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El
PP deja un auténtico caramelo al PSOE, y deja a España
una muy difícil situación desde el punto de vista
democrático.
Deja un país con las cuentas saneadas que se encuentra en
situación de profundizar en algunos campos que ya comenzaban a
despuntar: investigación, p.ej.
Deja una Seguridad Social con un colchón de 3.000.000.000 de
Euros del Fondo de Reserva.
Deja un paro reducido a la mitad y un mercado laboral enfilado para
dirigirse hacia el pleno empleo.
Deja tres reformas laborales que permiten la creación de empleo.
Deja una deuda pública reducida y con unos intereses
también reducidos.
Deja un supuerávit del 0,6 % del PIB.
Deja una banda terrorista asfixiada y contra las cuerdas, una
legislación penal adecuada para luchar contra ETA y un
Código Penal más o menos preparado para hacer frente al
Plan Ibarretxe.
Deja una posición de peso en el exterior y con capacidad de
influencia en el mundo.
Deja una posición bien sólida frente a Marruecos.
Deja unas reformas educativas que pueden empezar a dar sus frutos en
los próximos años.
Deja un país que es, sin duda, mucho mejor que el que
cogió hace ocho años. Los españoles les debemos
mucho. Veremos qué echa a perder y qué mejora el PSOE.
Ahora bien, no todo es positivo en la herencia del PP. De entre lo
malo, destaca clamorosamente y va a afectar de manera profunda al
sistema democrático español la situación de LOS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN. Es ése el mayor reproche que le
podemos hacer los españoles al PP: que nos deja una
situación dificilísima desde el punto de vista de la
configuración democrática de España.
Con los medios públicos en manos del PSOE y con el Grupo PRISA
incuestionablemente alineado con el Gobierno, nos encontramos ante una
concentración mediática impropia de una democracia. Haga
lo que haga el PSOE, al PP le va a costar sangre, sudor y
lágrimas hacerse oír (o mejor dicho, comprender) y tener
oportunidad de recuperar el Gobierno: SER, la radio más
oída; EL PAÍS, el periódico más
leído (más otros muchos, como "El Periódico");
LOCALIA, la mayor televisión local; CANAL SATÉLITE (la
única televisión digital)… más todos los medios de
titularidad pública, (RNE1, RNE5, TVE1, TVE2) están ya
alineados con el PSOE.
Por su parte, el PP carece de medios afines. Poco puede confiar en el
ABC del Grupo VOCENTO y, siendo así, le queda casi en exclusiva
LA RAZÓN, la COPE y LIBERTADDIGITAL. No es mucho, la verdad.
Todos medios de tercera fila, en el mejor de los casos.
Y no sólo eso, sino que muchos de los medios que no son afines
al PSOE (AVUI, DEIA, etc.) son claramente contrarios al PP.
En esta situación, una política más sutil que la
del PP en los medios públicos (lo que no es difícil) es
posible y resulta todavía más peligrosa, puesto que
revestirá de una apariencia de honestidad lo que no es sino una
situación imposible para el partido de la oposición.
Así, vamos a tener una distribución del ámbito
informativo que va a ser, más o menos, la siguiente: un 70%
afín al PSOE, un 20 % independiente y un 10 % afín al PP
(en términos de impacto sobre la población).
A todo lo anterior tenemos que añadir que los medios afines al
PSOE serán los que pongan el dinero para la financiación
para del cine, el dinero para la financiación del fútbol,
el dinero para la financiación de cualquier espectáculo
de masas, de tal manera que de facto se va a producir una
situación de semi – vasallaje de todo aquel que pueda tener una
voz pública. ¿Quién podrá disentir con
propia voz en el cine español ahora?, ¿qué
intelectual o periodista ajeno a la línea oficial podrá
hacerse oír en las tertulias?
Para terminar de poner la guinda, hay que recordar que la
situación en la que se encuentra el mundo editorial es
prácticamente idéntica.
Es esta situación la que ha hecho que tópicos sin
ningún fundamento, como la falta de diálogo del Gobierno,
o como la supuesta disminución del gasto social, o como el
supuesto aumento de la precariedad laboral, o como tantos otros, hayan
calado hasta los huesos de la gente. Y ha sido esta situación la
que les ha dejado a los pies de los caballos a 72 horas de las
elecciones, la que les ha sacado del Gobierno cuando estaban en la
cresta de la ola.
Este ha sido su mayor error: no han sabido gestionar los medios, han
pretendido compensar el sobrepeso del GRUPO PRISA con una
manipulación de RTVE que la gente ha sabido percibir, por burda
y evidente, y que hasta se les ha vuelto en contra.
Esta es la peor herencia que nos deja el PP. Una losa para la
democracia que les va a pesar a ellos mismos como una piedra atada al
cuello y que va a dar alas a un Gobierno especialista en propaganda,
tanto si gestionan el país de manera impecable, como si vuelven
los GAL, FILESA, Luis Roldán, el paro y la inestabilidad
institucional.
Por eso el PP va a tener que poner a sus mejores comunicadores al
frente, va a tener que dejar en segunda fila a los gestores y en
primera a los del verbo fácil y fluido, a los del rostro amable,
a los que con serenidad y respeto sepan profundizar en las
incoherencias y errores del Gobierno y sepan transmitir las propuestas
propias. Es lo que nos queda para compensar esta grave situación
en la que nos encontramos.
He dicho.
concalma 15/3/2004
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