Lo que queda del día - Miércoles 11 junio 2003

La noticia acá en Nueva York es el libro de Hillary Clinton, Living History.

El título es un juego de palabras, porque significa “viviendo la historia”, o sea, que Hillary ha sido protagonista de hechos históricos, como la acusación constitucional a su marido por los escándalos sexuales en la Casa Blanca.

Y también significa “historia viva”, o sea, que el asunto no ha terminado: que Hillary no es historia antigua.

Eso ha dado pie para que la gente se pregunte cuáles son las ambiciones políticas de la senadora por el estado de Nueva York y ex primera dama.

¿Para qué escribir este libro ahora? ¿Por plata, para sincerarse con el público, para aparecer en los medios, para posicionarse como presidenciable al 2004 o, más posiblemente, el 2008?

Seguramente, un poco por todo eso.

El libro ciertamente despertó interés.

Ayer la cadena de librerías Barnes and Noble dijo que vendió la cifra récord de 40 mil copias el día de su lanzamiento.

El único libro más esperado es la quinta entrega de la zaga Harry Potter.

Se estima que a nivel nacional, ya ha vendido unas 200 mil copias.

La editorial ya ordenó una reimpresión de 300 mil más.

Hillary Clinton estuvo el lunes firmando ediciones en la tienda Barnes and Noble del Midtown.

Firmó más de mil libros.

La gente hacía fila por horas para poder intercambiar dos palabras con la senadora y llevarse su copia autografiada del libro.

Si la razón para publicar el libro es la plata, hay que decir que es una razón contundente. El contrato que firmó con la editorial Simon and Schuster es por 8 millones de dólares. O sea, casi seis mil millones de pesos.

La maratón mediática empezó el domingo en la noche, cuando la cadena ABC presentó una mini biografía que incluía una entrevista de la senadora con la periodista Barbara Walters. Desde entonces, está en cuanto diario, revista y programa de conversación existe. Anoche estuvo en Larry King Live, y dijo que no tenía intenciones de ser candidata presidencial.

En las 530 páginas el libro, hay varios temas ausentes. Por ejemplo, casi no habla de que el Presidente reconoció haber tenido una relación con Jennifer Flowers, o de la demanda por acoso sexual de Paula Jones, cuando Bill Clinton era gobernador de Arkansas.

En el ítem mujeres fuertes que luchan contra la adversidad Hillary le lleva la delantera a Martha Stewart, que ha hecho noticia por los escándalos financieros. Después de todo, Hillary aparece como víctima de la mala conducta de su esposo.

Todo el mundo se siente autorizado a opinar. Los diarios están llenos de cartas al director en pro y en contra de la senadora. Desde los que dicen que sólo quiere acaparar cámara hasta la gente que piensa que ha sido valiente por contar su historia, y que ha pasado por experiencias terribles.

La infidelidad del marido es un tema que genera empatía. Hillary aparece como una persona más cercana, común y corriente. Por ejemplo, el libro tiene frases como “entonces tuve que preguntarme si seguir casada o no”. Aunque sin el escándalo que ha rodeado a Mónica Lewinski, no cabe duda que Hillary Clinton también está usando comunicacionalmente el escándalo por la relación que tuvo con su esposo.

***

Hosted by www.Geocities.ws

1