El Diario
Desde la Academia con Claudia Heiss
Fecha : 30/5/2003
Claudia Heiss, Political Science Department New School University
Entre las miles de páginas que ha ocupado el fenómeno de la globalización en los últimos años, lo mínimo que se puede decir de las casi 500 en que Michael Hardt y Antonio Negri discuten el tema es que su visión es diferente de la predominante, y digna de consideración.
Escrito y publicado antes de los atentados terroristas en Estados Unidos, “Empire” (Imperio) no habla del imperialismo ni del poder de Estados Unidos en el mundo actual, sino de un nuevo orden mundial: el Imperio, con mayúscula.
Para Hardt y Negri, el resultado de la globalización es un nuevo orden mundial y una nueva forma de soberanía, que ya no descansa en el Estado, sino en organismos descentralizados de nivel nacional y supranacional. A diferencia del imperialismo, el Imperio no tiene fronteras fijas, ni una metrópoli donde reside el poder. En consecuencia, “Empire” rechaza la visión -predominante hoy en día- de Estados Unidos como la Roma del siglo 21.
El libro señala, tajante, que EE.UU. no es el centro de un proyecto imperialista, porque el imperialismo se acabó. Ningún país será líder mundial como lo fueron las naciones europeas modernas. Este Imperio sin fronteras ofrece nuevas oportunidades de liberación a las multitudes de oprimidas y la perspectiva de un futuro verdaderamente democrático. Los mediadores tradicionales de la política: líderes, partidos, sindicatos, se debilitan. Sin un centro de poder, y con una estructura basada en la propaganda política, el Imperio es vulnerable a rupturas del consenso en las distintas esferas políticas que lo componen.
La demanda de las multitudes, en este esquema, no es la propiedad de los medios de producción, sino el derecho a una ciudadanía global: el fin de las regulaciones migratorias y de los “indocumentados”. Hardt y Negri quieren ser los Marx y Engels de la era post- nacional, con un proyecto mesiánico donde el cosmopolitanismo reemplaza a la revolución proletaria.
Hardt es un académico estadounidense experto en teoría literaria. Antonio Negri es un filósofo político italiano, que cumple una condena en Roma desde 1997 por su vinculación con el secuestro del líder demócratacristiano Aldo Moro, en 1978. La peculiar dupla da una fascinante explicación del mundo global basada en análisis constitucionales de autores como Polibio y Maquiavelo.
Su libro se ha convertido en texto obligatorio en las escuelas de ciencia política. Cuán útiles sean sus fascinantes divagaciones teóricas para explicar el mundo de hoy, es una pregunta abierta. Un primer examen podría ser el nivel de autonomía de EE.UU. respecto de Europa y la comunidad internacional para definir la reconstrucción de Irak.