El Diario Financiero - Desde
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Fecha : 13/4/2006
Claudia Heiss, Ciencia Política, New School for Social Research
Jueces contra presidentes
Cuando los jueces no son-como deberían-independientes, sino que están controlados por el poder ejecutivo, lo natural es esperar que sus fallos coincidan con las preferencias del presidente. No siempre, dice la cientista política Gretchen Helmke en su original libro "Courts under Constraints: Judges, Generals, and Presidents in Argentina" (Cambridge University Press, 2005).
En un detallado estudio de las relaciones entre los poderes ejecutivo y judicial en la Argentina de las últimas tres décadas, la autora sostiene que la Corte Suprema de ese país ha estado muy lejos de la autonomía que recomienda la doctrina de la separación de poderes del estado. Sin embargo, sus fallos no han sido siempre proclives al ejecutivo que la controla.
La explicación a esta anomalía se encuentra en lo que Helmke llama una lógica de "deserción estratégica". Cuando los magistrados ven que la popularidad del gobierno va en bajada, y disminuye la posibilidad de que la misma persona o sus partidarios sigan en el poder, comienza a convenirles contradecir a sus propios "jefes" en casos de alta visibilidad pública. Pensando en el gobierno que vendrá después, la propia dependencia de los jueces los lleva a contradecir al poder ejecutivo.
El peculiar hallazgo, sustanciado en más de 11 mil fallos judiciales, es que no sólo la separación de poderes permite que la justicia actúe como contrapeso del ejecutivo. Por el contrario, la misma falta de independencia -que se expresa en temor a perder el puesto y vulnerabilidad a presiones políticas-puede generar incentivos para que los jueces se opongan al ejecutivo.
El estudio abarca, desde 1976, el régimen militar, la presidencia de Raúl Alfonsín y las dos administraciones de Carlos Menem. La oposición judicial al presidente aumenta drásticamente en los últimos dos años de la dictadura, la presidencia de Alfonsín y el segundo periodo de Menem, mientras que al final del primer gobierno de Menem disminuyen. La explicación: los jueces votan para posicionarse en el próximo gobierno.
A pesar de la relevancia de esta observación, es importante no confundir la lógica de deserción estratégica descubierta por la autora con los pesos y contrapesos que sólo puede garantizar un sistema político donde los poderes del estado actúan en forma independiente. En lugar de aliviar los defectos de un sistema donde los jueces no gozan de autonomía, su acción estratégica podría hacerlos todavía más perjudiciales.