HISTORIA

Tsunesaburo Makiguchi

Nació en 1870 en una pequeña villa costera y a menudo tenía que ayudar en el negocio familiar. En los días más laboriosos, no podía ir a la escuela y en ocasiones tenía que faltar a clases por varios días seguidos. Pero él siempre le preguntaba a un amigo sobre la lección del día. Y si su amigo tenía que ayudar a su vez en el negocio de su familia, Makiguchi le decía: "yo haré tu trabajo, si tú me dices lo que aprendiste hoy en la escuela". Él hacia la parte del trabajo que le correspondía a su amigo y lo esperaba en la playa a que regresara del colegio.

 

Se sentaban, y usando la arena como pizarrón, repasaban la lección del día hasta que el sol se ponía. Esta experiencia lo dejó extremadamente consciente de los problemas que enfrentaban sus estudiantes más pobres, una vez que él mismo se convirtió en maestro de la escuela primaria.

 

En determinada ocasión, siendo director de una escuela en una zona muy pobre, sentía gran preocupación por aquellos niños cuyas familias no podían proveerles sus almuerzos, por lo que él se ocupaba de alimentarlos. Pero su preocupación iba más allá del bienestar físico de los niños. Para preservar su sentido de dignidad, él dejaba los almuerzos en un cuarto donde los estudiantes necesitados podían recogerlos sin atraer la atención de los demás.

 

La experiencia inicial de Makiguchi como maestro fue en una remota región rural donde enseño en una casa-escuela de una sola habitación. Los niños eran pobres y las costumbres que traían de sus empobrecidos hogares eran toscas. Pero Makiguchi era insistente: "Desde el punto de vista de la educación, ¿qué diferencia puede haber entre éstos y otros estudiantes?. Aún cuando ellos pudieran estar cubiertos de polvo o suciedad, la brillante luz de la vida brota de sus sucias ropas. ¿Por qué nadie trata de ver esto?. El único que puede defenderlos de la cruel discriminación de la sociedad es el maestro".

 

Deseaba desesperadamente liberar a los niños del sistema de enseñanza japonés basado en el aprendizaje mecánico, el cual inhibía su individualidad. Él creía que la educación nunca debía forzarse y la veía como un medio para iluminar a tanta gente como fuera posible, proveyéndolos con la llave para penetrar por sí mismos el tesoro de su sabiduría.

 

A partir de su propia experiencia práctica en el aula, Makiguchi desarrolló su teoría Educación para la Creación de Valores. Para él, el propósito de la educación era la felicidad y la esencia de ésta radicaba en la Creación de Valor - Soka en japonés. Definió el concepto de valor basándose en tres categorías: belleza, ganancia o beneficio y bien social. Como educador, veía su trabajo como la capacitación de la gente joven para crear este tipo de valores por sí mismos.

Algunas veces, la teoría educativa de Makiguchi era criticada por ser demasiado realista. Él replicaba: "Eso es apenas algo natural, debido a que los métodos de enseñanza que yo sigo provienen de las dificultades que yo mismo tuve que enfrentar en el salón de clases. La mía no es la teoría débil de un académico encerrado en su oficina".

 

Desafortunadamente, su enfoque humanista contradijo la visión del sistema educativo japonés. De hecho, en aquellos días, era común para directores y maestros brindar especial atención a los niños de familias prominentes, visitarlos y ofrecerles sus respetos. Makiguchi se rehusó a seguir estas prácticas corruptas y desanimaba fuertemente a otros maestros a seguirlas. Como resultado, aun cuando era extremadamente popular entre sus estudiantes, era transferido de una escuela a otra. Finalmente, fue forzado a dejar su condición de maestro activo.

 

Para ese momento, el sistema educativo de Japón estaba enfocado únicamente hacia la formación de sujetos serviles y obedientes a los intereses del estado, en lugar de formar individuos capaces de emitir juicios y pensamientos independientes. Mientras toda la nación japonesa avanzaba hacia el nacionalismo, Makiguchi incitaba a sus estudiantes a que dedicaran sus vidas al logro de la paz duradera en el mundo entero.

 

En abril de 1938, coincidiendo con la aprobación de la Ley Nacional de Movilización, la cual alistaba a todos los ciudadanos para trabajar en pos del empeño que Japón depositaba en la guerra, Makiguchi impartió una serie de conferencias sobre ética. Para el examen final del curso, Makiguchi sólo hizo una pregunta: "¿Cuál es el propósito de la vida?".

 

De las posibles calificaciones "excelente", "bien" o "regular", todos los estudiantes obtuvieron un "bien". Ninguno recibió la calificación de "excelente". Cuando le pidieron que explicara el por qué de estos resultados, Makiguchi aparentemente remarcó muy decepcionado: "Porque no hubo ni una sola persona que mencionara la paz mundial en su respuesta".

 

Quizá era inevitable que Makiguchi experimentara conflictos con las autoridades. Aun cuando Japón se volvía un país cada vez más militarizado y fascista que invadía e imponía un sufrimiento indescriptible a nuestros vecinos asiáticos, él continuó proclamando sus ideas.

 

En julio de 1943, fueron arrestados Makiguchi, Josei Toda -su más fiel defensor- y otros líderes de la Soka Gakkai. Makiguchi fue acusado de violar la ley de la preservación de la Paz, así como de no mostrar el debido respeto al emperador. Aun bajo el interrogatorio más implacable, se rehusó a comprometer sus creencias. Él expresó su fe budista a través de la igualdad humana y su crítica al empeño de Japón por la guerra, denominándolo "un desastre nacional". El 18 de noviembre de 1944, murió en el Centro de Detención de Tokio, a la edad de 73 años.

 

Pero sus sueños continúan vivos hoy en día. Él confió a Toda el objetivo de crear un sistema escolar en el cual su filosofía educativa pudiera ponerse en práctica. En la actualidad el sistema escolar Soka ha sido establecido en Japón, incluyendo escuelas en Hong Kong, Singapur y Malasia y una universidad en los Estados Unidos. Este sistema abarca desde el jardín de infancia hasta el nivel universitario. La obra de Makiguchi Educación para una Vida Creativa ha sido traducida a cuatro idiomas. Tanto en Brasil como en Estados Unidos varias escuelas importantes han incorporado las ideas del señor Makiguchi a sus métodos de enseñanza, y en todos los casos se han obtenido resultados extraordinarios.

 

La prioridad de Makiguchi siempre fue la gente, los seres humanos individuales. Makiguchi le pedía a la gente una y otra vez que se hicieran sabios, que despertaran, que encontraran coraje y unieran fuerzas. Sostenía que a medida que cada uno de nosotros nos desarrollamos y elevamos nuestra condición de vida de un estado de dependencia a uno de autoconfianza y posteriormente, a uno de contribución con los demás, seremos capaces de manifestar nuestro brillo como seres humanos al máximo.

 

 

  14/08/2000 11:42 PM  

Hosted by www.Geocities.ws

1