El Diario Financiero
Desde la Academia, de Claudia Heiss
Fecha : 14/8/2003
Claudia Heiss. Political Science Department
New School University
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A comienzos de los noventa, se hizo popular entre los cientistas políticos una nueva categoría para comparar situaciones de crisis interna severa en distintos países: la idea del estado fracasado.
En 1994, el entonces vicepresidente de Estados Unidos Al Gore creó el Grupo de Trabajo sobre Estados Fracasados, un equipo interdisciplinario financiado por la Dirección de Inteligencia de la CIA. Con carácter de consultor, fue rebautizado más tarde, y en tono más diplomático, como Grupo de Trabajo sobre la Inestabilidad Política.
El Grupo de Trabajo, formado por reconocidos académicos de distintas universidades, se propuso identificar aspectos comunes y formular posibles explicaciones al colapso del estado en países como Bosnia, Liberia, Afganistán, Sierra Leona o Sudán.
La semana pasada, el Centro para el Desarrollo Internacional y el Manejo de Conflictos de la Universidad de Maryland dio a conocer en su sitio web (www.cidcm.umd.edu) el tercer informe del Grupo de Trabajo, que todavía no está disponible en versión impresa.
Un estado fracasa cuando la autoridad de su gobierno central es incapaz de mantener el orden, por ejemplo, ante guerras civiles, revoluciones, luchas étnicas, genocidios, “politicidios” (cuando se persigue a un grupo político opositor) o transiciones violentas de un régimen político a otro. Las situaciones de fracaso del estado acarrean profundas crisis políticas, económicas y humanitarias.
El informe, de 250 páginas, reúne y analiza datos sobre cambio político, económico y ambiental como posible fuente de inestabilidad en decenas de casos de guerra interna e ingobernabilidad entre los años 1955 y 2001.
En diez años de investigación, el Grupo de Trabajo se ha dedicado a construir indicadores cada vez más precisos que permitan detectar cuándo un estado corre el riesgo de colapsar. El objetivo es generar un sistema de alarma temprana para movilizar a la comunidad internacional e impedir que eso ocurra, en un marco de diplomacia preventiva.
Aunque algunas presunciones del
informe han recibido críticas (por ejemplo, que las causales para el fracaso
del estado son demasiado amplias, o que exagera la capacidad de predecir
procesos políticos)
lo cierto es que el Grupo de Trabajo ha recolectado la información más precisa
y detallada que existe sobre fracaso del estado.
En tiempos de la "guerra preventiva" en Irak, el nuevo informe es un importante aporte para las autoridades a cargo de la política exterior estadounidense, que se ha visto forzada a intervenir en crisis generadas por el fracaso del estado ya sea en operaciones de paz internacionales o en forma directa, como ocurrió recientemente en Liberia.