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ORIENTACIONES DEL PRESIDENTE IKEDA | |
LA PATERNIDAD
Por DAISAKU IKEDA
En mi propia familia, como estaba siempre sumamente ocupado, mi esposa Kaneko actuaba como una "estación de relevo" entre mis tres hijos y yo. Ella les decía dónde estaba, lo que estaba haciendo y por qué, y cuáles eran mis sentimientos.
Cuando estaba en cuarto o quinto grado de la escuela primaria, estaba jugando con un amigo cerca de un estanque grande y caí en él. Pude morir fácilmente. Yo no tenía mucha vitalidad. Pero mi amigo corrió rápidamente para conseguir a mi padre, y cuando escuchó lo sucedido, vino corriendo. Él me alzó fuera del estanque. Era tan grande (a un niño, su padre le parece siempre tan grande). Recuerdo sus brazos que me alzaban, y sentirme a salvo del peligro. Nunca he olvidado esto. En ese momento pensé: "Así es como un padre debe ser, éste es el tipo de padre que yo tengo que ser al crecer." No había nada excepcional en mi padre. Era un hombre de pocas palabras, pero su amor por sus hijos era muy profundo y seguro.
En mi propia familia, como estaba siempre sumamente ocupado, mi esposa Kaneko actuaba como una "estación de relevo" entre mis tres hijos y yo. Ella les decía dónde estaba, lo que estaba haciendo y por qué, y cuales eran mis sentimientos. Ella siempre me ponía al día por teléfono acerca de qué estaban haciendo, y yo intentaba escribirles tarjetas postales a cada uno, por separado.
Sentía que era mi obligación enseñarle a mis niños vivir cómo seres humanos decentes y esperaba que tuvieran la fuerza física y espiritual para llevar a cabo su trabajo cualquiera que escogieran. Yo era estricto en una sola cosa: que no dijeran mentiras, aparte de eso, yo era bastante liberal y abierto.
He notado que los niños pueden alejarse si su padre los riñe demasiado a menudo. Mientras están seguros del amor de la madre, ellos pueden entender el regaño de ella como una expresión de ese amor, pero ser reñidos por su padre pueden asustarlos de verdad. Este dolor y tensión pueden causar que los niños se vuelvan rebeldes. En particular, creo que ambos padres deben tener cuidado de nunca reñir a un niño al mismo tiempo, ya que esto puede hacerles sentir atrapado y solo.
También es vital que, no importa cuán ocupados se encuentren los padres, encuentren el tiempo para estar juntos y hablar con sus hijos. En mi experiencia, es un error pensar que los niños sabrán automáticamente que los amamos. Necesitamos hacer esfuerzos conscientes para compartir y conversar con ellos sobre nuestros verdaderos pensamientos y sentimientos, de una manera relajada y abierta.
Hay muchas maneras de mantener fluyendo la comunicación, como el ejemplo de Indira Ghandi y su padre, Jawaharlal Nehru, el Primer Ministro de India. Él estuvo preso nueve veces durante la lucha por la independencia de la India, y mientras estaba en prisión, Nehru y su única hija intercambiaron correspondencia frecuentemente. Una vez Indira escribió: "Te extraño tanto. Mantengo tu cuarto cerrado, porque odio entrar en él y encontrarlo tan vacío y solo". En su respuesta, Nehru escribió: "Debo contarte lo que sentí... Cuando estabas estudiando en Suiza e Inglaterra, mantuve la puerta entre tu cuarto y el mío de par en par. Todas las mañanas visité tu cuarto, y todas las noches fui a ofrecerle las buenas noches. Quise que el cuarto pareciera luminoso y ventilado... como si acabaras de salir y podías regresar en cualquier momento". Después de recibir esta carta, Indira siguió el consejo y limpió a fondo el cuarto de su padre. No importa lo altas que sean las paredes de la separación física, la puerta entre los corazones de padre e hija siempre estuvo abierta.
Las dificultades enfrentadas por los padres que tienen que trabajar para mantener a su familia son inmensurables. Ellos deben esforzarse en una economía cambiante y deben exprimir sus cerebros para tener éxito en su lugar de trabajo por el bien de su familia. Pero los niños tienen a menudo muy pocas oportunidades de ver a sus padres "en acción" en el trabajo. La inmensa mayoría de los hijos no tiene ninguna idea de cuánto esfuerzo ellos ponen en su trabajo. A menudo todo lo que ven es una figura de agotamiento, alguien que sólo viene a casa del trabajo a descansar y ver televisión. Cualquiera que sean las demandas de sus carreras, yo creo que un padre debe mantenerse firme mientras tolera todo lo que la vida le lanza, y ser todavía el soporte principal de la familia.
Escuché una historia conmovedora de una estudiante que estaba avergonzada porque su padre era un albañil, mientras los padres de sus amigos llevaban trajes y corbatas para trabajar. Ella le dijo a su madre lo avergonzada que estaba, y la madre la llevó al sitio de la construcción donde su padre trabajaba. Allí la muchacha vio a su padre sobre un tejado caliente, bañado en sudor, pero sumergido en su trabajo: "Observa bien a tu padre que está trabajando tan duro en este calor", dijo la madre. Después la hija le preguntó a su padre por qué él no se hizo un empleado de oficina, de manera que pudiera estar trabajando en un lugar con tejado, en lugar de sentarse encima de uno.
El padre sonrió y dijo: "Diferentes trabajos, para diferentes personas. Todos están haciendo lo mejor para ganarse la vida. Pero ningún trabajo es tan fácil como parece desde afuera. Estoy muy orgulloso de mi trabajo. Por favor no juzgues a las personas por su apariencia."
La muchacha pensó mucho tiempo sobre esto y empezó a entender el significado de las palabras de su padre. Ella resolvió: "ya no hay dudas en mi mente de que mi papá es el más grande del mundo, voy a ser como él y haga lo que haga, lo haré lo mejor que pueda".
Padres, y madres, quienes se enorgullecen de sus propias vidas, en cualquier camino de la vida que hayan escogido, quienes enfrentan cada desafío con confianza y el espíritu en alto, son los que dejan a sus hijos un legado verdadero que no tiene precio.