El Diario Financiero - Desde la academia
Fecha : 05/5/2006
Claudia Heiss, Ciencia Política, New School for Social Research


EL COSTO DE LA TORTURA

Hace dos años, informaciones sobre torturas en la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, dieron la vuelta al mundo y generaron una intensa discusión política y teórica sobre los límites del liberalismo. Aún más que su crudeza, lo que parece chocante es que los autores de esta "guerra sucia" sean los propios estadounidenses, defensores de las libertades y los derechos individuales, en cuyo nombre se ha justificado la guerra contra el terrorismo.

El libro "Torture and Truth: America, Abu Ghraib, and the War on Terror" (New York Review Books, 2004) de Mark Danner, reúne las fotografías que ocasionaron el escándalo junto a textos íntegros de los memos secretos del gobierno estadounidense sobre la tortura y las investigaciones en esa prisión. La conclusión es que, a pesar de los alegatos iniciales del gobierno y las Fuerzas Armadas, no se trató de un caso aislado y por tanto de responsabilidades individuales, sino de una desafortunada cadena de malas decisiones y fallas en la línea de mando.

Los documentos aquí recopilados reflejan discusiones al interior del gobierno del Presidente George W. Bush sobre el tratamiento debido a los Talibanes y miembros del grupo Al Qaeda. Se cuestiona que estén protegidos por las Convenciones de Ginebra sobre prisioneros de guerra, y se debate hasta qué nivel de presión corresponde llegar en los interrogatorios. Junto con los memos oficiales, el libro incluye documentos de la Cruz Roja, investigaciones del Ejército de EEUU e informes de la comisión independiente liderada por el ex ministro de defensa James Schlesinger.

A partir de esta evidencia, el autor identifica cómo los métodos de interrogación aprobados originalmente para los presos en la base naval norteamericana de Guantánamo, en Cuba, se traspasan a Irak. A medida que se fortalece la resistencia iraquí a la intervención norteamericana y que aumentan las víctimas estadounidenses, crecen también los incentivos para recurrir a estos métodos.

El verdadero escándalo, según Danner, es político. Más que las revelaciones acerca de la crueldad ejercida contra los priosioneros, para el autor el verdadero drama es la incapacidad de reacción de la sociedad estadounidense, desde los políticos a la prensa y la ciudadanía. Los costos políticos y morales del escándalo de Abu Ghraib, concluye, están todavía por verse.

Hosted by www.Geocities.ws

1