Las razones para un posible triunfo de Bush

Claudio Fuentes S., La Tercera, Septiembre 3, 2004.

Lo único que sabemos sobre las elecciones estadounidenses es que su resultado será estrecho y que no existe certeza sobre quién ganará. Muchos imponderables podrían determinar el triunfo de uno u otro candidato. Entre ellos, un atentado terrorista, la captura de Osama bin Laden o los sucesos de Irak.

Este no ha sido un año positivo para el Presidente George W. Bush. Ha debido encarar más de 900 soldados muertos en Irak, un escándalo por abusos cometidos a prisioneros en ese país, el déficit fiscal más alto de la historia de Estados Unidos, una política internacional criticada ácidamente en el exterior, dos investigaciones del Senado que demostraron la inexistencia de armas químicas en Irak y serias deficiencias de los servicios de inteligencia para prevenir los atentados del 11 de septiembre.

Pese a ello, las encuestas muestran hoy un virtual empate entre los dos candidatos. Las siguientes ocho razones explican por qué Bush podría continuar en la Casa Blanca, pese a los problemas que enfrenta en su gestión:

1) El Presidente que va a la reelección tiene una ventaja considerable sobre el candidato que pretende disputarle el cargo. Desde 1945, seis de nueve presidentes que fueron a la reelección vencieron a sus desafiantes. Ello se debe a que el Presidente en ejercicio cuenta con recursos federales para su campaña y a que la opinión pública tiende a confiar más en un "diablo conocido que uno por conocer".

2) La economía muestra signos de recuperación y aquello es fundamental a la hora de elegir un Presidente. El electorado es particularmente sensible a su futuro económico personal y ello se manifiesta en tres elementos: empleos, sueldos e impuestos. Bush promete no aumentar los impuestos e incrementar la oferta de trabajo. Ciertamente la recuperación económica es su punto más débil, aunque los estadounidenses piensan que con Bush o Kerry las perspectivas económicas futuras serían más o menos iguales.

3) El tema de la seguridad se ha convertido en un asunto relevante para los estadounidenses y Bush lo sabe. La mayoría de los potenciales electores piensa que el actual Presidente podría manejar de mejor forma la guerra contra el terrorismo que el senador Kerry. Asimismo, la mayoría piensa que Bush es mejor comandante en jefe y un líder más fuerte. Su punto débil está en el menor porcentaje de apoyo entre los veteranos de Vietnam, que han favorecido al senador Kerry.

4) Bush es un candidato carismático para los votantes. Los potenciales electores piensan que sus ideas son simples, su mensaje es directo y que es un hombre de convicciones éticas sólidas (honestidad). Según una encuesta aparecida hace poco, a un 53% de los encuestados le agrada la figura de Bush, mientras a un 46% le desagrada.

5) Una fortaleza de Bush es la lealtad de los electores que se consideran republicanos frente a aquellos que se consideran demócratas. Mientras sólo el 3% de los republicanos votarían por el senador Kerry, un 15% de los demócratas votaría por el candidato republicano.

6) La debilidad principal del Presidente Bush está en su manejo de la política exterior, pero al público estadounidense no le preocupa tanto eso como el estado de la economía, la creación de empleos, el terrorismo dentro de Estados Unidos y la salud. La mayoría de los que indican la economía/empleos como su principal preocupación, votaría por un candidato demócrata, mientras que la mayoría de los que indican Irak/terrorismo votaría por el actual Presidente. Bush sabe que ganará votos mientras se muestre como un Presidente en guerra contra el terrorismo.

7) El sistema electoral tiene un impacto fundamental en la elección del futuro Presidente. Podría darse el paradójico caso de tener un candidato que obtiene el mayor número de votos, pero que no logra llegar a ser Presidente (Al Gore en el año 2000, por ejemplo). Lo anterior se debe a que ésta es una elección indirecta donde quien gana en un Estado, termina sumando el total de votos electorales de aquel Estado.

Por esta razón, los candidatos se han centrado en conquistar los que se denominan "swing states", o estados que tienen una historia de votación que se intercambia entre demócratas y republicanos. El problema para Kerry es que no ha logrado superar a Bush en las encuestas en ninguno de los Estados donde este último triunfó en el 2000. En cambio, Bush mantiene una leve ventaja en Wisconsin y Pennsylvania, estados que en el 2000 se inclinaron por los demócratas.

8) El anterior escenario lleva a la conclusión de que el senador Kerry enfrenta una tarea de convencimiento mayor que la del Presidente Bush, porque es más probable que un demócrata vote por un republicano que suceda lo contrario. Para lograr aquel objetivo, Kerry necesitaría una cantidad de dinero sustantivamente mayor que la de Bush y eso será imposible.

Así las cosas, la pregunta en esta elección no es tanto cuánto hará el actual Mandatario para ser reelecto, sino cuánto hará el senador Kerry para derrotar a Bush.

 


 

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