CRÓNICA DE UN ENCUENTRO: FREEDOM19 Y WHYME, 12/02/03 (por Freedom)
12/2/03
10.10
Empieza otra aburrida hora de economía. Me siento en mi sitio como siempre, con el libro abierto y la mirada fija en Encarna, la profesora. Pero mi mente está muy lejos de las sociedades anónimas y las amortizaciones, acciones o responsabilidades de carácter social. Ese día estoy un poco nerviosa y no paro de moverme. Me revuelvo en la silla. Otra vez más. Toso. Me río. Encarna me fulmina con la mirada. Yo me encojo de hombros.
11.00
El recreo. Empiezo a idear una excusa para librarme de las clases de la tarde. ¿Por qué? Porque he quedado con Whyme. Le llamo, pero no contesta.
11.10
Me llama. Quedamos en la puerta del hotel a las 13.30. Perfecto.
12.20
Creo que, si alguna vez alguien pudiese morir de aburrimiento e impaciencia, esa persona sería yo. Y eso que la última clase es lengua y es la asignatura que más me gusta, pero… ese día no es como el resto.
13.00
¡Yujuuuu! ¡Ya he salido! Oh, no… hoy toca bronca.
13.10
Escucho, o hago que escucho.
- Porque sois unos vagos y unos irresponsables, y además os permitís el lujo
de pasaros las clases haciendo el tonto (…) así no vais a aprobar en la vida,
si vosotros sois el futuro que Dios nos pille confesados (…) Ah, Laura,
Jacques, Borja, Adela, Guadalupe, Esther con vosotros no va el tema, podéis
iros.
¡Aleluya! Lo podían haber dicho antes
13.30
Estoy en la puerta del hotel y le hago a Whyme una llamada
perdida, tal y como habíamos quedado. Apenas se la he hecho cuando aparece,
sonriente, a mi lado. Dos besos.
- ¿Vamos a comer?- me pregunta.
- ¡Claro! Vamos
Y así lo hacemos.
14.00
Entramos a VIP'S de Plaza de Castilla y hablamos largo y
tendido. Una camarera viene con las bebidas y nos toma nota.
- Pues al final no estás tan cortada, ¿no?
- Supongo que depende de la otra persona- contesto sonriendo.
Traen la comida y hablamos y hablamos hasta que terminamos de comer. Después,
damos una vuelta. Al final entramos a tomar algo a la cafetería del hotel.
16.30
Volvemos a la calle.
- Bueno, yo tengo que irme - me dice- tengo una reunión y llego tarde.
- Sí, yo también, me voy a casa para que mi madre no piense que he hecho
pellas sin motivo… en clase he dicho que me dolía el estómago.
Me acompaña al metro allí al lado, en la estación de Chamartín, enfrente de
su hotel. Otros dos besos.
- Nos vemos por el chat- se despide.
- ¡Dalo por hecho!
Sonreímos y cada uno se va por su lado.