

Contar el por qué me encuentro aquí entre vosotros, es contar una historia que podría bien ser catalogada de “memorias para no dormir”. Así estuve durante muchas noches arropada por las palabras que rezumaban vida “al otro lado”, agusanándome entre sábanas a horas en que las estrellas ofrecían sus mejores galas diamantinas, y la luna crecía y se escondía para volver a esconderse y crecer. A la alegría de “veros” en cada nuevo apagón del día, se añadía la alegría de “verme” agradablemente saludada y acompañada por la emanación de vuestro cariño. He permanecido prácticamente acolchada en la lectura e imaginación de vuestras voces, y oteando vuestras idas y venidas me he colgado del afecto de alguno de vosotros. De pocas intervenciones y de mucha admiración y compañía se define este caminar nocturno, goteos de algún que otro escrito con el que “mimenda” se empezó a desvergonzar.
Encantada por la invitación a participar de este bonito proyecto, me sumo a la lista, sintiendo la felicidad de caminar junto a vosotros.
Magda^