El Diario Financiero - Desde la academia
Fecha : 29/7/2005
Claudia Heiss, Ciencia Política, New School University


Bush no es Republicano

Un gran aporte de la antigua república romana a la teoría del gobierno fue la idea de limitar el poder a través de contrapesos institucionales. Montesquieu y los Federalistas contribuyeron a desarrollar un modelo que culminó en la actual separación y control mutuo de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. EE.UU., la primera gran democracia moderna, se convirtió en un modelo de aplicación de ese esquema.

Sin embargo, el reciente informe de Amnistía Internacional “Guantánamo and Beyond: The Continuing Pursuit of Unchecked Executive Power” (AI 2005) afirma que la separación de poderes en ese país está seriamente amenazada por la administración de George W. Bush. Parece irónico que sea un gobierno del Partido Republicano el que esté contribuyendo a socavar uno de los pilares del republicanismo.

Lo inusual de este informe de AI es que, más allá de identificar violaciones a los derechos humanos y a la legislación internacional, formula un concreto llamado al Congreso y a los Tribunales de EEUU a oponerse a los desbordes del ejecutivo.

Afirma que, amparada en la llamada “guerra contra el terrorismo”, la presidencia se ha arrogado atribuciones judiciales y legislativas que no le corresponden. Y quienes deberían haber puesto freno a tales desbordes han sido incapaces de hacerlo.

A un año del escándalo por las torturas de Abu Ghraib, el informe concluye que el ejecutivo está actuando con hipocresía, mentalidad de guerra y rechazo a sus obligaciones internacionales en lo que se refiere a la detención ilegal de prisioneros.

Dudosas figuras legales, como el estatus de “enemigo combatiente” y la supuesta inexistencia de soberanía estadounidense en la base de Guantánamo han sido excusas para negar incluso el tratamiento de prisioneros de guerra a los detenidos.

El gobierno ha intentado reemplazar el debido proceso judicial por órganos ejecutivos. Y aunque la Corte Suprema resolvió que los tribunales tienen jurisdicción para considerar apelaciones de los prisioneros en Guantánamo, hasta hoy eso no ha redundado en acciones legales concretas.

El informe, disponible en www.amnesty.org, identifica numerosas muestras del carácter más imperial que republicano de la actual presidencia. Pero sobre todo, muestra que la existencia de facultades institucionales para que jueces y parlamentarios limiten al ejecutivo es letra muerta cuando no existe la voluntad política de hacerlas valer.

Hosted by www.Geocities.ws

1