GOSHO

"CARTA A LOS HERMANOS" (1)

-Kyodai Sho-

El Sutra del Loto es el coraz�n de las ochenta mil ense�anzas1 y la esencia de las doce clases de sutras.2 Todos los budas, ya sean del pasado, el presente o el futuro, logran la iluminaci�n, por que adoptan este sutra como maestro. En todo el universo, ellos conducen a la gente con la visi�n que han obtenido de este veh�culo supremo. Al ingresar en el reservorio de los sutras y examinar la colecci�n completa que all� se atesoraba, pude ver que exist�an dos versiones de los sutras y los tratados llevados a la China entre la era Yung-P'ing, de la dinast�a Han tard�a, y el final de la dinast�a T'ang.3 Hab�a 5048 vol�menes de las traducciones m�s antiguas4 y 7399 vol�menes de las m�s recientes.5 Cada sutra, en virtud de su contenido, sosten�a ser la ense�anza m�s elevada de todas. Sin embargo, la comparaci�n revela que el Sutra del Loto es superior a todos los dem�s sutras, as� como el cielo lo es a la tierra. Se erige sobre ellos como una nube sobre el suelo. Si compar�semos los dem�s sutras con las estrellas, el Sutra del Loto ser�a como la Luna. S� aquellos fueran antorchas, estrellas o incluso la Luna, el Sutra del Loto ser�a brillante como el Sol.

M�s espec�ficamente, el Sutra del Loto contiene veinte principios fundamentales. Los dos primeros son las ense�anzas de sanzen-jintengo y de gohyaku-jintengo, Sanzen-jintengo se explica en el cap�tulo s�ptimo, titulado "Kejoyu."Supongamos que alguien muele una galaxia hasta reducirla a polvo. Entonces, se lleva consigo ese polvo y se traslada mil galaxias hacia el este, donde deja caer una mota. Luego sigue avanzando otras mil galaxias hacia el este y all� arroja la segunda part�cula. Y repite este procedimiento con una part�cula tras otra, hasta terminar con todas las motas de polvo que compon�an su galaxia. Luego re�ne todas las galaxias que recorri� en su trayecto, hayan recibido una mota de polvo o no, y, a su vez, las reduce a polvo, Dispone estas part�culas en hilera y deja pasar un e�n entero entre mota y mota. Cuando pasa el primer e�n, ubica la segunda part�cula y, luego, la tercera, hasta que hayan transcurrido tantos eones como motas de polvo hab�a. El lapso transcurrido tantos eones como motas de polvo hab�a. El lapso transcurrido durante el pasaje de todos estos eones se denomina sanzen jintengo.

En este pasado remoto, indicado por samzen jintengo, los tres grupos de disc�pulos de Shakyamuni, que eran hombres de Aprendizaje-entre ellos, Shariputra, Mahakashyapa, Ananda y Rahula-, aprendieron el Sutra del Loto de un Bodhisattva que hab�a sido el decimosexto hijo del buda Daitsu. Sin embargo, enga�ados por personas mal�volas, con el tiempo abandonaron el Sutra del Loto. Descendieron a las doctrinas de los sutras Kegon, Hannya, Daijuku o del Nirvana, e inclusive hasta los sutras Dainichi, jimmitsu o kammuryoju o las ense�anzas del Hinayana, representadas por los sutras Agon. Prosiguieron con su declinaci�n y, de los estados relativamente ben�ficos de �xtasis o de Tranquilidad, finalmente cayeron en los malos caminos. Durante este per�odo de sanzen-jintengo, muy amenudo tuvieron que nacer en el infierno del sufrimiento incesante. A veces, lo hicieron en los siete infiernos principales y, con menor frecuencia, en los cien infiernos o en algunos otros.6 En muy escasas ocasiones, nacieron en los estados de Hambre, Animalidad o Ira, y s�lo al cabo de mir�adas de eones pudieron volver a nacer nuevamente como seres humanos, en los estados de Tranquilidad o de �xtasis.

El tercer cap�tulo del Sutra del Loto dice: "Habitan en el infierno por un tiempo tan prolongado, que termina por ser algo tan natural como jugar en un jard�n, y los otros malos caminos les parecen tan familiares como su propio hogar," Los que cometen las diez faltas graves7 caen en el infierno de Tokatsu y, all�, deben pasar quinientas existencias o mil a�os medidos seg�n el tiempo del infierno. Los que cometen las cinco faltas cardinales caen en el infierno. Del sufriemiento incesante y, tras permanecer all� durante medio e�n, vuelven a nacer en el estado de Tranquilidad.

Entonces, �por qu� raz�n los que abandonan el Sutra del Loto deben caer en el infierno del sufrimiento incesante y permanecer all� durante un n�mero de eones tan inconcebiblemente grande? La grave causa de desechar la fe en el sutra tal vez en estos momentos no parezca ser tan terrible como la de matar a los propios padres. Sin embargo, aun cuando uno matase a sus padres en una, dos, diez, cien, mil, diez mil, cien mil, un mill�n o mil millones de existencias, no tendr�a que permanecer en el infierno durante el lapso que dura sanzen-jintengo. Aun cuando uno asesinase a uno, dos, diez, cien, mil, diez mil o hasta mil millones de budas, �tendr�a que habitar en el infierno del sufrimiento incesante por un per�odo de sanzen- jintengo a ra�z de la grave falta que hab�an cometido al descartar el Sutra del Loto. Esto muestra cu�n terrible e inconcebible es esta mala causa.

Para decirlo con t�rminos simples, si uno descarga un golpe al aire, el pu�o no le doler�, pero si lo hace contra una roca, sentir� dolor. La causa de asesinar a una persona maligna es comparativamente menos grave que la de matar a alguien bueno, que s� ser�a una causa muy negativa. Matar a alguien que no es de su clan es como golpear el pu�o contra el barro, mientras que asesinar a los padres es como embestir una roca. Un perro puede ladrar a un ciervo sin que se le parta el cr�neo, pero si ladra a un le�n, se le pudrir�n los intestinos. El ashura trat� de devorar al Sol y a la Luna, y la cabeza se le parti� en siete pedazos. Como Devadatta hiri� al Buda, la tierra se abri� y se lo trag� vivo. La gravedad de una causa depende de a qui�n perjudica.

El Sutra del Loto es el ojo de todos los budas. Es el maestro eterno, incluso de Shakyamuni. Si uno descarta un ideograma o hasta un punto de �l, su falta ser� tan grave como si hubiera asesinado a sus padres diez millones de veces o como si hubiese derramado sangre de los budas de todo el universo. Por eso, los que abandonaron el Sutra del Loto tuvieron que sufrir durante un tiempo tan largo como sanzen-jintengo o gohyaku-jintengo. Por otra parte, es sumamente dif�cil encontrar a alguien que ense�e el sutra tal como �ste afirma. Menos dif�cil ser�a que una tortuga tuerta encontrara un fragmento de s�ndalo a flote en las aguas o que alguien suspendiera el monte Sumeru del cielo con una fibra extra�da del tallo de un loto.

El gran maestro Tz'u-en8 fue disc�pulo del sacerdote Hsuan-chuang y maestro del emperador T'ai-tsung. Fue un hombre venerable que adem�s de ser versado en las escrituras s�nscritas y chinas, hab�a memorizado todos los sutras del Buda. Se dice que, de la punta de su pincel, ca�an cenizas del Buda y que, de sus dientes, emanaba luz. Los hombres de su �poca lo respetaban como si fuera el Sol y la Luna, y los de las "epocas posteriores lo admiraron y tomaron como gu�a esencial para su vida. Aun as�, el gran maestro Dengyo lo denunci�, con estas palabras: "Aunque alaba el Sutra del Loto, destruye su prop�sito."9 La cita significa que aunque uno intenta alabar el Sutra del Loto, finalmente acaba por destruirlo.

El sacerdote Shan-wu-wei fue rey de Udyana, en la India. Abdic� el trono, se hizo sacerdote y, en el curso de su pr�ctica budista, recorri� m�s de cincuenta pa�ses de la regi�n de la India. Finalmente, lleg� a dominar todas las ense�anzas esot�ricas y exot�ricas del Budismo. M�s tarde, fue hasta la China y pas� a ser maestro del emperador Hs�an-tsung. Desde entonces, cada uno de los sacerdotes que practicaron el Shingon, tanto en la China como en el Jap�n, se convirtieron en sus seguidores. A pesar de que fue una noble persona, falleci� de repente, atormentado por Emma, rey del infierno, y nadie sabe por qu�.

Yo, Nichiren, considero que esto ocurri� porque Shan-wu-wei fue, al principio, devoto del Sutra del Loto, pero cuando ley� el Sutra Dainichi lo consider� superior a aquel. Del mismo modo, si shariputra, Maudgalyayana y otros fueron condenados a vagar por los malos caminos, no fue a causa de haber cometido las cinco faltas cardinales o las diez faltas graves ni fue por haber cometido ninguno de los ocho actos de rebeli�n.10 En cambio, tuvieron esa retribuci�n porque conocieron a un mal amigo que ejerci� su influencia y descartaron el Sutra del Loto para abrazar la fe en ense�anzas provisionales.

Seg�n el gran maestro T'ien-t�i, "si uno entabla amistad con alguien perverso, su vida se corromper�."11 Aqu�, "vida" se refiere al coraz�n que cree en el Sutra del Loto, mientras que "corromperse" significa traicionar la fe en el Sutra del Loto para seguir otras ense�anzas. El Sutra del Loto se�ala:"…pero cuando se les da la medicina, reh�san tomarla."12 El gran maestro T'ien-t'ai se�al�: "Los que dejaron que su vida se corrompiera no aceptaron la excelente medicina, aun cuando se les ofrec�a. Perdidos en el sufrimiento, huyeron a otros pa�ses."13

Como esto es as�, para los creyentes en el Sutra del Loto, los que hostigan su pr�ctica deber�an ser m�s temibles que los bandidos,ladrones, asesinos nocturnos, tigres, lobos o leones. M�s temibles, aun, que la invasi�n de los mongoles. Este mundo es el territorio del Demonio del Sexto Cielo. Todo el pueblo ha tenido relaci�n con �l desde el tiempo sin comienzo. Dicho demonio no s�lo construy� la prisi�n de veinticinco reinos14 dentro de los seis senderos y confin� all� a toda la humanidad, sino que convirti� a las esposas y a los hijos en grilletes, y a los padres y soberanos, en redes que impiden ver los cielos. Para confundir la natural;eza de Buda, que es la verdadera mente de todas las personas, les hace beber el vino de la codicia, la furia y la estupidez, y s�lo los alimenta con platos ponzo�osos que los dejan postrados sobre el suelo de los tres malos caminos. Cuando se topa con alguien que tiene esp�ritu de b�squeda, procede a interponerse. Si se ve impotente para sumir en el mal a un devoto del Sutra del Loto, trata de enga�arlo gradualmente, tent�ndolo hacia el Sutra Kegon, que se asemeja al Sutra del Loto. Eso hicieron los sacerdotes Chia-hsiang y Seng-ch'�an,16 con astucia, enga�aron a los creyentes en el Sutra del Loto para que depositaran su fe en los Sutras Hannya. Hs�an-chuang y Tz'u-en los condujeron al Sutra Jimmitsu, mientras que Shan-wu-wei, Chin-kang-chih, Pu-K'ung, Kobo, Jikaku y Chisho los incitaron mediante enga�os a creer en el Sutra Dainichi. Bodhidharma y Hui-Ko17 los desviaron hacia la escuela Zen, mientras que shan-tao y Honen los llevaron, con enga�os, a creer en el Sutra Kammuryoju. En cada uno de estos casos, el Demonio del Sexto Cielo se apoder� de estos eruditos budistas para confundir a los creyentes en el Sutra del Loto, tal como predijo el cap�tulo "Kanji": "El diablo entra en el cuerpo".

(Los principales escritos de Nichiren Daishonin, vol. 1, p�gs 131-136)

 

 

 ANTECEDENTES

 

Nichiren Daishonin escribi� "Carta a los Hermanos " en el monte Minobu. en abril de 1275, apenas un a�o despu�s de su regreso del exilio de la Isla de Sado. Esta es una carta larga en comparaci�n con muchas otras del Daishonin, y personifica los esfuerzos incansables del Daishonin con el f�n de alentar a dos de sus seguidores, los hermanos Ikegame, quienes enfrentaban un momento cruc�al.

Los hermanos Ikegami-Munenaka y Munenaga- se convirtieron al Budismo del Daishonin en la misma �poca que Shijo Kingo. El mayor, Munenaka, fue el primero en hacerlo, probablemente en 1256, y su hermano menor no tard� en seguirlo. Ambos eran oficiales del "sogunato" de Kamakura, y su padre, Yasumitsu, se opon�a a la fe de ellos.

Yasumitsu ocupaba un importante puesto dentro del sector de construcciones del gobierno y era un celoso seguidor de Ryokan, sacerdote principal de la escuela Ritsu, qui�n era una persona prominente en los circulos religiosos, y muchos los reverenciaban como si fuera un santo o Buda viviente. No obstante, Ryokan tem�a la creciente influencia del Daishonin e instig� a las autoridades seculares a tomar acciones en su contra Las intrigas de Ryokan fueron las que instigaron el atentado de muerte al Daishonin en Tatsunokuchi y su subsequente destierro en Sado.

No tenemos informacion de los hermanos durante el tiempo que abarca el principio de su pr�ctica y el momento que esta carta fue escrita. Sin embargo, mediante un fragmento de este Gosho que dice: "Ustedes han continuado su fe en el Sutra del Loto…" Podemos presumir que ellos hab�an continuado su fe apesar de las presiones infligidas a los seguidores del Daishonin mientras �l estaba desterrado en la isla de Sado.

Despu�s de que el Daishonin, contrario a todo lo esperado, regres� a salvo del exilio, los hermanos se enfrentaron a una nueva crisis. Su padre, Yasumitsu, inesperadamente deshered� a su hijo mayor, Munenaka, debido a su fe.

La desheredaci�n en el siglo XIII en el Jap�n, implicaba terribles concecuencias socio-econ�micas, hoy en d�a dif�ciles de imaginar. Las �ticas de Confucianas demandaban obediencia a los padres, y a la familia, el individuo, no era lo principal. Las propiedades de tierras, los rangos en el gobierno y las profesiones eran, amenudo, heredadas. El ser desheredado podr�a f�cilmente condenar no s�lo al individuo directamente afectado, sino tambi�n a su familia todos sus descendientes a desgracia y a la pobreza.

A pesar de que Yasumitsu detestaba la religi�n de su hijo, es dif�cil de imaginar que decidir�a repentinamente, luego de casi veinte a�os, tomar este paso tan grave sin que mediara provocaci�n adicional. El Daishonin sospech� que Ryokan lo estaba presionando. Habiendo fallado con el Daishonin, este santo sacerdote en apariencia, pareciera que ahora intentaba hacerle da�o a los seguidores del Daishonin (tal como tambi�n mostr� en sus acciones, al tratar de envenenar el corazon del se�or Ema en contra de Shijo Kingo.)

Al desheredar a Munenaka, Yasumitsu estaba provocando una separaci�n entre sus dos hijos. El estaba, en efecto , tentando al joven Munenaga, cuya fe erea menos fuerte a abandonar su fe, para as� poder heredar las propiedades de su padre- un derecho que como primogenitor se le hubiera concedido a su hermano mayor.Fue esta crisis la que motiv� al Daishonin a escribir "Carta a los Hermanos" Tomando en cuenta los veinte a�os de fe de los hermanos, el Daishonin no les habla con rodeos, y firmemente los amonesta,-en especial a Munenaga- a no permitir que una circunstancia temporal los enga�en a punto de querer abandonar su fe, que es de una importancia perduralble.

Este Gosho menciona tres razones por las cuales los creyentes se encuentran con obst�culos apesar de su sinceridad en la pr�ctica budista. Primero, nuestra fe firme nos da la oportunidad de expiar el karma negativo del pasado. Este es el principio de "Reducir la retribuci�n K�rmica" (Tenju Kyoju) Segundo, nos encontramos con obst�culos como una prueba de nuestra fe. En realidad, es s�lo cuando desafiamos la adversidad que podemos desarrollar la fe inquebrantable necesaria para disfrutar la felicidad en este mundo. Tercero, Los obst�culos surgen como una funci�n de la obscuridad fundamental innata en la vida, personificada por el "Demonio del Sexto Cielo." El cual act�a para mantenernos ignorantes de nuestra naturaleza de Buda, as� obstruyendo nuestra iluminaci�n.

"Carta a los Hermanos" tambi�n explica que ha medida que nuestra pr�ctica y entendimiento se profundizan , definitivamente,"los tres obst�culos y cuatro demonios" (sancho shima) surgir�n e intentar�n obstruir nuestro camino hac�a la iluminaci�n.. En este sentido, los obst�culos que confrontan a quienes est�n dedicados a la pr�ctica budista sirven para confirmar que ellos est�n avanzando hac�a la iluminaci�n.

El padre de Munenaka lo perdon� en 1276, pero volvi� a desheredarlo en 1277. Sin embargo con el apoyo y orientaci�n del Daishonin , los hermanos se unieron y perseveraron en su fe. En 1278, tras veintid�s a�os de mantener la fe, convirtieron a su padre al Budismo Verdadero.

 

 

FRAGMENTO DEL GOSHO

Entonces, �por qu� raz�n los que abandonan el Sutra del Loto ….

La gravedad de una causa depende de a qui�n perjudica.

 

NEGAR NAM-MYOHO-RENGE-KYO COMO LA BASE PARA LA SANTIDAD ABSOLUTA DE LA V1DA NOS TRAE GRAVES CONSECUENCIAS

 

El Daishonin contin�a explicando la gravedad y los resultados negativos de que acarr�a la causa de discartar la fe en el Sutra del Loto, es decir, Nam-myoho-renge-kyo. "La gravedad de una causa depende de a qui�n perjudica," dice el Daishonin. Explica que las causas que van en contra del bien supremo de Nam-myoho-renge-kyo–la semilla de la iluminaci�n–son grandes maldades.

El concepto del bien y el mal est� sujeto a una moral, que a menudo, var�a de acuerdo a la �poca y a las circunstancias de la sociedad. Lo qu� es bueno en un contexto social puede ser considerado malo en otro. Lo que fue malo ayer puede ser visto como bueno hoy. En esta �poca de cont�nuos cambios, es peligroso adoptar un criterio incierto sobre el bien y el mal debido a los multiples abusos que se han cometido en nombre del "bien."

En este fragmento, el Daishonin clarif�ca que Nam-myoho-renge-kyo es el bien supremo,qu� transciende el tiempo y el espacio. Nam-myoho-renge-kyo puede ser descripto como la esencia universal de todas las vidas y la fuente de la iluminaci�n. El Daishonin condena como malvado a todo aquel que subestime o niegue este preciado potencial de la vida.

El Daishonin enfatiza aqu� la gravedad de descartar la fe en el Sutra del Loto cuando lo comparara con darle muerte a los padres de uno o darle muerte a un Buda. Visto superficialmente, esta afirmaci�n parece darle m�s importancia a la ense�anza budista que a la propia vida humana. Sin embargo, debe notarse, que la intenci�n del Daishonin yace en se�alar la importancia de Nam-myoho-renge-kyo como la base para la inviolable santidad de la vida y el efecto inmensamente negativo de negarla–no en usarla como un dogma religioso a costa de la vida humana.

Debe entenderse claramente que Nam-myoho-renge-kyo y su manifestaci�n, el Gohonzon, son inseparables de nuestras vidas. Verlos como una simple doctrina o conceptos religiosos separados de nuestras vidas, nos expone al prominente riesgo de permitir a alguien distorsionar las ense�anzas del Daishonin, las cuales existen para el bienestar de la gente y no dentro de un marco religioso basado en la opresi�n de la gente.

El Budismo tambi�n llama a esta base de la santidad de la vida "la natruraleza de Buda." Al invocar Nam-myoho-renge-kyo, despertamos a la realidad de nuestro innato estado de Buda, extrayendo poderes ilimitados de sabidur�a y compasi�n. Esta pr�ctica budista, al mismo tiempo, nos permite ver esta naturaleza de Buda en todas las otras vidas, creando as� la base espiritual para la paz y armon�a.

Iluminado a esta realidad, el Daishonin claramente le se�ala a los hermanos Ikegami cu�n terrible ser�a la perdida para ellos si renunciaban a su fe debido a las amenazas de su padre.Desde el punto de vista del Budismo Verdadero, el Daishonin compasivamente dice lo que necesita decir en este momento tan cruc�al en la fe de ellos.

"Un perro puede ladrar a un ciervo sin que se le parta el cr�neo, pero si ladra a un le�n, se le pudrir�n los intestinos." Nichiren Daishonin aqu� se compara s� mismo con un "le�n" el rey de todas las bestias; y a los sacerdotes perversos, los oficiales de gobierno calumniadores y a las personas ignorantes con un "perro." El Daishonin ense�a que quienes creen en su ense�anza no deben de acobardarse ante calumnias infundadas.

En "Carta desde Sado," el Daishonin tambi�n proclama: "Cuando un gobernante perverso trata de destruir el Budismo Verdadero, en complicidad con sacerdotes herejes y destierra a un hombre sabio, los que tengan el coraz�n de un le�n lograr�n la Budeidad con toda certeza, tal como lo hizo Nichiren."(MW-1,35)

Para lograr el estado de una felicidad absoluta, uno tiene que vivir con el "coraz�n de un le�n," Explica el Daishonin.

Tener el coraz�n de un le�n es ser un experto en el valor, como el Daishonin afirma, "libre de temor, como el rey le�n"(MW-1,120.) Cuando enfrentados con obst�culos,desde ya sean problemas de salud, financieros o de relaciones, hasta la persecusi�n de la autoridad, aquellos que llevan una pr�cica con valent�a podr�n disfrutar la victoria con felicidad y buena fortuna.Sin embargo, el cobarde a lo largo del tiempo perder� y sufrir�.

 

 

FRAGMENTO DEL GOSHO

El Sutra del Loto es el ojo de todos los budas….que alguien suspendiera el monte Sumeru del cielo con una fibra extra�da del tallo de un loto.

 

BUSCANDO UN "BUEN AMIGO" EN LA FE

 

"El Sutra del Loto es el ojo de todos los budas. Es el amo eterno de Shakyamuni." Una vez m�s el Daishonin explica a los hermanos Ikegami la importancia de su ense�anza de Nam-myoho-renge-kyo como la fuente para una felicidad indestructible.Y constituye la base de la absoluta santidad de la vida igualmente compartida por la humanidad.

El Daishonin entonces les advierte a los hermanos que no abandonen su fe debido al hostigamiento de su padre. En la primera parte de este p�rrafo, el Daishonin explica la importancia de su ense�anza en t�rminos de la Ley M�stica.

Luego, el Daishonin habla sobre la importancia de buscar a aquellos que propagan la Ley y viven sus vidas en conformidad exacta con la misma.Tambi�n se�ala la dificultad de dar con aquellos que en realidad manifiestan Nam-myoho-renge-kyo en su comportamiento y de esta manera gu�en a otros a este estado de vida.

Espec�ficamente, "una persona que ense�e este sutra tal como �ste afirma" se refiere a Nichiren Daishonin, qui�n manifest� la ley de Nam-myoho-renge-kyo en su persona como el Buda original del �ltimo D�a de la Ley y lo dej� en forma del Gohonzon.

En un sentido m�s amplio. "una persona que ense�e este Sutra tal como �ste afirma" puede ser interpretado como aquellos que practican exactamente como el Daishonin ense�a en el Gosho y se esfuerzan con toda sinceridad hac�a el logro de la paz y felicidad de toda la humanidad.

El Daishonin afirma aqu� nuestra inmensa fortuna por haber encontrado "buenos amigos" en la fe, tales como los que hemos conocido en la SGI.

 

FRAGMENTO DEL GOSHO

El Gran Maestro Tz'u-en….tener fe en las Ense�anzas provisionales.

 

'AUNQUE ALABE EL SUTRA DEL LOTO,DESTRUYE SU CORAZ�N'

 

Tz'u-en fue fundador de la secta Hosso y Shan-wu-wei fue fundador de la secta esot�rica Shingon en la China. Ambos eran altamente respetados por sus contempor�neos y seguidores como si fueran iguales al Buda shakyamuni.

Sin embargo, el Daishonin estrictamente los critic�, por conducir a las personas a calumniar el Sutra del Loto, creando as� gran confusi�n en el Budismo.Ellos aparentaban ser expertos en las doctrinas Budistas y elogiaban el Sutra del Loto, pero en realidad ignoraban la verdadera grandeza del sutra.

Tz'u-en escribi� el Hokke Gensan (Alabanza a la profundidad del Sutra del Loto.) Sin embargo, Tz'u-en valor� el Sutra del Loto a base de la doctrina de la Conciencia-�nica y del Sutra Jimmitsu.Por esta raz�n, el Gran Maestro Dengyo refut� a Tz'u-en en el Hokke Shuku, declarando, "Aunque alabe el Sutra del Loto, destruye su coraz�n."

Shin-wu-wei se apropi� de la doctrina de ichinen sanzen y la incorpor� en el Sutra Dainichi como si siempre hubiese sido parte de este sutra.Entonces, �l afirmo que el Sutra Dainichi era igual al Sutra del Loto en t�rminos de la teor�a pero que era superior en t�rminos de la pr�ctica porque el Sutra Dainichi expone pr�cticas esot�ricas.

Visto superficialmente, estos sacerdotes eminentes aparentan alabar el Sutra del Loto pero,aferr�ndose a sus propias interpretaciones distorsionadas del Budismo e ignorantes del verdadero intento del Sutra del Loto, lo colocaron al mismo nivel o a un nivel m�s bajo de los sutras provisionales. Por esta raz�n, el Daishonin los condena por "Destruir el coraz�n del Sutra del Loto."

Profundizando un poco m�s. No importa cuanto la gente pueda alabar el Sutra del Loto como la m�s elevada de todas las ense�anzas de Shakyamuni, si ellos ignoran la ense�anza de Nam-myoho-renge-kyo del Daishonin, sus actos equivalen a destruir "el coraz�n del Sutra del Loto." La esencia de todos los veintiocho cap�tulos del Sutra del Loto o a lo que el Daishonin se refiere como "el coraz�n del Sutra del Loto," es simplemente la Ley de Nam-myoho-renge-kyo.Sino comprendemos �sto, es imposible obtener beneficios del Sutra del Loto.

La amonestaci�n del Daishonin–"Aunque alaba el Sutra del Loto, destruye su coraz�n"–tambi�n se aplica a aquellos que como creyentes de las escuelas err�neas de Nichiren, invocan Nam-myoho-renge-kyo y alaban al Daishonin, pero no lo consideran el buda original y no creen en el Gohonzon.

Aun m�s, aunque algunos puedan aparentar creer en el Gohonzon y respetar al Daishonin, si ellos utilizan el Gohonzon y al Daishonin para tomar ventaja de la fe sincera de los dem�s para su propio beneficio, sus actos son equivalentes a destruir "el coraz�n del Sutra del Loto." La conducta es una forma de demostrar si estamos destruyendo o protegiendo "el coraz�n del Sutra del Loto." �Estamos practicando de una forma digna de un disc�pulo del Daishonin?

El Daishonin afirma:

Aquellos que distorsionan (la ense�anza del Buda) s�lo pueden estar poseidos por los demonios y har�n caer a otros juntos a ellos dentro de la gran ciudadela del infierno de sufrimiento incesante. �Qu� tontos son!… Aquellos que se hacen llamar mis disc�pulos y practican el Sutra del Loto Deben practicarlo como yo lo hago .

(The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol 3,p�gs. 297-298)

 

Si destruimos o damos vida al "coraz�n del Sutra del Loto" depende de si practicamos de acuerdo al Gosho. Para traer a la vida "el coraz�n" de la ense�anza del Daishonin, tenemos que esforzarnos en practicar valiente y compasivamente para el bienestar de las personas, tal y como lo hizo el Daishonin.

Tanto Tz'u-en como Shan-wu-wei fueron los sacerdotes m�s eminentes de su �poca, considerados como si fueran Budas vivientes. Sin embargo, en realidad fueron la fuente de gran confusi�n en el Budismo y causaron profunda infelicidad.

Finalmente, el estado y posici�n social, la fama y la riqueza, no tienen nada que ver con la Iluminaci�n. La m�xima preocupaci�n para los practicantes budistas debe ser qu� ense�anza ellos sustentan y practican. Sin importar la condici�n social o riqueza, aquellos que creen en ense�anzas provisionales e inferiores solo pueden esperar resultados menos positivos o hasta negativos comparado con aquellos que creen en la ense�anza correcta.

Tz'u-en y Shan-wu-wei fallaron en comprender la verdadera intenci�n y la grandeza del Sutra del Loto porque lo ve�an dentro del contexto de las ense�anzas provisionales y a trav�s de sus propias limitadas perspectivas Por otro lado, desde el punto superior del Budismo del Daishonin, podemos claramente ver los m�ritos y dem�ritos de otras religiones y filosof�as y podemos apreciar cualquier valor que ellas puedan aportar a la sociedad.

 

FRAGMENTO DEL GOSHO

De acuerdo al Gran Maestro T'ien-t'ai,…Perdidos en el sufrimiento, huyeron a otros paises.

 

'SI UNO ENTABLA AMISTAD CON UNA PERSONA PERVERSA,

SU VIDA SE CORROMPER�

 

En su comentario sobre este parr�fo de T'ien-t'ai, el Daishonin interpreta "vida" como "el coraz�n que cree en el Sutra del Loto." Dicho de otra manera, "el coraz�n" significa nuestra fe en Nam-myoho-renge-kyo– el tesoro supremo de la Budeidad que innatamente poseemos en lo m�s profundo de nuestro ser.

El Gohonzon "fuera" de nosotros, en un sentido, sirve como un espejo que refleja el tesoro de Nam-myoho-renge-kyo en nuestras vidas o mejor dicho el Gohonzon "dentro" de nosotros. Al invocar daimoku, pulimos nuestra sabidur�a para percibir m�s claramente la imagen de nuestro estado de Buda reflejado en una forma f�sica en el Gohonzon,

Por supuesto, el Gohonzon es la personificaci�n de la vida iluminada del Daishonin; pero, a la misma vez, es tambi�n el reflejo de nuestro m�s �ntimo tesoro de la vida. El Daishonin inscribi� el Dai-Gohonzon para que pudi�ramos ver nuestro propio tesoro de la Budeidad. Es por esta raz�n que el Gohonzon es preciado y la fe en EL nos trae beneficios.

Intentar describir el Gohonzon como una entidad distante que gobierna a los mortales equivale a negar la raz�n de la existencia del Gohonzon. El Gohonzon es una incorporaci�n de Nam-myoho-renge-kyo que nos une a todos al nivel m�s fundamental; es una fibra com�n dentro de nuestras vidas que nos hace a todos iguales y preciados.

En relacion a esto, "se corromper�" en el parr�fo de T'ien-t'ai puede ser interpretado para indicar que las personas abandonan la fe en este tesoro de Nam-myoho-renge-kyo dentro de sus vidas, permitiendo que "personas perversas" los enga�e haci�ndoles creer que ellos deber�an buscar en otro lugar la fuente de la verdadera felicidad o rogar a alguna autoridad de gran poder religioso por la salvaci�n.

Las consecuencias de negar nuestra habilidad innata de superar los obst�culos y ser felices es profundamente grave; porque el dolor y el sufrimiento de buscar in�tilmente la felicidad fuera de nosotros, son interminables.

.Cuando la gente est� persuadida por una ense�anza que les niega su habilidad innata de crear su propia felicidad y los estimula a buscar la salvaci�n fuera de ellos, se les hace extremadamente dif�cil aceptar la existencia de su naturaleza de Buda. Se reh�san a creer en el potencial de sus vidas, tal como lo describe el Daishonin en este parr�fo del Gosho: "Los que dejaron que su vida se corrompiera no aceptaron la excelente medicina, aun cuando se les ofrec�a." Es esta la raz�n, por la cual el Daishonin tuvo que ser estricto y franco con los hermanos Ikegami.

Otra importante implicaci�n de este parr�fo de T'ien-t'ai yace en las palabras "emtabla amistad". Cuando nos encontramos con "personas perversas," no podemos olvidar nuestra batalla con las fuerzas negativas. De lo contrario, sucumbir�amos a su perversidad y corromper�amos la pureza de nuestra fe.

Hay momentos, en que ofrecer nuestra amistad a una persona malvada puede parecer m�s compasivo que reprochar estrictamente sus errores. Sin embargo, el Daishonin nos advierte que a�n, el m�s peque�o descuido de tolerancia a la maldad, a lo largo del tiempo nos conducir� a la corrupci�n de nuestra fe.

Utilizando las palabras de Chang-an, el Daishonin explica la manera correcta de expresar la compasi�n budista: "Si somos amigos de alguien, pero no tenemos la misericordia de corregirlo, en realidad somos sus enemigos…Eliminar el mal de un hombre es ser como los padres para �l." (MW-1,158.)

 

FRAGMENTO DEL GOSHO

Como esto es as�, para los creyentes en el Sutra del Loto…tal Como predijo el cap�tulo kanji: "El diablo entra en el cuerpo."

 

DESARROLLA LA FE Y SABIDUR�A PARA VER LA VERDADERA NATURALEZA DEL DEMONIO DEL SEXTO CIELO.

 

Desde su profunda observaci�n de la vida, el Daishonin aqu� advierte que los creyentes del Sutra del Loto (es decir, el Gohonzon) deben vigilar y siempre protegerse de la influencia negativa de "malos amigos."

Este mundo es el territorio del Demonio del Sexto Cielo," escribe el Daishonin, se�alando que nuestro medio ambiente est� plagado de malos amigos cuyas malas influencias se originan en lo que el Budismo denomina "el Demonio del Sexto Cielo."

Las escrituras budistas llaman "el mundo del deseo," al reino habitado por seres ilusionados quienes son gobernados por los deseos y de esta manera repetidamente experimentan el siclo de los seis estados bajos de Infierno, Hambre, Animalidad, Ira, Tranquilidad (Humanidad) y el �xtasis (Cielo,) Se dice que el Demonio del Sexto Cielo habita en el m�s alto de los s�xtuplos cielos del mundo del deseo y gobierna la totalidad del reino. El Daishonin compara al mundo en que vivimos a este "mundo del deseo" gobernado por el rey demonio.

La palabra demonios en budismo, es una expresi�n metaf�rica de las funciones negativas que emergen para obstruir el logro de nuestra Iluminaci�n o Budeidad,ellas son funcionamientos innatos de la vida y el universo que trabajan en contra de la felicidad y la armon�a. Por ejemplo, mientras m�s veloz se mueva un autom�vil, m�s fuertes son los vientos de resistencia a los que se enfrenta.De la misma manera, mientras m�s avancemos hacia el logro de la felicidad, m�s obstaculos experimentamos tanto internos como externos.

El Demonio del Sexto Cielo tambi�n se le llama Takejizaiten, o rey demonio, qui�n hace uso del fruto de los esfuerzos de otros y se deleita en controlar y manipular a los dem�s a su libre albedr�o. Con relaci�n a �sto el Demonio del Sexto Cielo puede ser descrito como las fuerzas ocultas de los deseos, especialmente hambre de poder y autoridad.

El Daishonin explica que lo que sustenta el funcionamientod del Demonio del Sexto Cielo puede ser encontrado en lo profundo de las vidas humanas. En "El Tratamiento de la Enfermedad."El Daishonin afirma:

 

El coraz�n de la secta Hokke es el principio de Ichinen sanzen, el cual revela que tanto el bien como el mal est�n inherentes hasta en aquellos que se encuentran en el estado m�s alto, o sea, Myogaku o la Iluminaci�n. La naturaleza fundamental de la Iluminaci�n se manifiesta como Bonten y Taishaku, mientras que la Oscuridad Fundamental se manifiesta como el Demonio del Sexto Cielo.(MW-3,279.)

 

La "secta Hokke" se refiere a aquellos que practicaron correctamente las ense�anzas del Daishonin. "La Oscuridad Fundamental" es una ilusi�n fundamental inherente en la vida y constantemente funciona para impedirle a la vida manifestar la Ley M�stica. Esta oscuridad fundamental se manifiesta en cada individuo como el Demonio del Sexto Cielo, conduciendo al sufrimiento y la infelicidad.

En nuestras vidas,sin embargo, tambi�n existe la naturaleza fundamental de la Iluminaci�n que nos capacita vivir en armon�a con el ritmo din�mico de la Ley M�stica. Nuestros poderes de fe y pr�ctica liberan este gran potencial interno

Si las personas son controladas por la orcuridad fundamental y permiten al Demonio del Sexto Cielo emplear su pleno dominio, continuan atrapados en las seis condiciones m�s bajas de vida. As� que, el Daishonin afirma, "Toda su gente ha estado relacionada a �l (Demonio del Sexto cielo) desde los tiempos remotos sin comienzo."

El Daishonin contin�a, "Cuando �l se encuentra con alguien con un esp�ritu de busqueda, trata de obstaculizarlo." Cuando avanzamos en nuestra pr�ctica budista, el Demonio del Sexto Cielo se manifiesta en diferentes formas para tratar de obstaculizar nuestro progreso.

Algunas veces esta naturaleza perversa aparece en nuestros c�nyuges e hijos, utilizando nuestro afecto por ellos como medio de forzarnos a retroceder en la fe. En otras ocasiones, este rey demonio se manifiesta en nuestros padres, patronos o cualquier otra figura de autoridad con el f�n de oponerse poderosamente a nuestra pr�ctica, tal y como en el caso de los hermanos Ikegami.

El Daishonin nos previene especialmente del Demonio del Sexto Cielo que se manifiesta en la forma de autoridad religiosa, tales como sacerdotes o eruditos budistas. Eminentes sacerdotes , perversos, codiciosos y arrogantes,que permiten al Demonio del Sexto Cielo dominar sus vidas, advierte el Daishonin. Ellos h�bilmente enga�an a aquellos que creen en el Gohonzon, conduci�ndolos gradualmente a lo que en la superficie parece ser muy similar pero que en el fondo es fundamentalmente diferente.

El Daishonin se�ala que tales sacerdotes son exactamente el tercero de los tres enemigos poderosos vaticinados en el cap�tulo Kanji (Devoci�n Alentadora)del Sutra del Loto, que asevera. "El diablo entra en el cuerpo de otros."

En otras ocasiones, esta fuerza negativa trata de entrar en nuestras vidas y distorsionar nuestros conceptos a trav�s de la envidia, la ira y la estupidez de manera que perdamos de vista el camino correcto de la fe. Cuando nuestras vidas est�n dominadas por la oscuridad fundamental, apenas nos damos cuenta. Este es un temible aspecto de la naturaleza perversa de la vida.

Por esta raz�n, es sumamente importante que, fervientemente entonemos daimoku y nos esforcemos por el Kosen-rufu, pulamos nuestra fe y sabidur�a para percibir el Demonio del Sexto Cielo tanto en nuestras vidas como en nuestro medio ambiente y fortalezcamos nuestra determinaci�n para derrotar tales funciones negativas. Como el Daishonin afirma: " Fortalezca su fe d�a tras d�a y mes tras mes. Si su determinaci�n se debilita tan s�lo un instante, los demonios sacar�n ventaja."

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