Ex director de presupuesto responde por primera vez criticas al manejo fiscal de Frei

Joaquín Vial: "Los ministros (de Hacienda) que llegan siempre hacen declaraciones y después tienen seis años para arrepentirse"

 Viernes 1 de junio de 2001

El ex director de Presupuesto está determinado a permanecer en Boston al menos por un año más

Por Claudia Heiss
Desde Boston
La Segunda

A tono con la elegante y ordenada arquitectura de Boston, el economista y ex director de Presupuesto Joaquín Vial tiene claras sus prioridades. Quiere estar en Estados Unidos hasta que su hija mayor, Magdalena, termine la secundaria. Después, volver a Chile y continuar con actividades académicas, consultorías a empresas privadas y, quizás, alguna reaparición en el sector público. Sus afectos son evidentes al entrar a su oficina del segundo piso de la calle Mount Auburn: en una foto, su mujer y tres hijos, y en otra, el equipo de Hacienda en su último día de trabajo, en 1999.

En su carrera se ha dedicado a temas tan variados que ya no se atreve a decir cuál es su especialidad. La macroeconomía ha sido un eje permanente, pero también están sus estudios sobre el cobre, la economía de recursos naturales, manejo fiscal y, ahora en Harvard, la competitividad.

Fue director de Cieplan entre 1994 y 1996, jefe de política macroeconómica del Ministerio de Hacienda entre 1992 y 1994, y tiene una larga lista de publicaciones como autor, coautor, editor y compilador. Hoy dirige el Proyecto de Competitividad de los Países Andinos, dependiente del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard. A la cabeza del proyecto está, como una suerte de líder espiritual, el famoso economista Jeffrey Sachs.

A sus 48 años (recién cumplidos), cuenta que se vino a Estados Unidos en parte para que sus hijos conocieran otra cultura, un proyecto que, según evaluaciones con su esposa, tenía que concretarse "ahora o nunca".

En estos días ha revivido algo de sus tiempos en el gobierno. Su nombre circuló con fuerza como posible consejero del Banco Central, tras la partida de Pablo Piñera a TVN. "Me está llamando de Chile una colega suya por esto mismo", dice. Pero aclara que su contrato de trabajo con Harvard es hasta diciembre. "Son especulaciones. ¡Pero al menos especulaciones interesantes!", bromea.

Este economista de la Chile, doctorado en la Universidad de Pennsylvania, está determinado a permanecer en Boston al menos por un año más.

- ¿A quién nombraría en el cargo?

- Es complicado opinar, porque esa es una atribución del Presidente. Además, los nombres que circulan, José Pablo Arellano y Ricardo Ffrench Davis, son dos muy buenos amigos míos.

- ¿No tiene alguna preferencia... como economista?

- Eso, si lo digo, se lo voy a comunicar a ellos directamente.

"Quiero volver en un año más, pero no a lo mismo"

Vial no echa de menos la vorágine de sus tres años en la Dirección de Presupuesto. Fue una muy buena experiencia, pero cree que más tiempo con ese nivel de tensión puede ser hasta riesgoso para la salud. "La presión del cargo es bastante alta. No sé cómo (José Pablo) Arellano aguantó tanto tiempo".

- ¿Qué sabor le dejaron los años en Teatinos 120?

- Nos tocó la primera situación realmente complicada desde la crisis del petróleo del 90, después de un período bastante tranquilo en lo económico. Fue complicada la relación con las organizaciones laborales del sector público: tuvimos varios reajustes sin acuerdo. Hubo que hacer recortes fiscales, los presupuestos eran apretados... Pero en lo personal fue una experiencia muy interesante.

Además, el grupo humano con que me tocó trabajar es espectacular. Lo mismo con las autoridades del gobierno, los ministros. En estos períodos difíciles uno hace amistades que quedan muy adentro. Pero lo más importante es haber logrado preservar una cierta solidez estructural de las finanzas públicas, haber mantenido la política fiscal como instrumento útil y sintonizado con las necesidades de la política económica, y no como una fuente de problemas, como ocurre en la mayoría de los países de la región.

- ¿Le gustaría volver a un cargo como ése?

- Sí y no. Quiero volver a Chile en un año más, pero no a lo mismo que estaba haciendo. Las segundas partes nunca son buenas. Además es otro gobierno, otra gente.

- ¿Cómo evalúa al equipo económico de Lagos?

- De lujo: Nicolás (Eyzaguirre) y el Pepo de Gregorio (José de Gregorio), todos son gente... bueno es complicado emitir juicios sobre los amigos que uno conoce de toda la vida. Pero creo que es un equipo de primera.

¿Superávit estructural?... "No calza con el que uno ve en las cifras de fin de año"

- Después de las cuentas públicas negativas del 99, Lagos ha hablado de concluir el 2001 con un superávit estructural del 1%...

- El 99 hubo un déficit y también una decisión de la autoridad económica y del Presidente de no rebajar gasto ni generar ingresos adicionales porque estábamos en recesión. Eso era consistente con lo que pasaba en el ciclo económico y, más aún, diría que una buena política económica debía evitar cerrar el déficit ese año. Pero el Presupuesto que mandamos el 2000 - y que el gobierno de Lagos mantuvo, al menos en sus lineamientos macro- fue para lograr el equilibrio ese año. Eso se consiguió.

Lo que las autoridades han dicho después, tanto el Presidente como el ministro de Hacienda, es que apuntan a un superávit estructural: uno corregido por el ciclo económico, que no calza exactamente con el que uno ve en las cifras de fin de año. Por ejemplo, en el 2001 vamos a tener un precio del cobre bastante más bajo de lo normal. Eso significa menores ingresos. Además, el superávit estructural está calculado con un crecimiento del 6% o algo así. Pero este año la economía va a crecer menos, cerca del 4%. Esos factores seguramente darán un resultado que, medido en la caja, sea de un pequeño déficit: Mario Marcel habló de medio punto hace algunas semanas.

- ¿Alguna recomendación?

- Las autoridades deben mirar con cuidado, especialmente ahora que empiezan a hacer definiciones para el presupuesto del próximo año, que estos déficit no se prolonguen en el tiempo. Si la economía se empieza a recuperar el próximo año, es importante que haya un Presupuesto moderado en el crecimiento del gasto, de manera de restablecer el equilibrio fiscal medido en la manera tradicional lo antes posible. No es bueno tener déficit fiscales, por mucho que sean consistentes con un superávit estructural, por un tiempo prolongado, porque finalmente eso afecta las posibilidades de financiamiento del sector privado, y puede plantear problemas más graves para la recuperación que reducir el déficit.

Una recomendación amistosa desde estos lados es que el Presupuesto que se haga para el 2002 sea bastante conservador en sus estimaciones de ingresos y de gasto.

- Hacienda ha resistido la presión para aumentar el gasto en un año electoral, al tiempo que critica el déficit fiscal que se generó en el período anterior. Eyzaguirre dijo que recibió "la caja vacía"...

- El Presupuesto más restrictivo de la última década, a excepción de 1990, fue el del 99. Ese fue un año de déficit, y el gobierno de Lagos tuvo que llegar a restablecer el equilibrio dentro del marco del presupuesto que se dejó hecho para el 2000. Además, en esa época lo conversamos. Nicolás (Eyzaguirre) era representante en el Fondo Monetario así que estaba informado de esta decisión. No hubo nada sorpresivo en lo que ellos encontraron.

Lo que es cierto es que partieron con una situación muy restrictiva, porque la economía venía de un año de recesión, con ingresos fiscales afectados por ella. Había que restablecer los equilibrios y por lo tanto su margen de maniobra era limitado. Eso es absolutamente cierto. Pero había un objetivo coincidente: el Presupuesto que se mandó estaba diseñado para restablecer el equilibrio de las finanzas públicas y eso fue reconocido así por las nuevas autoridades, que se mantuvieron estrictamente dentro de ese marco.

Me recuerda las declaraciones que hizo (Eduardo) Aninat cuando recién llegó a Hacienda. Dijo algo así como que (Alejando) Foxley tendría que haber sido un poco más audaz. Los ministros que llegan siempre hacen declaraciones de las cuales después tienen seis años para arrepentirse. Ha habido total consistencia entre lo que se hizo en política fiscal al final del gobierno de Frei y lo que se está haciendo ahora. No veo una discontinuidad en eso.

- ¿Las políticas económicas de Aninat pretendían disimular la crisis que se estaba viviendo?

- El 99 pudimos hacer algo que no estaba al alcance de ningún otro gobierno de la región: programas de inversión pública, de empleo de emergencia, para aliviar parte de los problemas sociales vinculados con recesión. Eso fue exclusivamente gracias a que teníamos los ahorros de períodos previos.

Por lo demás, tuvimos mucho cuidado el 99 de no establecer compromisos de gasto que rebotaran en el Presupuesto del 2000. Por cierto que los ministerios estaban muy tentados de dejar una mochila más grande para el próximo año, ¡total estábamos en recesión! Pero se hizo un esfuerzo grande y estoy muy contento de que ese año hayamos podido hacer algo por la crisis y además armar un Presupuesto que finalmente probó ser eficaz para conseguir el equilibrio de las finanzas públicas el 2000.

Había gente que decía que nunca se iba a restablecer el equilibrio, pero se probó que con un Presupuesto bien armado y un gobierno comprometido se podía. En esto hay un mérito importante del gobierno de Lagos. El Presupuesto lo diseñamos nosotros, pero el compromiso con la ejecución fue del nuevo gobierno. El que se haya logrado el equilibrio el 2000 muestra que estructuralmente las finanzas públicas chilenas están sanas.

"Hay espacio para privatizaciones..."

- Cree que las privatizaciones siguen siendo una opción para obtener recursos fiscales?

- Las privatizaciones que me ha tocado ver son todas justificadas por razones completamente distintas a las necesidades de financiamiento del Fisco. De hecho, las privatizaciones durante el período de Frei se hicieron todas cuando teníamos superávit fiscal. Aunque obviamente, si uno vende un activo, tiene que sacarle el mejor rendimiento posible. Lo claro es que había que privatizar con una adecuada regulación. Por eso se puso tanto énfasis en hacer, primero, una buena ley de sanitarias. Era más ventajoso que las desarrollara el sector privado porque iba a poder hacer las inversiones que se necesitaban y dar un mejor servicio.

- ¿Hay hoy áreas que deban pasar al sector privado?

- El Estado no es buen administrador de recursos humanos y financieros; el sector privado tiene ventajas en eso. Y es importante seguir abriendo espacios. Es difícil justificar que el Estado de Chile desarrolle actividades industriales como la refinación de petróleo. Hay espacios para privatizaciones, pero yo lo pensaría siempre con una lógica de hacer más eficiente el uso de los recursos, no por razones financieras.

- ¿Cómo ve la posibilidad de un TLC con Estados Unidos ahora que ha cambiado la mayoría en el Senado en favor de los demócratas?

- Probablemente dificultará un poco más el trámite político. Pero siempre se ha visto como algo difícil. De todos los temas del tratado, lejos el más complicado es la autoridad presidencial para negociar directamente. El Gobierno de Bush me parece comprometido con esta idea, pero no es claro que tenga el apoyo en el Congreso, y es un gobierno débil en el Parlamento. Lo que es muy difícil es que un país como Chile pueda negociar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos sin tener una autorización como el fast track.

Compra de aviones: "Esta decisión debía tomarse el 98, pero justo tuvimos que hacer los ajustes fiscales"

- ¿Por qué no se compraron los aviones de la Fuerza Aérea cuando usted estaba en la Dirección de Presupuesto?

- Esta decisión debía tomarse el 98, pero justo tuvimos que hacer los ajustes fiscales, los recortes presupuestarios y, como parte de ese esfuerzo y especialmente como señal al mundo público y privado, se consideró importante mostrar austeridad. Por eso se postergó la renovación de los aviones. La decisión de seguir adelante con la compra es consistente con lo que se decidió en ese momento. Han pasado cuatro años, postergar mucho más esta decisión significa que la Fuerza Aérea tiene que seguir absorbiendo costos elevados por mantención de aviones que deberían haber sido retirados del servicio hace tiempo. Hay una lógica económica en la idea de renovar.

- Pero ahora la situación también es crítica, con el aumento del desempleo...

- Este tipo de decisiones tiene un financiamiento que no se puede destinar a otros usos, con la Ley Reservada del Cobre. Fue bueno postergar la decisión porque en ese momento la disponibilidad de recursos que tenía la FACH era también bastante limitada. Después de varios años, imagino que se pueden haber acumulado más recursos y estarán en mejores condiciones financieras para enfrentar la operación. Además, hoy la situación de balanza de pago del país es muy distinta a la que teníamos el 98.

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