Metrópolis - Lo que queda del día , miércoles 12 de marzo 2003
Hola Paula, Hola Iván
Una sensación que se ha acentuado en las últimas semanas es la nostalgia por unidad que tienen muchos estadounidenses frente a la actual crisis por una posible guerra en Irak.
Después de los atentados a las torres gemelas, el slogan "United we stand" estaba por todas partes, y reflejaba una sensación de solidaridad, de enfrentar juntos la adversidad, que era muy real, se veía a cada paso en las calles, en el metro, en la forma de interactuar de la gente.
Esa frase, united we stand, fue el lema de una campaña lanzada en julio de 1942, unos meses después que Estados Unidos decidiera intervenir en la Segunda Guerra Mundial.
La idea era generar unidad y patriotismo.
Y esa misma sensación reflotó en forma casi espontánea después del 11 de septiembre.
Pero a un año y medio de los ataques a la torres, y a pesar de los esfuerzos del presidente Bush, la frase ya no está en boca de nadie.
Lo que sí existe en alguna gente, es nostalgia por unidad, por esa solidaridad que hubo al principio.
Lo explica bien hoy día Tom Friedman en su columna del New York Times. Y opina además que en el actual escenario, la legitimidad que sólo Naciones Unidas le puede dar a un ataque a Irak es imprescindible.
Lo que nos lleva a un segundo escenario de desunión: el consejo de Seguridad de la ONU.
Ustedes han seguido ese debate muy de cerca, así que saben los problemas que ha tenido el Consejo para concordar una salida a la situación.
Las encuestas siguen mostrando que aquí en Estados Unidos, la opinión pública quiere que el ataque a Irak cuente con el apoyo de Naciones Unidas.
Pero a estas alturas, la posiciones en el Consejo parecen estar en un punto sin salida.
Hoy día los diarios dicen que el apoyo de Tony Blair a la política de Bush podría costarle su carrera política, por el rechazo que genera la idea de la guerra en la población británica.
Sobre los franceses ni hablar. No tienen problemas en el frente interno, pero aquí en estados Unidos no los quieren mucho.
Cómo será, que el Presidente de la Comisión de Administración de la Cámara de Diputados, en Washington, hizo eliminar de las cafeterías de la Cámara las "french fries" y las "french toasts", y reemplazó la palabra french por "freedom".
Chile ha estado también en el centro de la atención, por su papel en el Consejo. Los diarios reportaron profusamente las declaraciones del fin de semana del presidente Lagos, y hay mucho interés en saber qué opina la gente en Chile.
Ustedes han visto que Chile ha estado en la prensa mundial todos estos días, junto con un grupo de miembros no permanentes del Consejo.
En momentos de crisis como el que se vive ahora, es cuando la gente necesita sentir que no está sola. Por eso la frase "United we stand" fue tan importante en la Segunda Guerra Mundial y también en los primeros meses después de los ataques terroristas.
Pero el naipe se le ha desordenado a la administración, y hoy día no es clara ni cuál va a ser la posición de la ONU ni hasta dónde están dispuestos los estadounidenses a apoyar una guerra sin aliados.
La idea de que Saddam Hussein y su régimen son una amenaza inmediata e incuestionable, hoy día no es suficiente para generar esa unidad y sentido patriótico que existió después de los ataques terroristas.
Chile
Hay interés por saber qué opina la gente en Chile. La gente que está contra la guerra me felicita, y del otro lado no he visto ninguna hostilidad, como con Francia. Porque no tenemos veto. Creo que tratar de mantener la unidad del Consejo y buscar una solución multilateral le parece una actitud respetable a todo el mundo.
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