriminación positiva no reduce desigualdades sino que las conserva o las agudiza, porque trabaja con estrategias de “protección” y porque no promueve el diálogo entre diferentes.

 

·         Proyectos institucionales de escuela y proyectos de mejoramiento pedagógico en la mayoría de los países.

 

·          Redes escolares informáticas.

 

·          Programas de mejoramiento de los aprendizajes; en este caso el programa ejemplar es “Escuela Activa”, que después se difundió por América Latina.

 

·         Proyectos de formación en servicios, centros de maestros en diversos países y otras formas de formación de servicio, aquí empiezan a crearse complejas redes institucionales; por ejemplo, el ministerio de educación contrata a las universidades para que éstas sean instituciones formadoras; se crean circuitos y redes de formación.

 

·         Proyectos institucionales en instituciones formadoras, con fondos concursables para proyectos innovadores integrales de mediano plazo

 

·         Proyectos de capacitación para jóvenes, en el ámbito del Ministerio del Trabajo; que si bien no eran parte de las Reformas en sentido estricto, fueron contemporáneos y muy importantes por su orientación y cobertura masiva.

 

 

Estamos llegando al final de esta presentación y restan dos preguntas. La primera, preguntarnos por ¿Cuáles son los efectos de las Reformas? Incluiré no sólo efectos directos sino efectos indirectos y procesos que se han dado junto con las Reformas.

 

En primer lugar, se produjo una reducción del espacio de la critica; la Reforma fue planteada como la verdad; al mismo tiempo, se observa una reducción de la concepción que lo educativo es político; consecuentemente, lo educativo se transforma en algo técnico. Nos hemos involucrado en querer cosas practicas, olvidando que cualquier cosa practica es teórica y viceversa. De allí que la Reforma sea no sólo la verdad, sin la verdad técnica, doblemente fortalecida. Como planteábamos al principio, la Reforma deviene Iglesia.

 

En este marco se manifiestan un conjunto de procesos tales como:

 

a)      una perdida de las conquistas laborales de los educadores o al menos persiste su posición marginal;

b)      una legitimación de la educación como empresa sujeta a reglas de mercado (de allí el uso generalizado de términos como “receptores” o “usuarios”, para nombrar a los estudiantes);

c)      para la gente común, la educación gana una mayor visibilidad social; es decir, el debate sobre educación está muy presente tanto en los medios de comunicación como en las conversaciones informales; sin embargo, esto es en mayor grado un resultado de los movimientos de los educadores que de las Reformas y de la difusión de sus evaluaciones;

d)      una privatización fuerte de la educación, en el sentido de que no solamente hay más escuelas privadas sino que hay una reducción del espacio de lo público y una desigualdad en términos de calidad en la escuela publica; cada vez más la clase media cuando puede se retira de la escuela pública en muchos países;

e)      se hace presente una concepción por la cual la educación se ve fundamentalmente como la escuela; por eso puse en el gráfico un triangulo porque me parece clave;

f)        una agudización de desigualdades, en estrecha relación con el incremento de la pobreza;

g)      la presencia creciente de las tecnologías de la información así como su idealización olvidando que lo que cuenta es el vínculo pedagógico;

h)      se consolida un discurso que afirma que la educación tiene que estar ligada a proyectos sociales;

i)        la presencia de un alto número de personas que no han iniciado o completado la educación básica en la región, en torno a los 150 millones de personas en América Latina;

j)        una referencia recurrente a la articulación educación y trabajo, que se da más en el discurso que en la práctica;

k)      un crecimiento de la escolaridad obligatoria, que ya fue analizado; y mayor incorporación a los sistemas educativos, si tomamos como referencia las tasas brutas y las tasas netas de incorporación;

 

Una aclaración importante: Las Reformas han sido poco evaluadas o lo han sido principalmente a través de la evaluación de los programas innovadores, pero sin embargo, la evaluación del PPE (1980-2000) coincide con la época de las Reformas y podemos confiar que este documento nos da pistas certeras; igualmente, nos ofrecen información  los documentos de la evaluación de la propuesta de Educación para Todos, que coincide con la década de los 90’s. A partir de estos documentos podemos hacer una lectura de las Reformas. Estos documentos nos dicen que contamos con altas tasas de incorporación a la educación básica; en todos los países las tasas brutas están por encima del 90%; sin embargo, la expansión educativa es anterior a las Reformas, y a partir de los ochenta el crecimiento es lento; la expansión es parte de la etapa de democratización social de América Latina.

 

l)        grandes inversiones en educación y mejoramiento de la infraestructura, pero la pregunta es ¿para qué?; cuánto del dinero ha implicado endeudamiento para los países; y cuánto de ese dinero se ha gastado en pago de sueldos de especialistas y cuánto de ese dinero ha llegado en forma directa a los educadores y a los estudiantes?;

 

 

 

¿Cuáles son los procesos emergentes hoy en día?

 

Considero que si hay procesos emergentes interesantes, hay organizaciones de educadores que son de distinto tipo, por ejemplo los foros de educadores de adultos en Brasil, foros estaduales, movimientos pedagógicos fundamentalmente en Colombia, todos  procesos nuevos e inclasificables.

 

Se han consolidado sindicatos de educadores con espacios para la reflexión y la formación pedagógica, estoy pensando concretamente en CTERA, de Argentina, que cuenta con un instituto de investigación, una escuela de capacitación y que está desarrollando acciones de formación para los formadores (profesores de institutos de formación docente).

 

Asimismo están creciendo las redes y grupos de interaprendizaje de maestros y de formadores en México, Colombia, Argentina, Chile, entre otros. Están consolidándose más y más modalidades de formación entre pares, en movimiento, que no siguen la lógica del centro sino de lo local; un ejemplo de este tipo de trabajo es la Expedición Pedagógica de Colombia, coordinada por la Universidad Pedagógica Nacional de ese país.

 

Empiezan a emerger espacios abiertos a la crítica, la investigación y la producción de teoría. Este espacio que genera el CEAAL por ejemplo es uno de ellos o espacios que han creado algunas universidades o grupos de investigadores de manera más formalizada o menos formalizada.

 

También, se observan articulaciones nuevas entre educación, trabajo y proyectos sociales; en el caso de México, por ejemplo, la creación reciente del Consejo Nacional de educación para la vida y el trabajo (CONEVIT) me parece que  es una posibilidad inédita en América Latina.

 

 

La última pregunta que quiero plantear es: ¿Hacía dónde van las reformas y hacia dónde vamos nosotros? Hay muchas evaluaciones de programas innovadores. Y también están las evaluaciones del PPE y de EFA que muestran que las grandes metas regionales no se cumplieron. Recuerden a modo de ejemplo que en el Proyecto Principal se planteaba “eliminar el analfabetismo” antes del año 2000, y que estamos muy lejos de eso.

 

¿Qué sucede con las Reformas en tiempos de agudización de la crisis? Un buen ejemplo es Argentina, porque las Reformas todavía podían funcionar cuando se contaba con muchos recursos externos pero, ¿qué sucede ahora cuando las maestras declaran que los niños van a la escuela porque necesitan tomar un vaso de leche? En tiempos de crisis la llamada “deserción” aumenta y la escuela pública se debilita...¿Qué pasa con las Reformas educativas cuando los nuevos movimientos sociales como los piqueteros (en el caso de Argentina) o los campesinos (recuerden la gran huelga en Bolivia en el año 2000) cortan o cierran las carreteras. ¿Qué pasa con eso?

 

Considero que nuestra opción es trabajar desde la sociedad civil, que no quiere decir negar el diálogo con el Estado, sino trabajar con los educadores, desde los educadores y desde las comunidades y centrarnos en lo educativo concibiendo lo educativo como un proceso práctico reflexivo, como una integración de educación y trabajo y de educación-política. Cuando digo pensamiento reflexivo tiene que ver con la libertad de mirar los esquemas que nos constituyen y ver si lo podemos hacer de otra manera.

 

Considero que hoy los riesgos son que nosotros podemos creernos “de izquierda”, por decirlo de algún modo, y estar en la derecha. Algunos han hablado de una “derechización” extrema del mundo; considero que es cierto, al igual que el manejo que ha hecho Estados Unidos para justificar su política. Un escritor argentino, Feimann, plantea que en la historia de los Estados Unidos siempre ha tenido lugar una injuria y un dolor infligidos al pueblo americano, como fue Pearl Harbor, y luego sobreviene la bomba de Hiroshima y ésta queda plenamente “justificada”; entonces, ahora después de la injuria de las Torres,  están creadas las condiciones para justificar una guerra mundial, no sólo una guerra local sino una masacre en Medio Oriente. Tendríamos que pensar por qué gran parte del mundo legitima un discurso como el de los Estados Unidos, que sigue la lógica de la venganza y del terror anticipado.

 

Ante esto nuestra responsabilidad es si podemos hacer una pequeña iluminación. El espacio de lo público, el exceso de luz pública en vez de desocultar, oculta estos juegos de poder. ¿Cómo hacemos para que esa luz pública en vez de ocultar desoculte? Y ¿cómo hacemos para no seguir ocultando? Es fácil volvernos tibios porque somos parte de la vida en este planeta, porque trabajamos en una institución y nos da miedo decir algo fuerte y que alguien se pueda enterar...; hay una parte nuestra que es tibia y considero que es lo primero que tenemos que mirar y dejar ir. La consecuencia y la honestidad son espacios que necesitamos fortalecer en todos nosotros. Desde allí podremos construir espacios colectivos solidarios.  Podremos navegar contracorriente con la seguridad de que estamos siendo justos. 

 

30 de septiembre de 2002

Ciudad de México

 

 



1Graciela Messina es Socióloga de la Universidad de Buenos Aires, Argentina;  especialista en educación de adultos y formación docente; ha sido investigadora y profesora universitaria en Argentina, Chile y Venezuela; ha colaborado como consultora en la Oficina Regional para América Latina y El Caribe de la UNESCO (1981-2001); ha coordinado investigaciones regionales y nacionales y talleres de formación en varios países de la región; cuenta con  publicaciones sobre educación de adultos, formación docente, educación-trabajo y educación y género;  actualmente es Jefa de Proyecto de formación académica en la Dirección Académica del Instituto Nacional de Educación de Adultos (INEA), en México.

 

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