Lo que queda del día,
Cooperativa
28 Noviembre 2003
No pasa mucho en Nueva York hoy día. Ayer, jueves, fue el Día de Acción de Gracias.
Las oficinas están a media máquina. Los trenes venían medio vacíos esta mañana. Lo único lleno son los centros comerciales, que abrieron a las seis de la mañana.
Porque el viernes después del día de acción de gracias inaugura, tradicionalmente, la temporada de compras navideñas, que no termina hasta diciembre.
Ayer, el tradicional desfile anual de Acción de Gracias, que organiza desde hace 77 años la trienda Macy’s, fue el centro de una polémica.
El actor Harvey Fierstein, que interpreta a Edna Turnblad en la obra musical de Broadway “Hairspray”, hizo unas declaraciones a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.
El desfile tenía programado que el personaje Edna Turnblad apareciera como la Señora de Santa Claus.
En un artículo publicado el miércoles en el NYTimes, Fierstein dijo que esperaba que su participación en el desfile contribuyera al debate y la tolerancia en torno al matrimonio entre personas del mismo sexo.
Macy’s sacó un comunicado de prensa diciendo que el festival no es una plataforma para problemas políticos y asuntos públicos.
Fierstein, ganador de tres premios Tony, desfiló de todas maneras en una carroza disfrazado de la señora Claus y cantó una canción. El tradicional Santa Claus cerró, junato a una señora Claus mujer, el desfile.
El evento está destinado principalmente a los niños, que entendieron poco de qué se trataba toda esta trifulca.
Yo, anoche, fui a una cena típica donde el pavo relleno era la atracción. Pesaba como 20 kilos. Era inmenso.
Tomamos cidra de manzana, pero también un poco de vino chileno.
El día de acción de gracias es una fiesta originalmente agrícola, para dar gracias por las bondades de la tierra. Tiene su origen en los primeros colonos que llegaron a Estados Unidos.
En esta ciudad con tantos inmigrantes, es la única fiesta que verdaderamente une a todo el mundo, independiente de su religión o nacionalidad.
Este año, grupos de defensores de los derechos animales denunciaron las terribles condiciones de los pavos de criadero, que nunca ven la luz del día, toman antibióticos y no caminan, para evitar que desarrollen músculos.
Salieron columnas espantosas en la prensa y aparecieron tiendas vendiendo pavos criados en forma artesanal, en lugar de industriales.
Una pareja que llegó tarde a la cena de anoche, porque venía de otra cena, se quejó del pavo que se habían comido. Resultó que el papá de este amigo lleva años haciendo el pavo, y cada vez le queda mejor. Pero esta vez, el pavo estaba pésimo.
Pero era un pavo que fue mucho más feliz en su vida, corriendo por los campos
Otra cosa muy comentada fue la visita relámpago del Presidente Bush a Irak.
Las portadas de hoy traen al Presidente con un pavo asado (bastante más escuálido que el que me comí yo) en un salón del aeropuerto internacional de Irak, donde conversó con los soldados.
El viaje se hizo en absoluto secreto. El presidente y su asesora de seguridad nacional, Condoleeza Rice, llegaron al aeropuerto con gorros de béisbol que les tapaban la cara.
No usaron la escolta presidencial, así que el Presidente tuvo que soportar los tacos de thanksgiving por primera vez desde el 2000. De hecho llegó 10 minutos tarde al Air Force One. Ni siquiera la gente de mantención del aeropuerto sabía que el Presidente se había subido al avión.
Eso es todo, en este día lluvioso que parece hecho para irse de compras.