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GOSHO |
"CARTA A LOS HERMANOS" II
El demonio de la oscuridad fundamental puede incluso entrar en la vida de un Bodhisattva que ha llegado hasta el nivel m�s elevado de su pr�ctica e impedirle lograr el beneficio supremo del Sutra del Loto: La Budeidad. Por eso, le es f�cil obstaculizar a cualquiera que se encuentre en los niveles inferiores de la pr�ctica. El Demonio del Sexto Cielo se apodera de la vida de la esposa y de los hijos de un hombre para confundirlo. Tambi�n posee al soberano, para amenazar al devoto del Sutra del Loto, o hace que los padres se opongan a la fe de sus hijos creyentes.
El pr�ncipe Siddhartha quiso renunciar a su t�tulo, pero su hijo, Rahula, ya hab�a sido concebido. Su padre, el rey Shuddhodana, le advirti� que aguardara a que el ni�o naciese, antes de partir para iniciar su vida como monje. Sin embargo, un demonio retras� el nacimiento del ni�o durante seis a�os.
En el distante pasado, Shariputra comenz� a practicar austeridades de Bodhisattva durante el �ltimo D�a del buda Sendara. Ya hab�a practicado durante sesenta eones, cuando el Demonio del Sexto Cielo se preocup�: si manten�a su pr�ctica durante cuarenta eones m�s, Shariputra concluir�a su pr�ctica de Bodhisattva. El diablo se disfraz� de brahm�n e implor� a Shariputra que le diese uno de sus ojos. Shariputra se lo di�, pero desde ese momento, perdi� la voluntad de practicar y se rindi�. Por ello, tuvo que permanecer en el infierno del sufrimiento incesante durante incontables eones. El sacerdote Kugan y otros tres monjes m�s enga�aron a sesenta y ocho millones de creyentes, durante el �ltimo D�a del buda Daishogon, para que denunciaran al sacerdote Fuji.18 Y, como resultado, cayeron en el mismo infierno durante tantos eones como part�culas de polvo hay sobre la tierra. Los hombres y mujeres del �ltimo D�a del buda Shishionno siguieron al sacerdote Shoi,19 quien observ� los preceptos, pero se mofaron de Kikon y, tambi�n, tuvieron que permanecer en el infierno durante interminables eones.
Lo mismo ocurre con los disc�pulos de Nichiren. El Sutra del Loto se�ala: Si los celos y el odio abundan aun durante la vida del Buda, �cu�nto peor ser� [lo que ocurra] en el mundo despu�s de su muerte?"20 Tambi�n dice: "La gente mostrar� suma hostilidad [al Buda,] y creer ser� algo extremadamente dif�cil"21 El Sutra del Nirvana explica: "No tendr� que caer en el infierno, gracias a que sufrir� muerte repentina, torturas, calumnias, humillaciones, azotes con l�tigos y con correas, prisi�n, hambre, adversidad u otras penurias relativamente menores." El Sutra Hatsunaion se�ala: "Ser�is pobremente vestidos y alimentados, buscar�is riquezas en vano, nacer�is en una familia pobre o her�tica, o ser�is perseguidos por vuestro soberano. Uno puede disminuir su sufrimiento y su retribuci�n en esta existencia gracias a los beneficios que se obtienen al proteger la Ley."
Esto significa que nosotros, los que ahora creemos en la Ley verdadera, alguna vez en el pasado hemos cometido la grave causa de perseguir a su devoto y, por lo tanto, tendr�amos que estar sujetos a caer en un terrible infierno, en el futuro. Sin embargo, los beneficios que se obtienen al practicar la Ley verdadera son tan inmensos, que podemos transformar nuestro karma de terribles sufrimientos futuros, si enfrentamos penurias relativamente menores en esta existencia. Como describe el sutra, los actos contra la Ley que uno cometi� en el pasado pueden hacer que nazca en una familia pobre o her�tica, o que sea perseguido por el soberano. "Familia her�tica" es la que act�a contra la Ley verdadera, y "ser perseguido por el soberano" se refiere a vivir bajo el r�gimen de un monarca perverso. Estos son los dos sufrimientos que hoy les toca enfrentar a ustedes. Para expiar sus acciones contra la Ley cometidas en el pasado, deben hacer frente a la oposici�n de sus padres, que albergan puntos de vista her�ticos, y vivir en una �poca cuyo soberano persigue el al devoto del Sutra del Loto. El sutra lo esclarece de un modo inequ�voco. Alejen de s� mismos todo pensamiento contrario. Si dudan de que cometieron actos contra la Ley en el pasado, no podr�n resistir los sufrimientos menores que tendr�n que pasar en esta vida. En tal caso, quiz� cedan ante la oposici�n de su padre y abandonen el Sutra del Loto, aunque no quieran hacerlo. Recuerden que, si esto sucede, caer�n en el infierno del sufrimiento incesante con toda certeza e, incluso, arrastrar�n a �l a sus padres, con lo cual todos padecer�n un dolor indescriptible. Tener un firme esp�ritu de b�squeda. Justamente, significa mantener una pr�ctica correcta, basada en esta grandiosa visi�n.
Cada uno de ustedes ha mantenido su fe en el Sutra del Loto; por eso, pueden librarse de las pesadas causas negativas cometicdas en el pasado. Por ejemplo, cuando el hierro es forjado al rojo, las impurezas del metal afloran a la superficie. Cuando una roca es expuesta a las llamas, se reduce a cenizas, pero, bajo el fuego, el oro alcanza su punto de pureza. Esta persecuci�n, m�s que nada, demostrar� que la fe de ustedes es genuina, y, sin falta, las Diez Deidades del Sutra del Loto (jurasetsu) los proteger�n. El demonio que se present� ante Sessen Doji para someterlo a prueba fue, en realidad, Taishaku. La paloma que salv� el rey Shibi fue Bishamon. Incluso es posible que las Diez Deidades hayan pose�do a sus padres para poner a prueba la fe de ustedes. Cualquier debilidad ser� causa de arrepentimientos El carro que vuelca en el camino es una advertencia para los que vienen detr�s.
En una �poca como �sta, lo �nico que puede hacerse es buscar el camino verdadero con todas las ansias. Uno puede aborrecer de este mundo, pero no escapar de �l. Todos los japoneses, sin falta, tendr�n que v�rselas con una terrible calamidad en el futuro cercano. La asonada22 que estall� el und�cimo d�a del segundo mes, en el noveno a�o de Bun'ei (1272), fue como una lluvia de flores que vuelan con la tormenta o como rollos de seda que arden en un infierno. �Hay alguien que pueda no abominar un mundo como el nuestro?
En el d�cimo mes del und�cimo a�o de Bun'ei (1274,) el pueblo de las islas de Iki y de Tsushima fue aniquilado de un golpe. �C�mo podemos decir que no es asunto de nuestra incumbencia? �Qu� congoja habr�n sentido los soldados que partieron para enfrentar al invasor! Tuvieron que alejarse de sus padres ancianos, de sus hijos peque�os, de sus j�venes esposas y de sus hogares a�orados, para ir al frente de defender a un mar extra�o y amenazador. Ve�an nubes sobre el horizonte e imaginaban que eran estandartes del enemigo. Ve�an barcos pesqueros y, paralizados de miedo, cre�an que eran los nav�os de guerra de los mongoles. Una o dos veces al d�a, escalaban las colinas para otear el mar. Tres o cuatro veces durante la noche, ensillaban y desensillaban los caballos. Sent�an, en su propia vida, la tenebrosa realidad de shura.23 Todo esto. Y las persecuciones que tambi�n ustedes sufrieron, debe atribuirse, en definitiva, al hecho de que el soberano de este pa�s se ha convertido en enemigo del Sutra del Loto. Su oposici�n fue instigada por los sacerdotes calumniadores que siguen los preceptos del Ritsu, el Hinayana, el Nembutsu o las doctrinas del Shingon. Deben soportar esta prueba y lograr los beneficios del Sutra del Loto. Yo, Nichiren, tambi�n llamar� a las deidades budistas a viva voz. Ahora, m�s que nunca, no deben sentir ni demostrar el m�nimo temor.
Las mujeres poseen determinaci�n d�bil; probablemente sus esposas ya se han rendido. Pero ustedes tienen que apretar los dientes y no dejar que su determinaci�n se debilite. Sean tan resueltos como yo, Nichiren, cuando enfrent� a Hei no Saemon. A pesar de que no transitaban el camino de la iluminaci�n, los hijos de los se�ores feudales de Wada y de Wakasa,24 as� como los guerreros que siguieron a Masakado25 y a Sadato,26 lucharon hasta morir, con tal de preservar su honor. La muerte nos llega a todos, aunque no suceda ninguna calamidad. Por lo tanto, nunca deben ser cobardes ni ponerse en rid�culo.
Estoy sumamente preocupado por ustedes dos. Por eso, relatar� una historia que les ser� importante conocer. Se trata de dos principes ;amados Po-I y Shu-ch'I, hijos del rey Hu-chu, en la China. El padre hab�a concedido la corona al hermano menor, Shu-ch'i. Sin embargo, muerto el rey, Shu-ch'i rehus� ascender al trono. Po-i lo inst� a que aceptara, pero Shu-ch'i insisti� en que la corona deb�a ser para Po-i, el hermano mayor, Po-i insisti�, preguntando c�mo pod�a ser que Shu ch'i contrariase la voluntad de su padre. Aunque el menor aceptaba que el Rey lo hab�a designado a �l como sucesor, sin lugar a dudas, segu�a neg�ndose a aceptar el trono, con el argumento de que no pod�a dejar a un lado a su hermano mayor.
Ambos abandonaron el reino de sus padres y viajaron a otro, donde ingresaron en el servicio del rey Wen, de la dinast�a Chou. Al poco tiempo, este reino fue atacado y el rey Wen muri� a manos del rey Chou, de la dinast�a Yin. Antes de que transcurrieran cien d�as desde la muerte de su padre, el hijo de Wen, el rey Wu, se prepar� para librar batalla contra el rey Chou. Pero Po-i y shu ch'i tirando de las riendas de su caballo, trataron de disuadirlo. "Debes guardar duelo durante tres a�os, a partir de la muerte de tu padre. Si ahora inicias una guerra, deshonrar�s su nombre." El rey Wu se enfureci� al escuchar esto y se dispuso a matarlos a ambos, cuando se lo impidi� T'ai-kung Wang, ministro de su padre fallecido.
Los dos sintieron tal desencanto, que no quisieron tener nada m�s que ver con este rey. Por eso, partieron al monte Shou-yang a recluirse, y all� subsistieron a fuerza de comer helechos. Un d�a, una persona llamada Ma-tzu pas� por el lugar y les pregunt�: "� por qu� os hab�is recluido en un sitio as�? " Ellos le contaron la historia, y Ma-tzu respondi�: "Pero si eso es verdad, �no pensaron que estos helechos tambi�n pertenecen al Rey?." Al o�r este reproche, de inmediato dejaron de comer las plantas.
No es propio del cielo abandonar a los hombres sabios. Por tal raz�n, en ese momento apareci� una deidad celestial, con la forma de una cierva blanca, y les ofreci� beber su leche. Cuando el animal se march�, Shu-ch'i dijo: "�Si la leche de la cierva blanca es tan dulce, su carne debe ser todav�a mejor!" Po-i trat� de hacerlo callar, pero el cielo ya hab�a oido sus palabras y los abandon� de inmediato. Y, por eso, con el tiempo se murieron de hambre. Aunque una persona act�e sabiamente durante toda la vida, una sola palabra imprudente puede ocasionarle la ruina. Como ignoro qu� pensamientos pueden poblar su coraz�n, me preocupo seriamente por ustedes.
Cuando el Buda Shakyamuni era pr�ncipe, su padre, el rey Shuddhodana, no pudo tolerar la p�rdida de su �nico heredero y, por lo tanto, no le permiti� renunciar a su estirpe real;. El Rey mantuvo dos mil soldados apostados en los cuatro portales de la ciudad para impedirle que se marchara. No obstante, el pr�ncipe finalmente se fue del palacio, contra la voluntad de su padre. En general, el deber de un hijo es obedecer a sus progenitores, pero, en el camino hacia la Budeidad, no seguirlos puede, a la larga, ser la forma de retribuirles de verdad lo que ellos han hecho por uno. El Sutra Shinjikan explica la esencia de la piedad filial del siguiente modo: "Al renunciar a las obligaciones e ingresar en el nirvana, uno puede saldar completamente sus deudas de gratitud." Es decir que, para entrar en el camino verdadero, uno deja su hogar, contra la voluntad de sus padres, y alcanza la Budeidad. As�, puede retribuir de verdad los favores recibidos de ellos.
Del mismo modo, en los asustos mundanos, si los padres de uno instigan a la rebeli�n, no es propicio seguirlos. Esto se menciona en la escritura confuciana Cl�sico sobre la piedad filial. Cuando el gran maestro T'ien-t'ai comenz� a meditar sobre el Sutra del Loto, las apariciones de sus padres fallecidos se le posaron sobre las rodillas y trataron de impedir su pr�ctica del Budismo. Esto fue obra del Demonio del Sexto Cielo, que adopt� la forma de su padre y de su madre para oponerse a �l.
(Los principales escritos de Nichiren Daishonin, volumen 1,p�gs 137-142)
(Gosho Zenshu, p�gs. 1082-1085)
FRAGMENTO DEL GOSHO
El pr�ncipe Sidarta quer�a renunciar pero se mofaron de Kikon y tambi�n permanecieron en el infierno durante incontables eones.
PASE LO QUE PASE J�MAS RETROCEDAN EN SU FE
El Daishonin explica que al joven Shakyamuni se le obstaculiz� la b�squeda de la iluminaci�n por el afecto que sent�a hacia su hijo y por su sentido de responsabilidad de seguir las instrucciones de su padre. El retraso de su nacimiento durante seis a�os fue causado por un demonio puede ser interpretado como una met�fora de hasta que punto el joven pr�ncipe luch� por deshacerse de sus apegos emocionales y solidificar su resoluci�n de buscar la Ley.
El Daishonin aqu�, trata de establecer claramente un paralelo con la situaci�n de los hermanos. Los hermanos se sent�an profundamente atormentados ante la cat�strofe que la desheredaci�n de Munenaka inevitablemente incurrir�a a la familia de �ste y el dolor de decepcionar a su anciano padre al no cumplir sus deseos.Mediante muchos ejemplos y par�bolas y una combinaci�n de tonos tanto estrictos como c�lidos, el Daishonin contin�a pacientemente alentando los hermanos a no abandonar su fe bajo ninguna circunstancia.
UN BRAHM�N LE PIDE UN OJO A SHARIPUTRA
El Daishonin despu�s relata como Shariputra, en vidas pasadas, retrocedi� en su b�squeda de la iluminaci�n, malogrando todos los esfuerzos de muchos eones y experimentando un sufrimiento infernal durante un periodo inimaginablemente largo. Esta historia de Shariputra y el Brahm�n que el ruega que le de su ojo aparece en el Daishido Ron, escrito por Nagarjuna.
De acuerdo con esta historia, en el pasado distante. Shariputra, en una existencia previa, hab�a luchado durante 60 eones como practicante de Bodhisattva y le quedaban cuarenta eones m�s antes de lograr la iluminaci�n.
El Demonio del Sexto Cielo. Temiendo la inminente iluminaci�n de shariputra, apareci� como un Brahm�n para obstaculizar su pr�ctica de Bodhisattva.
En esa �poca. Shariputra practicaba la caridad la pr�ctica Bodhisattva de ofrecer a las personas lo que desearan. Cuando el Brahm�n le pidi� el ojo a Shariputra, este contest� amabablemente, "en vez de mi ojo, el cual de todos modos no te sirve para nada, d�jame darte un tesoro que encontrar�s m�s �til." Pero el Brahm�n insisti�, "no quiero tu tesoro. Lo que quiero es tu ojo." Debido a que el Brahm�n insisti� tan fuertemente, Shariputra, a pesar de un dolor insoportable, se arranc� el ojo y se lo di�.
Sin embargo, en vez de expresar su agradecimiento a Shariputra, el Brahm�n oli� el ojo y dijo, "�Qu� olor tan putrefacto!" Entonces lanz� el ojo al suelo y lo pisote�.
Cuando Shariputra lo vi� haciendo eso, pens� para s� mismo, "este Brahm�n me pidi� que le diera algo que �l no necesitaba, y cuando se le d�, lo bot� y lo pisote�."
"Las personas como �l son las m�s d�ficiles de ayudar a lograr la iluminaci�n. El ser� la �ltima persona en la tierra en ser salvada. En vez de practicar la caridad para personas indefensas e incorregibles como este hombre, primero debo pensar en m� mismo y alcanzar la iluminaci�n para mi propio beneficio."
Con este sentimiento, Shariputra descontinu� su practica Bodhisattva y recurri� a la pr�ctica Hinayana en la cual los practicantes buscaban solamente su propia iluminaci�n.Al dejar su pr�ctica Bodhisattva, Shariputra gradualmente se sinti� atraido a ense�anzas inferiores y enga�osas y, a lo largo del tiempo, cay� en el peor de los infiernosel infierno del sufrimiento incesante pasando incontables vidas en ese estado.
�Por qu� renunci� Shariputra a su pr�ctica a pesar de su devoci�n de mucho tiempo? Esto no se debi� al dolor de sacarse el ojo. Shariputra se sinti� enormemente descorazonado porque sus esfuerzos sinceros fueron ignorados y menospreciados.? El se dijo as� mismo, "Personas como este Brahm�n son los m�s dif�ciles de ayudar a lograr la iluminaci�n."
La raz�n por la cual se pensaba que la caridad ayudaba a otros a lograr la iluminaci�n era que, al apoyar a otras personas abnegadamente, los practicantes Bodhisattvas esperaban hacer surgir el bien en los corazones de los dem�s, despertar el sentido de agradecimiento en estos, y tambi�n nutrir su determinaci�n de ayudar a los dem�s.
Cuando Shariputra vi� que su esfuerzo doloroso no evoc� en lo m�s m�nimo el bien en el coraz�n del Brahm�n, se sinti� motivado a menospreciar el potencial de este hombre para el logro de la Iluminaci�n, y as� abandon� su pr�ctica de ayudar a los dem�s.
Al negar Shariputra el potencial de los dem�s para el logro de la Iluminaci�n, estaba negando as� el potencial supremo universal innato en todas las personas para el logro de la Iluminaci�n. Prob� que �l mismo era un hombre que dific�lmente podr�a ser ayudado a lograr la iluminaci�n, y de esta forma neg� su propia Iluminaci�n.
Como podemos apreciar en esta historia, la Oscuridad fundamental de nuestras vidas se manifiesta de las formas menos esperadas para obstaculizar nuestra pr�ctica budista. El comportamiento del Brahm�n fue irracional. La conducta y los sentimientos de Shariputra podr�an ser comprensibles y dignos de mucha simpat�a. Sin embargo, debido a su cruel experiencia, renunci� a su pr�ctica para los dem�s y como consecuencia experiment� un sufrimiento infernal.
A�n cuando experimentamos situaciones en la cual renunciar a la fe podr�a parecer una acci�n inevitable, a�n cuando nuestras razones parezcan just�ficadas, debemos continuar nuestra fe y practicar sin importar lo que suceda. Por muy "buena" que sea la raz�n que tengamos si abandonamos nuestra fe, finalmente, nosotros seremos los �nicos que sufriremos las consecuencias.
A�n cuando nuestros esfuerzos para ayudar a los dem�s no son valorados, nosotros debemos continuar practicando por la felicidad de otros. Nuestros esfuerzos continuos de reconocer y alabar la Budeidad innata en los dem�s son fundamentales para que podamos a la vez, ver nuestra propia naturaleza de Buda.
Lo que podemos aprender del ejemplo de Shariputra es ciertamente de un valor incalculable para nuestra pr�ctica budista.
En la "Apertura de los Ojos"(II) El Daishonin utilizando el ejemplo de Shariputra estrictamente nos amonesta a jam�s dejar nuestra pr�ctica ni abandonar el Gohonzon (el Sutra del Loto.)
Shariputra practic� el camino de Bodhisattva por sesenta eones, pero cay� de esa alta posici�n porque no pudo soportar las ofensas del Brahm�n que le pidi� un ojo.De aquellos quienes recibieron la semilla de la Budeidad en el tiempo de gohyaku-jintengo o en los d�as de Daitsu Buda (sanzen jintengo,) muchos en �pocas posteriores, abandonaron las semillas, cayeron de su condici�n alta y permanecieron en el infierno porque siguieron compa�eros mal�ficos.
Ya sea tentado por el bien o amenazado por el mal, si uno abandona el Sutra del Loto (Gohonzon,) uno mismo se destina hacia el infierno.
SACERDOTES CORRUPTOS DEL �LTIMO D�A DE LA LEY DESV�AN A LOS PRACTICANTES DEL BUDISMO.
Usando diferentes ejemplos, el Daishonin contin�a advirtiendo a los hermanos que jam�s sean enga�ados por influencias negativas que los haga perder la fe en la Ley M�stica.
Seg�n el Sutra Butsuzo, en el remoto pasado, mucho despu�s de la muerte del Buda Daishogon y durante el �ltimo D�a de sus ense�anzas, los disc�pulos de Daishogon se hab�an separado en cinco escuelas encabezadas por los sacerdotes Fuji,Kugan, Sawata, Shoko y Batsunanda. S�lo el sacerdote Fuji comprendi� y practic� las ense�anzas del Buda; los otros cuatro maestros cayeron bajo la influencia de doctrinas err�neas, destruyeron las ense�anzas del Buda y llevaron a conclusiones err�neas a m�s de sesetiocho millones de creyentes. Como resultado, aquellos cuatro maestros conjuntamente con todos los que los siguieron cayeron en el infierno de incesante sufrimiento. Despu�s de mucho sufrimiento encontraron al Buda, pero a�n as� les fue imposible lograr el Estado de Buda.
FRAGMENTO DEL GOSHO
Esto quiere decir que nosotros, quienes ahora creemos en la Ley Verdadera Captar esto requiere un gran esp�ritu de b�squeda.
'Los beneficios que se obtienen al practicar la Ley verdadera son tan inmensos, que podemos transformar nuestro karma de terribles sufrimientos futuros, si enfrentamos penurias relativamente menores en esta existencia.'
El principio de aminorar la retribuci�n k�rmica est� basado en la perspectiva budista sobre la eternidad de la vida y la ley de Causa y Efecto. La ley de Causa y Efecto es fundamental en nuestras vidas y en todos los fen�menos. Todos nuestros pensamientos, palabras y actos implantan causas y sus correspondientes efectos latentes simult�neamente en nuestras vidas. En el futuro, estos efectos latentes se manifestar�n como retribuci�n k�rmica,ya sea de felicidad o sufrimiento, dependiendo de la naturaleza de nuestras causas pasadas
No importa donde vayamos o cuanto tratemos de disimular, no podemos escapar esta Ley estricta de Causalidad.Desde una persona com�n, no iluminada hasta un Buda, absolutamente nadie es inmune a esta ley.Todas las experiencias que vivimos, ya sean positivas o negativas se derivan de nuestras propias vidas. As� que, si queremos cambiar nuestras circunstancias, debemos de reflexionar sobre nuestras vidas y esforzarnos en llevar a cabo nuestra propia revoluci�n humana.
Cuando nos encontramos con una retribuci�n k�rmica severa, las personas tienden, ya sea, a ignorar la realidad de su propio karma o sencillamente a resignarse a su "suerte" Pero el Budismo del Daishonin nos ense�a como cambiar nuestro karma, nos se�ala el camino para dar marcha atr�s a la espiral descendiente de causas negativas y de efectos desafortunados por los cuales hemos venido sufriendo por muchas existencias, y retornar nuestra vida hacia la paz y la felicidad. En este sentido, el prop�sito de la pr�ctica del Budismo del Daishonin yace en continuamente cambiar karma negativo.a positivo.
Al entonar daimoku en el presente, podemos atravesar nuestro karma negativo acumulado desde existencias pasadas y sembrar en nuestras vidas una gran causa para la felicidad presente y futura. Es esta la raz�n por la cual llamamos el Budismo del Daishonin el Budismo de la Causa Verdadera, ense�anza que nos permite hacer la causa para nuestra felicidad actual.Es por esta raz�n que nuestra fe firme y pr�ctica valerosa son sumamente importante en el momento presente.
LOS OBST�CULOS SON OPORTUNIDADES PARA CAMBIAR NUESTRO KARMA.
Cuando abrazamos el Gohonzon y nos esforzamos en nuestra pr�ctica tanto para nosotros como para los dem�s, experimentamos obst�culos. El Daishonin aqu� nos estimula a que consideremos estos obst�culos como oportunidades de erradicar nuestro karma negativo y acumular grandes causas para la alegr�a y la felicidad.
En vez de lamentar nuestras circunstancias y ser influenciados por ellas, debemos darnos cuenta de que este es el momento de cambiar nuestro karma e invocar daimoku sinceramente con una fuerte determinaci�n, esperanza y valent�a.
Esta actitud positiva en la fe nos permite cambiar cualquier situaci�n triste en una causa para nuestro propio desarrollo y alegr�a, podemos transformar a�n una derrota devastadora en una causa para una victoria magn�fica en el futuro.
De hecho, nuestro ichinen (determinaci�n) de fe positivo puede cambiar cualquier situaci�n negativa en una positiva y hacer lo que parec�a imposible posible.
En "La apertura de los Ojos," (II) el Daishonin afirma:
Cuando reprendo vigorosamente a aquellos que calumnian la Ley por todo el pa�s, confronto grandes dificultades.Debe ser que mis acciones al defender y proteger la Ley en esta existencia deben estar evocando retribuciones por graves ofensas de mi pasado.(MW-2.p�g.202)
Cuando enfrentamos obst�culos, es el momento en cual debemos luchar a�n m�s arduamente en nuestra fe y pr�ctica,con la misma convicci�n compartida aqu� por el Daishonin en la valid�z del principio de aminorar la retribuci�n k�rmica (Tenju-kyoju). Para nosotros que practicamos el Budismo del Daishonin, los obst�culos nos brindan oportunidades maravillosas para cambiar nuestro karma negativo..
CAMBIAR NUESTRO KARMA REQUIERE UN 'GRAN ESPIR�TU DE B�SQUEDA'
"Si dudan que han calumniado en el pasado, no podr�n soportar los sufrimientos menores de esta existencia Captar esto requiere un gran esp�ritu de B�squeda." El Daishonin aqu�, alienta a los hermanos a reflexionar sobre su propio karma y asumir la responsabilidad por sus circunstancias. Podr�a haber sido mucho m�s f�cil para ellos culpar a su padre por la malinterpretaci�n de �ste sobre el Budismo del Daishonin.
Sin embargo, el Daishonin ense�a que en vez de resentir a su padre o sencillamente claudicar ante la amenaza de �ste, los hermanos deben darse cuenta de que sus dificultades actuales se deben a su propio karma y de que ellos deben asumir una fuerte determinaci�n para retar sus circunstancias.
Mientras pensemos que nuestros sufrimientos, de una forma u otra, son causados por otros, vivimos con resentimientos y amargados en nuestras circunstancias, culpando a quien creemos sea responsable.No importa cuanto tratemos de escapar de las dificultades-ya sean �stasde salud, finanzas, o aquellas que se encuentran en el �mbito de las relaciones humanas- siempre nos seguir�n, ya que la causa de nuestro sufrimiento yace en nuestro interior..
En este fragmento, el Daishonin nos alienta a desarrollar un "gran esp�ritu de b�squeda" para enfrentar nuestro karma negativo y cambiarlo. Un gran esp�ritu de b�squeda es el esp�ritu de buscar la felicidad verdadera tanto para nosotros como para los dem�s; es un sentido de prop�sito y misi�n de vivir la vida para el logro de la Iluminaci�n y el establecimiento de la paz mundial (kosen rufu,) a pesar de grandes dificultades.
Cuando vivimos nuestras vidas basados en un gran esp�ritu de b�squeda, podemos encontrar el valor para aceptar la responsabilidad y retar nuestras circunstancias, nuestro karma. En contraste,si tenemos una actitud relajada en la fe, un entendimiento superficial y sin prop�sito, seremos como un botecito sacudido por el feroz oleaje de nuestro karma negativo en un vasto oceano de sufrimiento.
FRAGMENTO DEL GOSHO
Cada uno de ustedes ha mantenido su fe El carro que vuelca en el camino es una advertencia para los que vienen detr�s.
LAS LLAMAS DE LAS DIFICULTADES FRAGUAR�N NUESTRA FE HASTA CONVERTIRLA EN ORO PURO.
Nichiren Daishonin aqu�, ense�a a los hermanos que sus dificultades actuales son una prueba de fe y una oportunidad para desarrollar sus vidas.Los hermanos hab�an estado practicando el Budismo del Daishonin durante casi veinte a�os cuando confrontaron este obst�culo severo inflicto por su padre. Es posible que resoluci�n de �stos para continuar con su fe, podr�a haber vacilado un poco al pensar: "�Por qu� tenemos que sufrir este tipo de dificultad al cabo de tantos a�os de una pr�ctica sincera?
Aclarando la situaci�n desde el punto de vista del budismo, el Daishonin explica que precisamente porque hab�an estado practicando sinceramente durante todos estos a�os, su karma negativo hab�a surgido a la superficie para que puedieran cambiarlo.El Daishonin les asegura que �sta es una gran oportunidad para transformar el ciclo visioso k�rmico de sufrimiento en un sendero hacia la felicidad absoluta.
"Por ejemplo, las imperfecciones en el hierro salen a relucir cuando se le fragua." En cualquier campo, para convertirnos en expertos requerimos entrenamiento. En el mundo de la fe, desarrollamos nuestras vidas, y nos entrenamos al superar dificultades.En el trayecto de nuestra pr�ctica budista, con frecuencia experimentamos obst�culos. Pero cada obst�culo es una valiosa oportunidad de entrenamiento para desarrollar nuestra condici�n de vida.
Al decir: "Colocadas en las llamas, una roca se convierte en cenizas, pero el oro se convierte en oro puro," el Daishonin compara el oro con aquellos que contin�an con su fe ante obst�culos, y con una roca a aquellos que se rinden.
Nuestra determinaci�n y perseverancia en la fe determinar� si somos "roca" u "oro." La condici�n de vida de aquellos que tengan una fe fuerte se profundizar� al confrontar m�s obst�culos, y crecer�n hasta convertirse en personas de oro puro.
AQUELLOS QUE TENGAN UNA FE FUERTE EVOCAR�N LA PROTECCI�N DE SU AMBIENTE.
"Antes que nada, esta persecuci�n, demostrar� que la fe de ustedes es genuina, y, sin falta, las Diez Deidades del Sutra del Loto (jurasetsu) los proteger�n." El Daishonin le dice a los hermanos que �ste es el momento crucial para ejercer los poderes de la fe y la pr�ctica y de �sta manera cambiar su karma.negativo.
Mientras m�s oscura est� la noche, m�s cercano est� el amanecer. Mientras m�s grandes son los obst�culos que enfrentamos, m�s profunda es la condici�n de vida que podemos desarrollar mediante la fe.
El Daishonin afirma que si la fe de los hermanos es pura y fuerte, ellos pueden despertar las fuerzas protectoras del ambiente. Las Diez Diosas son demonios de las cuales se dice que debilitan la vida de las personas; sin embargo, son descritas en el Sutra del Loto como deidades que protegen a los practicantyes del sutra.
Entonces, el Daishonin comparte dos historias que sirven de ejemplo de c�mo "dioses y demonios budistas" prueban la fe, el esp�ritu de b�squeda y la compasi�n de los practicantes. Est� dem�s decir que estos dioses y demonios budistas son expresiones met�foricas de funciones positivas y protectoras del universo.
Sessen Doji, debido a su gran esp�ritu de b�squeda hac�a la Ley, sacrific� su vida por el demonio. El Rey Shibi, debido a su gran compasi�n por todos los seres vivientes, tambi�n di� su vida para salvar a una paloma de un halc�n. Cuando estos practicantes budistas persistieron con su esp�ritu de b�squeda y compasi�n a trav�s de obst�culos que amenazaban sus vidas, el demonio que estaba supuesto a comerse a Sessen Doji se convirti� en Taishaku y el Halc�n, que exigi� la carne del Rey Shibi, se convirti� en Bishamon.
Mediante de estos ejemplos, el Daishonin alienta a los hermanos a considerar que al probar la fe de ambos, sus padres est�n actuando como "dioses budistas". Esta afirmaci�n puede parecer contradictoria con la anterior de que el Demonio del Sexto Cielo manifest�ndose en sus padres obstaculiza la fe de los hermanos .Sin embargo, mediante estas dos diferentes perspectivas, el Daishonin ense�a que si los hermanos son derrotados por su obst�culo, sus padres funcionar�n como el Demonio del Sexto Cielo, pero si ellos superan su dificultad forjando a�n m�s una fe firme, sus padres probaran ser dioses budistas.
El Daishonin aqu� trata de ense�ar a los hermanos como una fe fuerte puede transformar hasta demonios en dioses. En otras palabras, �l enfatiza el gran poder de la fe que puede cambiar influencias negativas y destructivas a fuerzas positivas y protectoras.
Por esta raz�n, el Daishonin amonesta a los hermanos:" Cualquier debilidad ser� una causa para arrepentirse." Verdaderamente, nuestra fe es una lucha para vencer nuestras propias debilidades.Cuando triufamos sobre nuestras propias debilidades mediante una fe y pr�ctica firme, podemos convertir cualquier situaci�n negativa en la fuerza motriz que lleva hac�a adelante nuestro crecimiento personal.
APRENDER DE NUESTROS ERRORES
"El carro que vuelca en el camino es una advertencia para los que vienen detr�s." En el transcurso de nuestra pr�ctica podr�amos experimentar alg�n fracaso o rev�s.Tambi�n, aquellos con quienes practicamos podr�an no solo renunciar a su fe sino tratar de obstaculizar nuestra pr�ctica.
Sin embargo, no importa lo que ocurra, podemos transformar todo poderosamente en un est�mulo para nuestro continuo crecimiento.Este es el gran poder de la fe en la Ley M�stica. El Daishonin nos alienta a nunca temer los fracasos o reveses, y a continuar nuestro progreso basados en la fe, ya que siempre podemos aprender y beneficiarnos de nuestros errores.
FRAGMENTO DEL GOSHO
Las mujeres poseen determinaci�n d�bil Por lo tanto, nunca deben ser cobardes ni ponerse en rid�culo.
SEAN PERSONAS DE FE FIRME E INDEPENDIENTE
El Daishonin aqu� alienta a los hermanos a fortalecer su fe m�s que nunca, a�n sus esposas sean influenciadas y confundidas por la acci�n de su suegro. Sin embargo, en la �ltima parte de este Gosho, el Daishonin alienta a las esposas de ellos a profundizar su fe, cuando dice:
Ustedes dos, esposas, no deber�an lamentarse, aun si sus esposos las hostigaran a causa de su fe en esta ense�anza. Si ambas se unen para alentar la fe de ellos, seguir�n el camino de la hija del Rey Drag�n y ser�n un ejemplo de mujeres que alcancen la iluminaci�n en el corrupto �ltimo D�a de la Ley.
(Los principales escritos de Nichiren Daishonin, volumen 1, p�gs.146-147)
Desde diferentes perspectivas y a trav�s de sus palabras de aliento tanto a los esposos como a las esposas, el Daishonin les ense�a que lo m�s importante es desarrollar la fe firme de "pararse solo" en medio de las dificultades.
Sin la aprobaci�n o el apoyo de nuestras parejas, amigos o familiares, puede que, a veces, nos sintamos inseguros sobre nuestra pr�ctica. O cuando nuestras parejas o familiares practican fuertemente, inconscientemente podr�amos depender de la pr�ctica de ellos como una muleta y sin buscar sinceramente fortalecer nuestra fe, caemos bajo la ilusi�n de que nuestra pr�ctica es tan fuerte como la de ellos.
El Daishonin nos recuerda que un solo individuo con una fe firme es lo m�s importante y lo que se necesita en una familia, as� como el Sol en el cielo ilumina todo en la tierra. �l alienta a cada uno de nosotros a convertirnos en una persona de una fe tan resoluta e independiente como el Sol.
'SEAN TAN VALIENTES COMO LO FUE NICHIREN CUANDO CONFRONT� A HEI NO SAEMON'
El Daishonin mismo no hab�a retrocedido ni un solo paso en su batalla contra las fuerzas negativas de las autoridades religiosas y gubernamentales. A trav�s de su propia experiencia, el Daishonin explica a los hermanos la importancia de tener coraje.
Hei no Saemon sirvi� a dos regentes sucesivos, Hojo Tokimune y Hojo Sadatoki, y ejerc�a una influencia tremenda en asuntos pol�ticos y militares como vice-jefe de la Oficina de Asuntos Militares y Policiales (siendo el jefe el regente mismo.) Colabor� con Ryokan y con otros sacerdotes principales para perseguir al Daishonin y sus seguidores.
En 1268, cuando el primer emisario del Imperio de los Mongoles arriv� para exigir que el Jap�n pagara tributo o se preparara para ser atacado, el Daishonin envi� una petici�n a Hei no Saemon y a otras diez figuras principales para indicar que su predicci�n de una invasi�n extranjera en el "Rissho Ankoku Ron" estaba en camino de cumplirse y para pedir la oportunidad de sostener sus ense�anzas en un debate p�blico. Hei no Saemon ignor� su petici�n.
El 10 de septiembre de 1271, Hei no Saemon cit� al Daishonin a la corte para que contestara a quejas que se hab�an hecho contra �l. El Daishonin refut� los cargos y, nuevamente, pidi� un debate p�blico, aseverando que el pa�s caer�a en la ruina si el gobierno lo castigaba.
Sus palabras encolerizaron al oficial y el 12 de septiembre, a la cabeza de una compa�ia de hombres armados, Hei no Saemon cabalg� hasta Matsubagayatsu y arrest� al Daishonin. Bajo su propia autoridad decidi� deshacerse del Daishonin y lo llev� esa noche a ser decapitado en Tatsunokuchi.
El atentado de ejecuci�n fall� y, en su lugar, Nichiren Daishonin fue exiliado a Sado. El 8 de abril de 1274, inmediatamente despu�s del retorno del Daishonin, Hei no Saemon lo cit� nuevamente para preguntarle sobre la inminente invasi�n de los mongoles. El Daishonin repiti� las advertencias, las cuales una vez m�s fueron ignoradas.
En el Gosho "Sobre el Comportamiento del Buda," el Daishonin describe las circunstancias del 12 de septiembre de 1272 en la forma siguiente:
-�Qu� conducta insensata, la de Hei no Saemon! �Acaban de derribar el pilar del Jap�n!- dije en voz alta. Cuando las tropas reunidas me oyeron, se quedaron at�nitas. Cuando me vieron de pie, sin temor, ante el feroz brazo de la autoridad, debieron de haber comprendido que se equivocaban, pues sus semblantes perdieron todo color.( Los principales escritos de Nichiren Daishonin, vol 1. P�gs.182-183)
A trav�s de su propia experiencia, el Daishonin le dice a los hermanos que el coraje es un requisito crucial de nuestra fe y pr�ctica, especialmente cuando enfrentamos obst�culos.Sin embargo, el coraje no es nada extraordinario-no es algo que podemos (o debemos)manifestar s�lo cuando enfrentamos obst�culos de vida o muerte.
Apagar el televisor y hacer el Gongyo de vespertino requiere coraje.Cuando cometemos errores, reconocerlos y sinceramente hacer la resoluci�n de mejorarnos requiere coraje.
Expresar nuestros verdaderos sentimientos, sin importar lo que otros puedan pensar de nosotros, requiere coraje. De hecho, el coraje es indispensable para hacer nuestra vida cotidiana alegre y feliz. En otras palabras, el coraje es el esp�ritu de desafiar nuestras propias debilidades una por una.
A la vez que adoptamos esta actitud y nos desaf�amos consistentemente en la fe y en la vida cotidiana, desarrollamos el coraje para confrontar grandes dificultades, tal y como aqu� lo ense�a el Daishonin.
'NUNCA DEBEN SER COBARDES NI PONERSE EN RID�CULO'
Mediante de ejemplos de guerreros samurai bien conocidos, con los cuales los hermanos se pueden con facilidad identificar, el Daishonin los alienta a que sostengan el orgullo y el honor como disc�pulos del Daishonin hasta el �ltimo momento de sus vidas.
Las personas atesoran lo que para ellos es querido y preciado. Generalmente es la vida lo que las personas m�s valoran pues es irreemplazable.
Sin embargo, como dice el Daishonin, "La muerte nos llega a todos, aunque jam�s nos ocurra nada adverso." Todos experimentaremos la muerte en el futuro. Cada d�a que pasa, nos acercamos m�s a nuestra muerte.
Comprendiendo profundamente esta realidad estricta de la vida, el Daishonin le indica a los hermanos la forma suprema de vivir como un ser humano. As� como los samurai lucharon hasta la muerte para preservar el honor, los hermanos deben basar sus vidas en la Ley M�stica y romper con el apego superficial a sus egos inferiores.
S�lo as�, pueden ellos revelar su propia identidad superior, sin ser afectados por los sufrimientos de la vida y la muerte, y establecer una felicidad duradera y absoluta en sus vidas. La fe en la Ley M�stica se manifiesta como el coraje de desafiar los obst�culos y el poder de cultivar nuestra identidad superior.
El Daishonin asegura a los hermanos que van por el camino directo hacia esa suprema manera de vivir. As�, les advierte que si son derrotados por su obst�culo actual, no importa por cuanto tiempo hayan abrazado las ense�anzas del Daishonin hasta el momento. Sus esfuerzos habr�n sido en vano.
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