El Diario Financiero - Desde
la academia
Fecha : 02/06/2006
Claudia Heiss, Ciencia Política, New School for Social Research
Movimiento estudiantil: ¿Por qué ahora?
¿Por qué llegó hasta este nivel el movimiento estudiantil, que partió en tímidas demandas de un grupo de escolares? La literatura de la ciencia política sobre movimienstos sociales se ha preguntado qué lleva a las personas a aportar su tiempo, recursos y hasta poner en riesgo su integridad física por conseguir beneficios que seguramente no los compensarán en forma directa.
Ante la incapacidad de los modelos de acción racional para entender la movilización colectiva, libros como "Power in Movement: Social Movements and Contentious Politics", de Sidney Tarrow (Cambridge University Press, 1998) han buscado la respuesta en factores como la identidad grupal y el espacio de oportunidad que generan determinadas coyunturas políticas.
En este clásico texto, Tarrow presenta los movimientos sociales como una creación del estado moderno, una forma en que las personas comunes se enfrentan a las elites gobernantes. Movimientos sociales como las actuales protestas estudiantiles constituyen otra cara de la participación: un activismo fuera de los canales institucionales de representación y agregación de intereses que caracterizan el funcionamiento normal de la política.
Como ocurre hoy con el movimiento estudiantil, quienes participan en estas manifestaciones no buscan derribar el sistema político, sino generar cambios específicos dentro de él. Por eso, el fenómeno no se pueden entender desde los estudios sobre el funcionamiento corriente de las instituciones políticas, pero tampoco desde la literatura sobre revoluciones. Para muchos, se trata de una forma de ejercer la democracia por otros medios.
En general, lo que persiguen estas movilizaciones de masas es integrar en la agenda política actores o asuntos que han sido marginados de ella. Por eso, suelen jugar un papel importante en otorgar poder a segmentos de la población que carecían de él.
El singular aporte de Tarrow apunta a identificar las caracteríticas de la oportunidad política que genera las condiciones para que surjan movimientos sociales. Por eso es particularmente relevante para entender la coyuntura actual, donde un ministro sin experiencia, en un gobierno nuevo, fueron terreno fértil para la movilización. A esa situación se suma una política educacional que aparece como deficiente a ojos de gran parte de la ciudadanía, y actores -los estudiantes-cuyas demandas no habían sido debidamente consideradas.