El Diario Financiero - Desde
la Academia, de Claudia Heiss
Fecha : 13/2/2004
Claudia Heiss, Political Science Department, New School University
Cualquiera que haya pasado una temporada en un departamento de ciencia política de una universidad estadounidense sabe que la Perestroika no es el movimiento de apertura económica que marcó el inicio del fin de la Unión Soviética, sino una revolución interna en la metodología y objeto de estudio de la disciplina.
El debate conocido como Perestroika empezó en octubre de 2000 con un correo electrónico distribuido por un estudiante anónimo. Como una bola de nieve, el tema prendió entre profesores y alumnos de ciencia política preocupados por el creciente predominio de los estudios cuantitativos por sobre análisis teóricos y cualitativos.
En otras palabras, porque cada vez más lo “sexy”, lo que publican las revistas especializadas y lo que consigue los empleos más codiciados, son estudios con interminables tablas de números, ecuaciones complicadas y gráficos. Los trabajos de orientación histórica, institucional o teórica, en cambio, han quedado relegados a segundo y tercer plano en muchas universidades.
La discusión generó una inédita auto-conciencia acerca del nada neutral uso de distintas metodologías en la ciencia política, y en particular, acerca de la hegemonía de dos métodos: el análisis estadístico con muchos datos, y el “rational choice”, importado de la economía, que desarrolla modelos matemáticos para estudiar fenómenos políticos generados por actores racionales.
Los críticos de la hegemonía cuantitativa afirman que, muchas veces, el método hace que se olvide qué es lo que se quiere estudiar o para qué; que se ha terminado por producir académicos descomprometidos con el mundo real y que elaboran complejos esquemas para explicar matemáticamente asuntos obvios o imposibles de reducir a fórmulas.
Como resultado de la Perestroika, la American Political Science Association (APSA) creó un nuevo periódico, paralelo a su prestigiosa American Political Science Review (APSR). Mientras APSR sigue publicando artículos predominantemente cuantitativos, la nueva revista “Perspectives on Politics” es más accesible a trabajos cualitativos, como estudios históricos o análisis de casos. La Perestroika no ha cambiado el curso de la ciencia política en Estados Unidos, pero sí ha generado una fructífera discusión que deja en evidencia que el método es, al menos, parte del mensaje.