Lo que queda del día, Radio Cooperativa. Viernes 06 febrero 2004
El tema, esta semana, han sido los informes de inteligencia en que se basó Bush para decir que Irak era una amenaza para EEUU y justificar la guerra.
Ayer fui a una charla que dio Ramsey Clark, ex Fiscal General del gobierno de Lyndon Johnson, en los 60. Acusó al presidente Bush de cometer uno de los peores crímenes internacionales, definidos desde los acuerdos de Nuremberg después de la Segunda Guerra Mundial: la guerra de agresión. También dijo que el ataque a Irak es inconstitucional.
Claro que esa no es la visión de la mayoría de los estadounidenses. Pero los argumentos que dieron el Presidente Bush y el Ministro de Defensa Donald Rumsfeld para atacar Irak sin duda se han ido debilitando.
Hace unos días David Kay, el jefe de un equipo de inspectores que designó el propio Bush para determinar si había armas en Irak que violaran las resoluciones de la ONU, dijo que no encontró evidencia.
Según Kay, el gobierno fue mal informado, no había aresenales de armas químicas y biológicas en Irak al momento del ataque y la CIA le debe una disculpa al Presidente Bush.
Eso produjo una reacción en cadena: obligó a pronunciarse sobre el tema al Min de RREE Colin Powell, al Min de Defensa Donald Rumsfeld, y al director de la CIA, George Tenet.
Y ayer el propio presidente tocó el tema, en un discurso que dio en Carolina del Sur.
Por supuesto, la falta de evidencia sobre la amenaza Iraquí antes de la guerra se hizo más presente en las campañas de los precandidatos demócratas a la elección presidencial de noviembre. John Kerry, el favorito demócratas, aprovechó de insisitir en que Bush no tenía fundamento para la guerra.
Después del informe de David Kay, Powell dijo primero, en una entrevista al Wash Post, que no está seguro si habría recomendado la invasión de haber sabido la verdad. Pero al día siguiente se retractó: el Presidente hizo lo correcto.
Rumsfeld, junto a su subsecretario Paul Wolfowitz, fueron los principales "halcones" a favor del ataque. En declaraciones ante el Congreso, Rumsfeld dijo esta semana que es posible, aunque poco probable, que Irak no tuviera armas de destrucción masiva al comienzo de la guerra.
Según él, Saddam puede haber enviado las armas a otro país, las puede haber destruido justo antes de la invasión o las puede haber enterrado... porque Irak es un país muy grande...
Pero más allá de especulaciones, reconoció que se equivocó cuando dijo que EEUU sabía dónde estaban las armas, antes de la invasión. Aye el director de la CIA, George Tenet, reconoció por primera vez que tal vez sobreestimaron la capacidad iraquí.
La razón: los espías de EEUU no lograron infiltrar al gobierno iraquí. Se basaron en fuentes de segunda mano.
Tenet habló durante una charla en la universidad de Georgetown, en Washington.
Insisitió en que los iraquíes tenían la intención y la capacidad para producir armas químicas y biológicas, prohibidas por resoluciones de la ONU. Dijo que Sadam Hussein estaba expandiendo su programa de misiles, violando las resoluciones de la ONU. Pero admitió que los informes que decían que existían arsenales de esas armas eran errados.
El año pasado, Tenet había declarado ante el Congreso que existían sólidas fuentes de inteligencia sobre programas iraquíes de desarrollo de armas prohibidas.
Pero ayer dijo que la CIA nunca sugirió que Irak planteara una amenaza inminente a EEUU. Que esa evaluación es tarea de los encargados de la política exterior.
Ahora lo que todos se preguntan es si la administración forzó a los servicios de inteligencia a exagerar sus informes, para justificar la guerra.
El presidente Bush, en su discurso en Carolina del Sur, reconoció que los arsenales que ellos creían en poder de los iraquíes no han sido hallados. Pero dijo que el ataque estaba jnustificado porque Irak había usado ADM antes, y tenía intención de volver a usarlas en el futuro.
El Comité de Inteligencia del Senado empezó ayer a estudiar un borrador secreto donde se critica la labor de los servicios de inteligencia en relación con Irak.
Y la noticia del día es una comisión bipartidista de nueve miembros para estudiar reformas a los sistemas de inteligencia. La comisión va a emitir su informe el 2005, después de la elección presidencial.
Bueno, y todavía hay equipos en Irak buscando armas de destrucción masiva.
La idea de la guerra preventiva se debilita con la evidencia sobre las fallas de los servicios de inteligencia.