El Diario Financiero - Desde
la academia
Fecha : 3/2/2006
Claudia Heiss, Ciencia Política, New School for Social Research
Otra mirada a la reconciliación
La editorial argentina Al Margen y la brasileña Perspectiva han puesto a disposición de los lectores latinoamericanos el trabajo de los académicos Luis Roniger y Mario Sznajder "El legado de las violaciones de los derechos humanos en el Cono Sur". Se trata de una nueva versión del libro publicado en inglés por Oxford University Press en 1999, y que recibió los elogios de la ciencia política estadounidense. La exhaustiva investigación compara la forma cómo las instituciones y las sociedades de Argentina, Uruguay y Chile han abordado sus profundas divisiones del pasado y la conflictiva herencia de los regímenes autoritarios, en busca de una reconciliación nacional.
El análisis se nutre de la abundante literatura sobre democratización en América Latina, pero también de los estudios sobre el efecto de la globalización y de recientes investigaciones sobre la memoria histórica y la identidad nacional. Lo interesante de su enfoque es que, junto con poner atención a los temas institucionales y de estabilidad política, se adentra en elementos hasta ahora menos investigados, como el papel que jugó la experiencia de otros países en los procesos de aprendizaje político, y la influencia de movimientos y legislaciones internacionales.
También indaga en múltiples expresiones de cultura popular que reflejan la forma como estas tres sociedades han lidiado con el legado de las violaciones de los derechos humanos a nivel individual y colectivo. La discusión acerca del "trauma" social que genera la violencia política se ve enriquecida por la experiencia de los autores en la política del Medio Oriente y de Europa del Este.
Roniger y Sznajder sostienen que, al inicio de la transición, Chile optó por el camino de la verdad, al hacer público el informe Rettig; Argentina enfatizó la obtención de justicia al juzgar tempranamente a los perpetradores de violaciones de derechos humanos, y Uruguay optó por la reconciliación al rechazar, en un plebiscito, los juicio a militares. Sin embargo, ninguna de estas estrategias puso fin al legado de las violaciones de los derechos humanos, que siguieron generando recurrentes crisis y tensiones políticas y sociales.
Queda claro, de este análisis, que no existe una solución ideal. La comparación pone de relieve la multiplicidad de niveles-institucional, social, individual-en los que actúa el legado de las violaciones de derechos humanos. A pesar de que las conclusiones apuntan más a la complejidad del tema que a recetas para resolverlo, los autores concuerdan en la necesidad de enfrentar y sacar a la luz las profundas divisiones que caracterizaron a estas sociedades como única forma de avanzar hacia una necesaria reconciliación.