Material Básico

LA UNIDAD DE LA VIDA Y SU ENTORNO

ESHO FUNI

La unidad de la vida y su entorno significa que siendo "dos", están en una relación de "no dos"; es decir, que la vida y su entorno, son dos fases integrales de una misma entidad.

Esho de esho funi es una contracción de eho, el ambiente insensible o mundo objetivo, y shoho, el ser viviente o mundo subjetivo. Sho de shoho significa sujeto y e de eho, depender, significando que la vida depende de su entorno para sobrevivir. El sufijo ho en ambas palabras significa efecto manifiesto, indicando que la retribución kármica de una persona aparece tanto en su realidad subjetiva, como en la objetiva. Funi es una abreviación de nini-funi (dos pero no dos) y funi-nini (no dos pero dos). Estas expresiones significan que la vida y su entorno son dos fenómenos independientes pero uno en su esencia fundamental.

Si nos referimos, por ejemplo, a la vida de una persona, su mente o corazón de cada instante (ichinen) corresponde a shoho y su cuerpo a eho. Así shoho y eho no están separados. Ambos, e y sho son resultados del karma pasado propio y están en una relación de inseparabilidad. En consecuencia, aun cuando se viva en el mismo país, en la misma sociedad, el entorno (eho) de cada persona (shoho) es diferente al de los demás. Es verdad que el entorno va formando nuestras vidas y también que, dependiendo de ese entorno, recibimos influencias diversas. No obstante, nuestra vida también ejerce una influencia en nuestro entorno. Así, por ejemplo, para una persona que esté en el estado de Alegria, por muy miserable que sea su entorno, sentirá que todo es maravilloso. De esta manera, eho y shoho, más que estar en una relación muy estrecha, son inseparables.

En el Gosho Los Presagios, Nichiren Daishonin dice: Las diez direcciones son el 'entorno' (eho), y los seres sensibles son la 'vida' (shoho). El entorno es como la sombra y la vida como el cuerpo. Sin el cuerpo no puede haber sombra. De manera similar; sin la vida el entorno no puede existir, aun cuando la vida sea apoyada por su entorno (pág.1.140).

En La Verdadera Entidad de la Vida, dice: Un buda exhibe la realidad de un buda y un común mortal, la de un común mortal. Todos los fenómenos son en sí, manifestaciones del Myoho-Renge-kyo (pág. 1.358), enseñándonos que eho y shoho son manifestaciones de la vida fundamental llamada Nam-Myoho-Renge-kyo.

El principio de ichinen sanzen incluye la unidad de la vida y su entorno. En los términos de los tres ámbitos, shoho corresponde al ámbito de los cinco componentes y los seres vivientes, y eho, al ámbito del ambiente. El ichinen sanzen revela que tanto shoho como eho están inherentes en un simple momento de vida. En los términos de la verdadera entidad de todos los fenómenos (shoho jisso), la distinción entre el yo y el mundo objetivo pertenece a la dimensión de "todos los fenómenos", y su unidad esencial, a la de la "verdadera entidad".

Esta es la amplitud con que el Budismo observa la vida. Desde la perspectiva del principio de la unidad de la vida y su entorno, destruir el ambiente equivale a destruir la propia vida. Por consiguiente, la contaminación ambiental es un acto absurdo.

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